La represión franquista en el País Vasco. Cárceles, campos de concentración y batallones de trabajadores en el comienzo de la posguerra.
 

TESIS DOCTORAL AÑO 2015.

Autora: Ascensión Badiola Ariztimuño.
Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU).

FACULTAD DE GEOGRAFÍA E HISTORIA DE LA UNED.
DIRECTORA DE LA TESIS. Dra. Ángeles Egido León.


1.2. Prisión Central de mujeres de Saturraran.

La prisión central de mujeres de Saturraran estuvo instalada en un edificio que había sido el antiguo seminario, emplazado en la playa que separa Ondarroa de Motrico en el límite de Vizcaya y Guipúzcoa. Construido en la desembocadura del río Mijoa, en su origen fue un complejo hotelero y balneario de atracción turística. A finales del siglo XIX, en la época de máximo esplendor, contó con un edificio distinguido como el Grand Hotel. Ante la demanda de usuarios, al otro lado de la regata, se abrieron otros establecimientos como el Villa Capricho, Buena Vista, Casa Barrenengoa y la Fonda Astigarraga. En 1921, los propietarios cedieron las instalaciones a la Diócesis de Gasteiz pasando a ser balneario de seminaristas. Iniciada la guerra de 1936, los edificios sirvieron como cuartel al Eusko Gudarostea, hasta que fueron ocupados por los sublevados fascistas. ( 86 )

El 29 de diciembre de 1937, las tropas de Franco habilitaron el balneario de Saturraran como presidio de mujeres republicanas «altamente peligrosas», con capacidad para 2.000 reclusas. ( 87 )

El exterior fue custodiado por soldados del ejército sublevado y por requetés y su interior estaba supervisado por un jefe de prisiones y tres oficiales, mientras que la vigilancia de las reclusas corría a cargo de las religiosas Mercedarias. 

Coincidiendo con la fundación del penal, durante un breve tiempo, se distinguió en la jerarquía de funcionarios Carmen Castro Cardús, monja teresiana y miembro de la Quinta Columna, que en 1939 dirigió con mano de hierro la madrileña prisión de Ventas en su época más tenebrosa. A partir de noviembre de 1938, en los expedientes de Saturraran figurarían como responsables, entre otros, Manuel Sanz y M. Larrondo, así como la religiosa mercedaria Sor María Uribesalgo.( 88 )

En enero de 1938 comenzaron a llegar las primeras reclusas a la nueva cárcel habilitada para el cumplimiento de penas de larga duración y durante todo ese año fueron ingresando como un goteo incesante. 

El 18 de septiembre internaron a 97 reclusas procedentes de la Prisión Provincial de Oviedo; el 5 de octubre entraron 50, casi todas procedentes de cárceles leonesas (León, Ponferrada, Astorga); el 17 de mayo y 23 de junio les tocó el turno a las de Oviedo (33) y Gijón (36); el 8 de junio llegaron 33 presas de Oblatas de Santander; el 14 de agosto fueron 17 procedentes de Santoña y así sucesivamente. A medida que los consejos de guerra se instruían, Saturraran se iba llenando de mujeres republicanas juzgadas por delitos relativos a la rebelión militar (auxilio, excitación, adhesión, etc.). ( 89 )

Estas mujeres fueron alojadas en los edificios del antiguo Seminario y posteriormente, en los pabellones cercanos del Gran Hotel de Saturraran.

El contenido de los expedientes de mujeres sorprende por ser mucho más completo y complejo que los de las prisiones provinciales. Casi todos los expedientes individuales de Saturraran informan de las vicisitudes penales y vicisitudes de la vida penitenciaria. ( 90 )

La ficha de vicisitudes penales contiene la fórmula dactiloscópica y datos personales de la reclusa, así como la fecha de ingreso en Saturrarany la prisión de procedencia. También consta la fecha del consejo de guerra y la fecha de ascenso al segundo periodo mandado por la Junta de Disciplina, por haber cumplido tiempo reglamentario. 

Nada más entrar, las presas estaban obligadas a hacer declaración jurada de bienes. En el certificado se empleaba la siguiente fórmula: Se recibe del juez instructor de responsabilidades políticas escrito para que se requiera a la penada a hacer declaración jurada de los bienes que posee...

También es frecuente encontrar un testimonio de sentencia y liquidación de condena, que no quiere decir que el expediente adjunte la sentencia, sino un certificado de que dicha sentencia fue emitida. ( 91 )


( 86 ) JIMÉNEZ MARTÍN, E; LEÓN NANCLARES, A; ORBEGOZO ORONOZ, PEGO OTERO, L; PÉREZ MACHÍO, AI; VOZMEDIANO SAN, L. op. cit. 2009.

( 87 ) AGMAV. CGG 3234. Leg. 216.

( 88 ) LARREATEGI, A., artículo Saturraran en periódico Gara 19.3.2007.

( 89 ) AHPG. Fondo Saturraran. Obtenido del análisis de 1.124 expedientes carcelarios.

( 90 ) Base de datos del AHPG. Fondo Saturraran. En todo el periodo de vida de la cárcel hubo recluidas 2.141 mujeres según la base de datos carcelaria, lo que difiere de la estimación realizada por Arantza Ugarte que menciona que Saturraran acogió unas 1500 o 1600 mujeres en UGARTE LOPETEGUI, A., op. cit., 2011. p-270. Se han analizado 1.159 expedientes, pero únicamente se han volcado en este trabajo los resultados relativos a 1.124 expedientes, por dos motivos: algunos expedientes no han sido localizados o estaban tan deteriorados que resultaban ilegibles, pero sobre todo, se han eliminado un total de 35 expedientes que parecían por delitos comunes, al referirse a delitos de infanticidio y de otro tipo, pese a que Saturraran no fue una cárcel para presas comunes. 

( 91 ) Un ejemplo de testimonio de sentencia (son todos iguales): En la plaza de Oviedo a... de... de 1938, II año triunfal reunido el Consejo de Guerra Permanente nº...para ver y fallar las acumuladas seguidas por el delito de rebelión militar contra... dada cuenta de las mismas en audiencia pública y oídas la acusación fiscal y la defensa FALLAMOS: Que debemos condenar y condenamos a las encausadas... a la pena de... años de reclusión temporal con las accesorias correspondientes y abono del tiempo de la prisión preventiva sufrida; declarando a todas civilmente responsables de los daños ocasionados por la rebelión, por esta nuestra sentencia, la pronunciamos, mandamos y firmamos.


Todas las propuestas de libertad condicional se realizaban por la Junta de Disciplina y se elevaban a la Comisión Provincial de Guipúzcoa, en conexión con la Redención de Penas por el Trabajo. Una vez propuesta por la Comisión, se elevaba la propuesta al Patronato Central y a la Dirección General de Prisiones. En muchos casos se recibía la orden de libertad condicional, vía red telefónica de Guipúzcoa, mediante telefonema, en el que se decía: Para Motrico, depositado el día 26 a las once horas el auditor de guerra participa urgentemente situación reclusa... en relación a aplicación beneficios libertad condicional.

En los casos de revisión de pena, se enviaba desde el Patronato Central documento encabezado de la siguiente forma: Se interesa a la capitanía general de la 7º región militar y a la Comisión Central de Examen de Penas comuniquen la condena impuesta a la penada en revisión de expediente.

Los certificados de respuesta venían encabezados por la siguiente redacción: Se recibe un escrito de la sección de Justicia informando que ha sido revisada la causa que ha sido propuesta y aún está pendiente la aprobación de la propuesta en la Comisión Central de Examen de Penas, o bien, se confirma la pena o bien se rebaja la misma.( 92 )

En cuanto a las vicisitudes de la vida penitenciaria, éstas contenían la calificación de examen semestral, redactados en los siguientes términos: A los efectos de mérito o desmérito de esta interna, se hace constar que en los exámenes semestrales ha obtenido calificación de bien, regular, mal... Estas calificaciones venían siempre firmadas por el director de la prisión, bien el señor Sanz o cualquiera de los siguientes directores que hubo en esta prisión, como Antonio Maya Pérez, a partir de 1940, etc.

También constan en los expedientes los premios concedidos por buena conducta, decididos por la Junta de Disciplina (JD), y asimismo firmados por el Director. Es habitual encontrar en ellos párrafos como éste: Se abona la redención de pena por haber desempeñado el cargo de auxiliar de agricultura, y se le pagan 125 días en metálico.

Para los licenciamientos se enviaba a la Capitanía General la documentación reglamentaria para solicitar la libertad definitiva (hay muchas solicitudes firmadas por la directora M. Larrona), y una vez aprobada se le mandaba a la interesada el certificado de libertad definitivo por conducto de la Comisión de Libertad Vigilada (CLV) de la provincia de que se tratase.

