Vitoria-Gasteiz - Arqueología.



 

 


RELOJES DE SOL DIÓCESIS DE VITORIA-GASTEIZ.


 

DIÓCESIS DE VITORIA-GASTEIZ : RELOJES DE SOL.

 

ESTA RECOPILACIÓN  TITÁNICA DE RELOJES DE SOL, HA SIDO REALIZADO POR PEDRO J. NOVELLA.

 

IN MEMORIAM.

Asko ikusi duan gizonak beti daki zerbait, eta saŕi jakintsu-usteko askok baño geiago ere.

 

MADINABEITIA.

 

Índice general.

Prólogo.

1.- Relación de localidades en las que se encuentran los relojes de sol.

2.- Criterios de clasificación: períodos.

3.- Primer período: características.

4.- Relojes de sol del primer período: relojes canónicos.

5.- Segundo período: características.

6.- Relojes del segundo período.

6.1- Semicirculares y circulares.

6.2- Cuadrados y rectangulares.

6.3- Cuadrantes de San Miguel y Santa María de Vitoria-Gasteiz.

7.- Tercer período: características.

8.- Relojes de sol del tercer período.

8.1- Radiales.

8.2- Circulares grabados, pintados e inscritos en un cuadrado.

8.3- Circulares y semicirculares en relieve.

8.4- Relojes de sol circulares de Manuel Echanove.

8.5- Cuadrados y rectangulares.

8.6- Verticales a levante y a poniente.

8.7- Relojes de tipo popular.

9.- Relojes de finales del XIX y primera mitad del XX.

9.1- Las meridianas de Vitoria-Gasteiz.

10.- Relojes de una hora.

Índice de relojes de sol inventariados.

Bibliografía.

 


PRÓLOGO.


 

Era el 3 de marzo de 2006 cuando recibí tres correos electrónicos con fotografías e información sobre unos relojes de Sol existentes en el Condado de Treviño.

El hecho no se salía de lo normal, pues gracias a mi página web han sido muchas las personas de todo el mundo que se han puesto en contacto conmigo para solicitar o aportar información, fotografías, diseños, curiosidades, etc... sobre Gnomónica. 

Además, precisamente del Condado de Treviño, había publicado con anterioridad en mi web una veintena de fotografías que me habían llegado de allí y de la provincia de Álava. Lo que ya no era tan frecuente es que en un primer envío recibiera de golpe fotografías de excelente calidad de varios relojes.

Y menos frecuente aún era el hecho de que la información que acompañaba las fotografías fuera tan amplia y precisa. 

No se limitaba a lo escueto de "reloj en la fachada de tal o cual iglesia", no; en concreto, la información facilitada del primer reloj –el de la Parroquia de San Miguel Arcángel de Albaina- era la siguiente: "En 1760 se construyó sobre la obra del siglo XVI el campanario. 

En esta misma fecha se coloca el reloj en el muro bajo la ventana conjuradera tal como indica la fecha grabada (1760). La ventana era rectangular y sin decoración. 

Se cortaron dos hiladas de sillares para colocar el reloj y sobre él la repisa de la ventana. La repisa parece reutilizada, hecho que parece confirmado por las holguras laterales y el rebaje de los sillares en los apoyos. 

Una pilastra sujeta el dintel en la misma grieta que rasga el muro de la torre desde la espadaña hasta el arco de entrada. Los dos sillares de la izquierda llevan la esquina rebajada a bisel para facilitar la colocación del reloj en el muro. 

El reloj es de doce sectores. Tiene líneas de medias horas. Las horas van escritas en cifras romanas y están bien escritas, no hay ninguna girada. Le falta el estilo. Este mismo modelo de reloj lo podemos ver en las torres de las iglesias de Arrieta y Samiano, también en el Condado de Treviño."

Todo esto indicaba que estaba ante un informador excepcional con unos buenos conocimientos de arte, de historia local y con unas nociones más que básicas de Gnomónica.

Naturalmente me puse en contacto con él y así empezaron unos meses de colaboración y de un intenso intercambio de correos electrónicos acompañados de una avalancha de fotos y textos fruto de su afición a recorrer los caminos y rincones de la provincia de Álava.

Se trata de Pedro Novella, autor de este inventario, profesor del colegio Antonio Forniés de Vitoria, buen conocedor del territorio alavés, de sus pueblos, iglesias y ermitas.

Otro ejemplo que indica la minuciosidad del trabajo llevado a cabo y la amplia información recopilada, es esto que se decía sobre el reloj de Apellániz: "Se colocó en el pórtico el año 1814 y costó 105 reales y 2 maravedíes. 

En esa misma fecha cambian el reloj mecánico de la torre porque el anterior, colocado en 1770, les salía muy caro en reparaciones...

Todo ese trabajo se ha concretado en este inventario de relojes de Sol que aunque no ha sido confeccionado por un especialista en Gnomónica, no tiene nada que envidiar a cualquier otro de los publicados de otras zonas del Estado Español. 

Es difícil encontrar algún detalle de un reloj que aquí no se contemple y será muy difícil ampliarlo pues, aunque seguro que hay más relojes de los aquí contenidos –siempre los hay- no serán fáciles de encontrar.

Puede llamar la atención el ámbito y clasificación territorial escogido pues no se refiere a un territorio administrativo concreto como pueda ser una provincia, región, o municipio sino que se ha decantado por un territorio eclesiástico. 

Lo explica así: "La división territorial de la Diócesis en nueve zonas es la que sigue el Catálogo Monumental. En alguna de ellas se han añadido algunos relojes de las Diócesis de Pamplona, de Burgos y Calahorra y La Calzada- Logroño relacionados por proximidad geográfica o histórica. 

Hay que tener en cuenta que la Diócesis de Vitoria todavía no estaba creada en 1823, año en que termina la relación de relojes antiguos de este inventario.".

Comparándolo con otros censos publicados, éste también destaca por la original clasificación de los relojes de Sol según su periodo de construcción. 

 

Ha considerado el autor cinco periodos:

un primer periodo desde finales del XII a mediados del XVI con relojes que denomina medievales o canónicos, 

un segundo periodo de la segunda mitad del XVI al segundo tercio del XVII con relojes semicirculares o circulares de sectores iguales, 

un tercer periodo de transición del último tercio del XVII al final del primer cuarto del XVIII que coincide con la aparición de los primeros relojes de diseño rectangular, 

un cuarto periodo de finales del XVIII a finales del primer cuarto del XIX con una mayoría de relojes bien calculados, y 

un último periodo hasta la época actual con relojes modernos (1).




Dentro de esos periodos y siguiendo los criterios de clasificación, ha organizado los relojes según otro amplio abanico de características como son la cronología del muro soporte, la ubicación en el edificio, el modelo de reloj, la traza, la grafía de las horas y las fechas, el gnomon o varilla y la forma de medir el tiempo. 

Características todas que se detallan antes de entrar en la catalogación.

Una última consideración que quiero hacer constar es la alta densidad de relojes existentes en el territorio estudiado. 

La Diócesis de Vitoria-Gasteiz comprende 3283 km², pertenecientes a toda la provincia de Álava, más los enclaves de Orduña y del Condado de Treviño.

En el inventario se describen en total 252 relojes; la mayoría, 236 en concreto, localizados en el territorio de la Diócesis de Vitoria-Gasteiz. 

Las cifras que se dan a continuación, aunque aproximadas, son muy relevantes ya que sitúan esta zona como la segunda con más relojes de Sol en relación a su extensión (2).


(1) Segundo y tercer periodo se han unificado con el fin de simplificar la clasificación.

(2) En el número de relojes no se incluyen los ejemplares DESCRITOS en el Apéndice de relojes modernos, tampoco los localizados en fecha posterior a la distribución del Inventario I. 


 

 

Mallorca ( 3640 km² ): alrededor de 900 relojes, 1 por cada 4 km².

Diócesis de Vitoria-Gasteiz ( 3283 km² ): 210 relojes, 1 por cada 16 km².

Madrid ( 8028 km² ): 212 relojes, 1 por cada 38 km².

Murcia (11313 km² ): 250 relojes, 1 por cada 45 km².

Guadalajara (12214 km² ): 228 relojes, 1 por cada 53 km².

Galicia ( 29574 ): 400, 1 por cada 78 km². 

 

La traducción de estas cifras a la realidad se convierte en la alegría y satisfacción que produce ir visitando localidades y encontrar en casi todas ellas uno o varios relojes de Sol. Yo pude experimentarlas durante unos días que pasé por la zona y tuve el privilegio de disfrutar de gran parte de lo que aquí se expone explicado de viva voz por el autor.

En fin, que el lector se encuentra ante un muy logrado y detallado estudio que puede resultar muy ameno si se va leyendo a la vez que se contemplan las fotos de los relojes. 

No es un texto para leerlo de un tirón, pero sí puede convertirse en una guía muy útil que nos ayude a disfrutar más de nuestro entorno y a contemplar estos instrumentos, callados testigos de una cultura y unos conocimientos que hoy están casi olvidados, que ya poseían nuestros antepasados y ahí están como testimonio, y ahí debemos procurar que sigan.

Si este trabajo contribuye a que no se pierda alguno de los relojes relacionados, a que se restauren los deteriorados, o simplemente a que se conserven al menos en el estado en que hoy se encuentran, tanto el autor como yo nos daremos por satisfechos.

Antonio José Cañones Aguilar.

Murcia, noviembre de 2006.

 


1.- RELACIÓN DE LOCALIDADES EN LAS QUE SE ENCUENTRAN LOS RELOJES DE SOL, SIGUIENDO LA DIVISIÓN TERRITORIAL DEL CATÁLOGO MONUMENTAL DE LA CIUDAD DE VITORIA-GASTEIZ.


 

Zona I:

Arciprestazgos de Labastida y Laguardia: Baños de Ebro (3), Elciego (2), Labastida (7), Labraza (1), Laguardia (13), Leza (1), Moreda (1), Navaridas (1), Salinillas de Buradón (1), Samaniego (1), Villabuena (2), Viñaspre (2) y Yécora (2).

 

Zona II:

Arciprestazgos de Treviño-Albaina y Campezo: Aguillo (12), Albaina y ermita de Granado (5), Angostina (2), Añastro (3), Argote (2), Arrieta (1), Ascarza (2), Baroja (1), Busto (1), Cucho (1), Dordóniz (2), Doroño (1), Fuidio (3), Grandíval (1), Imíruri (4), Laño (1), Loza (1), Marauri (4), Markinez (ermita de San Juan, 2), Muergas (2), Ogueta (1), Orbiso (1), Pariza (2), Pedruzo (2), Peñacerrada (3), Pipaón (1), Samiano (3), San Martín Galvarín (2), San Vicentejo y ermita de la Purísima Concepción) (9), Saraso (1), Sáseta (1), Torre (3), Treviño (7), Urarte y ermita de Larrauri (3), Uzquiano (2) y Villanueva Tobera (2).

 

Zona III:

Ciudad de Vitoria-Gasteiz: San Miguel (1), Santa María (2).

 

Zona IV:

La Llanada Occidental: Aránguiz (1), Alegría-Dulantzi (3), Arcaya (1), Armentia (2), Berrostegieta (1), Erentxun (3), Estíbaliz (1), Gámiz (2), Gereña (1), Ilarratza (2), Lasarte (3), Martioda (1), Matauko (2), Mendarozketa (1), Mendiola (1), Monasterioguren (2), Oreitia (1), Oquina (1), Subijana de Álava (1), Txintxetru (1), Ullíbarri-Arrazua (1), Ullíbarri-Viña (1), Zumeltzu (1).

 

Zona V:

La Llanada Oriental y valles de Barrundia, Arana, Arraya y Laminoria: Agurain (2), Apellániz (1), Araia (caserío Marutegi, 1), Arriola (1), Bikuña (3), Cicujano (1), Cazeo (1), Maestu y ermitas de la Soledad y la Virgen del Campo (3), Munain (1), Narbaiza (caserío Beltrán, 1), Ozaeta (1), San Vicente Arana (1), Vírgala Mayor (2) y Vírgala Menor (1).

 

Zona VI:

Vertientes cantábricas del noroeste alavés. La ciudad de Orduña y sus aldeas: Artziniega (2), Baranbio (1), Izoria (1), Llanteno (2), Laudio (1), Murga (1), Okondo (2, uno de ellos doble), Respaldiza (2), Retes de Tudela (1).

 

Zona VII:

Cuartango, Urcabustaiz y Cigoitia: Acosta (2), Berrikano (1) y Ondategi (1).

 

Zona VIII:

Los Valles de Aramayona y Gamboa. Por Barrundia a la Llanada Alavesa: Betolaza (1), Miñano Mayor (2), Miñano Menor (1), Nanclares de Gamboa (1, desaparecido), Oleta (1) y Uribarr (1).

 

Zona IX:

Zuya: Jugo (1), Murgia, santuario de Nuestra Señora de Oro (2, doble).

 

Zona X:

Iruña de Oca, Lantarón, Ribera, Salinas de Añana y Valdegovía: Bachicabo (2), Berantevilla (1), Basabe (3), Burgueta (2), Caicedo-Yuso (1), Corro (3), Espejo (1), Fontecha (3), La Puebla de Arganzón (1), Manzanos (1), Ollávarre (2), Pangua (1), Quintanilla de la Ribera (1), Quintanilla de Valdegovía (1), Ribaguda (2), Ribabellosa y ermita de San Juan (6), Santa Cruz del Fierro (1), Tobillas (1), Tuesta (1), Tuyo (6), Viloria (1), Villamaderne (2), Villanueva de la Oca (3) y Zambrana (2).

