Vitoria-Gasteiz | Arqueología.


 
 
 

 

Aproximación desde la Arqueología del Paisaje al poblamiento y antropización de la montaña occidental cantábrica durante la Prehistoria reciente.

TESIS DOCTORAL.

MEMORIA PARA OPTAR AL GRADO DE DOCTOR.

David González Álvarez.

Directores: Gonzalo Ruiz Zapatero, Margarita Fernández Mier Carlos Marín Suárez.

FACULTAD DE GEOGRAFÍA E HISTORIA.

Madrid, 2016.


 Poblamiento y antropización de la montaña occidental cantábrica durante la Prehistoria reciente: una aproximación desde la Arqueología del Paisaje.

‘Landscape’  is  best  seen  as  both  a work (it is the product 

of human labour and thus encapsulates the dreams, desires 

and all the injustices of the social systems that make it), and 

as something that does work (it acts as a social agent in the 

further development of a place).

Don Mitchell (1998: 94).

 

Índice de contenidos.

Índice de figuras.

Índice de tablas.

Agradecimientos.

Resumen/Abstract .

CAPÍTULO 1. INTRODUCCIÓN.

CAPÍTULO 2. OBJETIVOS

2.1. ABRIR NUEVOS DEBATES DESDE LA ARQUEOLOGÍA DEL PAISAJE.

2.2. GENERAR RELATOS ARQUEOLÓGICOS CENTRADOS EN LA COTIDIANEIDAD DE LAS PERSONAS DE LA PREHISTORIA RECIENTE.

2.3. ROMPER CON LAS VISIONES UNIFORMIZADORAS DEL PASADO.

2.4. LLENAR VACÍOS GEOGRÁFICOS: ARQUEOLOGÍA EN ÁREAS DE MONTAÑA.

2.5. LOS PAISAJES CULTURALES EN LA LONGUE DURÉE.

CAPÍTULO 3. LA PREHISTORIA RECIENTE EN EL OCCIDENTE CANTÁBRICO : UNA EVALUACIÓN CRÍTICA SOBRE LA GÉNESIS Y EL ESTADO ACTUAL DE CONOCIMIENTOS.

3.1. LAS DINÁMICAS INTERNAS DE LA DISCIPLINA.

3.2. LAS TRADICIONES INVESTIGADORAS.

3.3. EL PUNTO DE INICIO: GENEALOGÍAS DE LOS CONOCIMIENTOS Y “ESTADOS DE LA CUESTIÓN” EN LA PREHISTORIA RECIENTE CANTÁBRICA.

3.4. LA PREHISTORIA RECIENTE Y SU PERIODIZACIÓN INTERNA EN LAS MONTAÑAS CANTÁBRICAS.

CAPÍTULO 4. LA ARQUEOLOGÍA DEL PAISAJE COMO MARCO TEÓRICO DE PARTIDA.

4.1. EL PAISAJE: DEFINICIÓN Y GENEALOGÍA DE UN CONCEPTO CLAVE.

4.2. GOBERNANZA DE LOS PAISAJES CULTURALES E INFLUENCIA EN LA INVESTIGACIÓN.

4.3. EL DESARROLLO DE LA ARQUEOLOGÍA DEL PAISAJE.

4.4. ¿QUÉ ES LA ARQUEOLOGÍA DEL PAISAJE?.

CAPÍTULO 5. METODOLOGÍA.

5.1. REVISIÓN DE LOS DATOS PREVIOS.

5.2. PROSPECCIÓN ARQUEOLÓGICA.

5.3. EXCAVACIÓN ARQUEOLÓGICA.

5.4. LOS ESTUDIOS DE PALEOAMBIENTE.

5.5. LOS SIG Y EL ANÁLISIS LOCACIONAL EN LA ARQUEOLOGÍA DEL PAISAJE.

5.6. LA ATENCIÓN A LOS REFERENTES ETNOGRÁFICOS LOCALES.

CAPÍTULO 6. ÁREA DE ESTUDIO.

6.1. EL MARCO GENERAL: LA CORDILLERA CANTÁBRICA.

6.2. EL ÁREA DE ESTUDIO: VALLE DEL PIGÜEÑA/BABIA.

6.3. LA ALDEA DE VIGAÑA COMO ESTUDIO DE CASO.

CAPÍTULO 7 : EL NEOLÍTICO.

7.1. LOS PRIMEROS GRUPOS PRODUCTORES DE ALIMENTOS EN VIGAÑA.

7.1.1. La Sienra.

7.1.2. Las Corvas.

7.1.3. L’Hortal.

7.1.4. Los pastizales de altura.

7.1.5. Síntesis.

7.2. EL NEOLÍTICO EN EL VALLE DEL PIGÜEÑA Y LA COMARCA DE BABIA.

7.2.1. Los monumentos megalíticos.

7.2.2. Los conjuntos líticos en superficie.

7.2.3. Registros paleoambientales.

7.2.4. Síntesis.

7.3. LAS DINÁMICAS ANTROPIZADORAS EN EL SECTOR OCCIDENTAL DE LA CORDILLERA CANTÁBRICA DURANTE EL NEOLÍTICO.

7.3.1. Formas de subsistencia.

7.3.2. Formas de poblamiento.

7.3.3. Patrones de movilidad.

7.3.4. La antropización del paisaje.

7.3.5. La humanización de las montañas a través de la monumentalidad megalítica.

7.3.6. Organización social.

CAPÍTULO 8. LA EDAD DEL BRONCE.

8.1. LA EDAD DEL BRONCE EN EL VALLE DEL PIGÜEÑA Y LA COMARCA DE BABIA.

8.1.1. Las evidencias arqueológicas.

8.1.2. La información paleoambiental.

8.2. LOS PAISAJES CULTURALES DE LA EDAD DEL BRONCE EN LAS MONTAÑAS DEL OCCIDENTE CANTÁBRICO.

8.2.1. La aceleración en la antropización de los espacios altimontanos del Occidente Cantábrico.

8.2.2. Formas de poblamiento y subsistencia.

CAPÍTULO 9. LA EDAD DEL HIERRO.

9.1. EL CASTRU (VIGAÑA): UNA ALDEA MONUMENTALIZADA EN EL VALLE DEL PIGÜEÑA.

9.1.1. La secuencia.

Terraza meridional de El Castru.

Parte alta de El Castru.

9.1.2. El espacio doméstico.

9.1.3. Formas de subsistencia.

9.1.4. Actividades artesanales.

La metalurgia del bronce.

La cerámica.

Otras actividades artesanales.

9.1.5. Síntesis.

9.2. EL PAISAJE CASTREÑO EN UN ÁREA DE MONTAÑA: EL VALLE DEL PIGÜEÑA Y LA COMARCA DE BABIA DURANTE LA EDAD DEL HIERRO.

9.2.1. Los poblados castreños del área de estudio.

9.2.2. Características formales de los castros.

9.2.3. Pautas locacionales de los poblados castreños.

9.2.4. El impacto de la sedentarización y las prácticas productivas en el área de estudio.

9.2.5. Síntesis.

9.3. LA EDAD DEL HIERRO EN LAS MONTAÑAS OCCIDENTALES CANTÁBRICAS.

9.3.1. La plena sedentarización de los grupos castreños.

9.3.2. Un modo de vida campesino.

9.3.3. El nacimiento de un paisaje compartimentado.

9.3.4. Particularidades de las montañas cantábricas en la Edad del Hierro.

9.4. LA ROMANIZACIÓN Y EL DECLIVE DE LOS CASTROS.

9.4.1. La conquista romana.

9.4.2. El final de los castros.

CAPÍTULO 10.