En general, cada vez que salía de la prisión una interna se hacía un documento firmado por el oficial del interior y por el oficial de puertas, Julián González, que en junio de 1941 decía: El oficial de puertas, previo conocimiento del de servicio en el interior, permitirá la salida después de identificar a la penada, devolviendo la presente cumplimentada.( 93 ) Isabel Ríos ingresó en febrero de 1938 en Saturraran, junto a Josefa García Segret y de aquellos días dejó el siguiente testimonio: ( 94 )

Para empezar y como había que cubrir las tres etapas reglamentarias, primer período, segundo y tercero, nos metieron para el primer período, en una habitación a cada una, sin equipaje ni colchón, nada más que lo que llevábamos puesto, pero como la cantidad de compañeras era tanta y había que hacer la comedia del aislamiento en la primera etapa, esto se cumplía teniéndonos aisladas cerca de una hora al cabo de la cual, devolviéndonos pinturas, agujas, tijeras, etc., nos llevaban al pabellón donde cumpliríamos el resto de los requisitos. Así iban cumpliendo los reglamentos, viéndose obligadas por las circunstancias a reducir cada vez más esa hora en solitario. ( 95 )


( 92 ) De la muestras de expedientes analizada en AHPG. Fondo Saturraran

( 93 ) Ibidem

( 94 ) AHPG. Fondo Saturraran. Código 2817. Caja 37.

( 95 ) BASTERRETXEA BURGANA, X. y UGARTE LOPETEGI, A. op., cit., 2007 p. 35.


Cuando llegamos todo estaba en período de organización, así que no había ni oficinas, ni los elementos mínimos para dormir y comer, pero la disciplina se impuso desde el primer momento [...]. 

Comíamos sentadas en el suelo del comedor y en un silencio total y absoluto. Al volver al pabellón debíamos permanecer sentadas en nuestros petates sin hablar entre nosotras ni pasarnos al petate de alguna compañera. Las monjas vigilaban todo el día mirando por las mirillas colocadas en las puertas. Si alguna intentaba pasar silenciosamente a charlar con una compañera, inmediatamente se abría la puerta y la monja, tratándonos con una dureza innecesaria, nos hacía volver a nuestros sitios.

En el documental Prohibido recordar Carme Riera dice: cuando llegamos a Saturraran nos repartieron 5 o 6 cubos de esos de zinc y estuvimos allí durmiendo con niños y todo al lado de los cubos llenos de mierda...( 96 )

El número de reclusas de la muestra que ingresaron en los años sucesivos a la apertura de Saturraran son oficialmente los siguientes: ( 97 ) 


Ingresos en Saturraran según base datos archivo. Elaboración propia. Fuente AHPG.

Sin embargo, al analizar la muestra seleccionada (1.124 expedientes carcelarios) se ha comprobado que estas fechas no se corresponden con la fecha de ingreso real en Saturraran, sino con la fecha de ingreso en el sistema carcelario, es decir, y por poner un ejemplo, las 54 reclusas que figuran en 1937 entraron en otra prisión antes de llegar a Saturraran, de manera que el ingreso real en esta cárcel fue:

Ingresos en Saturraran según fichas carcelarias. Elaboración propia. Fuente AHPG.

Todas las fichas de penadas en esta prisión disponían de la huella digital del pulgar derecho en la ficha de ingreso. ( 98 ) 

Salvo en 177 casos en los que se desconoce la procedencia de estas mujeres, se sabe que 133 entraron directamente en esta cárcel después de ser detenidas y puestas a disposición del juez militar, mientras que el resto, es decir, 814 mujeres provenían de otras prisiones, principalmente de la de Oviedo (180), de la de Bilbao (107), de la de Gijón (84), de Oblatas y Salesianos de Santander (86), entre otras.

Más de la mitad de estas mujeres tenían edades comprendidas entre los 20 y los 50 años (279, entre 20 y 30 años; 155, entre 31 y 40 y141 tenían entre 41 y 50 años). 

Fuera de este abanico de edad hubo 41 reclusas de menos de 19 años y otras 24, mayores de 60 años.

En cuanto a su origen, de los 1.124 expedientes revisados (sobre ingresos producidos entre 1937 -1939), 968 mujeres eran de fuera de Euzkadi, principalmente asturianas (304), de Castilla y León (182); de Cantabria (104); de Castilla La Mancha (86); de Andalucía (69); de Madrid (41). Tan solo 133 eran de procedencia vasca y del resto no hay datos. ( 99 ) 


( 96 )   Desaparecido video de youtube.com. 28-04-2019.

( 97 ) AHPG, Fondo Saturraran. Cajas 2783 a 3646

( 98 ) Apartado Fórmula dactiloscópica de la ficha de ingreso en la cárcel.

( 99 ) Obtenido de la revisión de 1.124 expedientes en AHPG.


Estos datos son confirmados por Arantza Ugarte cuando cuantifica que en 1940 el mayor número de presas eran de origen asturiano (500); Castilla León (336); Euskadi (188), y únicamente invierte el orden en las originales de Andalucía (133), seguido de Cantabria (116).( 100 )

Casi la mitad eran amas de casa (535), de 412 de ellas no figura ningún dato en el expediente, 55 eran labradoras, y también hubo: maestras (10), modistas (19), sirvientas (11) y un resto de 82 mujeres repartidas entre los más diversos oficios (planchadoras, calceteras, capacheras, conserveras, guarnecedoras, etc.).( 101 )

Máxima Hernández Rodríguez era maestra en Sestao y entró en Saturraran para cumplir cadena perpetua por ser simpatizante de la izquierda y por visitar la Casa del Pueblo durante el dominio rojo, así como por dirigir un taller al que asistían obreras marxistas para confeccionar ropa y uniformes para los milicianos. Fue acusada, además, de excitar el ánimo de las gentes para que acudieran a las puertas de las escuelas para insultar a las maestras que no eran de su misma ideología.( 102 )

Son varios los testimonios que relatan cómo fue la vida entre los muros de esta cárcel: De acuerdo con el testimonio de Balbina Lasheras para dormir sólo disponían de un espacio de 50 centímetros para cada una y sólo tenían dos váteres para 160 mujeres.

El relato de Anita Morales cuenta que tenían un caldero que servía para lavarse, para fregar los cacharros y lavar la ropa. Algunas tenían plato, pero otras comían en una lata recogida en la playa, de las que traía el mar.

En lo que coinciden todos los testimonios es en el hambre que pasaban y acusan a las monjas de vender el suministro de alimentos que recibían para las presas (azúcar, aceite, la carne). Las presas nunca probaron la carne.

La única carne que comíamos, -relata Carme Riera en Prohibido recordar-fueron los gusanos de las lentejas.

Todas las mañanas las presas olían a huevos fritos con tocino, que se comían las monjas. Sor Caridad les dio unas manzanas podridas (dice Balbina). Era tanta el hambre que pasaban que cuando las enviaban a la cocina a pelar patatas, las presas se las comían crudas, una vez peladas, por ello, tuvieron que poner una monja para vigilar que
eso no ocurriera. ( 103 )

Leonor Ruipérez Cristóbal, una maestra salmantina que ingresó en esta cárcel en febrero de 1938 y salió en libertad condicional en 1940, tras haber sido sentenciada en consejo de guerra a 9 años de prisión, describía así el rancho: ( 104 )

«El desayuno, como en la variación está el gusto, no siempre era el mismo; unos días, muy formaditas, eso sí, nos iban dando en un plato sopas de ajo, con tan escasa cantidad de grasa, que algunas se entretenían en contar las bolitas u ojos del aceite nadante en ellas. 

Otros días eran cuatro o cinco higos, no de buena calidad; y las demás mañanas una pastilla cruda de chocolate, de una calidad que yo no había conocido [...]. Nos repartían la barra de pan oscuro, integral, para todo el día [al mediodía]. Consistía el menú en patatas, solas o acompañadas con garbanzos o guisantes o verduras. 

Algunas veces, pocas y escasamente, carne. Cuando eran viudas las patatas, servían pequeños trozos de tocino, y algunas veces pececitos que aderezaban sobriamente y cocían en el horno, ya que fritos resultarían más costosos. A las seis de la tarde la cena o último alimento diurno, consistía en un plato de lentejas o pipos». ( 105 )

En el documental citado, también se insinúan los abusos sexuales de algunas monjas para con las presas, pero se hace de forma velada sin aportar datos claros.

A las ocho de la mañana empezaba la jornada con el primer recuento de presas y para ello debían estar lavadas y peinadas, fregado el sitio y recogido el petate. ( 106 )


( 100 ) Las diferencias numéricas se refieren a que mis resultados se refieren a la muestra seleccionada de 1.124 expedientes (para ingresos 1937-1939), mientras que los datos de esta investigadora incluyen los ingresos de cualquier periodo y la situación de 1940 para todas ellos. Datos obtenidos en análisis UGARTE LOPETEGI, A., op. cit. 2011 p-271.

( 101 ) Datos obtenidos de la revisión de expedientes. Los datos de 1940 varían levemente en UGARTE LOPETEGI, A., op. cit. 2011 p-271.

( 102 ) Sumarísimo 474/37 en AIMNF Causas plaza Bilbao. Caja 132. En sumarísimo aparece como Maximina.

( 103 ) Testimonios tomados del documental Prohibido recordar en 

https://www.youtube.com/watch?v=n_67gF0mk0s

( 104 ) AHPG. Fondo Saturraran. Código 2795. Caja 31.