 

 


2.- CRITERIOS DE CLASIFICACIÓN: PERIODOS. RELOJES DE SOL.


 

Los relojes de sol de la Diócesis de Vitoria-Gasteiz se han clasificado en tres períodos atendiendo a los siguientes criterios:

Localización geográfica: zona, localidad, nombre de la iglesia o dirección del edificio civil donde se emplaza el reloj.

Históricamente la mayor parte del territorio que actualmente comprende la Diócesis de Vitoria-Gasteiz- la totalidad de la provincia de Álava y los enclaves de Treviño y Orduña-, perteneció a la Diócesis de Calahorra-La Calzada.

También hay localidades dependientes hoy de la Diócesis de Vitoria-Gasteiz que han pertenecido a otras diócesis.

El arciprestazgo de Valdegovía, por ejemplo, perteneció al arzobispado de Burgos; el de Tudela, al obispado de Santander, y la villa de Oyón al de Pamplona.

Casi todos los relojes de sol inventariados están ubicados en iglesias parroquiales, ermitas, casas curales o de propiedad de eclesiásticos por lo que se ha tomado como referencia territorial de clasificación la Diócesis de Vitoria-Gasteiz.

No se ha localizado ningún reloj de sol en un convento, algo habitual en otros territorios inventariados (V. Relojes de sol en Monasterios y Conventos).

 

Reloj de sol de la torre de Martioda.

 

Solamente un pequeño porcentaje de relojes de sol está ubicado en edificios civiles. Los relojes de sol anteriores al siglo XIX situados en edificios civiles en territorio alavés, casi se pueden contar con los dedos de la mano:

Palacio de los Condes de Oñate en Salinillas de Buradón. Siglo XVII.

Casa de los Montoya en Burgueta. Siglo XVII.

Palacio de los Salazar en Espejo. Siglo XVII.

Torre de Martioda (reloj de sol desubicado).

Ayuntamiento de Dulantzi- Alegría. Año 1788.

Fuente pública de Imíruri (Treviño). Mediados del siglo XVIII.

Estanco viejo (1800) y casa de Okondo (1756).

 

En el siglo XIX encontramos otro reducido número de relojes de sol en casas particulares, todos ellos de trazado empírico, como suelen denominarlos los expertos, o "trazados a ojo" para que nos entendamos (caserío de los Gorbea de Llanteno, caserío Beltrán de Narbaiza, casa de Navaridas, casa de Treviño, casa de Labastida,....).

En consecuencia, la división territorial en diez zonas de las localidades donde se encuentran los relojes de sol es la misma que sigue el Catálogo Monumental de la Diócesis de Vitoria-Gasteiz. 

En el título de cada reloj de sol se nombra la localidad siguiendo el Nomenclátor Foral de la provincia de Álava.

 


Ubicación en el edificio. Relojes de sol.


 

Elemento constructivo del edificio que sustenta el reloj solar: torre, pórtico, nave, ábside, capilla lateral, crucero, etc. Orientación.

 

 


Cronología del muro soporte. Relojes de sol.


 

En los cuadrantes sin fecha la cronología del muro es una referencia a tener en cuenta a la hora de datar el reloj, ya que en ocasiones permite conocer la fecha exacta de su construcción. 

El reloj de sol de la iglesia de Alegría-Dulantzi, por ejemplo, está labrado en un sillar orientado en la esquina de la dependencia construida en 1785 sobre la arcada del pórtico. El sillar no está empotrado, por tanto podemos asignar al reloj de sol la fecha de construcción del edificio.

En otros casos, siempre y cuando el sillar no se trate de un sillar reutilizado o empotrado en el muro ya construido, el soporte determina una fecha de referencia a partir de la cual se grabó o instaló el reloj. 

Por ejemplo, el pequeño círculo dividido en ocho sectores grabado cerca del suelo, a la derecha de la portada de la iglesia de Labastida, no puede ser un reloj canónico porque está grabado en un muro de cronología posterior al uso de ese tipo de reloj. 

Tampoco pueden ser relojes canònicos los pequeños grabados circulares, tan abundantes en el arciprestazgo de Treviño-Albaina, cuando se encuentran en muros de cronología posterior al siglo XV.

En ocasiones la cronología del elemento constructivo que soporta el reloj de sol, unida a sus características, permite dar una fecha aproximada de construcción. El reloj doble del santuario de Nuestra Señora de la Encina se labró a la vez que se erigía el primer cuerpo de la torre. 

La documentación escrita dice que este primer cuerpo se edificó en el siglo XVII. Para clasificarlo se han tenido también en cuenta otras características; por ejemplo, el modelo de cuadrante o la grafía de los números de las horas (V. Relojes de sol fechados Generalidades).

Los primeros relojes de sol grabados en sillares labrados exprofeso para albergarlos, no aparecen en el territorio de la Diócesis de Vitoria-Gasteiz hasta las postrimerías del siglo XVII (1699). 

Si a lo anterior añadimos que el modelo de reloj es rectangular horizontal, tipología que no aparece hasta el año 1667, contamos con datos suficientes para clasificarlo, con ciertas garantías de no equivocarnos, en el último tercio del siglo XVII. 

La fecha grabada en el reloj de sol circular en relieve de Urarte (1712) indica que fue trasladado de lugar, puesto que el muro donde está empotrado actualmente data del año 1779. 

También se considera en algunos casos la cronología de elementos añadidos al edificio que alteran el funcionamiento del reloj de sol o lo ocultan. Por ejemplo, el reloj de sol semicircular de 12 x 15º de la iglesia de Ilarratza fue inutilizado en el año 1666 al construir el pórtico, dato que permite clasificarlo en el conjunto de relojes de sol semicirculares del segundo periodo.

 


Modelo de reloj. Relojes de sol.


 

Radial en junta, radial en la cara del sillar, circular en la cara del sillar, semicircular en junta, semicircular en la cara del sillar, circular grabado, circular grabado y pintado, circular en relieve o moldurado, cuadrado grabado, cuadrado moldurado, rectangular vertical (más alto que ancho) y rectangular horizontal (más ancho que alto).

En la definición del modelo de reloj se consideran dos aspectos: la figura geométrica donde va inscrita la traza y la técnica utilizada en su construcción. Se ha llamado radial al reloj de sol cuya traza no está limitada por ninguna figura geométrica; semicircular, circular, cuadrado, rectangular vertical y rectangular horizontal son los relojes cuya traza va inscrita en la figura geométrica de nombre correspondiente.

Se indica también en los ejemplares de los dos primeros periodos, la ubicación del reloj en el sillar o en el muro cuando la traza invade varios sillares. Se ha llamado reloj de sol "en junta de sillar" a aquel que por economía la incluye en la traza y la aprovecha como orificio de la varilla; los relojes grabados en la cara del sillar necesitan un orificio perforado.

La segunda palabra que define el modelo alude a la técnica de construcción del reloj. Se omite cuando es atributo de todos los ejemplares de un mismo grupo de clasificación; por ejemplo, en todos los relojes medievales que son grabados. 

En el segundo periodo y en el tercero, se añaden uno o dos atributos al nombre del modelo que hacen referencia a la técnica empleada en su construcción: enlucido, pintado, grabado, exento, rebajado, moldurado…

 


Traza. Relojes de sol.


 

- Canónico de líneas múltiples y sectores desiguales.

- Canónico de 3 y 7 líneas, canónico de 4 x 45º.

- Canónico de 4 x 22,5º o de medias horas,

- Ángulos iguales: 12 x 15º y 10 x 18º.

- De meridiana desviada (trazados con la ayuda de otro reloj).

- Vertical a mediodía.

- Vertical a levante.

- Vertical a poniente.

- Vertical a mediodía orientado.

- Vertical declinante a levante.

- Vertical declinante a poniente.

- Horizontal (solamente un ejemplar).

 

No hay relojes ecuatoriales ni polares en el territorio de la Diócesis de Vitoria-Gasteiz.

 

Foncea (La Rioja). Cuadrante de meridiana desviada. Muro declinante a levante.

 

Se denominan en este Inventario relojes de sol de "meridiana desviada" aquellos cuadrantes grabados con la ayuda de otro reloj, ya sea mecánico o de sol. Algunos autores, erróneamente, los consideran canónicos evolucionados.

En las iglesia de la Diócesis de Vitoria-Gasteiz aparece esta traza en la segunda mitad del siglo XVI (parroquia de Peñacerrada) acompañando a los relojes de doce sectores iguales (12 X 15º) y la encontraremos también en el segundo y tercer periodo (Basabe, Caicedo-Yuso, Muergas, San Vicentejo,…), y en fechas recientes (Amurrio, Oyón,…).

Este tipo de traza también es bastante frecuente en los muros de las iglesias de las diócesis limítrofes. En las Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, Pamplona-Tudela, y Burgos podemos ver relojes de sol de meridiana desviada. 

También en las provincias de Palencia, León, Huesca, Zaragoza, Teruel y Soria, se han encontrado relojes de sol en los que la línea de mediodía no es vertical (no confundir "meridiana desviada", con corrección de longitud.) Todos estos relojes se pueden en ver en el Inventario de relojes de sol de meridiana desviada. 

Y por citar a otro autor, diremos que abunda también este tipo de reloj de sol en fachadas declinantes de varias iglesias de Guadalajara, en muros fechados en los siglos XVI, XVII y XVIII (V. Relojes de sol de Guadalajara, Jacinto del Buey): Albalate de Zorita, Cifuentes, Peralveche, Tomellosa, Aguilar de Anguita, Cendejas de Enmedio, Robledo de Corpes, Romanillos de Atienza, Santiuste, El Pobo de Dueñas, Tortuera... 

 

 

Basabe (Álava). La fachada de la iglesia declina a poniente.

 

Sabemos que los relojes modernos de meridiana desviada se han trazado con la ayuda de un reloj mecánico porque así lo manifiestan sus constructores; de la misma manera se trazaron los relojes antiguos localizados en los territorios enumerados anteriormente.

Cuando el muro declina a levante, la línea de las doce está desviada hacia la derecha un ángulo relacionado con la declinación de la pared, la posición de la varilla al construir el reloj, el funcionamiento del reloj utilizado y la época del año en que se grabó. 

Si el muro declina a poniente, sucede lo contrario: la línea de las doce está girada hacia la izquierda (Basabe, San Vicentejo,…). Si vemos un reloj de sol de este tipo en la fachada de una iglesia podemos saber hacia que punto declina sin hacer otras averiguaciones.

Los ángulos horarios indicados en los relojes de los dos primeros periodos son los que corresponden al modelo ideal.

 


Grafías de la numeración de las horas y de la fecha. RELOJES DE SOL.


 

En los relojes de sol numerados en arábigos se indican las grafías de las cifras. La definición de las distintas grafías en este inventario ha permitido realizar un estudio sobre su evolución en más de un millar de relojes de sol fechados desde el siglo XVI hasta finales del XIX. (Ver Inventario de relojes de sol fechados Generalidades).

Cuando las horas van escritas en números romanos se indica si están bien o mal escritas, según las reglas modernas, y la manera de leerlas. También se indica si el cuatro romano (IIII) es de notación aditiva o sustractiva. 

Hay relojes de sol que utilizan a la vez los sistemas árabe y romano. Se llaman de numeración doble aquellos relojes de sol que llevan escritas las horas en ambos sistemas de numeración, y de numeración combinada los que combinan en una misma numeración horaria los dos sistemas. (Ver Relojes de sol: numeración doble y numeración combinada en la web de la AARS).

Vamos a enumerar algunas características de la grafía de los números arábigos en las fechas y en las horas de los relojes de sol localizados en las iglesias de la Diócesis de Vitoria-Gasteiz, atendiendo a la cronología de los tres periodos de clasificación.

La grafía de algunas cifras y las distintas combinaciones de grafías en las horas y en las fecha de los relojes de sol numerados en arábigos, permiten asignar una fecha aproximada a un reloj sin inscripción de fecha (V. Relojes de sol fechados Generalidades).

 

Betolaza. Año 1612. Cifra 2 de "Z" y 6 salida de la caja del renglón.

 

Como se ha dicho más arriba, se han descrito más de mil relojes con inscripción de fecha, construidos en un intervalo que abarca desde principios del siglo XVI hasta finales del siglo XX. 

Pues bien, entre todos ellos solo hay 21 que utilizan la cifra 2 de grafía en 'Z', entre ellos el reloj de sol de la iglesia de Betolaza. Sabemos que esta grafía de la cifra 2 en 'Z' va generalmente asociada al 5 en 'S' o al 5 falciforme invertido.

- Cifra 2 en ‘Z’

Utilizada en el XVI y primer tercio del XVII.

Asociada a 5 en 'S' (XVI) o a 5 falciforme invertido (primer tercio del XVII).

 

 


Siglo XVI. RELOJES DE SOL.


 

GIRONA (Girona) 1529 (asociada a 5 en 'S').

SAN CLEMENTE (Cuenca), 1566 (asociada a 5 en 'S').

LERÍN (Navarra), 1576 (reloj 1) (asociada a 5 en 'S').

LA SELVA DE CAMP (Tarragona), 1588 (asociada a 5 en 'S').

MODÚBAR DE LA CUESTA (Burgos), 1590 (asociada a 5 en 'S' en la fecha).

ALBILLOS (Burgos), 1593 (asociada a 5 en 'S').

LA VID DE OJEDA (Palencia), 1594 (asociada a 5 en 'S').

 

 


Siglo XVII. RELOJES DE SOL.


 

VILLANUEVA DE LA VALDUEZA (León), 1602 (5 falciforme invertido en el VL).

SANTIAGO DE COMPOSTELA (A Coruña), 1601 (asociada a 5 falciforme invertido).