CONCLUSIONES.

BIBLIOGRAFÍA.

ANEXOS.

Anexo I: Listado de túmulos del área de estudio.

Anexo II: Listado de castros del área de estudio.

Índice de figuras.

Fig.1.1: Trabajos de prospección en el entorno del túmulo de La Chalga –al fondo– en la braña de L’Estoupieḷḷu (Vigaña, Miranda, Asturias) durante la campaña de 2011.

Fig.1.2: Localización del área de estudio: el Occidente de la Cordillera Cantábrica.

Fig.2.1: «Asturias Paraíso Natural» es la exitosa marca de promoción turístico del gobierno autonómico asturiano desde hace décadas. Pese a su notoriedad, no deja de enmascarar una lectura falaz que subordina la relevancia de las comunidades campesinas en la gestión del territorio occidental cantábrico a lo largo de milenios.

Fig.2.2: En contraste con la referida campaña de promoción turística, el paisaje rural actual del área occidental cantábrica es producto de siglos de esfuerzo y sudor invertido en esta tierra por las familias campesinas que la han habitado. En la imagen, de 1966, mujeres arando en Torrebarrio, Babia (fotografía de José Ramón Lueje, tomada de LOMBARDÍA y LÓPEZ ÁLVAREZ 2003: 142).

Fig.3.1: No es casual por ejemplo que los libros de Historia con más difusión en Asturias sean coleccionables enciclopédicos de “Historia de Asturias” editados por periódicos, dirigidas y realizadas por académicos de las universidades locales. En la imagen, representaciones sobre la romanización de Asturias extraídas del volumen de la Historia dibujada de Asturias correspondiente a la Prehistoria y Edad Antigua (1987: 131, 154).

Fig.3.2: La Arqueología de la Edad del Hierro es fuente constante de referencias para agendas políticas y movimientos culturales contemporáneos: a) Cartel electoral del partido Conceyu Nacionalista Astur a favor de la abstención en el referéndum constitucional de 1978. b) Portada del disco “Tornando al Abellugo’l Llar” del grupo folk Brenga Astur en el que aparece un guerrero astur tocado con un casco del Támesis frente a la braña de La Pornacal (Somiedu); la imagen condensa presentismo y panceltismo en una representación idílica del pasado prerromano asturiano. c) Portada del disco “Glaya un país” del grupo de rock celta Dixebra, con una representación inspirada en la diadema de Moñes cuyas figuras tañen los dos instrumentos que sintetizan el sonido de la banda: la gaita y la guitarra eléctrica. d) Cartel del colectivo celta/filonazi M.R.A. Gallaecia que representa la proyección de la elite de guerreros celtas/galaicos hasta una elite aria presente. e) Teatralización de la humillación sufrida por los indígenas celtas/astures por parte de los conquistadores romanos durante las recreación histórica de la Fiesta de Astures y Romanos de Astorga, julio de 2014. f) Cartel anunciador de una excursiòn o “quedada cántabra” organizada por la Asociación por la Defensa de los Intereses de Cantabria (ADIC) –fundada entre otros por el actual presidente autonómico de Cantabria Miguel Ángel Revilla (Partido Regionalista de Cantabria)– al oppidum de Peña Amaya (Burgos), como uno de los símbolos de la identidad cántabra actual, al haber sido uno de los “baluartes” de la defensa frente a Roma de la antigua Cantabria.

Fig.4.1: Gráfico extraído de la aplicación web Google Ngram con la frecuencia de los términos “Landscape Archaeology”, “Spatial Archaeology” y “Environmental Archaeology” dentro de los textos disponibles a través de Google Books (Consultado 11 de diciembre de 2014).

Fig.4.2: Gráfico extraído de la aplicación web Google Ngram con la frecuencia de los términos “Arqueología del Paisaje” y “Arqueología Espacial” dentro de los textos disponibles a través de Google Books (Consultado 11 de diciembre de 2014).

Fig.4.3: El entorno de la aldea de Pigüeña (Somiedu) ofrece una imagen típica de paisaje agrario en mosaico con huertas, prados cercados (algunos de los cuales habrían sido en otros tiempos cultivos de escanda o maíz) y espacios de monte producto de siglos de intervención antrópica en el medio.

Fig.5.1: La tupida vegetación característica del área de estudio dificulta la realización de prospecciones arqueológicas en superficie, como se aprecia particularmente bien en zonas de pastos como la pradería del lago de El Vaḷḷe en Somiedu (izquierda) o la braña de Folgueras sobre Vigaña en Miranda (derecha).

Fig.5.2: Prospección con levantamiento de tapiz vegetal en los pastizales de Vigaña, julio de 2011: braña de Folgueras (izquierda) y L’Estoupieḷḷu (derecha).

Fig.5.3: Trabajos de prospecciòn con georradar en L’Hortal durante la primavera de 2012.

Fig.5.4: La aplicación de algoritmos para modelar conductas humanas sobre plataformas SIG no deja de ser una herramienta para comparar modelos, anticipar situaciones probables, barajar opciones previsibles… de sujetos a veces imprevisibles que, lamentablemente, no podemos sentar junto a nuestro escritorio para preguntarles las razones de sus comportamientos (imagen modificada tomada de RODRÍGUEZ PASCUAL 2006).

Fig.5.5: Vista de diferentes sectores intervenidos en Vigaña. a) Pequeño sondeo en Las Murias, en El Vaḷḷe’l Pandu, con El Castru al fondo. b) Trinchera realizada inicialmente en Las Corvas para comprobar la antigüedad de una terraza agraria, posteriormente transformada en área abierta de excavación al documentar niveles de hábitat del Neolítico. c) Trincheras realizadas en L’Hortal que conectaban sondeos previos con zonas de resultados positivos en prospecciones geofísicas. d) Excavación en área en la parte alta de El Castru. 83 

Fig.5.6: Trabajos de documentación mediante estación total topográfica en las excavaciones de El Castru (Vigaña, Miranda), julio de 2012. 84.

Fig.5.7: Localización de los sectores del entorno de la aldea de Vigaña en los que se realizaron intervenciones arqueológicas durante las campañas desarrolladas entre 2009 y 2013. 85.

Fig.5.8: Braña en vías de abandono sobre la aldea somedana de Perḷḷunes, en donde vemos la fuerza de la sucesión ecológica con el rápido avance del monte bajo y el hayedo, ante la incomparecencia o el debilitamiento de la presión antropizadora en este entorno eminentemente ganadero, al menos hasta hace unas pocas décadas. 86.

Fig.5.9: Diagrama polínico de un sondeo realizado en el Lago de El Vaḷḷe (denominado erróneamente en la bibliografía como Lago del Ajo) en el que se observa el progresivo impacto antropizador, que se acentúa a partir del I milenio cal a.C. [Estudio realizado por McKeever (1984), corregido por Allen et al. (1996), tomado de López Merino (2009: 50)]. 88Fig.