( 105 ) BASTERRETXEA BURGANA,X. y UGARTE LOPETEGI, A., op. cit., 2007, pp 35

( 106 ) Testimonios tomados del documental Prohibido recordar en 

https://www.youtube.com/watch?v=n_67gF0mk0s


Pronto se utilizaron los conocimientos de estas mujeres para los oficios manuales, ya que el penal de Saturraran fue una de las pocas cárceles donde empezaron a funcionar tempranamente los talleres, con su correspondiente despliegue publicitario en la prensa del Régimen. Al menos hubo un taller de confección que en 1942 continuaba en funcionamiento y los principales beneficiados, aparte del Estado, fueron algunas casas comerciales de la región. ( 107 )

Otro de los talleres de Saturraran fue el dedicado a la confección de medallas conmemorativas y a los diversos trabajos de decorado y esmalte que se complementaba con los de los talleres de Industrias Egaña de Motrico. Se fabricaban medallas de campaña y otras condecoraciones. Después, como los locales quedaron pequeños, se inauguraron otros en los que se fabricaba material de escritorio, bolsas de papel y agendas para la casa Berasategui de San Sebastián. Trabajaron en ellos 50 reclusas con penas de prisión menor. El trabajo comenzaba a las nueve de la mañana, anunciado por sonido de campana. Las mujeres debían acudir a trabajar cantando el himno nacionalsindicalista, del que una de las estrofas rezaba: ( 108 )

Con el rumor de la faena, ritmo febril de mi taller... Soy la falange del trabajo para que el bien triunfe sobre el mal. ( 109 )

La mayoría de las reclusas eran mujeres anónimas destacadas por su fidelidad republicana. Muchas de ellas penaban por el hecho de ser hijas, madres, hermanas o compañeras de republicanos. No obstante, también hubo muchas mujeres comprometidas en distintas formaciones políticas y sindicales, así como milicianas que lucharon en el frente defendiendo el gobierno de la República. Entre ellas destacó Rosario Sánchez Mora, célebre militante de la Juventud Socialista Unificada, conocida como "Rosario la dinamitera". ( 110 )

El testimonio de Carmina Merodio, asturiana, nos aporta información abundante sobre esta cárcel: «No había colchones, ni mesas, ni tan siquiera donde sentarse, de modo que teníamos que comer en el suelo y dormir recostadas en los petates. Me acuerdo de la funcionaria Carmen Castro, que sólo se dejaba ver durante la comida.

Un día me enfrenté con ella y con sor Ángeles, una monja de Usurbil, porque querían obligarme a comer una porquería con bichos que llamaban rancho». ( 111 )

El tiempo pasado en esta cárcel dejó un espeso recuerdo en la mayoría de las reclusas, debido al trato que se propinaba en Saturraran. Tanto los testimonios encontrados en el libro de Tomasa Cuevas, como en los expedientes nos dejan constancia de la figura de sor María Aránzazu Vélez de Mendizabal, la superiora, a quien llamaban sor Pantera Blanca "porque tenía los hábitos blancos pero el corazón muy negro, según decían las reclusas.

Una ex reclusa, Carmina Merodio dijo "El peor castigo era que te mandaran a la celda de castigo. Estaba enfrente del Chiringuito en el sótano a la altura del río y las paredes estaban llenas de humedad. Rezumando agua. A veces, cuando subía la marea, había medio metro de agua o más" ( 112 )

En los expedientes se han encontrado castigos de todo tipo, desde los más leves hasta la incomunicación en celda de castigo por falta grave y son ejemplos de ello: A Antonia García Alcañiz, por riña con una compañera la castigaron a 15 días de limpieza y a falta de correo. ( 113 )

El 10 de julio de 1939 Adela Álvarez López fue castigada a reclusión en celda durante 15 días por falta grave. El castigo lo impuso la Junta de Disciplina con firma de su director Manuel Sanz, debido a un parte de la Reverenda Madre por insultar a la encargada del economato. ( 114 )


( 107 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2792. Exp.21

( 108 ) Semanario Redención, 13 de septiembre de 1941.

( 109 ) Semanario Redención 20 de mayo de 1939.

( 110 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2792. Exp. 38

( 111 ) Testimonio de Carmina Merodio obtenido de página web.

( 112 ) BASTERRETXEA BURGANA, X. y UGARTE LOPETEGI, A., op. cit. 2007, p. 35.

( 113 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 3580. Exp.33

( 114  ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2783. Exp.10


El 20 de abril de 1939 la Junta de Disciplina acordó recluir indefinidamente en celda a la penada Margarita Álvarez Marcos por falta grave según la Reverenda Madre. El20 de junio de 1939 le levantaron el castigo por buena conducta y arrepentimiento. ( 115 )

El 8 de enero de 1939 Argentina González Hevia discutió con Ángeles González por la falta de una sardina que no encontraba en el plato. Ángeles se dirigió con malos modos dando un empujón a Argentina y ésta la contestó mal, pegándose mutuamente con una cazuela de barro por cuya falta pasaron las dos a celda de castigo durante dos meses (.116 )

Hubo mucho más casos a propuesta de la Reverenda:


Apellidos y nombre     Origen     Edad     Castigo

Álvarez Vázquez Fuencisla Asturias 36 El 1.8.39 reclusión celda 17 días por falta grave según Reverenda Madre, pero la JD no levantó el castigo hasta el 1.10.39 en honor a la festividad de las Mercedes

 Amaro González Carmen  Cáceres 35 Se le censuró la correspondencia. El 20.6.40 volvieron a censurar las cartas a la familia por meterse con la Admón. Justicia y por pedir tabaco. Consta que era aficionada a la morfina. Hay informes varios de mala conducta.

Arguelles García Concepción Asturias 30 El 20.4.39 fue castigada a reclusión indefinida en celda por falta grave según Rvda. Madre. Le levantaron el castigo el 10.6.39

Herrero Ruiz Fidela Santander 29 En agosto 1939lacastigaron a reclusión en celda un mes por falta grave según informe de la Reverenda Madre. La Junta de disciplina se lo levantó el 1.10.309

Antón Álvarez Ángeles Asturias 18 Del 20 abril al 20 junio incomunicación en celda de castigo

Aramburu Laringoitia Julia Vizcaya 44 Fue incomunicada en celda castigo del 1.1.39 al 28.1.39

Arteaga Gil Serapia Toledo (C 32 Pasó 1 mes en celda castigo

Belmonte Francés Gregoria Vizcaya 40 El 26.2.39 fue castigada por faltar a la moral. (No se ve tipo de castigo)

Salanes Obregón Ninfa Santander 27 El 10.10.39 la JD impone castigo indefinido en celda por falta grave según informe de la Reverenda (por haber saltado el muro en la parte que estaba el centinela y haberle encontrado un cuchillo que no era suyo); La JD le levantó el castigo el 1.1.40.

San Martin Díaz María Oviedo 24 El 18.11.39 fue castigada en celda durante 2 meses por falta grave s/Rvda. Madre.

Santiago García Arimatea León 33 El 10.5.39 fue recluida en celda de castigo durante 2 meses. (Hay en el expte una anotación del 10.8.40 que pone anulado castigo).

Rojas Torre Lucia Valladolid 26 Castigo en celda el 1.10.40 (no pone cuánto tiempo)

Sainz Lantarón Concepción Santander 18 Fue enviada a la celda de castigo durante mes y medio. (No pone causa).

Sainz Montiel Matilde Palencia 20 Fue enviada a la celda de castigo durante 2 meses. Al mes se le levantó el castigo. (No pone causa)

López Álvarez Concepción León 20 Ingresó en celda por robar pescado del racionado cuando lo limpiaba.

Zarate Torrecilla María Vizcaya 23 Fue recluida en celda durante 1 mes por falta grave a instancia de la Rvda.

Velasco Larrazabal Teresa  Álava 32 El 20.4.39 fue recluida en celda indefinidamente por falta grave. Le levantaron el castigo el 20.5.39

Méndez López Julia Palencia 42 Fue recluida en celda de abril a junio de 1939 por falta grave

Noriega Bardales Pilar Asturias 19 En abril de 1939 fue castigada por tiempo indefinido con reclusión en celda por falta grave. Le levantaron el castigo en junio 39 por buena conducta y arrepentimiento.

Gonzalo de María Consuelo León 24 Fue castigada en celda del 10.7.39 al 12.12.41 (El castigo era de un mes, pero al parecer duró 29 meses = 2,5 años)

Lasheras Amezaga Balbina Vizcaya 16 Fue castigada 15 días en celda por falta grave en marzo de 1939

Linaza Egaña Juana Vizcaya 42 Fue castigada 10 días en celda s/informe de la Rev. Madre.

Lizandra Vilores Leonor Sin datos 29 Fue castigada 1 mes en celda por falta grave

Lombardia Cimadevilla María Oviedo 19 Fue castigada a reclusión indefinida en celda,

Los castigos en Saturraran según fichas carcelarias. Elaboración propia. Fuente AHPG


( 115 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2783.Exp.11

( 116 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2813.Exp.10


De la revisión de las fichas penales se ve confirmado que esta monja, la Reverenda Madre, estuvo detrás de todas las sanciones en celda de castigo, por falta grave, para la que se aplicaba la incomunicación en periodos de entre uno y dos meses. Los castigos los proponía esta monja por tiempo indefinido y eran levantados por la Junta de Disciplina del centro, una vez que la presa castigada demostraba su buena conducta y arrepentimiento. Uno de los peores castigos consistía en confinar a las reclusas en celdas ubicadas en el sótano de un pabellón anegado de agua que, dependiendo de las mareas, en ocasiones llegaba a las reclusas por encima de la cintura.