PAREJA (Guadalajara), 1603, (asociada a 5 falciforme invertido).

SAN CLEMENTE (Cuenca), 1603 (asociada a 5 en 'S').

SANTA MARÍA DE LAS HOYAS (Soria), 1603 (5 irreconocible).

BETOLAZA (Álava), 1612 (asociada a 5 falciforme invertido).

VELAMAZÁN (Soria), 1619 (en la inscripción de altura de polo) (horas en romanos).

BOÑAR (León), 1621 ( asociada a 5 falciforme invertido).

HINOJOSA DEL DUQUE (Córdoba), 1625 (asociada a 5 falciforme invertido).

ALAEJOS (Valladolid), 1633 (asociada a 5 falciforme invertido).

MÁLAGA (Málaga), 1638 (asociada a 5 falciforme invertido).

XUNQUEIRA DE ESPADAÑEDO (Ourense), 1663 (asociada a 5 falciforme invertido).

ASTORGA (León), 1692 (asociada a 5 falciforme invertido).

 

Si el reloj de sol de Betolaza no llevara fecha, la grafía de la numeración de la fecha y de las horas permitiría fecharlo en el primer tercio del siglo XVII.

La descripción del reloj de sol de la parroquia de Betolaza en este inventario no coincide en casi nada con lo que J. I. Domínguez escribe en el artículo publicado en El Correo, sección Nuestro Patrimonio, pág. 8, el 23 de abril de 2007:

En los muros de lo que fue la iglesia parroquial de Santa María, sobre un contrafuerte de su pared sur encontramos los restos de un reloj solar, muy deteriorado por la erosión, del que se conserva la varilla, algunas trazas horarias y algunos números de las horas 10, 11, 12, 3, 4, 5, y algo que parece un seis. 

También tiene una letra R, que puede estar relacionada con los traslados efectuados en 1962 de parte de piezas románicas para la restauración de la iglesia de Tuesta. El reloj tiene su historia, pues está fechado en 1617. La pared declina 6,68º a levante.

El reloj de sol no se encuentra en la desaparecida iglesia de Santa María, sino en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, construida en el siglo XVI sobre la iglesia románica de Santa María.

El reloj de Betolaza está fechado en 1612. La cifra de las unidades del número del año es el 2. Es posible que la rayita horizontal señalada sobre el trazo vertical de la cifra 2 haya llevado a confundirla con el 7. La rayita horizontal del trazo vertical de la cifra 7 es una grafía relativamente moderna, comienza a utilizarse a partir del siglo XX.

La letra R citada (inicial de Restaurado) no es una letra sino el efecto visual producido por una grieta que atraviesa el sillar de arriba abajo y los líquenes adheridos a la piedra a su alrededor. Si fuera la letra mencionada, tampoco tendría relación con el traslado de los dos ventanales románicos a la iglesia de Tuesta en 1962; en todo caso, teniendo en cuenta su situación en el contrafuerte, indicaría la reconstrucción del reloj de sol.

En la fotografía de la página siguiente no se le distinguen líneas horarias. No hay nada en el grabado del reloj que se parezca a un seis. Las horas están numeradas en arábigos, de 10 de la mañana a 5 de la tarde. Los números 10, 11, 12, 4 (variedad sin brazo) y 5 (falciforme invertido) están completos. 

El 1 ha desaparecido por completo debido a la erosión de la piedra. Se distinguen sólo los trazos inferiores del 2 y del 3, el resto del grabado de estos dos números ha desaparecido debido a la pérdida de la argamasa que cubría la junta del sillar. 

 

 

Reloj de sol fechado más antiguo de la Diócesis de Vitoria-Gasteiz.

 

 

San Miguel de Vitoria-Gasteiz. Cifra 9 que se sale del renglón.

 

Otro detalle de la numeración del reloj de sol de Betolaza es el 6 salido del renglón por la parte superior. En el reloj de sol de la iglesia de San Miguel de Vitoria es el 9 el que se sale del renglón por el lado inferior. 

Son frecuentes estas dos grafías en los relojes de sol construidos en los siglos XVI y XVII, y muy raras a partir del siglo XVIII. En el Inventario de relojes de sol fechados pueden verse 17 relojes de sol datados entre 1529 y 1699 que corroboran dicha afirmación. 

Los números arábigos y romanos en la fecha

No hay relojes canónicos fechados ni numerados en las iglesia dependientes de la Diócesis de Vitoria-Gasteiz. Hasta hoy. solamente se ha localizado un reloj canónico fechado: el de la torre de la iglesia de Bujedo construido en MCCCCXXXII (V. Relojes de sol de la Diócesis de Burgos en la web de la AARS).

Solamente se han localizado cuatro relojes de sol canónicos numerados:

San Miguel de Foces (Ibieca, Huesca). Iniciales de Prima, Tercia, Mediodía, Nona y Vísperas (P, T, M, N, V).

San Bartolomé de Logroño (La Rioja). Iniciales de Tercia, Sexta y Nona (T, S y N).

San Nicolás de Ceñito (Zaragoza). Iniciales de Tercia, Sexta y Nona (T, S y N).

La Asunción de Navardún (Zaragoza). Iniciales de Tercia, Sexta y Nona (T, S y N).

Los primeros relojes de sol fechados no aparecen en las iglesias de la Diócesis de Vitoria-Gasteiz hasta principios del siglo XVII. Todos están fechados en números arábigos. No es algo excepcional: solamente un 4% de los relojes de sol fechados, anteriores a 1900, están fechados en números romanos.

 

 


Siglo XVII. RELOJES DE SOL.


 

Betolaza. Iglesia. 1612.

Corro. Iglesia. 1612.

Quintanilla de la Ribera. Iglesia. 1667.

Ribabellosa. Iglesia. 1667.

Zumeltzu. Iglesia. "AÑO 1670".

Vitoria – Gasteiz. San Miguel. 1689.

Vitoria – Gasteiz. Santa María. 1689.

Pangua. Iglesia. "AÑO DE 1699".

 

 


Siglo XVIII. RELOJES DE SOL.


 

Mendarozketa. Iglesia. "AÑO 1704".

Urarte. Iglesia. "AÑO DE 1712". (D y E trabadas).

Treviño. Iglesia. "AÑO DE 1725". (Sólo se lee "A.. DE….725").

Añastro. Iglesia. 1745.

Okondo. Casa. 1756.

Albaina. Iglesia. "AÑO DE 1760".

Baños de Ebro. 1761.

Villanueva Tobera. Iglesia. "AÑO DE 1764". (D y E trabadas).

Argote. Iglesia. "AÑO DE 1765" (D y E trabadas).

Zambrana. Iglesia. "AÑO DE 1767".

Villanueva Tobera. Casa. "AÑO DE 1768" (D y E trabadas).

Angostina. Iglesia. "AÑO DE 1777" (D y E trabadas).

Baranbio. Iglesia. 1779.

Arcaya, Iglesia. "AÑO DE 1780". "S. S. P. AE" (inscripción sin interpretar).

Alegría-Dulantzi. Ayuntamiento.1785.

Ollávarre. Iglesia. "AÑO DE 1785". (D y E trabadas).

Peñacerrada. Iglesia. "AÑO DE 1785" (D y E trabadas).

Alegría-Dulantzi. Ayuntamiento. "AÑO DE 1788". (D y E trabadas).

Tuesta. Iglesia. 1795.

Ribaguda. Iglesia. "AÑO DE 1798" (D y E trabadas).

Okondo. Estanco viejo. 1800.

 

 


Siglo XIX. RELOJES DE SOL.


 

Laudio. Iglesia. "AÑO DE 1801".

Retes de Tudela. Casa. "Año 1805".

Miñano Mayor. 1806.

Araia. Caserío Marutegi. "AÑO DE 1811".

Apellániz. Iglesia. 1814.

Orbiso. Iglesia. 1817.

Aunque en el siglo XX continúa la tendencia de escribir la fecha de los relojes de sol en números arábigos, tenemos varios ejemplos que la llevan escrita romanos:

Salinillas de Buradón. Palacio. MCMLX (fecha de la restauración).

Durana (calle Herrador). Casa. AÑO-MCMXCV.

Vitoria – Gasteiz. antiguo Gobierno Civil. MCMLX.

Oyón. Casa en la calle Primicias. ANNO MMII.

 

 

Salinillas de Buradón. Palacio. Fecha en números romanos.

 

Esta fecha escrita en grandes caracteres (MCMLX) sobre el reloj de sol del palacio de los condes de Oñate de Salinillas de Buradón, que ha confundido a más de un experto, recuerda la desafortunada intervención sufrida en el mencionado año. El palacio se construyó a principios del XVII.

Números arábigos en las horas

En el segundo periodo, hasta mediados del XVII, los relojes de sol numerados en arábigos, doblan en número a los numerados en romanos; a finales del mismo siglo, los relojes con la numeración horaria en romanos triplican a los de numeración arábiga. 

En el tercer periodo, los relojes de sol circulares utilizan exclusivamente la numeración romana para escribir las horas; al final del periodo, cuando el predominio del modelo de marco rectangular es manifiesto, encontramos el mismo número de relojes de sol en ambos sistemas de numeración. 

Se han clasificado solamente un reloj de sol con numeración doble, fechado en 1667, en la iglesia de Quintanilla de la Ribera), y otros tres que combinan los dos sistemas de numeración, consecuencia de correcciones posteriores a la fecha de construcción del reloj (Torre, Ondategi y Tuesta), al menos en dos de las iglesias citadas.

 

Ondategi. Iglesia. Numeración combinada: X, XI, 12, 1, 2.

 

Los números de las fechas y de las horas de los relojes clasificados en el segundo periodo presentan, en general, distinto tamaño y altura; por el contrario, en los relojes del tercer periodo el tamaño es más uniforme.

Cifra 1. El uno con forma de I romana es la grafía más frecuente en los tres periodos. La grafía moderna de la cifra 1 con un pequeño trazo inclinado en el extremo superior se encuentra en la fecha y en las horas en un único ejemplar: el reloj de iglesia de Laudio (Llodio) (1801), sólo en las cifras de las horas en el reloj de sol doble de Nuestra Señora de Oro de Murgia (1775), y con el trazo superior inclinado bien marcado y la rayita horizontal en la base, en es reloj de sol de las casa cural de Uribarri.

 

 

Murgia. Nuestra Señora de Oro. Daños producidos por la erosión. 1775.

 

 

 

Laudio, Llodio. La cifra 1 con el pequeño trazo inclinado en el extremo superior. 1801.

 

 

Uribarri. Cifra 1. Trazo superior inclinado e inferior recto.

 

 

Llanteno. Cifra 1 con forma de anzuelo. Siglo XIX. 

 

Sólo el cuadrante declinante a levante del reloj de sol doble de un caserío de Llanteno utiliza la variante de la cifra 1 en anzuelo caracterizada por tener el extremo inferior enrollado. La cifra 1 en anzuelo es muy rara en el siglo XVIII. 

En el Inventario de relojes de sol fechados se han clasificado 44 relojes de sol con esta grafía en el siglo XIX.

 

                   

Relojes de sol fechados en el siglo XIX.

 

Cifra 2. La grafía de la cifra 2 de tres trazos rectos semejante a la letra "Z" (Albaina, Villabuena 1, Betolaza, Imíruri, Caicedo-Yuso) es anterior a la del 2 formada por una línea mixta. 

Como hemos visto, el 2 con forma de "Z" acompaña siempre al 5 en 'S' o al 5 falciforme invertido. 

En algunos relojes fechados en el XVIII, el trazo superior de la cifra 2 se enrolla en espiral y la base recta se transforma en línea ondulada.

 

 

Iglesia de Albaina. 12. 1, 2, 3, 4, 5 y 6.

 

 

 

Iglesia de Imíruri. 1, 2, 3, 4 y 5.

 

Cifra 3. La grafía de curvas ligeramente abiertas (Imíruri, Caicedo-Yuso) es anterior a la que las lleva más cerrada y a la que presenta un trazo horizontal en la parte superior (Laudio, Murga, Ondategi, Uribarri). 

El trazo horizontal superior de la cifra 3 no lo encontramos en los cuadrantes alaveses hasta la segunda mitad del siglo XVIII.

 

 

Caicedo-Yuso. Cifras 2 y 3.

 

 

Okondo. Cifra 3.

 

Cifra 4. En los relojes de sol construidos antes de 1900 la cifra 4, salvo raras excepciones, es siempre cerrada: su forma recuerda una vela latina. Dos excepciones: el 4 abierto del reloj de sol de la iglesia de Moreda y el del declinante a poniente del caserío de Llanteno. 

En el reloj declinante a levante de la iglesia de Santa María de Agurain encontramos una variante rara de esta cifra que no se repite en ningún otro reloj de la Diócesis.

 

 

Tuyo.

 

 

Villanueva Tobera.

 

 

Durana.

 

El reloj de la casa de Durana no cuenta más allá de medio siglo, fecha acorde con la grafía de la cifra 4 abierta que podemos ver en la fotografía superior. En reloj de la iglesia de Moreda, construido en el siglo del XVIII, sorprende encontrar la cifra 4 de grafía abierta.

 

 

        

Reloj de sol de la iglesia de Moreda antes y después de la restauración.

 

El restaurador no se conformó con modificar el soporte, alteró también la grafía de las cifras y la traza. En las imágenes superiores, se observa la cifra 4 en vela latina de la numeración horaria original (izquierd), sustituida por la cifra 4 de grafía abierta (derecha).

La grafía falciforme del 5, frecuente en la fecha de los cuadrantes solares de la Diócesis de Vitoria-Gasteiz fechados en la segunda mitad del XVIII y principios del XIX, también ha sido modificada en el reloj de Moreda. Los dos trazos curvos de la cifra 3 también son más abiertos en el reloj restaurado.