5.10: Localización de los depósitos con informaciones y secuencias palinológicas para la Prehistoria reciente en torno al área de estudio. Depósitos lacustres: 1: Lago de El Vaḷḷe (Somiedu, Asturias). 2: Laguna de La Mata (Cabrillanes, León). 3: La Laguna del Castru (Viḷḷablino, León). 4: Laguillín (Riello, León). 5: Laguna de Corteguero (Casu, Asturias). Depósitos en turberas: 6: Las Dueñas (Cuideiru, Asturias). 7: Monte Areo (Xixón/Carreño, Asturias). 8: La Molina (Salas, Asturias). 9: Puerto de Tarna (Casu, Asturias). 10: Puerto de San Isidro (Ayer, Asturias). 11: Puerto de Ḷḷeitariegos (Viḷḷablino, León). 12: A Campa de A Cespedosa (Cervantes, Lugo). 13: Suárbol (Candín, León). Depósitos marinos: 14: Ría de Villaviciosa (Villaviciosa, Asturias). Sitios arqueológicos: 15: castro de La Campa Torres (Xixón, Asturias). 16: túmulo de Monte Areo XII (Xixón/Carreño, Asturias). 17: túmulos de Piedrafita IV y V (Les Regueres, Asturias). 18: castro de El Castiellu de Llagú (Uviéu, Asturias). 19: castro de El Chao Samartín (Grandas de Salime, Asturias). 20: megalito La Mata’l Casare (Ḷḷena, Asturias). 90.

Fig.5.11: Braña de La Pornacal (Viḷḷar de Vildas, Somiedu), en la cabecera del río Pigüeña. 96.

Fig.6.1: Esta tesis doctoral se ha construido sobre tres escenarios con diferentes escalas geográficas: 1) Una contextualización general, amplia en lo territorial, que refiere las discusiones de esta obra al ámbito occidental de la Cordillera Cantábrica. 2) Un área de estudio intermedia, con un territorio que sirve de muestra para el área montañosa del Occidente Cantábrico y apoya el lanzamiento de hipótesis y modelos para analizar arqueológicamente los paisajes culturales de la Prehistoria reciente cantábrica. 3) Un caso de estudio micro en el entorno de la aldea de Vigaña (Miranda, Asturias) donde se han densificado las investigaciones en zonas diversas del terrazgo de una aldea campesina subactual, para así hacer acopio de datos inéditos y plantear preguntas de investigación novedosas. 103.

Fig.6.2: Vista del valle de Teberga, en primer plano, y del Cordal de La Mesa al fondo desde Peña Sobia. 105.

Fig.6.3: Área de estudio a escala intermedia a ambos lados de la Cordillera Cantábrica. 106 Fig.6.4: Pastor con un rebaño de ovejas merinas en el entorno del lago de La Cueva (Somiedu) en 1952 (fotografía de José Ramón Lueje, tomada de LOMBARDÍA Y LÓPEZ ÁLVAREZ 2003: 203). La relevancia de lasactividades pastoriles en la antropización de este territorio es clara ya desde la Prehistoria reciente. Hasta la actualidad se han mantenido diversos modelos de pastoralismo de los cuales encontramos ejemplos en el área de estudio. 108 Fig.6.5: Confluencia de los valles de Somiedu y El Vaḷḷe, que descienden respectivamente desde El Puertu y el lago de El Vaḷḷe, con La Pola de Somiedu en primer término y el poblado castreño de La Corona’l Castru a sus espaldas. 109Fig.6.6: Vista de la desembocadura del río Pigüeña (al fondo) en el Narcea desde la Sierra de Nava (Salas). En primer término se eleva El Castru de Alava (Salas) que hace las veces de vigía sobre este espacio de confluencia caracterizado por las amplias vegas del fondo de valle. 110 Fig.6.7: Vista del valle que desciende desde el lago de El Vaḷḷe (Somiedu), donde es evidente el protagonismo del glaciarismo en el modelado de su perfil orográfico. 111 Fig.6.8: Esquema del sistema tradicional de poblamiento que muestran las aldeas del tramo medio del valle del Pigüeña, con indicación de los diferentes aprovechamientos estacionales del terrazgo en función de los factores altitudinales. 112Fig.6.9: Vista del valle de San Emiliano. Los valles de Babia muestran perfiles más amplios y están delimitados por montañas que se elevan por encima de los 2.000 msnm.

Fig.6.10: Vista de la planicie central de Babia en primavera desde La Peña Sulcastro (Quintanilla de Babia), con el pueblo de Cabrillanes en primer plano.

Fig.6.11: Los pastos frescos de las montañas de Babia ofrecen un paisaje propicio para su aprovechamiento ganadero. Lugares como éste, en las inmediaciones de la laguna de La Verde (Torre de Babia), acogen aún hoy grandes rebaños de merinas que vienen a pasar el verano en estas tierras desde las dehesas extremeñas o salmantinas.

Fig.6.12: La aldea de Vigaña se ubica en un hombro sobre el valle del Pigüeña y constituye un buen ejemplo del esquema tradicional de poblamiento campesino en la vertiente septentrional de la Cordillera Cantábrica [Foto: Margarita Fernández Mier].

Fig.6.13: Vista de Vigaña y su espacio productivo desde el otro lado del valle, con Samartín d’Ondes (Miranda) en primer término. Se aprecia perfectamente la disposición de los espacios de cultivo y los prados cercados (hoy predominantes) en los sectores de pendiente más suave de la ladera, mientras que la parte alta de la Sierra d’Arcéu ofrece espléndidos pastizales en los que pastan los rebaños domésticos en régimen extensivo. Por su parte, el tercio inferior de la ladera y los tramos más pendientes de ésta aparecen ocupados por bosque y monte bajo.

Fig.6.14: Peña Manteiga desde la braña de L’Estoupieḷḷu.

Fig.6.15: Parcelario de la aldea de Vigaña (FERNÁNDEZ MIER 1996a: 291).

Fig.6.16: Poblado castreño de El Castru, en Vigaña, desde El Vallle’l Pandu (izquierda). Túmulo de La Chalga, sobre la braña de L’Estoupieḷḷu (derecha).

Fig.7.1: Vista de la aldea de Vigaña con indicación de la localización de los sectores de Las Corvas, La Sienra y L’Hortal, donde las excavaciones ofrecieron datos sobre la ocupación de este espacio durante el Neolítico.

Fig.7.2: Vista del área de pastizales de La Pradera’l Turón desde Los Cabaninos.

Fig.7.3: El espacio agrario de La Sienra está en la actualidad destinado a la producción de hierba para la ganadería vacuna intensificada (izquierda), aunque en el pasado fue uno de los espacios agrícolas más destacados para la subsistencia campesina de los habitantes de Vigaña. El área de excavación se localiza a 624 msnm en uno de los márgenes de este espacio (derecha) [Equidistancia de las curvas de nivel: 10 m].

Fig.7.4: Perfil de la excavación de La Sienra de la campaña de 2010 junto a la matriz estratigráfica.