Anita Morales dice respecto a los castigos: Algunas mujeres, las más viejas, para castigarlas, las obligaban a pasear por la playa con una lata de 5 kilos a la cabeza y las pobres se caían con lata y todo. ( 117 )

Nada más ingresar se exigía a las reclusas por parte de los jueces delegados de la Comisión de Incautación de Bienes requerimiento para que hiciesen declaración jurada de bienes, de lo que se deduce que como castigo suplementario a la privación de libertad, les fue incautado su patrimonio.

Los traslados frecuentes de una cárcel de mujeres a otra, y algunas tan distantes entre sí como la prisión de Palma de Mallorca o la de Málaga con respecto a Saturraran fueron también otra manera de agravar la situación de estas presas y la de sus familiares, como fue el caso de Enriqueta Guerrero Martin, una granadina de 33 años, casada y con cinco hijos, que en septiembre de 1939 ingresó en la prisión de Amorebieta, procedente de la prisión de mujeres de Málaga, en marzo de 1940 entró en Saturraran, en junio de ese mismo año la trasladaron a la prisión de Palma Mallorca para regresar a Saturraran el 2 de agosto de 1943. ( 118 )

Estos traslados fueron bastante frecuentes, supongo que con la única finalidad de impulsar el desarraigo y evitar las camarillas que pudieran formarse entre las presas. En concreto, se han encontrado 104 mujeres, es decir, al menos un 10% pasaron por más de tres prisiones.

Sin embargo, no todo fueron castigos. A aquellas reclusas que se sometían a la disciplina y demostraban además de arrepentimiento, buena conducta, se vieron recompensadas. Se han encontrado 129 reclusas premiadas por diferentes motivos, premios que sirvieron para redimir pena y que consistieron básicamente en trabajos realizados dentro de la cárcel o en aprobar cursos, además de la lactancia y otro tipo de premios que elevaban el decaído ánimo de las reclusas plegadas a la voluntad de las monjas: A 34 reclusas se les entregó tela para que pudiesen confeccionarse una prenda de vestir.


( 117 ) Testimonios tomados del documental Prohibido recordar en 

https://www.youtube.com/watch?v=n_67gF0mk0s

( 118 ) AHPG. Fondo Saturraran. Código 2789. Expte 19


A otras 10 se les concedió un premio en metálico por diversos motivos, tales como: por premio a la laboriosidad, por ser aplicada o por buena conducta, así a Mª Carmen Guisasola Pedregal, una asturiana sexagenaria, le otorgaron la calificación de conducta intachable y se le felicitó en público por ello.( 119 )

Las mujeres de Saturraran hacen mención a los niños hijos e hijas de las presas cuyos nombres no se han registrado en ningún sitio. Según el libro de bautismos de la parroquia de Motrico, fueron bautizados 19 niños y 35 niñas procedentes de la prisión de Saturraran,( 120 ) y Arantza Ugarte cuantifica en 79 los hijos de penadas que residían en esta cárcel en 1940.( 121 )

Carmina Merodio presenció la llegada al penal de numerosas mujeres acompañadas por sus hijos, sin embargo, en los expedientes no se ha dejado constancia alguna de este aspecto: «A muchos críos los separaron de sus madres para darlos en adopción en cuanto cumplieron tres años e incluso recién nacidos En el mejor de los casos, familias de localidades vecinas como Motrico, Ondarroa y Deba se hicieron cargo de las criaturas. Peor suerte tuvieron la mayoría de los niños que las monjas internaron en la inclusa, y que sus madres no volvieron a ver». ( 122 )

Sin embargo, en los expedientes carcelarios no ha quedado rastro alguno de este secuestro masivo y del entramado jurídico que lo legalizó mediante decreto, a partir de noviembre de 1940 en el que se encomendaba a las instituciones de beneficencia el cuidado de los huérfanos de guerra y quedaron facultadas para ostentar la tutoría legal de los mismos.( 123 )

El testimonio de Josefina Amalia Villa refiere el caso de Anastasia una madrileña, casada y con seis hijos: Cuando terminó la guerra, el matrimonio fue detenido y los niños ­el pequeño contaba solamente once meses- quedaron abandonados a su suerte. 

Fusilado el marido, Anastasia, que también había sido condenada a muerte, recibió la conmutación por treinta años y salió de Ventas para el penal de Saturraran. Desde Ventas se había intentado localizar a los hijos. Los vecinos sabían únicamente que alguien, suponían que el Auxilio Social, se los había llevado. Desde Saturraran siguió las gestiones. Silencio. En ningún sitio, hospicio o asilo, aparecieron los niños. 

El capellán de Saturraran, don José María, cura vasco y bueno, se dedicó a buscarlos. Le llevó tiempo y esfuerzo. Los niños, con otros apellidos, habían sido ingresados en un hospicio de provincia, creo que en Ciudad Real. ( 124 )

Algunos de los datos obtenidos de los expedientes analizados a este respecto han sido los siguientes: 

Nombre   reclusa   Observaciones   expediente

Guindeo Guindeo María El 24.12.38  José Antonio Suarez, firma un papel de hacerse cargo de la hija que tiene en común con la interna.( 125 )

López Lafitte María El 30.12.39 fue trasladada a la Maternidad Bilbao y volvió acompañada de 2 enfermeras, ingresando el 4.6.40 en Saturraran con recién nacido.( 126 )

Margarita Padrino Chueca Ingresó en laP. mujeres Carrera San Isidro con un bebé 15 meses; el 13.2.40 dio a luz una niña en enfermería de prisión;el 21.5.41entró en Ventas y el 5.9.41enviada a Saturraran.( 127 )

Isabel Coca Barbero En nov. 42 se le autorizó a entregar a su hijo Francisco Martin Cocaa Carmen Villa en Madrid. ( 128 )

Marín Sánchez Purificación En enero 1940 va a la casa maternidad de Bilbao para dar a luz y en marzo 40 ingresa en Saturraran con su hijo.

García Alcañiz Antonia El 30.12.39 sale del hospital prisión de Amorebieta para dar a luz en maternidad de Bilbao y regresa con un niño. Para ser trasladados a Saturraran ambos. ( 129 )

Datos sobre hijos de reclusas Saturraran obtenidos de fichas carcelarias. Elaboraciónpropia. Fuente AHPG.

De lo que sí se ha podido obtener información, es del número de hijos que tenían las presas, al entrar en la cárcel, dato que se rellenaba en la ficha de vicisitudes de la reclusa en el momento del ingreso, pero que no se actualizaba posteriormente para aquellas que dieron a luz en prisión. Los datos así obtenidos para los ingresos del periodo analizado son:

Hijos que tenían las reclusas de Saturraran al ingresar. Elaboración propia. Fuente AHPG.

De acuerdo con el testimonio de Anita Morales: Cuando estábamos nosotras había niños de 3,4, 5,6 y 7 años. 

Un día nos mandaron a lavar al río y vino un autobús con Teresianas y se llevaron a los niños mayores de 3 años. Cuando regresamos del río las mujeres buscaban a sus hijos y las monjas no tuvieron más remedio que confesar la verdad. ( 130 ) 


( 119 ) AHPG. Fondo Saturraran. Código 2786. Expte 14

( 120 ) BASTERRETXEA BURGANA, X. y UGARTE LOPETEGI, A., op.cit.2007, p. 35.

( 121 ) UGARTE LOPETEGI, A., op. cit., 2011; pág-271

( 122 ) Testimonio de Carmina Merodio.

( 123 ) En noviembre de 1940 el Ministerio de Gobernación legisló sobre los llamados huérfanos de guerra y que afectaba a los hijos de padres fusilados o desaparecidos: exiliados, olvidados en las cárceles, fugitivos y clandestinos; en el decreto se precisaba que a las instituciones de beneficencia se les encomendaba la guarda y dirección de los huérfanos y que sólo podían obtener la tutela de esos niños personas irreprochables desde el punto de vista religioso, ético y nacional, es decir, familias adeptas al Régimen, lo que tenía una significación política bien distinta de la de sus padres encarcelados.

El 4 de diciembre de 1941 se emitió una ley que permitía que todos los niños que no recordaran su nombre, hubiesen sido repatriados o cuyos padres no lograran ser localizados pudiesen ser inscritos en el Registro Civil con un nombre distinto, esto facilitó que los hijos de los reclusos, fusilados y exiliados pudieran ser adoptados de forma irregular. 

Una vez más los niños se convirtieron en instrumento ejecutor contra sus propios padres los cuales debían elegir entre correr el riesgo de perderlos para siempre o entregarse a una justicia partidista y pretenciosa que los condenaría a una muerte casi segura, perdiendo a sus hijos en los mismos entresijos legales de los que habían intentado librarlos.

( 124 ) CUEVAS, T. op. cit. Madrid. 2004 pp 75

( 125 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2786. Exp. 11

( 126 )AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2790. Exp. 3

( 127 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2795. Exp. 5

( 128 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2828. Exp. 9

( 129 ( AHPG. Fondo Saturraran. Caja 3580. Exp.33

( 130 ) Testimonios tomados del documental Prohibido recordar en 

https://www.youtube.com/watch?v=n_67gF0mk0s


Tras haber examinado 1.124 expedientes parece que existe una relación directa entre el número de años de condena y el tipo de delito: 30 y 20 años por delito de adhesión a la rebelión militar; 12 años por auxilio a la rebelión; 10 y 9 años por inducción a la rebelión; y 6 años por excitación a la rebelión militar.