 

 

Llanteno. La cifra 4 de grafía abierta está repintada. Finales del XIX.

 

La forma abierta de la cifra 4 la volveremos a finales del siglo XX en el reloj de Alaitza (taller RA), y en Amurrio (reloj de Julen Egia en el barrio de la Estación).

 

Agurain (Álava).

 

 

  

Quijas y Bárcena Mayor (Cantabria).

 

 

Letra Q (Treviño).

 

La cifra 4 del reloj radial declinante a levante del paso de ronda de Santa María de Agurain tiene un trazo largo y ligeramente ondulado en su base. La peculiaridad de esta grafía me llevó a elegirlo como motivo de la contraportada del Inventario I (2006). 

Este peculiar trazo es el mismo que el del extremo inferior de la cifra 1 del reloj de la iglesia de Ribas de Tereso (La Rioja), aunque bastante más prolongado. Además del 4, el reloj de Santa María de Agurain conserva el 5, el 6 y el 7. La grafía del 5 es falciforme, característica repetida en varios relojes de sol de la Diócesis de Vitoria-Gasteiz clasificados en la segunda mitad del XVIII.

En el reloj del palacio de los Bustamante de Quijas (Cantabria), fechado en el año 1761, se ha utilizado un 4 idéntico al del reloj de Santa María de Agurain, y también en una casa de Bárcena Mayor. 

En la fecha de construcción (1754) de la casa de los López Zubirías de Cía (Navarra), en el reloj de sol de la iglesia de Tubilleja (Burgos) fechado en 1774, y en el reloj de sol triple de la casa de Somió (Asturias), fechado en 1718, se también utilizó la misma grafía.

J. I. Domínguez, en el artículo dedicado a los relojes de sol publicado en El Correo, titulado Ayuntamiento de Salvatierra, el 17 de septiembre de 2007, apunta la posibilidad de que el número cuatro de este reloj sea la letra Q:

... en la parte derecha un extraño guarismo en lo que representa la línea de las cuatro p. m. Nuestra ilustre Micaela Portilla indica que los soldados franceses dejaron inscripciones en el adarve de Santa María, ¿puede este guarismo ser una q de "quatre"?

Utilizando el mismo argumento, también podría atribuirse la autoría del 4 de este reloj de sol al pintor de los rótulos del desaparecido troj de Santa María, en cuyo caso la letra Q procedería de "QUATRO" en castellano. 

En los textos del Libro de Acuerdos del Ayuntamiento de Vitoria, dedicados a los relojes de Santa María y San Miguel, se puede ver como se escribía la letra Q a finales del XVII. La letra Q mayúscula está también en el reloj de sol doble del Ayuntamiento de Bermeo (I. Bizkaiako eguzki-erlojuak). 

En ambos casos la letra es redonda.

Cifra 5. La cifra 5 con forma de "S" (Betolaza; San Miguel de Vitoria, 5 de la tarde; Albaina, 5 de la tarde; Imíruri, 5 de la tarde, etc..) es anterior al 5 dibujado con un trazo curvo y otro recto. 

El 5 falciforme invertido, trazo curvo superior e inferior recto, lo encontramos a mediados del siglo XVIII en la fecha del reloj de sol de la iglesia de Añastro (1745), y también en las horas de los dos cuadrantes del reloj de sol doble del santuario de Nuestra Señora de la Encina de Artziniega.

En la segunda mitad de XVIII, tercer periodo, es frecuente la grafía del 5 con forma de hoz (falciforme) carente del trazo horizontal superior o escasamente desarrollado (Argote, 1765; Peñacerrada, 1785; Ollávarre, 1785; Agurain, 5 de la tarde; Tuesta, 1795; Moreda, 5 de la tarde; Respaldiza, 5 de la tarde).

 

 

Bikuña. Escudo de los Hordoñanas sobre el reloj. 1575. Cinco en 'S'.

 

 

Añastro. Año 1745.

 

 

Izoria. Mediados del XVIII.

 

 

Tuesta. Año 1795.

 

 

      

La cifra 5 quebrada en Ondategi y Tuyo.

 

También a finales del siglo XVIII, encontramos la cifra 5 quebrada, compuesta de tres trazos rectos, en las iglesias de Ondategi y Tuyo.

La cifra 5 quebrada se suele confundir en las fechas con la cifra 4 abierta. Es una grafía rara. Se han inventariado 6 relojes de sol solamente con esta grafía de la cifra 4, todos ellos de la primera mitad del siglo XVIII. 

Cifra 7. La rayita sobre el trazo vertical del 7 (sacristía de la iglesia de Pipaón) sólo se usa en los relojes de sol del siglo XX. Hay una variedad de 7 de trazo superior inclinado hacia lo alto o hacia lo bajo asociada a 5 falciforme invertido, no localizada en los relojes de sol de la Diócesis de Vitoria-Gasteiz, documentada en la primera mitad del siglo XVIII.

Cifra 8. Puede estar dibujada de dos maneras: de un solo trazo formando un bucle cerrado o en bucle abierto. En cuatro ejemplares (Imíruri, Ondategi y Mendarozketa, 8 de la mañana; Peñacerrada, 1785) la parte superior de la cifra 8 en bucle cerrado es recta. 

La grafía en bucle abierto solamente está representada en el reloj de sol de la iglesia de Yécora.

 

 

     

La cifra 8 en Imíruri, Peñacerrada y Mendarozketa.

 

En el pequeño cuadrante semicircular de la iglesia de Imíruri el trazo superior horizontal es consecuencia de un grabado posterior sobre el 8 original en bucle cerrado. En el reloj de sol de la iglesia de Peñacerrada al grabar el 8 trataron de evitar el rectángulo exterior del marco, en el de Mendarozketa coincide el trazo recto superior con la junta del sillar.

Cifras 6 y 9. Las cifras 6 y 9 se suelen prolongar hacia arriba y hacia abajo, respectivamente, en los cuadrantes del segundo periodo. Pueden ser abiertas o cerradas. Cuando son abiertas se enrollan ligeramente en espiral. La forma abierta, por ejemplo, la podemos ver en los cuadrantes de San Román de Imíruri y San Miguel de Vitoria. 

Ya hemos visto que en los relojes de sol construidos en los siglos XVI y XVII suelen salirse del renglón por lo que tienen mayor tamaño que las restantes cifras.

Cifra 0. Es muy rara en los relojes de sol fechados en el siglo XVIII, comienza a utilizarse de principios del siglo XIX (Murga, Laudio, Baranbio, Berrikano, etc.) y suele ser de menor tamaño que las restantes cifras. Siempre es circular, las formas ovaladas de la cifra 0 son más modernas.

 

 

Iglesia de Berrikano. La cifra 0 destaca entre las demás por su menor tamaño.

 

 


Los números romanos en las horas. RELOJES DE SOL.


 

Las dos maneras de escribir las horas en un marco circular.

 

a) Horas leídas desde el exterior del cuadrante de izquierda a derecha:

En los relojes de sol del segundo periodo se leen todas las horas desde el exterior: Bikuña, San Vicentejo, Muergas, Quintanilla de la Ribera (1667), Salinillas de Buradón, Ribabellosa (1667), Cucho (ca. 1691), Pangua (1699).

También encontramos esta misma disposición de la numeración romana en los relojes circulares, cuadrados y rectangulares del tercer periodo:

Circulares: Añastro (1725), La Puebla de Arganzón (suponiendo que se haya respetado la numeración original), Albaina (1760), Villanueva Tobera (1764, 1768), Argote (1765), Zambrana (1767) Viloria (ca. 1770), Pariza, Subijana de Álava y Tuesta (1795).

Rectangulares: Alegría-Dulantzi (1785, 1788), Peñacerrada (1785).

 

b) Horas leídas en tres tramos: las VI, las VII y las VIII se leen desde el interior del cuadrante; las IX, X, XI, XII, I, II, III y IIII se leen desde fuera del reloj, de izquierda a derecha; las IV, V y VI de la tarde se leen también desde dentro.

El primer reloj con las horas dispuestas para la lectura en tres tramos está fechado en el año 1725; es ésta, por tanto, una característica de los relojes del tercer periodo de la Diócesis de Vitoria-Gasteiz.

Treviño (1725) - IV, V y VI de la tarde se leen desde dentro.

Villanueva de la Oca- VII, VIII de la mañana, y V y VI de la tarde.

Samiano- VI, VII, VIII de la mañana, y VI y V de la tarde.

Arrieta (ca. 1769) - VI, VI, VIII de la mañana, y V y VI de la tarde.

Orbiso (1817)- VI, VII, VII de la mañana, y V y VI de la tarde.

Zúñiga (1817)- V, VI, VII, VIII de la mañana, y V, VI y VII de la tarde.

Angostina (1777)- V, VI, VII de la mañana y V, VI, y VII de la tarde.

Ollávarre (1785)- V y VI de la tarde.

 

c) Relojes con todas las horas en romanos grabadas en posición vertical:

Catedral de Santa María de Vitoria.Gasteiz (1689), Apellániz (1814), Respaldiza (1823) y Basabe (relojes rectangulares).

 

d) Relojes con todas las horas en romanos escritas en posición paralela a las líneas horarias: 

Palacio de Salinillas de Buradón.

 

d) Particularidades:

Urarte (1712). Las VI de la mañana se leen como IV. Quizás sea una cuestión de simetría, de la misma manera que se escriben las 6 en espejo en algunos cuadrantes numerados en arábigos.

Ascarza de Treviño. Las VIII y las IV están giradas.

Basabe y Quintanilla. IIX de notación sustractiva.

 

 

Basabe. IIX sustractivo.

 

 

Bachicabo. Horas de la tarde.

 

Quintanilla de Valdegovía. Las 11 están grabadas en arábigos.

Tuesta. Las 6, 7 y 8 de la mañana corregidas en arábigos.

Bachicabo. Las horas de la tarde están grabadas perpendicularmente a las líneas horarias.

El IIX sustractivo lo hemos visto numerando capítulos en algunos libros antiguos. En cuanto a su empleo en los relojes solares, se reduce a 6 ejemplares, 3 de ellos fechados en el siglo XIX.

 

 


Varilla. RELOJES DE SOL.


 

Se indica en este apartado si la varilla es horizontal o polar, de uno o dos apoyos, si es original, repuesta o el reloj carece de ella.

Clase de varilla: horizontal o polar.

Perfil: circular o plano.

Material: hierro o madera.

Varilla polar: de uno o dos apoyos.

Varilla de dos apoyos: acodada o de dos tramos en "Y".

Varilla de los relojes verticales a poniente y a levante: horizontal (índice), en de índice o de laña.

En los dos últimos años se ha repuesto la varilla a varios relojes que con el paso del tiempo la habían perdido (Arrieta, Estíbaliz, Imíruri, Burgueta, Muergas, Ondategi, Peñacerrada, Pipaón, Quintanilla de la Ribera, Ribabellosa, Ribaguda, Subijana de Álava, Zambrana, etc.), por lo que podría darse el caso de ejemplares que figuran en el Inventario sin ella, actualmente la tuvieran.

 


Pintura. RELOJES DE SOL.


 

Cuadrantes pintados, pintados y grabados, colores empleados…

Almagre: San Miguel de Vitoria, palacio de Salinillas de Buradón, iglesia de Viloria-Gasteiz, capilla de la Virgen del Pilar de San Juan de Laguardia, San Pedro de Lamuza de Laudio, iglesia de Berrikano.

Blanco y negro son los colores más habituales utilizados para pintar los relojes de sol. El blanco para la cara y el negro para las líneas. En algunos casos el fondo negro podría deberse a la alteración del blanco de albayalde. En algunos relojes podría haberse utilizado el negro como pabe para pintar encima otro color.

 


Forma de medir el tiempo. RELOJES DE SOL.


 

Horas canónicas, horas desiguales, horas iguales, el calendario.

 

 


PERIODOS. RELOJES DE SOL.


 

PRIMER PERIODO: Desde el siglo XII hasta finales del siglo XV. Canónicos.

SEGUNDO PERIODO: Desde principios del siglo XVI hasta finales del siglo XVII. Cuadrantes semicirculares de 12 x 15º o circulares de 24 x 15º, que vienen a ser una misma cosa. Aparición de los primeros cuadrantes rectangulares. Coexisten modelos y trazas del período anterior con los primeros cuadrantes bien calculados.

TERCER PERIODO. Desde principios del XVIII hasta principios del XX.

CUARTO PERIODO. Apéndice. Relojes modernos. Desde mediados del siglo XX. 

 


3.- PRIMER PERÍODO: CARACTERÍSTICAS. RELOJES DE SOL.


 

 

Cronología.

Desde finales del siglo XII hasta finales del XV.

 

Relojes de sol canónicos.

Abundan en la Diócesis de Vitoria-Gasteiz las iglesias medievales, fechadas la mayoría en el siglo XIII, de estilo románico pero con elementos que anuncian el gótico: arcos y bóvedas de cañón apuntado y elementos decorativos típicos del nuevo estilo.

Es en estos templos, o en lo que ha quedado de ellos, donde vamos a encontrar la mayoría de los relojes de sol de este período: los conocidos como relojes de sol canónicos.

Se construye poco en el gótico, durante dos siglos va a ser manifiesta la inactividad constructiva. Los restos de este periodo artístico son muy tardíos y escasos. Por ejemplo en el arciprestazgo de Treviño-Albaina, donde abundan las portadas románicas y protogóticas, sólo se encuentran dos portadas góticas fechadas, además, hacia 1500. 