Fig.7.5: Cerámica recuperada en el nivel UE 010 de La Sienra.

Fig.7.6: Las Corvas son un conjunto de parcelas en la parte baja de El Vaḷḷe’l Pandu dedicadas a la producción de hierba seca (izquierda). El área de excavación se localiza a 548 msnm en uno de los márgenes de este espacio (derecha) [Equidistancia de las curvas de nivel: 10 m].

Fig.7.7: Vista de la primera trinchera de 1,5x4 m abierta en Las Corvas para documentar la secuencia asociada al muro de aterrazamiento UE 303 (izquierda) y del área de excavación ampliada en 2011 hasta los 4,5x3,5 m, con el derrumbe compuesto por las UEs 307 (grandes bloques) y 309 (piedras más menudas, en primer término) visto en planta (derecha).

Fig.7.8: Matriz estratigráfica documentada en Las Corvas en el transcurso de las excavaciones arqueológicas desarrolladas durante las campañas de 2010, 2011 y 2012.

Fig.7.9: Perfil Suroeste de la excavación en Las Corvas al término de la excavación de 2012.

Fig.7.10: Detalle del perfil Suroeste de Las Corvas en el que se señalan algunos de los surcos individualizados como la interfaz UE 308.

Fig.7.11: Cerámicas de Las Corvas. 1-6. Piezas de filiación prehistórica recuperadas en la UE 306. 7. Fragmento de material constructivo contemporáneo en la UE 306. 8-9. Lozas contemporáneas recuperadas en la UE 306. 10. Fragmentos cerámicos muy rodados localizados en el relleno UE 320 de la zanja UE 325.

Fig.7.12: Bordes de dos fragmentos cerámicos recuperados en la UE 306 de Las Corvas.

Fig.7.13: Fragmento de posible mano de molino de piedra pulimentada recuperado en la UE 307.

Fig.7.14: Cantos recuperados en el derrumbe UE 307 que podrían haber funcionado como útiles de fortuna para trabajos diversos.

Fig.7.15: Foto del hogar UE 311 durante la campaña de 2011.

Fig.7.16: Dos vistas del fragmento de molino barquiforme que formaba parte del relleno UE 314 del agujero de poste UE 317.

Fig.7.17: Fotografía del hogar UE 341 durante la campaña de 2012.

Fig.7.18: Perfil Noroeste de la excavación de Las Corvas tras la campaña de 2012.

Fig.7.19: Fotografía del hogar UE 328 documentado en la esquina noroccidental del área de excavación en 2012.

Fig.7.20: Fotografía general del final de la excavación de 2012 en el sector de Las Corvas tomada desde el Noreste.

Fig.7.21: L’Hortal es una pequeña parcela al borde del espacio en abierto de Las Corvas (izquierda). El área de excavación se sitúa a 621 msnm (derecha) [Equidistancia de las curvas de nivel: 10 m].

Fig.7.22: Matriz estratigráfica documentada en L’Hortal tras las excavaciones de 2011 y 2012.

Fig.7.23: Colección cerámica con probable filiación prehistórica recuperada en diferentes estratos de L’Hortal: 1. Nivel de uso agrario subactual UE 103 (=1135). 2. Relleno UE 1136 del silo UE 1137. 3. Relleno UE 1138 del silo UE 1139. 4. Relleno UE 105 –datado en el III milenio cal a.C.– del agujero de poste UE 106.

Fig.7.24: Foto de elemento lítico pulimentado fracturado de la UE 1135.

Fig.7.25: Perfiles documentados en L’Hortal durante las sucesivas campañas de 2011 y 2012.

Fig.7.26: Vista general del sondeo abierto en L’Hortal durante la campaña de 2011, con el rosario de oquedades dispuestas sobre el nivel basal 104 (izquierda). Vista del hoyo UE 106, en cuyo relleno UE 106 –en proceso de excavación– se recuperaron dos carbones cuya datación sitúa esta estructura a caballo entreel IV y el III milenio cal a.C. (derecha).

Fig.7.27: Mapas georradar en los que se distinguen las señales de amplitud negativa que caracterizan las unidades negativas UEs 1141 (arriba) y 1137 (abajo) a distintas profundidades.

Fig.7.28: La ampliaciòn de 2012 en L’Hortal siguiendo las lecturas de la prospecciòn por georradar desvelò la existencia de dos estructuras subterráneas de almacenamiento cuya cronología no ha podido ser clarificada, aunque se asocian a materiales cerámicos probablemente neolíticos (arriba). Vista en detalle de los silos UE 1139 (abajo, izquierda) y UE 1137 (abajo, derecha).

Fig.7.29: Plano del área de estudio a escala micro con la localización de los túmulos de La Chalga, La Forcada, Campoleo, La Palanca I, La Palanca II y Peña Reonda, así como los sectores con ocupaciones neolíticas de La Sienra, L’Hortal y Las Corvas en las inmediaciones de Vigaña.

Fig.7.30: Vista del túmulo de La Forcada.

Fig.7.31: Estudio de la visibilidad acumulada a partir de los seis monumentos tumulares identificados en el área de estudio a escala micro.

Fig.7.32: Los espacios comunales de Folgueras y L’Estoupieḷḷu fueron los lugares seleccionados para plantear la realización de prospecciones con levantamiento del tapiz vegetal. En la imagen, indicación de su localización sobre fotografía tomada desde El Colláu Valbona, en El Cordal de La Mesa.

Fig.7.33: Plan inicialmente previsto para la prospección con levantamiento del tapiz vegetal en el espacio comunal de L’Estoupieḷḷu en los puntos generados aleatoriamente dentro de cuadrículas de 25 m de lado. El entorno del monumento megalítico de La Chalga (triángulo) fue respetado, evitando realizar sondeos en un radio de 25 m.

Fig.7.34: Folgueras es un espacio comunal donde pastan los rebaños de ganado vacuno y caballar de Vigaña y la vecina aldea de Faidiello (izquierda) y constituye uno de los espacios donde realizamos labores de prospección mediante el levantamiento del tapiz vegetal (derecha).

Fig.7.35: Resultados positivos/negativos de los sondeos realizados en el polígono de prospección correspondiente al espacio comunal de L’Estoupieḷḷu y vista en detalle de los sondeos E7 y E12 en los que se recuperaron piezas líticas relacionadas, probablemente, con los grupos que construyeron monumentos megalíticos como el de La Chalga, al fondo en ambas fotografías.

Fig.7.36: Sondeo E6 en las inmediaciones de la tejera localizada en el extremo Sureste del polígono de prospecciòn de L’Estoupieḷḷu en el que aparecieron abundantes fragmentos de tejas (izquierda). Sondeo D2 en el área donde actualmente se sitúan las cabañas que constituyen otro foco destacado para la aparición de restos constructivos subactuales (derecha).

Fig.7.37: En el sondeo E12 pudimos observar la aparición de una fina capa de arcilla rubefactada directamente sobre el horizonte C con la presencia de escasos y pequeños carbones.

Fig.7.38: Estudio de accesibilidad hacia el entorno desde el sector de L’Hortal, con la representaciòn de las isocronas de 15, 30 y 60 minutos. [Equidistancia de las curvas de nivel: 100 m].