Todas las mujeres que pasaron por Saturraran habían ingresado en esta prisión tras haber pasado ya por un consejo de guerra, con penas entre 3 y 30 años, según el siguiente detalle:


Años de condena de las reclusas de Saturraran. Elaboración propia. Fuente AHPG.

Como ejemplo de lo dicho: Teresa Muriel Blanco, nacida en Retortillo, era sirvienta y estaba soltera. Fue sentenciada a 30 años de prisión y su pena revisada y rebajada a 6 años. Fue detenida el 25 de julio de 1936 por cuatro guardias civiles y cuatro falangistas, por pertenecer a la Casa del Pueblo y estar afiliada a UGT, al ser considerada elemento peligroso. La acusaron de ser madrina de la bandera que en el pueblo había del Partido Socialista, de haber puesto cintas y lazos rojos a las niñas de la escuela al iniciarse el Alzamiento, y de haber impedido hablar a propagandistas de Acción Católica. El 26 de julio de 1936 al ingresar en la Prisión de Salamanca quedó a disposición del Comandante Militar. 

El 14 de agosto de 1936 fue puesta a disposición del juzgado militar. El 11 de diciembre de 1936 asistió a Consejo de guerra por orden del Juzgado Militar nº 4 y fue absuelta por la causa 748/1936, pero quedó a disposición del Gobernador Militar. El 13 de agosto de 1937 asistió de nuevo a Consejo de guerra, por orden del Juzgado Militar nº 2, con la Causa 1342/1937 y fue acusada de delito de adhesión a la rebelión y sentenciada a cumplir pena de 30 años, y por último, el 21 de marzo de 1938 fue trasladada a la Prisión Central de Saturraran.( 131)

Otra presa, Juana Micaela Aldaz Argarate, nacida en Andoain fue militante de la UGT de la misma localidad y abanderada del sindicato. Era hija de Faustino Aldaz Labaca, militante de UGT, fusilado en octubre de 1936. Fue detenida junto con su padre y procesada en un consejo de guerra junto con otros vecinos de Andoain. Ella y Maximino Lasarte Ezeiza fueron los únicos procesados en el mencionado sumario que no fueron condenados a muerte. Condenada a treinta años de cárcel fue encarcelada en la prisión de mujeres de Saturraran y puesta en libertad el 20 se de septiembre de 1941. (132 )

La madrileña Isabel Coca Barbero, de 26 años casada y con un hijo, de profesión sus labores, procedente de la prisión de Ventas en Madrid, ingresó el 28 de diciembre de 1939 en Durango tras pasar por un consejo de guerra el 27 de noviembre de 1939 en el que fue acusada de adhesión a la rebelión militar y sentenciada a 30 años de prisión; en noviembre de 1940 la trasladaron a la prisión de Oblatas en Santander; en diciembre de 1941 entró en Saturraran; en noviembre de1942 se le autorizó a entregar a su hijo Francisco Martin Coca a Carmen Villa en Madrid y en noviembre de 1943 fue trasladada de nuevo a la prisión de Ventas.( 133 ) 

A la modista África Gerónima González Huarte, de filiación en las Juventudes Unificadas Marxistas, se le instruyó Consejo de guerra por la Causa 333/1936. Fue condenada a 20 años de prisión, sentencia que fue revisada y rebajada a 6 años. Se le imputó el delito de adhesión a la rebelión militar por su clara filiación marxista.( 134 )

De entre las condenadas a 12 años está el caso de Isabel Montero Sánchez, alias La Libertaria, nacida en Robleda (Salamanca) y de profesión sus labores, estaba casada y tenía 3 hijos, la condenaron tras ser acusada de que su hijo de 6 años, vestía un jersey rojo con las letras FAI en el brazo. El 22 de marzo de 1937, por orden del alcalde, fue detenida en su domicilio. El 30 de marzo de 1937 ingresó en la Prisión de Partido de Ciudad Rodrigo, por ser considerada elemento peligroso. El 2 de junio de 1937 pasó a la de Salamanca, y acudió a consejo de guerra el 14 de junio de ese mismo año, donde la sentenciaron a 12 años de prisión, por lo que ingresó el 25 de febrero de 1938 en Saturraran. En 1943 obtuvo revisión de condena y se la rebajaron 6 años y un día de prisión mayor.( 135 )


( 131 ) AIMNF. Causa 748/36. Caja 105. Expte1141 bis.

( 132 ) AIMNF. Causas de Logroño. Sumario 4948/85. AHPG. Fondo Saturraran. Expediente de Juana Micaela Aldaz Argarate.

( 133 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2828. Expte. 9.

( 134 ) AIMNF. Causa 333/36. Caja 55. Expte 395.

( 135 ) AIMNF. Causa 857/37. Caja 94. Expte 1014


Otra salmantina, Valentina Josefa Huarte Rodríguez estaba afiliada a la Casa del Pueblo de Béjar, cuyo marido era el portero. Fue condenada a 6 años, tras ser acusada de que en julio de 1936 había tirado una pistola al río Tormes desde lo alto del Puente Nuevo, que Ángel Rivas Vicente había escondido entre unas enredaderas del patio de la Casa del Pueblo. Por este motivo ingresó en la prisión de Salamanca, donde quedó a disposición del Gobernador Militar y del Juzgado militar. El 4 de noviembre asistió a Consejo de guerra y fue condenada a 6 años por tenencia ilícita de armas y por excitación de la rebelión, por lo que ingresó el 25 de febrero de 1938 en Saturraran. En agosto de 1943 le fue revisada la condena, pero no obtuvo rebaja. En 1944 consiguió la libertad definitiva. ( 136 )

Tampoco la maestra Leonor Ruipérez Cristóbal, nacida en Peñaranda de Brancamonte (Salamanca) se libró de entrar en Saturraran. Ingresó en esta cárcel junto con su hermana Encarnación, el 25 de febrero de 1938. Se le sentenció a 9 años de prisión bajo la acusación de tener significación izquierdista, lo que constituía un delito de inducción a la rebelión, según el Consejo de guerra que la juzgó. El 23 de febrero de 1938 fue trasladada a la Prisión de Saturraran y en agosto de 1940 le concedieron la libertad condicional. El historial es idéntico al de su hermana Encarnación, también maestra con la única diferencia de que ésta tenía cinco hijos. ( 137 )

En los casos de conmutación de pena, los certificados se firmaban por el juez militar correspondiente, con el siguiente tenor literal: Certifico que copiados los datos que obran en la propuesta de conmutación de la comisión central de examen de penas, en su parte interesada literalmente dice: Este Ministerio del Ejercito y Comisión Central de Examen de Penas certifica que el penado fue condenado en consejo de guerra celebrado el... en la plaza correspondiente, a la pena de... años de reclusión menor con las accesorias de inhabilitación absoluta como autor de un delito de auxilio a la rebelión, definido en el art 240 del código de justicia militar, y previos los oportunos trámites, ha dictado la correspondiente resolución definitiva disponiendo que la pena que debe sufrir el rematado es la de... años con las accesorias de la pena primera, de todo lo cual esta Comisión Central certifica de orden del Excmo. Ministro del Ejercito en Madrid a... -El auditor presidente ­ el vocal militar- el vocal judicial. ( 138 )

Hubo 634 mujeres cuyas penas fueron revisadas y reducidas. Algunas llaman expresamente la atención porque, al igual que pasó en las prisiones provinciales, vistas en otros apartados, vienen a demostrar la desmesura de la pena inicial impuesta: Es el caso de Margarita Álvarez Marcos, una leonesa de 48 años que fue condenada a 20 años y, procedente de la Prisión Provincial de Bilbao, ingresó en Saturraran en julio de1938, la pena fue rebajada en primera revisión a 3 años y el auditor de guerra de Bilbao le concedió la atenuada en agosto de 1940, es decir, que no llegó a cumplir siquiera los tres años. ( 139 )

Como prueba de esta dureza de las sentencias originales está el dato de que de las 352 condenas a cadena perpetua, 259 fueron reducidas a penas inferiores.

Una de las mujeres que más tiempo pasó en esta prisión fue la gallega Manuela Inchauspe García, que ingresó en Saturraran en febrero de 1938, procedente de la provincial bilbaína y no salió de ella hasta noviembre de 1945 en libertad condicional, es decir, paso 2.829 días recluida en Saturraran más el tiempo de cárcel anterior desde la fecha de celebración del consejo de guerra en noviembre de 1937. ( 140 )

El número medio de días que pasaron estas mujeres entre los muros de la cárcel fue de 945 días, es decir, 2,58 años, un tiempo superior al plazo medio del resto de cárceles de Euzkadi, lo que confirma que Saturraran fue habilitada para largas estancias de redención, prueba de ello es que 352 mujeres fueron condenadas a perpetua, otras 167 a 20 años, y 400 reclusas tuvieron penas entre 12 y 20 años. El resto obtuvo sentencias de reclusión inferiores a 10 años. Aun así, la gran mayoría de estas presas (1.005) obtuvieron la libertad condicional entre 1940 y 1943 y tan solo 47 de ellas fueron trasladadas a otras prisiones, debido a que muchas sentencias pasaron por la Comisión de Revisión de Penas, y al menos 634 de ellas fueron reducidas a penas inferiores. Los años de salida de estas mujeres se ven bien en el siguiente cuadro: ( 141 )


( 136 ) AIMNF. Causa 820/36. Caja 84. Expte 811.