Esta escasez constructiva va a verse reflejada en el escaso número de relojes canónicos localizados en muros del periodo gótico. Son sólo seis los relojes localizados hasta ahora grabados en muros góticos (Treviño 2, Ollávarre, Ilarratza, Labraza, Vitoria-Gasteiz).

Es considerable el número de ejemplares localizado en ermitas románicas que fueron en un tiempo parroquias de las aldeas desaparecidas. En las iglesias de los pueblos los veremos, sobre todo, en las portadas y en otros elementos constructivos conservados de las primitivas fábricas medievales.

Todavía hay ejemplares ocultos bajo el encalado en algunas portadas (Ribaguda), semiocultos (Burgueta) o que han salido a la luz en recientes restauraciones (Vírgala Mayor). También tiene que haber algún ejemplar sin localizar en portadas y muros a los que he acceder porque se encuentran bajo pórticos cerrados.

Muchos relojes canónicos desaparecieron en ampliaciones y reformas posteriores de las iglesias. Unos pocos están desplazados de su primitivo lugar de ubicación. 

Admito también la posibilidad de haber confundido algunos ejemplares de este grupo, grabados a la altura de la mano, con grafitos de cronología posterior. Los relojes de sol grabados en los muros románicos estarán vigentes hasta el siglo XV, quizás en iglesias rurales apartadas hasta principios el siglo XVI. 

El reloj del contrafuerte del pórtico de la iglesia de Ilarratza podría señalar el final de este período.

 

 


Ubicación en el edificio. RELOJES DE SOL.


 

Generalmente se graban en el cuerpo saliente de la portada, preferentemente a la derecha, también en los contrafuertes y en los muros, a poca altura, algunos cerca del suelo. 

Son contados los ejemplares alaveses que no se encuentran al alcance de la mano (Labastida, Estíbaliz, Ullíbarri-Viña, Vitoria, Labraza…). 

Como veremos más adelante, son precisamente estos últimos los que han servido para definir los modelos y las trazas de clasificación de los relojes de sol canónicos. 

En el pórtico: Erentxun (3), Alegría-Dulantzi (ermita de Ayala), Monasterioguren y Treviño.

A la derecha del cuerpo saliente de la portada: Albaina (ermita de Nuestra Señora Sª de Granado), Gereña, Laguardia (ermita de Santa María Berberana, 3), Ogueta, Tobillas y Ullíbarri-Arrazua.

A la izquierda del cuerpo saliente de la portada: Laguardia (ermita de Berberana 3, parroquia de San Juan), Ribaguda y Txintxetru.

En el interior de la portada: Burgueta, Okina, Ribabellosa (ermita de San Juan) y Saraso.

En la torre: Arriola, Laño, Monasterioguren y Ollávarre.

En la espadaña: Fontecha (3).

En un ventanal: Miñano Menor.

En un contrafuerte: Gazeo, Ilarratza, Labraza, San Vicentejo (ermita de la Purísima, 4) y Vitoria (Santa María).

En el muro sur: Albaina (ermita de Nuestra Señora de Granado), Gámiz, Grandíval, Labastida (ermita de El Santo Cristo, 4), Lasarte, Maestu (Virgen del Campo), Markinez (ermita de San Juan), Pedruzo (1), San Vicentejo (ermita de la Purísima, 1) y Vírgala Mayor (2).

En el muro del crucero: Armentia, Estíbaliz, Treviño.

En la esquina de la cabecera: Basabe, Dordóniz (ermita de San Andrés de Dueso), Laguardia (ermita de Santa María de Berberana), Ullíbarri-Viña, Urarte (ermita de Nuestra Señora de Larrauri, 2).

Desubicado: Laguardia (Santa María de los Reyes), Maestu (ermita de La Soledad), Miñano Mayor, Oreitia (San Julián y Santa Basilisa).

 

Geográficamente se agrupan en seis zonas:

Cuenca del Zadorra: Alegría-Dulantzi, Arriola, Burgueta, Erentxun, Estíbaliz, Ullíbarri-Viña, Gazeo, Gámiz, Gereña, Ilarratza, Lasarte, Miñano Mayor, Miñano Menor, Monasterioguren, Oreitia, Ribaguda, Txintxetru y Ullibarri-Arrazua,

Valles de Arraya y Laminoria: Vírgala Mayor y Maestu (ermitas de la Virgen de la Soledad y de la Virgen del Campo).

Cuenca del Ayuda: Okina, Urarte (ermita de Nª Sª de Larrauri), Markinez (ermita de San Juan), Ogueta, Albaina (ermita de Nª Sª de Granado), Pedruzo, Saraso, Dordóniz (ermita de San Andrés de Dueso), Uzquiano, San Vicentejo (ermita de la Purísima), Arrieta, Treviño, Grandíval.

Vertiente sur de la Sierra de Cantabria: Labraza, Laguardia (villa y ermita de Santa María de Berberana), Labastida (El Cristo).

Valle de Valdegovía: Tobillas.

Zona suroeste: de San Juan de Ribabellosa y Fontecha.

 

No se ha localizado hasta la fecha ningún reloj de sol canónico en la vertiente cantábrica del noroeste alavés: Orduña, Cuartango, Urcabustaiz, Cigoitia, Aramayona, Gamboa y Zuya. 

 


Modelos, trazas, numeración y varilla. RELOJES DE SOL.


 

Modelos de relojes de sol.

 

M1. Circular en la cara del sillar.

 

 

M2. Circular en la junta del sillar.

 

 

M3. Semicircular en la junta del sillar.

 

 

M4. Radial de tres líneas en junta.

 

 

M4. Radial de siete líneas en junta.

 

 

M4. Radial de múltiples líneas.

 

En Francia es conocido este modelo de reloj medieval con el nombre de cadran canonial. En el Reino Unido se le llama "mass dial", y se ha traducido al castellano como "esfera de misa". 

Esta traducción sugiere la idea de que se trata de un reloj de sol circular (no todos los relojes canónicos son circulares) que marca la hora de la celebración de la misa. 

Entre las acepciones de la palabra dial se ha elegido aquella que significa "esfera de reloj"; es decir, "círculo en el que giran las manecillas".

Traducción más apropiada de este vocablo inglés, referida a un reloj de sol, es la palabra cuadrante. 

En castellano no solo reciben el nombre de cuadrante los relojes de sol, también se denomina cuadrante la esfera de los relojes mecánicos hasta principios del siglo XIX.

Por ejemplo, en el diccionario (1495) de Antonio Nebrija se denomina quadrante a un "pequeño relox de sol". En el Libro de acuerdos del Ayuntamiento de Vitoria del año 1689, los relojes de sol de Santa María y San Miguel también se llaman "quadrantes solares". 

El año 1777 se pinta el "quadrante" del reloj mecánico de la torre de la plaza Vieja de Vitoria. El mismo nombre recibe el reloj de sol del santuario de Nuestra Señora de Oro construido en el año 1775.

 

 

 

Las torres de Azkoaga, Barajuen y Uribarri (Aramaio), conastruidas a principios del siglo XIX, llevan labrados en el segundo cuerpo unos círculos moldurados destinados a alojar una esfera de reloj, un "cuadrante" según puede leerse en los contratos de los canteros que las edificaron.

Por las mismas fechas (1821), también se nombra como cuadrante la esfera del reloj que se quería colocar sobre el machón central del pórtico de San Miguel de Vitoria-Gasteiz.

Estos cuadrantes circulares que vemos en la fotografía de la izquierda no son relojes solares sino esferas reservadas a un reloj mecánico. Las esferas de los relojes mecánicos también recibían el nombre de cuadrante, muestra o mostrador. Traducción más precisa de "más dial" referida a un reloj solar es, por tanto, "cuadrante de misa".

La segunda parte del nombre, "de misa", también puede dar lugar a confusión. Parece como si los cuadrantes canónicos sólo sirvieran para marcar la hora de celebración de la misa. Veremos que la hora de la misa cantada, siguiendo Las Partidas de Alfonso X, siempre tiene como referencia una de estas tres horas del Oficio: Tercia, Sexta o Nona.

En este Inventario se denomina cuadrante canónico a todo modelo de reloj de sol -circular, semicircular o radial, utilizado en las iglesias medievales para regular la hora del rezo del Oficio y la celebración de la misa, desde finales del siglo XII hasta principios del finales del siglo XV. 

 

Trazas (ángulos ideales).

De 4 x 45º en semicirculares y radiales (8 x 45º en los circulares).

De 8 x 22,5º en semicirculares y radiales (16 x 22,5 en los circulares).

De dos sectores aproximadamente iguales (radiales de tres líneas).

De 12 x 15º en semicirculares (24 x 15º en los circulares).

De varios sectores de diferente medida.

Generalmente son de pequeño tamaño, la mayoría mide menos de un palmo de diámetro. En la iglesia de La población y en Santa María de Vitoria se localizan dos ejemplares que sobrepasan las medidas habituales. 

Es lógico que sean más grandes porque están situados a mayor altura. Los relojes canónicos se graban en la cara del sillar o aprovechando las juntas entre dos o tres sillares que facilitan que evitan al constructor el trabajo de perforar el orificio de la varilla.

El modelo ideal suele ser circular de 8 sectores de 45º, cuando se traza en la cara del sillar, y semicircular de cuatro sectores de 45º cuando se aprovecha la junta. En algunos ejemplares se dibujan las bisectrices, resultando 16 u 8 sectores de 22,5º. 

También los hay radiales de la misma traza que los anteriores, y de múltiples líneas que determinan sectores desiguales. En este último caso de trata de ejemplares manipulados.

Existe un conjunto de relojes radiales de tres líneas que delimitan con la junta del sillar cuatro sectores en los que deliberadamente se han dibujado más cerrados los dos correspondientes a las horas centrales del día.

 

Ejemplos de canónicos radiales de tres líneas en otras diócesis:

 

Asieso, Huesca. XII.

 

 

Tirgo, La Rioja. XII.

 

 

La Baronía de Rialb, Lleida.

 

 

Beget, Girona. XII.

 

 

Torres del Río, Navarra. XII.

 

 

Biota, Zaragoza. Finales del XII.

 

 

       

Uncastillo, Zaragoza. XII.

 

En el Inventario de relojes de sol canónicos se recoge un buen número de ejemplares en los cuales las líneas de Tercia y Nona se han acercado a la Sexta: Erentxun, ermita de la Virgen del Campo de Maestu, San Vicentejo, espadaña de Fontecha, torre de Arriola, Santa María de Berberana, Burgueta, Pedruzo… También se han localizado, en otros lugares: Navarra, La Rioja, Burgos, Palencia, Huesca, Zaragoza Teruel, Soria...

Los relojes canónicos son básicamente relojes de tres líneas. Tres líneas son suficientes para cumplir con el rezo y la celebración de la misa como mandan los cánones. Algunos llevan una segunda línea de Nona, porque en ocasiones se adelantaba el rezo de la citada Hora.

Si en el reloj canónico circular de 8 x 45º de San Miguel de Foces de Ibieca (Huesca) se numeran las Horas canónicas de Prima a Vísperas (Prima, Tercia, Mediodía, Nona y Vísperas), en el de San Bartolomé de Logroño el cantero sólo considera las tres líneas principales, aquellas que corresponden a Prima, Tercia y Nona. 

Lo mismo ocurre en San Nicolás de Ceñito (Zaragoza) y en la iglesia de Navardún: solamente se numeran Tercia, Sexta y Nona. No pierden el tiempo grabando las iniciales de Prima y Vísperas porque saben que estas dos horas las marca la salida del sol y la puesta.

En San Martín de Tidón (Viana), se resaltan dándoles más profundidad las tres líneas principales.

Si eliminamos lo superfluo del grabado en los relojes canónicos de San Miguel de Foces y San Bartolóme de Logroño, lo que resta es un canónico radial de tres líneas. 

 

San Bartolomé de Logroño. Radial de tres líneas. T, S y N. Doble Nona.

 

 

 

Santa María de Estíbaliz. Radial de tres líneas. Doble Nona.

 

En cuanto al funcionamiento, por ejemplo, en nada se diferencia el reloj de sol canónico de Santa María de Estíbaliz del de San Bartolomé de Logroño. 

Los relojes canónicos que se encuentran al alcance de la mano se deterioran y manipulan con facilidad, debido a que las zonas bajas de los muros están más erosionadas debido a los fenómenos atmosféricos y a la acción humana. 

A algunos relojes se les añaden arbitrariamente nuevas líneas. 

Estas acciones tienen como consecuencia el deterioro de la traza y la dificultad de reconocer en algunos casos el grabado original.

Sólo hay un reloj canónico canónico, el grabado en la portada románica de San Juan de Laguardia, que lleva unas pequeñas marcas que de alguna manera destacan o diferencian algunas las líneas horarias.

 

 


Varilla.


 

 

 

La varilla se colocaba en posición horizontal. Los relojes canónicos grabados en junta de sillar aprovechaban ésta para colocar la varilla, los grabados en la cara del sillar tienen el orificio perforado.

No ha llegado ninguna varilla completa hasta hoy. 

El único reloj de este período que tiene varilla es el de la iglesia de San Juan de Laguardia y es moderna. En el reloj canónico de la iglesia de Ogueta, cubierto y protegido por los sucesivos enjalbegados del pórtico, todavía quedaba el extremo de la última varita que le colocaron. 

En uno de los relojes de la ermita de San Vicentejo, aún puede verse el extremo de una varilla de hierro en la junta del sillar.

No existe ninguna relación entre el modelo de reloj canónico y la profundidad y el diámetro del orificio de la varilla. En los relojes grabados en la junta del sillar, la profundidad dependerá del hueco que quede entre los dos sillares. 