Fig.7.39: Estudio de accesibilidad hacia el entorno desde el sector de Las Corvas, con la representación de las isocronas de 15, 30 y 60 minutos. [Equidistancia de las curvas de nivel: 100 m].

Fig.7.40: Distribución de los monumentos megalíticos identificados en el área intermedia de estudio, a partir de los inventarios arqueológicos por municipios (DÍAZ NOSTY et al. 1997; ESTRADA GARCÍA 1997, 2000b, 2000c; RODRÍGUEZ OTERO Y CAMINO MAYOR 1989; SÁNCHEZ HIDALGO Y MENÉNDEZ GRANDA 2001; SIERRA PIEDRA 1998) y las prospecciones realizadas durante esta investigación doctoral.

Fig.7.41: Mapa que muestra la estrecha relación que se establece entre el trazado del Camín Real de La Mesa y la distribución de los megalitos en el tramo de esta ruta histórica a través de los límites entre los municipios de Miranda y Grau.

Fig.7.42: Vista desde el Este de los dos supuestos túmulos de La Bovia o Los Cobertorios [Foto: Gabinete Arqueológico SL (2003)].

Fig.7.43: Vista del supuesto túmulo de Picos Prietos (izquierda) y sondeo realizado que confirmó su origen natural (derecha) [Foto: Gabinete Arqueológico SL (2000)].

Fig.7.44: Vista de uno de los túmulos integrantes del conjunto del Collao Balbona (Miranda).

Fig.7.45: Túmulo de La Paredina, en Somiedu, ubicado en el collado homónimo a 1734 msnm que comunica los pastizales de la cabecera del valle de El Vaḷḷe desde Murias Ḷḷongas, con el nacimiento del río Sil sobre la aldea de La Cueta.

Fig.7.46: El túmulo de El Chano de las Meriendas se sitúa a 1572 msnm en un lugar destacado de un vallejo lateral por el que se accede cómodamente hacia los pastizales a 1650 msnm del entorno de la braña estival de Murias L.longas (Somiedu), desde el amplio valle de origen glaciar de El Vaḷḷe.

Fig.7.47: La fiesta de L’Estoupieḷḷu se celebra a mediados de agosto en esta braña de Vigaña bajo la vigilancia del gran túmulo de La Chalga (señalado). Desde bien temprano y hasta que cae la noche, la gente disfruta de la compañía de sus vecinos, de las meriendas a base de tortillas, empanadas y frixuelos, se juega a los bolos o a tirar la cuerda, mientras los jóvenes demuestran sus habilidades al volante de quads y todoterrenos, y el servicio de bar organizado por la comisión local de fiestas genera el marco idóneo para discutir sobre fútbol, ganado y otros temas a ritmo de cumbia.

Fig.7.48: Localización de los conjuntos líticos en superficie del área intermedia de estudio. 1: materiales recuperados en El Alto La Madalena (Somiedu/Teberga). 2: Piezas de El Picu La Berza (Miranda). 3: Piezas halladas en el campo de Cueiro (Teberga).

Fig.7.49: Diagrama del espectro polínico arbóreo de la Laguna de La Mata (JALUT et al. 2010).

Fig.7.50: Diagrama del espectro polínico herbáceo de la Laguna de La Mata (JALUT et al. 2010).

Fig.7.51: Ubicación del depósito paleoambiental del Lago de El Val.le (Somiedu) con indicación de yacimientos arqueológicos en su entorno y buffer de 5 km de radio.

Fig.7.52: Fig.Yacimientos citados en este capítulo. 1: Cueva de Valdavara. 2: Sierra de Carondio. 3: Necrópolis Sierra de Tinéu. 4: Necrópolis de Bodenaya. 5: Necrópolis de Penausén. 6: Sierra de La Sobia. 7: L’Aramo. 8: La Torca’l Arroyu. 9: Monte Areo. 10: Dolmen de la Capilla de Santa Cruz. 11: Cueva de Arangas (Cabrales). 12: Sierra Plana de la Borbolla. 13: Llano de Los Carriles. 14: Abrigo de Mazaculos II. 15: Túmulo del Puerto de Ventaniella. 16: Conjunto de Peña Oviedo/La Calvera. 17: Cueva de El Espertín. 18: Cueva de La Uña. 19: Esqueletos de La Braña-Arintero. 20: Cueva de El Mirón.

Fig.7.53: La quema periódica de espacios de monte bajo y arbolado es una estrategia frecuente en el manejo actual de pastizales como los del tramo alto del río Sil, por encima de La Cueta (Cabrillanes), para favorecer la expansión de los pastos.

Fig.7.54: Estructuras neolíticas en el conjunto de Peña Oviedo (Liébana, Cantabria). Zanja de cimentación de la cabaña nº1 (a) y silos vinculados a las cabañas de la Campa de La Calvera (b) (DÍEZ CASTILLO 19961997:102, 105).

Fig.7.55: Ruinas de una cabaña localizada a unos 1790 msnm en las proximidades del túmulo de El Canto sobre’l Augua (Somiedu). Restos de este tipo se multiplican en el entorno de los pastizales estivales del área de estudio, similares a estructuras que en otras zonas montañosas ofrecen cronologías diversas, en ocasiones prehistóricas.

Fig.7.56: El conjunto megalítico de la Sierra de Carondio aparece íntimamente ligado al camino tradicional de La Carreiriega de los Gallegos. Muchos túmulos se vinculan a monumentos naturales como los crestones rocosos de la imagen, pautando el discurrir de esta ruta tradicional. En los puntos en los que ningún túmulo es visible desde la ruta, los crestones se mantienen visibles, o bien picos destacados de la orografía, como Picoagudo (el pico con forma triangular que sobresale sobre el horizonte).

Fig.7.57: Vista de la Capilla de la Santa Cruz, en Cangues d’Onís, erigida sobre un gran túmulo megalítico frente a la confluencia de los ríos Sella y Güeña.

Fig.7.58: La mayada de Los Veneros, en el macizo de L’Aramo, es buen ejemplo de tantos enclaves pastoriles reconocibles en las montañas del Occidente Cantábrico en los que manifestaciones megalíticas y usos pastoriles tradicionales coinciden en un mismo espacio hasta conformar una regularidad palpable.

Fig.8.1: Distribución de los materiales relacionables con la Edad del Bronce en el área de estudio a escala intermedia. 1: ¿Hacha plana? de Ḷḷamosu. 2: Hacha plana y materiales líticos pulimentados de El Pico Sulcastro, Quintanilla de Babia. 3: Depósito de hachas de talón y anillas de Alava. 4: Hacha de talón y anillas de Santuchanu. 5: Hacha de talón y anillas de San Emiliano. 6: Hoz de Miranda. 7: Hoces de Las Verdes, Torre de Babia. 8: Cueva Negra. 9: Ídolo de Ḷḷamosu.

Fig.8.2: Hachas de bronce del área de estudio a escala intermedia (DE BLAS CORTINA 1983: 162, 1991-1992:118; HERRÁN MARTÍNEZ 2008: 461; MAYA GONZÁLEZ 1987-1988: 73). 1-3: Alava (Salas). 4: Santuchano (Somiedu). 5: San Emiliano.