( 137 ) AIMNF Causa 737/36. Caja 95. Expte 1040

( 138 ) De la revisión de expedientes en AHPG. Fondo Saturraran

( 139 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2783.Exp.11

( 140 )AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2817.Exp.8

( 141 ) Para completar la cuenta hasta 1.124 faltan 13 mujeres que fallecieron y del resto no se tienen datos.


Años salida de las reclusas de Saturraran analizadas. Elaboración propia. Fuente AHPG.

Una forma de reducir pena, al margen de la revisión de sentencia era el Sistema de Redención de Penas mediante el Trabajo. Por cada día de trabajo corrían dos de pena. Las reclusas que tenían buena conducta eran premiadas con la posibilidad de ejercer funciones dentro de la cárcel, tales como cantar en el coro religioso, trabajar en las oficinas de la cárcel o en el comedor. También la lactancia fue motivo para redimir y rebajar días de pena.

Ejemplos de ello fueron: Dolores Ambros Montul de Huesca fue propuesta el 26 de noviembre de 1940 para el abono extraordinario de redención por su honradez, al haber encontrado una cartera y haber dado cuenta de ello. ( 142 )

Sara Gutiérrez Abad fue trasladada a la prisión de Amorebieta desde Saturraran para trabajar como oficinista.

Antes de eso, cantó en el coro religioso de Saturraran, y ello le valió dos meses de redención extraordinaria computables para cumplimiento de condena. ( 143 )

Celsa Fernández Huerta empezó a redimir pena el 16 de febrero de 1943, por acuerdo de la Junta de Disciplina en el trabajo de limpieza de legumbres". ( 144 )

A Antonia García Alcañiz le concedieron un día de redención por cada día de lactancia de su hijo.( 145 )

En las festividades religiosas era costumbre que la Junta de Disciplina levantase castigos a las reclusas. La fórmula utilizada en los certificados era: La Junta de disciplina en sesión de hoy acuerda levantar el castigo a la interna en honor de la festividad de Ntra. Sra. de la Merced, por su buena conducta.( 146 )


( 142 )AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2783. Exp.30

( 143 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2786. Exp.17

/( 144 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2787. Exp.20

( 145 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 3580. Exp.33

( 146 ) Nuestra Sra. de la Merced era patrona de prisiones, así como del Patronato de Redención de Penas y sus juntas locales por orden del 27 de abril de 1939. Orden de 27 de abril de 1939 instituyendo a Nuestra Señora de la Merced como Patrona del Cuerpo de Prisiones, del Patronato Central y Juntas Locales para la Redención de las Penas por el Trabajo y de las Prisiones de España.Ilmo. Sr.: La redención de cautivos, una de las más ilustres tradiciones misioneras de España, siete veces secular, nació por inspiración maravillosa de San Pedro Nolasco, San Raimundo de Peñafori y el Rey Don Jaime el Conquistador, bajo el amparo de Nuestra Señora de la Merced.

El mismo Rey D. Jaime, primer adalid de nuestras empresas marítimas de evangelización y conquista, impuso en Barcelona, en 1218, a Pedro Nolasco el Hábito militar y el escapulario Mariano, que dos siglos más tarde, en 1492, por extraordinaria coincidencia, había de llevar consigo el Mercedario Fray Juan Infante, Capellán de la primera expedición descubridora de América. 

Hoy, que España emprende la reconquista espiritual de aquellos españoles que nos fueron arrebatados en la propia Patria por la violencia y el engaño de las fuerzas anticristianas y abre un cauce generoso para la Redención de la pena de aquellos otros que, desengañados, quieren sinceramente incorporarse a la gran comunidad familiar de todos los españoles, vuelve también los ojos a los mismos principios de piedad y de fe y a su tradición Mariana, para que la ayuda del Cielo haga fecundos los esfuerzos de nuestra buena voluntad. 

Por ello este Ministerio, atendiendo las peticiones de varios funcionarios del Cuerpo de Prisiones, transmitidas por la Jefatura Nacional de este Servicio y a que eleva el Patronato Central para la Redención de las Penas por el Trabajo, ha tenido a bien disponer: Artículo primero. - Se declara a Nuestra Señora de la Merced Patrona del Cuerpo de Prisiones, del Patronato Central y Juntas Locales para la Redención de las Penas por el Trabajo y de las Prisiones de España.

Artículo segundo. - El día veinticuatro de septiembre se celebrará esta festividad en todas las Prisiones, proporcionando a los reclusos aquellas alegrías compatibles con el régimen de la Prisión, concediéndoles una visita extraordinaria y sirviéndoles una comida especial.

Lo digo a V. I. para su conocimiento y demás efectos.

Dios guarde a V. I. muchos años,

Vitoria, 27 de abril de 1939. Año de la Victoria.

Tomas Domínguez Arévalo

Ilmo. Sr. Jefe del Servicio Nacional de Prisiones.


También los viajes de Franco o su onomástica fueron motivo de reducción extraordinaria de pena para estas mujeres. Así en los expedientes hay constancia de estos premios: Se concede premio de 45 días de reducción extraordinaria, de los que 15 días son por viaje del Franco a Guipúzcoa, 15 por la festividad de la Virgen de la Merced y 15 días por la fiesta onomástica de Franco.

El régimen carcelario de Saturraran respetó a rajatabla el reglamento de prisiones, de manera que las reclusas ingresaban en celda en el primer periodo, situación ésta que no les otorgaba derecho a ningún beneficio penitenciario, en tanto no pasasen a la siguiente fase. Correspondía aprobar el ascenso al segundo periodo a la Junta de Disciplina, una vez cumplido el tiempo reglamentario. En algún caso aislado de entre todos los analizados, se denegó este ascenso por mala conducta, considerándose como tal, por ejemplo, el discutir y pegar a otra interna. El castigo se levantaba una vez que se mostraba arrepentimiento y buena conducta.

El día 1 de noviembre de 1938 fue una fecha clave para el pase de muchas de estas mujeres del primero al segundo periodo, una nueva fase carcelaria que, aunque no entrañaba grandes cambios en la vida diaria de las reclusas, al menos les permitía acceder al sistema de Redención de Penas y en algunas ocasiones, y siempre por buena conducta, también a que ocupasen de forma provisional puestos tales como el de ser auxiliar de enfermería, de comedor, chofer, etc. Esta provisionalidad en el puesto duraba hasta que la interna lograba ser clasificada en el tercer periodo, paso que debía a su vez ser aprobado por la Junta de Disciplina del centro, de acuerdo con el art. 44 del reglamento de prisiones y para el que era preceptivo reunir el grado de instrucción necesario, según la normativa carcelaria.

El certificado de pase al tercer periodo, tenía el siguiente literal: Sor María y el Director Antonio Maya certifican que la reclusa sabe leer y escribir, poseyendo la instrucción que requiere el articulo 42 y el 44 del reglamento de prisiones vigente para el pase al tercer periodo. Y para que conste, el presente certificado es firmado por Sor María Mendizabal. ( 147 )

Unido al concepto de buena conducta estaba el hecho de obtener buenas notas en la calificación semestral a que eran sometidas todas las mujeres que recibieron instrucción en Saturraran. En los expedientes se ven los certificados de estas calificaciones con la puntuación de Muy bien, Bien, Regular, o Mal.

Los documentos de concesión de libertad atenuada, extendidos por el auditor de guerra, tenían el siguiente tenor literal: Habiendo acordado conceder al anotado al margen, sujeto a procedimiento sumarísimo que también se cita los beneficios de la prisión atenuada en su domicilio, facultad que me confiere la orden comunicada del Ministerio del Ejercito de 15 de junio de 1940, por llevar cumplido el tiempo de condena que supone la propuesta formulada por la Comisión Provincial de Examen de Penas, quede conformidad con la Orden de 25.1.40, ruego a V.S. disponga la urgente excarcelación del mismo, que deberá pasar a su domicilio, dejando constancia en ese establecimiento y dándome cuenta a su vez, del domicilio que deja el citado recluso, con la advertencia que ha de hacer su presentación a las autoridades de su residencia y que ha de permanecer en ella, en tanto se dicte la resolución definitiva que ordene la superioridad, en cuya fecha se comunicará a las mencionadas autoridades la condena que como definitiva le sea impuesta con la orden de libertad definitiva (licenciamiento) o la medida que se estime del caso, todo ello siempre que no se halle sujeto a otro orden de responsabilidades. Firmado el auditor de guerra.