En ocasiones, cuando la junta es estrecha e impide la introducción de la varilla, se ensancha. En los canónicos grabados en la cara del sillar la profundidad depende de la voluntad del constructor del reloj o de la forma y tamaño de la varilla que se quisiera colocar.

En las restauraciones recientes o en las diversas actuaciones que han sufrido a través de los siglos los muros de los templos románicos se han tapado con argamasa las juntas de los sillares, desapareciendo muchos orificios y parte de algunas trazas.

El 22 de junio de 2010, el padre Víctor, superior de los benedictinos de Estíbaliz, repuso la varilla del reloj canónico de la basílica de la patrona de Álava.

Las mal llamadas esferas de misa sin orificio central donde colocar una varilla no se consideran relojes de sol canónicos en este inventario. 

 


Forma de medir el tiempo: las horas canónicas.


 

Haec sunt septennis propter quae psallimus horis:

MATUTINA LIGAT CHRISTUM QUI CRIMINA PURGAT.

PRIMA REPLET SPUTIS: CAUSAM DAT TERTIA MORTIS.

SEXTA CRUCI NECTIT: LATUS EJUS NONA BIPARTIT.

VESPERA DEPONIT: TUMULO COMPLETA REPONIT.

 

 

San Miguel de Foces (Huesca). PTMNV.

 

Los relojes de sol canónicos miden horas desiguales –Prima, Tercia, Sexta, Nona y Duodécima -, también denominadas canónicas, desde la salida del sol hasta su puesta, siguiendo la manera romana de medir el tiempo. Se utilizaron en las iglesias durante la Edad Media para cumplir con el rezo del Oficio a lo largo del día y determinar la hora de celebración de la misa.

La duración de las horas que marcan estos relojes solares depende de la estación del año y del momento del día, siendo más cortas en invierno que en verano. Las horas Tercia, Sexta y Nona se citan ya en los Evangelios. 

A la Duodécima se le cambia el nombre por Vísperas, la hora de inicio de la festividad del siguiente día.

El clero secular debía rezar obligatoriamente el Oficio ; aunque, al parecer, también lo podía hacer en privado y no necesariamente a toque de hora y en la iglesia. El clero regular debía rezarlo a toque de campana, las Horas principales se rezaban en la iglesia. 

Cuando un monje está a cargo de una parroquia "non ha de decir las Oras como manda su Regla, mas según la costumbre de aquel Obispado: ca tenido es cada uno de guardar la costumbres de aquel lugar donde viviere." Partida primera, tit. VII, ley XXVII.

El día comienza al alba y termina con el crepúsculo. Estos dos momentos no necesitan de referencia horaria alguna (Prima y Vísperas). Las líneas de la horizontal de estos relojes no tenían ninguna utilidad. 

Las tres líneas restantes indicaban, aproximadamente, el mediodía, la mitad de la mañana y la mitad de la tarde. Esta es la razón por la que algunos relojes de tres líneas se grababan en la zona abocinada de las portadas (Burgueta, Ribabellosa, Santa María de Berberana, Okina…). 

Estos cinco momentos servirán de referencia para medir el tiempo durante el día en las aldeas, ciudades, iglesias y monasterios medievales (San Román de Tobillas): las horas de las misas cantadas y privadas, el rezo del Oficio, las faenas de los campesinos y artesanos, y, en general, cualquier actividad que necesitara ser medida en el tiempo.

El Fuero Extenso de Soria (1214) ordena que las medidas del mercado se revisen al toque de la Hora; desde el primer día de agosto al último de febrero por la mañana a toque de Tercia de la campana mayor de San Pedro, y desde marzo a julio, por la tarde, cuando "quedare la campana mayor de Sant Pedro de tañer a Nona".Antes del siglo XIII el libro que contenía el Oficio Divino se conocía como Horario; es decir, el rezo de las Horas Canónicas. 

En dicho siglo comenzó a llamarse Breviario (Breve horario) con motivo de la reducción que se hizo del Oficio, al adoptar el rezo que se acostumbraba a hacer en San Juan de Letrán. 

Del rezo del Breviario y oficio de la misa nos hablan Las Partidas.

La información recogida en Las Partidas (1256-1265) de Alfonso X el Sabio, libro contemporáneo de los relojes de sol canónicos de la Diócesis, nos permite hacer conjeturas sobre el uso que daban los clérigos a estos grabados que encontramos en los muros de las iglesias románicas para determinar el momento de cantar la misa y rezar la Horas:

"Horas ciertas establescieron los Santos Padres para decir las Missas, e mostraron razones ciertas, porque deuia esto ser. E dixeron que la Tercia la dizen, porque en tal hora pidieron los Judios a Pilato, que mandasse crucificar a nuestro Señor Jesu Christo, e fue entonces açotado: otrosi en tal hora vino el Spiritu Santo sobre los Apostoles en el dia de Cinquesma. 

E a la hora de Sexta la dicen, porque estonce fue puesto en la Cruz. E a hora de Nona la dizen, porque estonce embio Jesu Christo el Espiritu, estando en la Cruz, e estremeciose la tierra, e escurecio el Sol: e otrosi en tal hora estouo con sus Discipulos, el dia que subio a los cielos. 

Pero como quier que estas horas sean señaladas, para cantarlas: bien pueden decir otras Missas priuadas, ante de estas horas y despues fasta la Nona. E esto por las labores que han de fazer los omes o por otras priesas que les acaescen, porque no pueden venir, a esas sazones sobredichas. 

E es de derecho, que todo Christiano vea cada dia el cuerpo de nuestro Señor Jesu Chisto, seyendo sano, e podiendolo facer." Primera partida, tit. IV, ley XLVIII.Los clérigos deben cantar misa "segund manda Santa Eglesia: e deuenla a horas horas contadas, assi como a hora de Tercia, e de Sexta, e de Nona. A hora de Tercia, la deuen decir en los dias de las fiestas. 

E a hora de Sexta en los dias que lo non son. E a hora de Nona en la Quaresma, e en la Vigilia de los Santos, que son de ayunar: e otrosi en las quatro Temporas, fueras en los Sabados en que dan las Ordenes, o en el Baptismo que facen en la Vigilia de Pascua mayor, o de la Cinquesma: ca en estos dias, maguer sean de ayuno, pueden la Missa començar ante hora de Nona porque es el oficio grande que han de fazer en aquellos dias. E a estas horas deuen tañer la Campana, cuando la Missa quisieren dezir, porque lo sepan en el Pueblo, e vengan a oyrla". Primera partida, tit. IV, ley XLVII.

En las iglesias de las aldeas era el clérigo titular quien tañía las campanas; en los templos importantes existía la figura del Tesorero o sacristán "e a su oficio pertenesce de fazer tañer las campanas. E aun algunas Eglesias ay, en que ay sacristanes que han esse mismo oficio…". Tit. VI, ley IV.Salvo contadas excepciones (funeral, boda…), los clérigos no podían cantar más de una misa diaria "ca bienaventurado es el que una puede decir dignamente". El día de Navidad puede un mismo clérigo "cantar Missa tres vegadas". 

Una a media noche, otra cuando "comiença a aluorescer", la tercera a la hora de Tercia.". Primera partida, tit. IV, ley XLIX.

También encontramos referencias en las Partidas al rezo de las Horas, dirigidas tanto a los clérigos como a los feligreses:

"Apartadamente son escogidos los Clérigos para seruicio de Dios, e porende se deuen trabajar , quanto pudieren seruirlo, segund dize la primera ley deste titulo: ca ellos han de dezir las Horas en la Eglesia, e los que non pudieren y venir, non deuen dexar de dezir las Horas, por donde estuvieren: onde pues que puestos son para ello, e han orden Sagrada, e Eglesia, cada uno de ellos son tenidos de lo fazer". Partida primera, tit. VI, ley I."Romper las caras por los muertos e desfigurarlas es cosa que tovo Santa Eglesia por muy desaguisada. 

E por esta razon algunos Santos Padres pusieron penas señaladas contra aquellos, que tales cosas ficiesen, defendiendo que no les diesen las Eglesias los Sacramentos, ni les recibiesen en ella a las Horas, fasta que fuesen sanos de las señales que oviessen fecho en sus caras." Primera partida, tit. IV, ley XLIV.

"Fiesta tanto quiere dezir como dia honrado, en que los Christianos, deuen oyr las Oras, e fazer, e dezir cosas, que sean a alabança e seuicio de Dios…" Primera partida, tit. XXIII, ley I."Soterrar deven cada un ome en el Cementerio de aquella Eglesia, onde era parrochiano, e oya las Horas cuando era bivo…" Partida primera, tit. XIII, ley V.Laudes y Prima están relacionados con la aurora y las Vísperas con el crepúsculo, no se necesita del reloj para su rezo.

Se debe determinar el momento del día correspondiente a las horas Tercia, Sexta y Nona para rezar el Breviario y para tañer la campana que llame a las gentes del pueblo a la misa diaria (según el calendario) o a "oyr las Oras" en los días de fiesta. 

Esto explica la abundancia de relojes de sólo tres líneas en los muros de las iglesias románicas de la Diócesis de Vitoria- Gasteiz. Teniendo en cuenta lo que dicen las leyes de Partida sobre la misa y el rezo del Oficio, podemos especular sobre el uso que se daba a los relojes canónicos en las iglesias de las aldeas, villas y ciudades medievales:

a). Cuadrantes circulares de 8 x 45º, semicirculares de 4 x 45º y radiales de tres líneas:

 

San Lorenzo de Uncastillo. Circular de 8 x 45º. PTSNV.

 

 

Santiago de Sangüesa. Semicircular de 4 x 45º. PTSNV.

 

Determinar el momento del rezo de la Tercia, Sexta y Nona los días de labor, pues era obligatorio para los clérigos el rezo las Horas.

Tocar a Tercia, Sexta y Nona los días de fiesta para que el pueblo asistiera al rezo de las Horas.

Tocar a misa a Tercia los días de fiesta, a Sexta los días de labor y a Nona en determinadas festividades: Cuaresma, Vigilias de los Santos y las cuatro Témporas. 

En algunas festividades señaladas la misa de Nona se adelantaba. 

 

 

San Juan de Uncastillo. Radial de tres líneas. PTSNV.

 

 

b). Cuadrantes circulares de 16 x 22,5º, semicirculares de 8 x 22,5º y radiales de 7 líneas y sectores iguales:

 

Galbárruli (La Rioja). Circular de 16 x 22, 5º. PTSNV.

 

Trazando las bisectrices de los ángulos de 45º se duplica el número de sectores. Si aceptamos las Horas canónicas como unidades; es decir, el día dividido en cuatro partes desde el alba al crepúsculo, podrían considerarse como relojes de medias horas.

Estas líneas horarias añadidas servirían solamente como referencia media entre el rezo de dos horas canónicas consecutivas. El uso dado a estos cuadrantes sería el mismo que el descrito en el apartado anterior. 

c) Cuadrantes de múltiples líneas que determinan sectores de distinta medida:

Líneas añadidas en manipulaciones posteriores

La antigüedad de los cuadrantes y la accesibilidad, unidas a la costumbre popular de grabar como entretenimiento todo tipo de grafitos en los muros de las iglesias, podría ser el origen de algunas líneas añadidas de los relojes canónicos Las podemos ver dibujadas con trazos más finos en los relojes radiales de tres líneas de Santa María de Berberana, Erentxun, Gazeo…

En algunos ejemplares (reloj nº 2 de la ermita de Santa María de Berberana, nº 1 de El Cristo de Labastida), la manipulación desfigura el grabado original.

Estas líneas carecerían de significado horario.

 

Santa María de Uncastillo. Líneas añadidas. PTSNN.

 

Es frecuente encontrar ejemplares de tres líneas en los que la línea de Sexta recorre toda la altura del sillar.

La segunda línea de Nona

En algunas festividades señaladas el Oficio era más largo y la misa de Nona de adelantaba.

El reloj canónico de Estíbaliz y el nª 2 de El Cristo de Labastida, por ejemplo, tienen dos líneas a la tarde.  

En otos territorios también abunda los relojes canónicos con segunda línea de Nona. 

 

 

Estíbaliz (Álava). PTSNNV.

 

 

Torres del Río (Navarra). PTSNNV.

 

 

 

Artajona (Navarra) PTSNNV.

 

 

 

Sansoáin (Navarra). PTSNNV.

 

Líneas que marcan el momento de oficiar las misas privadas.

Además de la misa cantada se podía oficiar misa entre Prima y Nona "por las labores que han de facer los omes o por otras priesas que les acaescen, porque no pueden venir a esas sazones sobredichas". 

De manera puntual alguna línea podría indicar el momento de celebración de las misas rezadas.

A estas líneas añadidas se les han dado diversas interpretaciones. Por ejemplo, en algunos relojes canónicos ingleses la línea anterior a la Tercia se ha interpretado como la hora de la doctrina de los niños, las líneas entre la Tercia y la Sexta para rezo de los salmos, y las líneas de la tarde se relacionan con servicios ocasionales como bautizos, confesiones, etc.

A medida que transcurre el año del solsticio de verano al de invierno el rezo de Tercia se retrasa y el de Nona se adelanta, acercándose paulatinamente al mediodía. Al subir el sol ocurre lo contrario. Algunos cuadrantes de tres líneas acercan las horas Tercia y Nona a mediodía. 

Se podría justificar razonablemente este acercamiento como un intento de evitar el frío de las primeras horas de la mañana durante la misa y los rezos en los rigores del invierno.

El origen de los relojes canónicos de los templos alaveses no hay que buscarlo fuera de la península, ni se trasmite su uso a través del camino de Santiago ni son los monjes de San Benito quienes los propagan en su expansión. 