Fig.8.3: El perfil de El Castru de Alava se sitúa como un enclave referencial destacado desde las vegas abiertas en la confluencia de los ríos Pigüeña y Narcea.

Fig.8.4: Vista de la majada de Las Verdes (en primer plano) y el entorno de esta zona de pastizales sobre Torre de Babia.

Fig.8.5: Hoces de Las Verdes (GUTIÉRREZ GONZÁLEZ 1985: 38).

Fig.8.6: Cueva Negra es un gran abrigo (izquierda) situado a unos 780 msnm en un tramo encajado del valle del río Pigüeña, en las inmediaciones de la aldea de Corés (Somiedu) (derecha) [equidistancia de las curvas de nivel: 100 m].

Fig.8.7: Signo ramiforme en el panel meridional de Cueva Negra, en Corés (Somiedu).

Fig.8.8: Ídolo de Llamosu (ESCORTELL PONSODA 1982: fig.26).

Fig.8.9: Mapa con la localización de los yacimientos mencionados en el capítulo referente a la Edad del Bronce: 1: Molde de Castropol. 2: Monte Castrelo de Pelóu. 3: Túmulo de La Xorenga. 4: El Chao Samartín. 5: Cova del Demo. 6: Sierra de Carondio. 7: Necrópolis de Piedrafita. 8: La Campa Torres. 9: Grabados de El Picu Berrubia. 10: Abrigos de Fresnéu. 11: Minas de L’Aramo. 12: Dolmen de La Mata’l Casare. 13: Los Fitos. 14: Punta Palmela de Peña Ubiña. 15: Cueva del Gatu Vetu. 16: El Mayéu de Busián. 17: Mina de La Profunda. 18: Depósito del Puerto de Gumial. 19: El Castillo de Camoca. 20: Depósito de Pruneda. 21: Mina de El Milagro. 22: Cueva de Arangas. 23: Peña Tú. 24: Sésamo. 25: Castro de Sacaojos.

Fig.8.10: Fotografía tomada en septiembre de 1952 por José Ramón Lueje de la feria de ganado de El Puerto de Somiedu (Asturias). Este tradicional encuentro lúdico, social y comercial se celebra a comienzos de septiembre en este puerto de montaña entre Asturias y León, y a él acuden gentes procedentes de ambas vertientes de la Cordillera Cantábrica (LOMBARDÍA Y LÓPEZ ÁLVAREZ 2003: 131).

Fig.8.11: Punta Palmela procedente de Peña Ubiña (Ḷḷena, Asturias) (DE BLAS CORTINA 1991-1992: 111).

Fig.9.1: El Castru está colgado sobre el valle del río Pigüeña en un pequeño cerro (izquierda). El punto más alto del yacimiento se eleva hasta los 563 msnm, un veintena de metros por encima de los terrenos circundantes de El Vaḷḷe’l Pandu (derecha) [Equidistancia de las curvas de nivel: 10 m].

Fig.9.2: Localización de El Castru sobre el Mapa Geológico de España 1:50.000.

Fig.9.3: Plano con la ubicación de los dos sectores intervenidos en la campaña de 2012 en El Castru sobre cartografía IGN/SITPA. Equidistancia de las curvas de nivel: 10m.

Fig.9.4: Vista del sondeo de 3x4 m practicado en la terraza meridional de El Castru en pleno proceso de excavación, tras la retirada de las UEs 2001 y 2002, con la UE 2004 en planta.

Fig.9.5: Izquierda: Vista del sondeo inicial de 4x4 m realizado en la parte alta de El Castru tras retirar los niveles vegetales [Foto: CMB]. Derecha: Vista del área de excavación una vez esta fue ampliada hasta los 6x8 m, con el objetivo de reconocer en toda su extensión la construcción definida por el muro UE 3008 detectada en el sondeo original de 4x4 m [Foto: CMS].

Fig.9.6: Tras levantar el muro UE 2003 que sustenta la terraza –del que son visibles tres bloques en el perfil Sur del sondeo en la esquina inferior derecha de la imagen–, el espacio agrario en construcción se rellenaría con piedras (UEs 2006 y 2010) para luego disponer los niveles de cultivo.

Fig.9.7: Perfil Norte del Sondeo realizado en la terraza meridional de El Castru.

Fig.9.8: Vista del sondeo tras retirar las UEs 2005 y 2008. Bajo estas aparecen estratos discontinuos como la UE 2009 con arcillas y bloques de pequeño/mediano tamaño (a la derecha de la imagen), niveles de arcillas aparentemente naturales sobre la roca madre (UE 2011), así como bolsadas de materiales circunscritas a oquedades de cierta profundidad, como la UE 2012 en la esquina Noreste.

Fig.9.9: Vista en detalle del perfil de la esquina Noreste del sondeo. Bajo el nivel arcilloso ligeramente anaranjado UE 2011 se observa el paquete ennegrecido UE 2012 que descansa en una concavidad de la roca madre y que contenía gran cantidad de restos óseos y carbones.

Fig.9.10: Matriz Harris con la secuencia estratigráfica reconocida en la terraza meridional de El Castru. En amarillo se distingue la estructura que sostendría la terraza –UE 2003– y en rosado se señala el nivel de arcillas naturales UE 2013.

Fig.9.11: Matriz estratigráfica de la secuencia descrita en la parte alta de El Castru. Las relaciones entre unidades aparecen simplificadas y se señalan las diferentes fases cronoestratigráficas que conforman la secuencia de este sector del poblado.

Fig.9.12: Plano del área de excavación en el que se muestra la disposición de los estratos relacionados con la Fase 6.

Fig.9.13: Vista de la estructura de C-1 tras retirar la capa húmica UE 3002.

Fig.9.14: Arriba, izquierda: Vista desde el Noreste de las lajas UE 3034desplazadas del zócalo de C-1 por la acción del arado. Arriba, derecha: Vista en planta de la UE 3039, similar a la anterior aunque con menor entidad, en las proximidades del hoyo UE 3024. Abajo, izquierda: Vista del hoyo UE 3019 tras retirar su relleno. Abajo, derecha: Vista en del hoyo UE 3024 tras excavar su relleno.

Fig.9.15: Vista desde el Oeste del techo de la UE 3015. Esta unidad se relacionaría con un horizonte de tránsito al exterior de la construcción C-1. Destaca la gran cantidad de fauna documentada en este depósito, así como los característicos cantitos blancos de caliza que acondicionan el nivel de uso sobre este nivel.

Fig.9.16: 
Vista desde el Noroeste de la UE 3015 pegada al arco exterior del zócalo UE 3008, dentro de la zanja UE 3070. Su extensión está delimitada en la imagen por líneas discontinuas.

Fig.9.17: 
Plano del área de excavación en el que se sitúan las UEs exteriores a la cabaña C-1 que servirían de niveles de tránsito UE 3015 y 3041 correspondientes a la Fase 1, así como la estructura de largueros de piedra UE 3021.

Fig.9.18: 
Izquierda: Vista en planta del derrumbe UE 3020, desde el Noreste, en la esquina Norte de la excavación durante la campaña de 2012. Derecha: Vista del derrumbe UE 3020 en la esquina Norte de la cata ampliada de 2013 en proceso de excavación.