La libertad atenuada, sin embargo, no fue más que otra forma de encarcelamiento en el domicilio. Para ello se pedía informe al puesto de Falange, al alcalde y a la autoridad competente (comandante del puesto de la guardia civil, o al juez). En el caso de María Luisa Arambarri Gorroño, cuya libertad atenuada se informó el 20 de abril de 1940, el informe del juez expresaba lo siguiente: El suscrito José Iraculis Astobiza, Juez municipal de esta anteiglesia emite el siguiente informe: Que don Ciriaco Arambarri casado, empleado y mayor de edad y vecino de Amorebieta es persona de buenos antecedentes y costumbres y de condiciones de solvencia moral y material, puesto que goza de un buen sueldo por su trabajo y además tiene fincas de su propiedad. Para que surta los efectos oportunos firmo la presente en Amorebieta a 20 de abril de 1940.


( 147 ) Obtenido de la revisión de la muestra de expedientes de Saturraran


Comparece don Ciriaco Arambarri (padre de la interna) y manifiesta que está dispuesto a garantizar y garantiza trabajo y protección a la penada Mª Luis Arambarri Gorroño, su hija, en el caso de que se le conceda la libertad. ( 148 )

En otros expedientes, junto a la solicitud de libertad condicional hay un certificado denominado Garantía de Trabajo, consistente en garantizar la protección moral de la penada por parte de algún conocido por parte de la Dirección de la prisión.

Como ejemplo, está el caso de la penada Florencia Martínez Saiz: en la documentación consta una solicitud de Alejando Herrera Díaz al director de la prisión central de Amorebieta, de fecha 27 de octubre de 1942, por el que el firmante exponía que en el caso de que se concediese a la penada el beneficio de la libertad condicional, el suscrito estaría dispuesto a proporcionarle trabajo y a ejercer sobre ella su protección moral y material hasta el momento en que ésta alcanzase la liberación definitiva.

Es decir, no solo era suficiente con obtener buenos informes de Falange y autoridades, sino que también era preciso, para obtener la libertad, el tener un domicilio al que regresar, un trabajo y una persona afecta al Régimen que avalase la salida de prisión de la reclusa, generalmente un familiar o amigo de la familia. ( 149 )

921 mujeres salieron de Saturraran antes de tiempo gracias a que les fue concedida la libertad condicional. ( 150 )

Las propuestas de libertad condicional se enviaban vía telégrafo a la Comisión Provincial de Guipúzcoa, que tras obtener los informes oportunos, emitía dictamen de concesión o denegación, cuya aprobación definitiva correspondía a la Dirección General de Prisiones.

La primera medida de este tipo se aprobó en abril de 1940 y consistía en otorgar la libertad condicional a los reclusos mayores de sesenta años que tuvieran cumplida la cuarta parte de la condena.

La condicional fue una libertad relativa, que implicaba excarcelación, por lo que la reclusa podía estar confinada en su domicilio, pero bajo el patrocinio y vigilancia de las autoridades locales del pueblo de residencia, y salvo que hubiese que reingresar en prisión por mala conducta. De este modo, las personas así liberadas vivían siempre bajo el yugo de las autoridades locales, y de cualquier vecino malintencionado, que con una simple denuncia pudiese hacer regresar a estas mujeres a la cárcel. En algún expediente ha quedado constancia de que se les entregaba una cantidad de dinero en concepto de ahorros y socorros de marcha.

Sin embargo, el regreso a sus respectivos domicilios no supuso liberación alguna en muchos casos, tenemos como ejemplo a Ignacia García La Hoz, una turolense que obtuvo la libertad por ser sexagenaria, pero antes de ser enviada a su domicilio se consultó, siguiendo el procedimiento habitual a las autoridades de su municipio, sobre la procedencia o no de su regreso y el ayuntamiento de Alcañiz informó que no sería acogida con simpatía por tener malos antecedentes políticos, además de dos hijos bolcheviques, añadiéndose a tales argumentos que Ignacia era una persona que realizaba activa propaganda comunista. ( 151 )


( 148 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2787. Exp.8

( 149 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2811/01.Exp.26

( 150 ) En total obtuvieron la libertad 1.005 de las 1.124 mujeres de la muestra: 84 fueron libertad atenuada y 921 recibieron la condicional; BOE 27.9.39 Publicación de la Orden sobre los Beneficios de la Libertad Condicional. Pero será la Ley de 4 de junio de 1940 la que constituya el inicio del proceso de excarcelación a través del recurso a los beneficios extraordinarios de la libertad condicional publicado por Ministerio de Justicia, Decreto de 5 de abril de 1940, B.O.E. de 14 de abril. Era necesario que fuesen favorables los informes que debían emitir el Alcalde, Jefe local de F.E.T. y Jefe de la Guardia Civil de su anterior residencia. Jefatura del Estado, Ley de 4 de junio de 1940, B.O.E. de 6 de junio. En octubre se modificó el art. 2º de esta Ley haciendo extensiva la libertad condicional a los condenados hasta doce años y un día sin ningún tipo de requisito. Jefatura del Estado, Ley de 1 de octubre de 1940, B.O.E. de 1 de octubre.

( 151 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2786. Exp.1. Se elevó propuesta por sexagenaria a la CPG. Se recibió del Patronato Central Redención Penas por el Trabajo el expediente de libertad condicional para completar con arreglo al decreto 23.11.1940 y se remitió de nuevo al Patronato, ya cumplimentado. Salió por orden telegráfica de la DGP


En el caso de Julia Hernández Ramos, otra sexagenaria de Toledo, los informes que se obtuvieron para su liberación fueron también negativos. El comandante de puesto de su pueblo natal informaba: dicha individua no debe regresar a su pueblo por su malísima conducta y evitar así un gran malestar en la mayor parte de la población, y en especial de los familiares de las personas asesinadas y ultrajadas. Tampoco el informe de su ayuntamiento de origen ni el de Falange informaban positivamente. La respuesta del Ayuntamiento de Seseña (Toledo), de 17 de junio de 1940, la calificaba de persona peligrosa e indeseable por su mala conducta. Julia Hernández no tuvo necesidad de regresar a su pueblo porque falleció el 13 de julio de 1940 en la enfermería de la cárcel, a causa de un ataque cerebral. ( 152 )

En el caso de Luisa Beunza Tellechea, vizcaína de 31 años, el ayuntamiento de Bilbao informó que no sería conveniente su liberación provisional. ( 153 )

La libertad condicional consiguió en cierto modo poner remedio a una situación insostenible de hacinamiento en el interior de la mayoría de cárceles, no así en Saturraran, donde las reclusas que fueron libertadas en ese año de 1940, ni siquiera llegaron a ser la tercera parte. (Fueron liberadas 325 de 1.124 presas, es decir, un 29%). ( 154 )

Por ese año la custodia estaba confiada a 4 oficiales de prisiones, 53 militares, 25 monjas y 1 sacerdote. ( 155 ) 

En 1941 fueron 281 las reclusas que salieron de esta prisión, la cuarta parte de las que ingresaron en el periodo analizado, cuando Sor María Jacinta Uribesalgo era la secretaria de la Junta de Disciplina de esta prisión central, de la que en esa época era presidente Antonio Maya Pérez. Sor María era la que firmaba los certificados de buena conducta de las internas, que se adjuntaban a la solicitud de libertad condicional de acuerdo con la ley de 4.6.40 y la ley 1 abril de 1941. ( 156 )

Respecto a las sentencias impuestas se puede encontrar desde penas cortas hasta la pena de muerte. Como ejemplo de pena corta, tenemos el caso de Segunda Álvarez Gregorio de 29 años, nacida en Salamanca y condenada a 3 años y un día porque fue denunciada por una vecina a quien Segunda había amenazado con que tenían que cortarle la cabeza, igual que al general Franco, si bien, al no haber testigos no pudo demostrarse el hecho y sólo pudieron acusarle de ser de filiación izquierdista. En el expediente constan varios testimonios sobre los insultos constantes que esta mujer dedicaba a los miembros de Falange. (Les llamaba chulos y criminales).

Segunda fue nombrada, por buena conducta, auxiliar de capilla y ello la libró de cumplir los tres años. La Dirección General de Prisiones le concedió la libertad en noviembre de 1939, es decir, estuvo en la cárcel 1 año y 9 meses. ( 157 )

Sin embargo, parece que no se aplicó una misma vara de medir el delito porque, como se verá en el apartado de mujeres ajusticiadas, estos mismos insultos que a Segunda le supusieron una pena corta de reclusión a otras mujeres, sin embargo, las llevó hasta el paredón. ( 158 )

Adela Álvarez López, una gallega que entró en la cárcel con 55 años fue acusada del delito de atesoramiento de plata amonedada, así como de tener ideología comunista y de hacer alardes contra el Movimiento Nacional, motivo por el que la condenaron a 12 años de reclusión. Por su buena conducta en prisión, la premiaron con tela para hacerse un vestido. Entró en marzo de 1938 y el auditor de guerra de La Coruña le concedió la libertad atenuada en agosto de 1940. ( 159 )

En Saturraran, y referido a la muestra analizada, sólo hubo dos sentencias de muerte que fueron posteriormente revisadas y rebajadas a cadena perpetua y nuevamente revisadas y rebajadas a 20 años de reclusión: fueron las de Dolores Torre Guirado, de Málaga y Ángeles Vázquez del Río, de Asturias, pero desconocemos la acusación inicial ya que no ha quedado constancia en la documentación carcelaria. ( 160 )

Las reclusas que abandonaron la cárcel, sufrieron otra modalidad de represión al estar en libertad provisional en sus respectivos domicilios, lugares en los que tuvieron que pasar revista regularmente y sufrir las consecuencias de haber estado en prisión por ser rojas.