Antes de la abolición del rito gótico en el Concilio de Burgos de 1080, también se utilizaban los relojes de sol en las iglesias y monasterios de los reinos de Castilla, León, Navarra y Aragón (el rito romano no se introduce en Leire hasta 1076).

Las horas canónicas descritas en la Regla de San Isidoro eran, además de las Vísperas y Matutino del Ordo catedral, las siguientes: Tercia, Sexta, Nona, Vísperas Completas y Vigilia (canónicos de cuatro sectores). 

San Fructuoso de Braga añadió al oficio monacal hispano otros rezos intermedios más cortos: Prima, Segunda, Cuarta, Quinta, Séptima, Octava, Décima, Undécima y Duodécima. 

Por esta razón las tablas horarias de San Pedro de la Nave (siglo VII), las del Códice Vigilano (976) y las del Liber Ordinum de San Prudencio de Laturce (año 1052) dividen el día en doce partes. En el Rito romano no son necesarias.

 

 

Tablas de reloj de sol de pies de San Pedro de la Nave.

 

Los monjes de San Fructuoso y San Isidoro utilizaban relojes de sol en los monasterios para cumplir con la liturgia. También el clero seglar los utilizaba en las iglesias (Antifonario de León). 

Las tablas horarias eran de uso común en iglesias y monasterios de todo el occidente europeo; los relojes canónicos grabados en los muros de las iglesias parroquiales también. Había que cumplir con el rezo a Horas contadas "segund manda Santa Eglesia". 

En este inventario solamente se clasifican relojes de sol canónicos. En las iglesias de la Diócesis de Vitoria-Gasteiz no hay esferas de misa. Si no hay esferas de misa ni esferas misa evolucionadas. 

Tampoco hay relojes canónicos evolucionados. Esta clasificación (relojes primitivos: esfera de misa, esfera de misa evolucionada, reloj canónico, reloj canónico evolucionado) ha llevado a algunos autores a considerar como canónicos relojes de sol mal trazados (semicirculares de 12 x 15º, meridiana desviada), construidos en los siglos XVI, XVII y XVIII que miden horas modernas, aunque lo hagan mal.

Veamos un ejemplo de relojes de sol de horas modernas mal trazados, localizados en iglesias de la Diócesis de Vitoria-Gasteiz, clasificados como relojes de sol canónicos.

Los relojes de sol de las iglesias de San Vicentejo y Cucho (Treviño), y Peñacerrada (Álava) se clasifican como canónicos o de misa en el artículo titulado Relojes de sol, publicado en la sección Nuestro Patrimonio SOCIEDAD LANDAZURI, en el diario El Correo del 28 de febrero de 2005, que se reproduce íntegro a continuación.

El autor del artículo interpreta los relojes de las iglesias citadas siguiendo los criterios de la clasificación que divide los relojes primitivos en esferas de misa y relojes canónicos, aunque ninguno de los tres casos se cumplen. 

Ninguno de los tres relojes citados es medieval (XII-XV) ni señala las horas canónicas de Prima a Vísperas. Son relojes de sol de horas iguales mal trazados.

 

 

San Vicentejo, Álava.. MD. Siglo XVII. Marca de seis a seis. No es canónico.

 

Los cuadrantes solares más antiguos son los que se denominan canónicos o de misa. Estos cuadrantes comenzaron a ser utilizados por los monjes, pero después se colocaron en iglesias románicas y colegiatas. 

Casi siempre en pequeños núcleos rurales, durante el periodo que abarca del siglo XII hasta el XIV. 

Sus características son estar grabados sobre los muros orientados al Sur, ser semicirculares, estando divididos en sectores, y tener el estilo (o aguja) clavado sobre el muro perpendicular a éste. 

La división de estos cuadrantes solares se hacía en partes iguales, debido a que en esa época el día se dividía de acuerdo a lo que se conoce como horas temporales o desiguales (doce horas de noche y doce horas de día). 

Se pueden encontrar ejemplares trazados con cuatro, seis y doce sectores; incluso existen algunos trazados de forma arbitraria, de cualquier manera.

Estos cuadrantes no dan la hora solar de manera correcta. El origen de estos cuadrantes canónicos se remonta al tiempo en que San Benito fundador de la orden de los benedictinos, elaboró un sistema para organizar los rezos a lo largo del día. 

Sin embargo parece ser que fueron los cartujos, fundados por San Bruno (1120) los que empiezan a usar los primeros cuadrantes canónicos, que servían para indicar sus rezos de maitines, laudes, prima, tercia, sexta, nona, vísperas y completas.

En nuestra provincia tenemos varios ejemplares de este tipo de cuadrantes canónicos, localizados en tres lugares que de alguna forma cumplen con las tres condiciones ya mencionadas. 

Hay que decir que, según Manuel Valdés (estudioso de estos cuadrantes canónicos), los localizados en Álava pueden responder a otros criterios relacionados con la reconquista y el camino de Santiago.

 

 


Numeración romana. RELOJES DE SOL.


 

Peñacerrada, Álava. MD. Finales de XVI. Marca de seis a seis. No es canónico.

 

Estamos hablando de tres cuadrantes canónicos que parece siguen las características propias de estos relojes de sol: los de San Vicentejo, Peñacerrada y Cucho.

El primero lo encontramos en la ermita de la Concepción, a un centenar de metros de San Vicentejo, pueblo llamado antiguamente San Vicente de los Olleros, por esta actividad artesanal. 

Es una ermita fechada por los entendidos a finales del siglo XII o comienzos del XIII. En el muro sur tenemos un cuadrante de este tipo, grabado en el segundo contrafuerte a la derecha de la entrada principal. 

En este cuadrante el grabado de las horas está realizado de forma no convencional, pues no coincide la línea de las doce con la vertical del cuadrante, un cuadrante de doce divisiones muy desgastado. 

Todavía se puede apreciar el grabado de numeración romana en las horas: XII, I, II, III y V. Su estilo debió ser perpendicular al muro, pero en la actualidad está doblado.

En Peñacerrada nos encontramos otro cuadrante canónico que está situado en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.

La pared Sur de esta iglesia data del siglo XIII avanzado y en ella hay restos de decoración románica, época a la que también pertenece el arco de acceso.

En esta fachada hay tres relojes, dos de traza moderna (que analizaremos en otro momento) y un tercero que es de los denominados canónicos, lógicamente el más antiguo. 

Este último está grabado sobre la piedra, en el muro sur y con doce sectores (cumpliendo así las características ya explicadas de estos relojes). 

Su trazado no es circular del todo, no sirve para dar la hora, ya que la pared declina hacia poniente, por lo que funcionaría mal. El grabado de las horas es apenas perceptible. Falta el estilo o aguja, pero debió de ser perpendicular al muro.

 

 


Iglesia de Cucho. RELOJES DE SOL.


 

Cucho, Treviño. 12 x 15º. Finales del XVII. Marca de VI a VI. No es canónico.

 

Por último, en la iglesia de Cucho, dedicada a la Invención de la Santa Cruz, el pórtico en la pared sur tiene dos arcos de medio punto y en sus muros contiguos se colocaron restos de arquería románica procedentes de otra construcción anterior. 

El cuadrante está colocado sobre un sillar de mayor tamaño insertado entre los arcos, y es de doce sectores, grabado sobre la piedra. Su estilo sería perpendicular a la pared, aunque en la actualidad tampoco existe. 

Tiene numeración romana dentro de una curva elíptica muy parecida a la que tiene el cuadrante de Peñacerrada.

Existen en otras iglesias cuadrantes parecidos que comentaremos en otros apartados.

La numeración horaria (horas modernas), grabada los tres relojes de sol mencionados, es suficiente para descartarlos como relojes canónicos. Los relojes de sol canónicos se numeran con las iniciales de las horas canónicas (P, T, S, N y V).

A los tres cuadrantes descritos se les asigna una fecha comprendida entre los siglos XII y XIV. 

Aunque el de San Vicentejo está grabado en una ermita edificada a finales del XII o principios del XIII, es evidente, dadas sus características, de que se trata de un reloj de sol construido a finales del XVI o en el XVII (IIII de notación sustractiva).

En los otros dos casos se hace referencia a restos románicos en las iglesias que no tienen ninguna relación con el reloj de sol. 

El reloj de sol de Peñacerrada se ubica en el costado sur del primer cuerpo de la torre que es obra de finales del XVI, y el de Cucho está grabado en un sillar entre los dos arcos del pórtico que fue edificado a finales del siglo XVII. 

En Peñacerrada y Cucho la desubicación del reloj (atribuir al cuadrante la procedencia de un edificio anterior) se utiliza como argumento para clasificarlo como canónico. En la ermita de San Vicentejo, como hemos visto, es la cronología del muro soporte la que convierte en canónico al reloj de sol.

En la última línea afirma el autor del artículo que "existen en otras iglesias cuadrantes parecidos" y que los comentará en otros apartados. 

Pues bien, en los siguientes artículos publicados en El Correo ya no se clasifican como canónicos los relojes de sol parecidos a los de San Vicentejo, Pangua y Peñacerrada. 

Y este fue el motivo: antes de publicar el siguiente artículo, recorrió conmigo las iglesias del Arciprestazgo de Treviño-Albaina aunque no me nombre. 

Los tres párrafos siguientes 'recuerdan' la introducción al apartado titulado Relojes de sol del segundo periodo de este inventario:

Al recorrer las tierras del Arciprestazgo de Treviño-Albaina se observan muchos restos románicos y medievales presentes en las estructuras actuales de sus iglesia. 

Eso es debido a que en los siglos XVI y XVII se produce un aumento de población y de recursos materiales que de alguna forma afectan a la transformación de las pequeñas iglesias en otras más grandes y que intentan adaptarse al estilo arquitectónico qué mandaba en esa época: el gótico.

Cuando se realizan estas transformaciones y mejoras por estos contornos, en muchas de ellas se incluye un elemento práctico decorativo nuevo: el reloj solar Empieza a aparecer en esta zona cuando se añaden y modifican torres y pórticos.

Comenzamos por los relojes semicirculares con líneas horario marcadas cada 15 grados. Que dividen el reloj en doce horas. Cronológicamente comienzan en Pangua, que tiene un ejemplar muy bien trabajado fechado en 1699. 

Pero existe otro igual en Cucho que puede ser anterior a este, dado que en el pórtico donde está colocado, las obras de su ejecución se finiquitaron en 1691. 

De este mismo tipo son el de Ascarza, cuya iglesia fue modificada en los siglos XVI y XVII, el de la ermita de San Vicentejo y el de la ermita de Peñacerrada. 

La posterior localización de un gran número de relojes canónicos en otras provincias (Burgos, Navarra, Cantabria, Palencia, León, Soria, Cuenca, Guadalajara, Huesca, Zaragoza, Teruel, Valencia...); por un lado, ha confirmado la validez de los criterios (modelos y trazas) utilizados para clasificar los relojes de sol canónicos en las iglesias y ermitas de la Diócesis de Vitoria-Gasteiz, y por otro ha permitido desarrollarla. 

Tanto es así, que se se usa en otros inventarios. 

Sirva de ejemplo, el de la Sociedat Catalana de Gnmònica:

- Monestir de Santa Maria de Gualter.- Pared del claustre. Canònic radial de quatre línies en junta de tres carreus; línia mitjana per a l'hora Nona (Canónico radial de cuatro líneas en junta de tres sillares. Línea media para la hora Nona.)

-Ermita de la Mare de Déu del Castell (1/2). Circular en la cara del carreu. (Circular en la cara del sillar.)

-Ermita de la Mare de Déu del Castell (2/2). Radial en junta de carreu. Manipulat (Radial en junta de sillar. Manipulado).

-Església de Sant Joan de Bergús. Radial de tres línies en junta de tres carreus. Línies de Sexta, Nona i mitja per a la Nona (Radial de tres líneas en junta de tres sillares. Líneas de Sexta, Nona y media para la Nona.

- Parròquia de Sant Pere de Castellfollit del Boix. Radial en junta de tres carreus. Tres sectors de matí i 4 de tarda. Deteriorat (Radial en junta de tres sillares. Tres sectores de mañana y cuatro de tarde. Deteriorado).

-Església de Santa Maria de Castelló d´Empúries. Radial en junta de carreu, de 12 sectors de 15º (Radial en junta de sillar, de 12 x 15º).

- Església de Sant Esteve (s XI) (Rellotge n.1). Radial en junta de tres carreus. Té línies afegides (Radial en junta de tres sillares. Tiene líneas añadidas.).

- Església Arxiprestal de Santa Maria de Sagunt. Canònic radial en junta de carreu (Canónico radial en junta de sillar).

 

 


Clasificación desarrollada de los relojes de sol canónicos.


 

Es falso que los relojes canónicos se grabaran al alcance de la mano. Los que afirman tal cosa consideran los relojes que superan dicha altura de situación como desubicados. Quizá el motivo sea que han visto muy pocos relojes de sol medievales.

Para realizar la clasificación de los relojes canónicos se ha seleccionado alrededor de un centenar de trazas que no se encuentran grabadas al alcance de la mano. 

Son relojes canónicos sin "contaminar", conservados tal como los grabaron originalmente, situados por encima de la zona del muro donde son frecuentes los grafitos y los relojes de sol canónicos manipulados con líneas añadidas. 

Es raro que los relojes canónicos grabados a la altura de la mano conserven intacta la traza original. Superada la citada zona, no aparecen grabados que puedan ser confundidos con un reloj. Como es lógico, hay más relojes de sol canónicos grabados al alcance de la mano que a mayor altura, porque para los segundos se necesita un andamio o una escalera.