Fig.9.19: 
Vista cenital de la cabaña C-1 desde el Sureste, tras ser retirados los niveles superficiales. Se observa la forma circular de la construcción con 4,5 m de diámetro interior y hasta 5,75 m considerando la anchura del zócalo. El umbral de la cabaña se abre al Este. Allí donde el nivel de la roca madre es alto, no se construye el zócalo (en primer término), sino que el propio crestón rocoso sirve de cimentación para el alzado de la cabaña, a buen seguro realizado con materiales vegetales y barro.

Fig.9.20: 
Vista de la cabaña C-1 desde el Oeste durante el levantamiento de la UE 3006, proceso que dejaba los rellenos internos UEs 3014 y 3032 en planta. Estos paquetes elevarían y nivelarían el suelo de la cabaña, no conservado. En primer plano se observa el nivel de lajas desplazadas horizontalmente por el arado (UE 3034). Al fondo, puede distinguirse el gran hoyo de expolio UE 3024 que afectó la conservación de parte del trazado del zócalo en esa zona. En la esquina superior derecha, se vislumbra el nivel geológico de arcillas anaranjadas UE 3017 que se extiende al exterior de la cabaña y que habría sido zanjado en esa zona para instalar el zócalo UE 3008.

Fig.9.21: 
Vista desde el Sureste de las UEs 3029 (bloques en primer plano), 3031 (murete frente a la entrada) y 3028 (bloques a continuación); frente a la entrada de la cabaña C-1 siguiendo en paralelo la alineación del zócalo UE 3008. Bajo el umbral de la entrada se distingue en planta el relleno UE 3051 del hoyo UE 3052.

Fig.9.22: 
Planimetría con las estructuras y los estratos clave en el sistema constructivo de las cabañas C1 y C2. Además de las propias estructuras constructivas (zócalos UEs 3008 y 3050, respectivamente), se representan las zanjas de cimentación creadas para instalar dichos zócalos (UEs 3022, 3043 y 3070 para la cabaña C1 y UE 3084 para la C-2). También aparecen un conjunto de estructuras relacionadas con la entrada de la cabaña C-1, como el hoyo bajo el umbral UE 3051, y las UEs constructivas UEs 3028, 3029 y 3031.

Fig.9.23: 
Izquierda: Vista del muro/zócalo UE 3050 tal y como aparecía conforme retirábamos los derrumbes UEs 3020 y 3026 que lo cubrían. Derecha: Vista de la cabaña C-2 que apenas asoma del perfil Noreste del área de intervención durante la excavación de los rellenos de su zanja de cimentación [Foto: SLM].

Fig.9.24: Vista de la estructura UE 3050 durante la excavación de los rellenos de su zanja de cimentación UE 3084 desde el Suroeste (es visible el relleno UE 3088 de vivo color rojizo), en la que se señalan los dos rebordes o escalones que segmentan el alzado de este elemento constructivo [Foto: SLM].

Fig.9.25: 
Izquierda: Vista de los rellenos UE 3080 (en primer plano) y 3085 (hacia la confluencia de C2 y C-1) de la zanja UE 3084 desde el Noreste en proceso de excavación (había sido ya retirada la UE 3057). Se aprecia el trazado de su corte hasta conectar con el zócalo UE 3008 de la cabaña C-1 (parte superior de la foto). Derecha: Misma vista, con la excavación de los niveles que rellenan la zanja UE 3084 avanzada. Se aprecia el nivel rojizo de arcillas UE 3088 y los bloques UE 3087 sobre la roca madre, en el borde de la zanja más alejado del muro UE 3050 de C-2 [Fotos: SLM].

Fig.9.26: 
Vista cenital del fondo de la zanja UE 3084 desde el perfil Noreste en la que se distingue la roca madre sobre la que se asienta el muro UE 3050 de C-2, así como el murete UE 3087 que corre paralelo a éste [Foto: SLM].

Fig.9.27: 
Vista cenital de la zanja UE 3084 desde el perfil Noreste en la que se observa el trazado del murete UE 3087 sobre la roca madre y paralelo al muro UE 3050 de C-2, con el estrato arcilloso UE 3088 de color rojo apoyándose en las estructuras C-1 y C2 [Foto: SLM].

Fig.9.28: 
Izquierda: Vista desde el Sur del relleno UE 3057 en planta tras la retirada del nivel UE 3026. Derecha: Vista cenital desde el perfil Noreste de los grandes bloques que aparecen embutidos en el relleno UE 3057 una vez que retiramos buena parte de la matriz arcillosa (que continuaba bajo los bloques, una vez retiramos estos).

Fig.9.29: La plataforma UE 3049 fue reconocida y definida tras retirar los derrumbes UEs 3020 y 3026, observándose la UE 3073 parcialmente sobre la plataforma, al término de la zanja UE 3070 (1). Esta estructura está adosada a los muros de las cabañas C-1 y C-2 y se compone de lajas trabadas con arcilla anaranjada (2). Se observa una pequeña separación abierta entre la plataforma UE 3049 y el muro UE 3050 de C-2, probablemente relacionada con la inestabilidad de la ladera en la esquina Norte del área de excavación (3). Al desmontar esta estructura, se observó que su núcleo estaba formado por grandes bloques y arcilla anaranjada (4).

Fig.9.30: 
Izquierda: Vista del hoyo UE 3052 con el relleno UE 3051 en planta bajo el umbral de C-1 desde el Suroeste. En primer plano se observa el murete UE 3031 y se distingue cómo el zócalo UE 3008 está asentado parcialmente sobre el relleno UE 3051. Derecha: Vista desde el Sur del hoyo UE 3052 bajo el umbral de C-1 tras excavar el relleno UE 3051 por completo, con el relleno UE 3058 en planta en el fondo del primer hoyo, delimitado por el corte más profundo de UE 3059.

Fig.9.31: 
Vista en detalle del espacio artesanal detectado en 2012 desde el perfil Noroeste, con la cubeta para la reducción de cobre Cu-1 en primer término y la UE 3010 de arcillas rubefactadas en su interior, visible tras retirar la UE 3009 de relleno. A su derecha, vista en planta de las UEs 3012 y 3033 de esta fase de trabajos metalúrgicos.

Fig.9.32: 
Vista cenital de la cubeta metalúrgica Cu-1 definida por la UE constructiva de arcillas amarillas UE 3007. Se aprecia la concavidad principal para la reducción de cobre a la derecha del jalón y el anillo pétreo UE 3065 que sostendría la estructura por el arco septentrional sobre la pendiente dominante del terreno. En primer término, se ve el encachado de piedras UE 3033 sobre el suelo de arcillas enrojecidas UE 3013. A la izquierda de la imagen aparece la muralla UE 3053 [Foto: CMS].

Fig.9.33: Planimetrías correspondientes a los sucesivos horizontes constructivos (a-c) y de uso (d) del espacio de actividades metalúrgicas que caracteriza a la Fase 3 del área de excavación, con la estructura Cu-1 definida por las arcillas UE 3007 como elemento protagonista (c).