En lo que respecta a los aspectos sanitarios, normalmente, las mujeres eran atendidas en el dispensario o enfermería de la prisión.


( 152 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2786.Exp.27

( 153 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2790.Exp.17

( 154 ) Datos obtenidos de la muestra analizada en Saturraran

( 155 ) UGARTE LOPETEGUI, A., op. cit., 2011. Pag 270

( 156 ) Ibidem

( 157 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2783.Exp.9

( 158 ) Datos obtenidos de la muestra analizada e Saturraran.

( 159 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2783.Exp.10.

( 160 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2800. Exp. 16


Balbina Lasheras recuerda: Tuvimos sarna, tifus, algunas murieron de tuberculosis, y también padecimos difteria.( 161 )

De algunos expedientes se desprende que algunas de estas mujeres fueron vacunadas contra tifus y viruela y traían consigo certificados de desinfección. Es el caso de Cesárea Álvarez Mejías, que en marzo de 1940 fue enviada al hospital de Amorebieta con esta finalidad. ( 162 )

Al igual, que se ha visto en las prisiones provinciales, las reclusas únicamente eran enviadas a un hospital (a San Sebastián o a Bilbao) para casos extremadamente graves o para intervenciones quirúrgicas, pero siempre, en casos muy excepcionales y por causas como las siguientes:


Ejemplos de enfermedades de Saturraran enviadas al hospital. Elaboración propia. Fuente AHPG.

Muchas de las presas enfermas de tuberculosis fueron enviadas a Segovia donde se creó una prisión hospital y sanatorio antituberculoso. De este lugar dice Tomasa Cuevas: En Segovia había cuatro grandes salas, frías, destartaladas y desprovistas de todo...

No había mejora en el rancho de las mujeres que padecían tuberculosis intestinal, a quienes las legumbres les aumentaban los trastornos. Aún me parece estar viendo a una andaluza joven, de un pueblo de Málaga, que venía de Saturraran. No tenía fuerzas ni para sentarse en la cama y tomar el plato de rancho frío. Vuelta de cara a la pared estaba en una esquina de la sala de graves. Se dejaba morir por no poder ni pensar en tragar una sola cucharada. Iba arrastrándose o ayudada al wáter hasta veinte veces al día. Murió pronto.( 163 )

Sin embargo, de los 13 fallecimientos de mujeres encontrados en los expedientes analizados, se ha comprobado que hubo casos graves de enfermedad que causaron el fallecimiento en la propia enfermería sin llegar a trasladarse a un hospital: ( 164 )

Simona Conte Mur una labradora de 55 años, natural de Huesca falleció en la enfermería por colitis.( 165 )

Felisa Ugena Ruiz madrileña de 72 años falleció por arterioesclerosis y no hay constancia de su traslado a ningún hospital.( 166 )

Isabel Jiménez Sánchez, de 23 años, natural de Cáceres falleció por tuberculosis sin ser trasladada a un hospital. ( 167 ) 

Eulogia Roza Rodríguez de 24 años, natural de Oviedo falleció de tuberculosis pulmonar y no fue trasladada a ningún hospital. ( 168 )

M. Josefa Rubio Cáceres, cordobesa de 25 años falleció por tuberculosis pulmonar y no fue trasladada a hospital alguno.( 169 )

Primitiva Marañón González, natural de Burgos falleció en enfermería por cáncer matriz. ( 170 )


( 161 ) Testimonios tomados del documental Prohibido recordar en 

https://www.youtube.com/watch?v=n_67gF0mk0s

( 162 )  AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2783.Exp.12

( 163 )  Cuevas, T. op. cit. (2004) pp 96.

( 164 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2787 a 3645

( 165 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2789.Exp.10

( 166 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2789.Exp.41

( 167 )  AHPG. Fondo Saturraran. Caja 3645.Exp.4

( 168 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2796.Exp.37

( 169 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2795.Exp.27

( 170 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2798.Exp.10


María García Urquia, natural de San Sebastián falleció por una nefritis y no hay constancia de su traslado al hospital. ( 171 )

Celsa García Arbesu, natural de Oviedo, falleció por hemorragia intestinal, sin traslado al hospital. ( 172 )

Y así otras: María García Díaz, natural de Oviedo falleció por esclerosis cardiaca; María Romero Guerrero, de 52 años, natural de Badajoz, falleció por insuficiencia cardiaca; Pilar Leal Serrano, de 49 años, natural de Cuenca, quien también falleció por una insuficiencia cardiaca; Julia Hernández Ramos, de 59 años, natural de Toledo, falleció por ataque cerebral en la enfermería; Ricarda Cencerrada Casanova, de 33 años, natural de Toledo, falleció al poco de salir para el Hospital San Antonio Abad por obstrucción intestinal. ( 173 )

Sin embargo, y aunque en la muestra de expedientes sólo hay constancia del fallecimiento de estas 13 reclusas y ningunos de los niños, los datos del Registro Civil muestran que entre 1937 y 1939 hubo 42 fallecimientos en esta cárcel, de los cuales 33 corresponden a mujeres y 9 a niños. Todos los enterramientos tuvieron lugar en el cementerio de Motrico. ( 174 ) 

Además, ha quedado constancia en los expedientes carcelarios del fallecimiento de 9 mujeres más ya en libertad condicional, pero antes de la notificación de concesión de libertad definitiva. ( 175 )

El único caso encontrado en los expedientes referido al fallecimiento de niños es el del hijo de la penada Segunda Álvarez García. La dirección de la Prisión Central de Mujeres de Saturraran certificó el fallecimiento a consecuencia de gastroenteritis del niño Alfonso Sánchez Álvarez, hijo de la penada y fechado el 9 de agosto de 1939. ( 176 )

Recuerda Anita Morales: Estábamos en misa y oíamos un ruido, pum, ya sabíamos, una muerta. Metían dos niños en una misma caja para que no se alteraran en Motrico. Cuenta Carme Riera: Se llevaban a las muertas y a sus hijos fallecidos en una caja que subían a un carro con un burro. 

En diez días murieron treinta y tantos niños, entre ellos mi hija. Cuando ella murió las monjas trajeron flores, campanillas azules que no han vuelto a entrar en mi casa porque me recuerda aquello. Adornaron a la niña y empezaron a exclamar ¡Qué angelito que se ha ido con Dios! Carme echó a las monjas y se quedó con una toca en la mano. Entonces le dieron un saco para que lo pusiese en la rendija bajo la puerta para que las ratas no entrasen y se comiesen el cadáver de su hija y Carme que pasó toda la noche sentada en el suelo, junto al cadáver de la niña puso el saco, por si acaso. ( 177 )

En 1940 hubo una epidemia de tifus porque se contaminaron las aguas del depósito que abastecía la prisión. En ese verano fallecieron 36 niños y niñas y 4 mujeres. ( 178 )


( 171 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 2823.Exp.1

( 172 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 3580.Exp.42

( 173 ) AHPG. Fondo Saturraran. Caja 3580.Exp.53; Caja 2795.Exp.15; Caja 3645.Exp.25; Caja 2786.Exp.27; Caja 2787.Exp.18.

( 174 ) Registro Civil Motrico. Partido Judicial de Bergara. Libros de fallecimientos 1937 a 1939.

( 175 ) AHPG. Fondo Saturraran. Cajas 2783 a 3646.

( 176 ) AHPG. Fondo Saturraran. Cajas 2783. Exp.9

( 177 ).Testimonios tomados del documental Prohibido recordar en 

https://www.youtube.com/watch?v=n_67gF0mk0s

( 178 ) UGARTE LOPETEGI, A., op. cit., 2011; p-273


No en todos los casos ha quedado constancia del licenciamiento definitivo de la cárcel, que en la mayoría de los casos se produjo cuando las presas habían salido ya de Saturraran, pero los datos obtenidos de los expedientes aportan los siguientes datos: 

 

Años de liberación definitiva en Saturraran. Elaboración propia. Fuente AHPG.


En algunos expedientes se ve que muchos años después de haber obtenido el licenciamiento definitivo se enviaban certificados de buena conducta durante la reclusión en Saturraran, a efectos de que las ex reclusas pudiesen cancelar sus antecedentes penales.

Saturraran cerró sus puertas como centro penitenciario en 1944, tras la intervención de la Cruz Roja, siendo las reclusas trasladadas a otras prisiones.

En 1949 todavía consta la salida de una reclusa del recinto de Saturraran, que posteriormente volvió a recibir seminaristas hasta su cierre definitivo en 1968. 

Sumido en el total abandono, la oportunidad del derribo llegó tras las riadas de agosto de 1983. 

En 1987 el Ayuntamiento de Motrico compró el enclave a la Diócesis de Donostia y fueron demolidos todos los edificios. 

En la actualidad sólo queda una explanada inhóspita de cemento. Y de la parte noble que en tiempos fue el Grand Hotel, convertido después en dependencia principal del presidio y enfermería, se conserva un trozo de muro contra la quebrada que asciende a la carretera que une Motrico con Ondarroa.

 

 


------------

 

Mujeres ajusticiadas y asesinadas.