Entre el centenar de relojes canónicos seleccionados para desarrollar la clasificación se encuentran los de Santa María de Vitoria-Gasteiz (siglo XIV), santuario de Nuestra Señora de Estíbaliz (siglo XII), la Asunción de Ullíbarri-Viña (siglo XII) y San Miguel de Labraza (siglo XIV). Estos cuatro relojes canónicos se encuentran en su posición original, al menos hasta demostrar que son ejemplares desubicados.

 

Lo cuatro tienen trazas reconocibles:

Santa María de Vitoria-Gasteiz. Semicircular en la cara del sillar, de 6 x 30º. Horas pares. S. XIV.

Santuario de Estíbaliz. Radial de tres líneas en junta de sillar. Doble Nona. S. XII.

La Asunción de Ullíbarri-Viña. Circular en la cara del sillar, de 16 x 22,5º. Líneas de medias horas horas. Siglo XII.

San Miguel de Labraza. Semicircular en la cara del sillar, de 6 x 30º, Horas pares. Siglo II.

 

 


Clasificación desarrollada.


 

Radial de tres líneas en junta de sillar o junta de tres sillares.

Radial de tres líneas en junta de sillar o junta de tres sillares. Doble Nona.

Radial de tres líneas en la cara del sillar.

Radial de cinco líneas en la cara del sillar, de 4 x 45º .

Semicircular en junta de sillar o junta de tres sillares, de 4 x 45º.

Semicircular en la cara del sillar, de 4 x 45º.

Semicircular en junta o en la cara del sillar, de 4 x 45º orientado.

Circular en junta de sillar o de tres sillares. Traza semicircular, de 4 x 45º.

Circular en la cara del sillar, de 8 x 45º.

Semicircular en junta de sillar o de varios sillares, de 6 x 30º.

Semicircular en la cara del sillar, de  6 x 30º.

Circular en la cara del sillar. Traza semicircular de 6 x 30º.

Circular en la cara del sillar. Traza semicircular de 12 x 15º.

Radial en junta o en la cara de sillar, de 8 x 22,5º o de medias horas.

Semicircular en la cara del sillar, de 8 x 22,5º  o  de medias horas.

Circular en junta o en la cara del sillar, de 16 x 22,5º  o  de medias horas.

Semicircular en junta o en la cara del sillar, de 12 x 15º.

Circular en la cara del sillar, de 12 x 15º  ó  24 x 15º.

 

Los relojes canónicos grabados al alcance de la mano suelen tener líneas añadidas o las han perdido, y se pueden confundir con grafitos circulares con orificio central o con pequeños relojes de tipo popular más modernos.

Todos los relojes canónicos tienen orificio (o lo han tenido porque muchos se han tapado en las restauraciones) para colocar la varilla. Los relojes canónicos grabados en junta de sillar, ya sea ésta horizontal (tendel) o vertical (llaga) , aprovechan el resquicio entre los sillares para colocar la varilla. 

Cuando el reloj está situado en la cara del sillar, el orificio se perfora: medio centímetro de profundidad es suficiente para sostener una varilla de madera. 

 

 


4.- RELOJES DE SOL DEL PRIMER PERIODO: CANÓNICOS.


En lugar de agruparlos por modelo, se ha preferido el orden alfabético con el fin de que los relojes canónicos localizados en una misma iglesia se puedan observar en conjunto. Los modelos y trazas son los definidos en anterior clasificación; el dibujo y los valores numéricos de los ángulos deben considerarse siempre como aproximados.

Ejemplares clasificados como radiales podrían ser originalmente circulares o semicirculares deteriorados que han perdido el círculo o semicírculo delimitador.

Se acerca a 80 el número de grabados inventariado. No es necesario advertir que puede haber entre ellos grafitos antiguos o modernos confundidos con relojes de sol canónicos. 

Algunos de los relojes de sol grabados en una casa de Aguillo o en algunos pórticos construidos en el siglo XVIII pasarían por canónicos si estuvieran grabados en el muro sur de una Iglesia románica.

ALBAINA (Nuestra Señora de Granado) 1. Circular en la cara del sillar, de 8 x 45º.

ALBAINA (Nuestra Señora de Granado) 2, 3 y 4. Radiales. Deteriorados.

ALEGRÍA-DULANTZI (Nª Sª de Ayala). Radial de tres líneas en junta de sillar.

ARMENTIA. Circular en la cara del sillar. Sin traza. Orificio central.

ARRIOLA. Radial de tres líneas en junta de sillar. Doble Nona.

BASABE. Grabado radial en la cara del sillar. Manipulado.

BASABE. Semicircular en junta de sillar, de 12 x 15º.

BURGUETA. Radial de tres líneas en la cara del sillar.

DORDÓNIZ (San Andrés de Dueso). 1. Radial en la cara del sillar, de 8 x 45º.

DORDÓNIZ (San Andrés de Dueso). Grabado radial en la cara del sillar, de 8 x 45º.

ERENTXUN 1. Radial de tres líneas en junta de sillar. Líneas añadidas.

ERENTXUN 2. Radial de tres líneas en junta de sillar.

ERENTXUN 3. Grabado. Muy deteriorado.

ESTÍBALIZ. Radial de tres líneas en junta de sillar. Nona doble. Varilla repuesta.

FONTECHA 1. Radial en junta de sillar. Conserva cuatro líneas.

FONTECHA 2. Radial en junta de sillar, de 8 x 22,5º. Deteriorado.

FONTECHA 3. Semicircular en junta de sillar, de 8 x 22,5º.

GAZEO. Radial de múltiples líneas en junta de sillar. Manipulado.

GÁMIZ. 1. Radial en junta de sillar. Conserva tres líneas.

GÁMIZ. 2. Radial en junta de sillar. Conserva tres líneas.

GRANDÍVAL. Radial de tres líneas en junta de sillar.

GEREÑA. Radial en la cara del sillar. Deteriorado.

ILARRATZA. Circular en la cara del sillar, de 16 x 22,5º.

LABASTIDA (El Cristo) 1. Circular en la cara del sillar. Líneas añadidas.

LABASTIDA (El Cristo) 2. Circular en la cara del sillar, de 4 x 45º. Doble Nona.

LABASTIDA (El Cristo) 3. Radial en la cara del sillar, de 4 x 45º.

LABASTIDA (El Cristo) 4. Radial en la cara del sillar.

LABRAZA. Semicircular en la cara del silla, de 6 x 30º. Deteriorado.

LAGUARDIA (Berberana) 1. Radial en junta, de 8 x 22,5º.

LAGUARDIA (Berberana) 2. Radial de ocho líneas en junta, de siete sectores desiguales.

LAGUARDIA (Berberana) 3. Radial de tres líneas en junta de sillar. Deteriorado.

LAGUARDIA (Berberana) 4. Radial de tres líneas en junta de sillar.

LAGUARDIA (Berberana) 5. Radial de tres líneas en junta de sillar. Deteriorado.

LAGUARDIA (Berberana) 6. Radial de tres líneas en junta. 

LAGUARDIA (Berberana) 7. Radial en junta de sillar. Líneas añadidas.

LAGUARDIA (Berberana) 8. Radial en junta de sillar. Conserva cuatro líneas.

LAGUARDIA (San Juan). Circular en junta de sillar, de 8 x 22,5º. Marcas. Varilla moderna en forma de escarpia.

LAGUARDIA (Santa María). Semicircular en la cara del sillar, de 8 x 22,5º. Desubicado.

LAÑO. Radial en junta vertical. Doble línea de Tercia y de Nona.

LASARTE. Circular en la cara del sillar. Conserva solamente el orificio de la varilla y algunas líneas. Desubicado.

MAEZTU (Ermita de la Soledad). Radial en la cara del sillar. Desubicado.

MAEZTU (Ermita de la Virgen del Campo). Radial de tres líneas en junta de sillar.

MARKINEZ (Ermita de San Juan) 1. Circular en la cara del sillar, de 16 x 22,5º. Deteriorado.

MARKINEZ (Ermita de San Juan) 2. Radial en junta vertical, de 4 x 45º.

MIÑANO MAYOR. Circular en la cara del sillar. Desubicado.

MIÑANO MENOR. Circular en la cara del sillar, de 8 x 45º.

MONASTERIOGUREN 1. Semicircular en junta de sillar, de 4 x 45º.

MONASTERIOGUREN 2. Circular en la cara del sillar. Muy deteriorado.

OGUETA. Circular en la cara del sillar, de 8 x 45º.

OLLÁVARRE. Grabado circular en la cara del sillar. Líneas añadidas.

OKINA. Radial de tres líneas en la cara del sillar.

OREITIA. Radial en la cara del sillar. Desubicado.

PEDRUZO 1. Radial de tres líneas en la cara del sillar.

PERUZO 2. Rectangular. Línea de mediodía.

RIBABELLOSA (Ermita de San Juan y La Magdalena). Radial de siete líneas en la cara del sillar, de sectores desiguales.

RIBAGUDA. Radial en junta de sillar. Oculto bajo el encalado.

SAN VICENTEJO (Ermita) 1. Radial en junta de sillar. La mitad inferior ha desaparecido.

SAN VICENTEJO (Ermita) 2. Radial en la cara del sillar. Deteriorado.

SAN VICENTEJO (Ermita) 3. Circular en la cara del sillar. Taza semicircular de 8 x 22,5º.

SAN VICENTEJO (Ermita) 4. Reloj 4. Radial en junta de sillar, de 7 sectores.

SAN VICENTEJO (Ermita) 5. Radial de tres líneas en junta de sillar.

SAN VICENTEJO (Ermita) 6. Radial en junta de sillar.

SARASO. Circular en la cara del sillar, de 4 x 45º (12 grabados).

TOBILLAS. Radial en la cara del sillar, de ocho sectores desiguales.

TREVIÑO 1. Circular en la junta vertical de dos sillares, dividido en 18.

TREVIÑO 2. Circular en la cara del sillar, de 8 x 45º.

TXINTXETRU. Semicircular en junta de sillar, de 4 x 45º.

ULLÍBARRI-ARRÁZUA. Circular en la cara del sillar, de 8 x 45º. Muy deteriorado.

ULLÍBARRI-VIÑA. Circular en la cara del sillar, de 16 x 22,5º.

URARTE (Larrauri) 1. Semicircular en junta vertical de dos sillares, de 4 x 45º.

URARTE (Larrauri) 2. Circular en la cara del sillar. Muy deteriorado.

URRIALDO (despoblado). Radial de tres líneas en junta. Falso. Grabado en 2006.

UZQUIANO. Conserva solamente el orificio de la varilla y una línea.

VÍRGALA MAYOR 1. Circular en la cara del sillar, de 8 x 45º. Líneas añadidas.

VÍRGALA MAYOR 2. Circular. Traza semicircular, de 4 x 45º.

VITORIA-GASTEIZ (Santa María). Semicircular en la cara del sillar, de 6 x 30º. 

 

 

 

 

 


ALBAINA. zona II. ALBAITA. RELOJES DE SOL.


 

ALBAINA, ALBAITA - Ermita de Nª Sª de Granado.

 

Longitud:-2,6414 Latitud: 42,6769 Declinación: 5.

Circular en la cara del sillar, de 8 sectores de 45º.

Radial en la cara del sillar. Deteriorado.

Radial en la cara del sillar. Deteriorado.

Radial en junta de tres sillares. Deteriorado.

La ermita de Nuestra Señora de Granado fue parroquia de la aldea del mismo nombre, desaparecida hace varios siglos.

 

 

El edificio es de estilo románico avanzado, macizo, pobre en decoración, con cabecera recta y gruesos contrafuertes. 

Para llegar a la ermita hay que tomar el camino parcelario que lleva a la cantera de arena de Laño.

 

 

Albaina. Ermita de Nª Sª de Granado. Siglo XIII.

 

La portada se abre en arco apuntado con arquivoltas baquetonadas y rosetas cuadrifoliadas en el trasdós. Se apeaba en seis columnas exentas de las que tan sólo quedan dos muy erosionadas. Los capiteles son muy sencillos con decoración en zig-zag y geométrica.

En la portada de la ermita hay un reloj canónico y, a su derecha, se localizan dos en la zona baja del muro de la nave, y uno más a mayor altura. 

 

 

Reloj 1. En la jamba derecha de la portada. Circular, de 8 x 45º.

 

Grabado a la derecha de la portada, en la cara del cuarto sillar contando desde el suelo. Está bastante deteriorado debido a la erosión de la piedra. Circular en la cara del sillar, de 8 sectores de 45º. 

El círculo exterior ha desaparecido.

 

 

Relojes 2 y 3. Radiales en la cara del sillar. Muy deteriorados

 

Grabados en el muro del segundo tramo de la nave, en la cara de un sillar de la segunda hilada, cercano al suelo. El número 2 tiene líneas y el orificio de la varilla. A su derecha, se observan indicios de la traza de un tercer reloj: dos líneas y el orificio de la varilla. 

 

 

Albaina.

 

 

 

Reloj 4. Radial en junta de tres sillares.

 

La junta vertical de los dos sillares funciona como línea de Sexta. Orificio de la varilla tapado con cemento.

 

 

 


ALEGRÍA-DULANTZI. zona IV. RELOJES DE SOL.


 

ALEGRÍA-DULANTZI - Ermita de Nª Sª de Ayala.

 

Siglo XIII. Longitud:-2,5117 Latitud: 42,8527 Dec.: 3.

Radial de tres líneas en junta de sillar.

 

Alegría-Dukantzi, Galería porticada.

 

 

Alegría-Dukantzi.

 

 

 

Alegría-Dukantzi - Canónico de tres líneas en junta de sillar grabado en el fuste de la semicolumna situada a la izquierda del arco de entrada al pórtico, a unos 2 metros de altura.

Orificio desbocado.