Fig.9.34: 
Vistas desde el Noreste de la estructura metalúrgica Cu-1 en las que se aprecian los esfuerzos constructivos para elevar y nivelar esta cubeta metalúrgica definida por la arcilla amarilla UE 3007. Con tal objetivo, se instala el arco de piedras UE 3065 hacia el límite nororiental de la estructura, conforme se aporta el relleno terroso UE 3064. Izquierda: Vista de la Cu-1 tras retirar la UE 3011 en la que se distingue la arcilla UE 3007 cubriendo los bloques UE 3065. Derecha: Tras retirar la UE 3007 en la mitad de la estructura, se observa la disposición del cinturón de bloques UE 3065, el relleno UE 3064, así como la “parrilla” de lajas planas UE 3063 en el centro de la cubeta.

Fig.9.35: 
En el espacio central de la cubeta metalúrgica Cu-1 y bajo la arcilla UE 3007, se documenta la existencia de una plataforma de piedras planas o “parrilla” con la probable función de potenciar la temperatura del horno en este espacio. Izquierda: Vista de la mitad meridional de la UE 3063; al fondo se distingue el nivel rojizo UE 3013 así como la UE 3033 [Foto: SLM]. Derecha: Vista de la mitad septentrional de la UE 3063 en la que se observa perfectamente la rubefacción que sufrió la arcilla suprayacente que individualizamos por este motivo como UE 3010.

Fig.9.36: 
Vista desde el Noreste de la UE 3060 de arcilla de la segunda estructura metalúrgica –Cu-2– que asoma en el perfil Suroeste del área de excavación, asentada sobre un lecho de piedras del que arranca la UE 3033.

Fig.9.37: 
Vista desde el Sureste de la esquina Oeste del área de excavación durante la campaña de 2013, con referencias a diferentes unidades presentes en esta zona.

Fig.9.38: 
Izquierda: Vista desde el Sureste de la esquina Oeste del área de excavación durante la campaña de 2012. Se observa en primer plano la zanja de cimentación UE 3070 de la cabaña C-1 rellena por la UE 3015 (en proceso de excavación) y el nivel UE 3013 destaca por el vivo color rojo de su superficie rubefactada, sobre la que se dispone la UE 3033. Derecha: Vista desde el Sureste de la esquina Oeste del área de excavación durante la campaña de 2013, tras desmontar completamente la estructura metalúrgica Cu-1. La UE 3013 inicia un descenso acusado buzando al Noreste, sobre la UE 3069 infrayacente [Foto: SLM].

Fig.9.39: 
Izquierda: Vista desde el Noroeste de la UE 3033 durante la campaña de 2012. Derecha: Vista desde el Suroeste de la UE 3033 durante la campaña de 2013, en pleno proceso de excavación de la estructura Cu-1, en la que se ve en planta el relleno terroso UE 3064 y la “parrilla” UE 3063. En primer plano, pegada al perfil, se observa la UE 3060 montando sobre la UE 3033 [Foto: SLM].

Fig.9.40: 
Vista desde el Sureste de la UE 3012 en planta durante la campaña de 2012. Se distinguen los abundantes carbones presentes en este nivel de uso del área metalúrgica formado sobre el nivel UE 3013, cuyo vivo color rojo por las alteraciones producidas por las altas temperaturas comienza a distinguirse, así como la UE 3033. En primer plano se observa bien el relleno UE 3015 de la zanja UE 3070 relacionada con la construcción de la cabaña C-1.

Fig.9.41: Izquierda: Vista del hoyo definido por la UE negativa 3037 con el relleno UE 3036 en planta desde el Noreste, tras ser retirado el nivel UE 3012 que lo cubría. Derecha: Vista del corte UE 3037 que formaría el posible hoyo de poste documentado en el perfil Sureste del área de excavación, cortando la UE 3013. Se observan algunas pequeñas lajas que delimitaban la interfaz del hoyo, quizá como calzos para el poste hincado en este lugar.

Fig.9.42: 
Fotografía de trabajo con la UE 3069 en planta al término de la excavación del relleno UE 3064. Alguno de los bloques en primer plano aún pertenecerían al anillo de piedras UE 3065 que delimitaba la estructura Cu-1. A la derecha del jalón, se observa en planta la UE 3066 de coloración más oscura que aún no había sido delimitada.

Fig.9.43: 
Fotografía de trabajo durante el proceso de excavación de la UE 3054, que va dejando visto el techo de los estratos que componen la fase 1 [Foto: SLM].

Fig.9.44: Plano de la Fase 2 con la cubeta Cu-3 y la UE 3066, ambas estructuras sobre el nivel UE 3054.

Fig.9.45: 
Secuencia constructiva de la estructura Cu-3 de la fase 2, caracterizada por el relleno blanquecino de composición caliza UE 3074 (1), bajo el cual se documentó un pequeño relleno ennegrecido con carbones UE 3076 (2). La arcilla anaranjada UE 3071 creaba la concavidad de la estructura Cu-3 (3), dentro de la cual se disponían los anteriores rellenos. Finalmente, la cubeta tomaba como base una serie de piedras (4) sobre el nivel infrayacente UE 3054.

Fig.9.46: 
Vista desde el Noreste de la UE 3066 en planta, definida tras retirar los rellenos UEs 3064 y 3081 que elevaban la estructura Cu-1. Este nivel de coloración negra contenía abundantes carbones y restos óseos de fauna y se asentaba directamente sobre la UE 3054 con una extensión ovalada, resultado quizá de alguna estructura de combustión prácticamente arrasada hasta su base [Foto: SLM].

Fig.9.47: 
Izquierda: Fotografía de trabajo durante la definición de la UE 3091 en planta. Derecha: Vista desde el Noreste de la UE 3091 conforme se iba retirando la UE 3054 [Fotos: SLM].

Fig.9.48: 
Vista desde el Noreste de la UE 3098 en planta, sobre el suelo de C-3. Se observa perfectamente cómo la cabaña aparece cortada por las zanjas posteriores UEs 3070 y 3084 de C-1 y C-2, respectivamente [Foto: SLM].

Fig.9.49: 
Fotos en detalle de fragmentos de madera carbonizada, con las fibras de las piezas lígneas perfectamente visibles, en la concentración individualizada como UE 3099 [Fotos: SLM].

Fig.9.50: 
Vista del suelo UE 3092 de la cabaña C-3 desde el Noreste. Se distinguen los límites de la cabaña y las UEs subyacentes, UE 3096 a la derecha de la imagen, y arcillas naturales UE 3038 en la esquina superior de la imagen. El suelo aparece cortado en la izquierda de la imagen por la zanja de cimentación UE 3070 de C-1, así como por la zanja UE 3084 de C-2 en primer plano [Foto: SLM].

Fig.9.51: 
Planimetría de la Fase 1 del área de excavación, con los estratos relacionados con la cabaña C-3 (a) y sus posteriores derrumbes y niveles de amortización (b). Bajo la cabaña C-1 de la Fase 4 de la secuencia, se detectaron varias estructuras que, por sus características y su topografía, podrían estar vinculadas a la cabaña C-3 (a).

Fig.9.52: 
Izquierda: Fotografía de trabajo de detalle con restos óseos de suido durante la excavación de la UE 3096. Derecha: Vista desde el Noreste de la UE 3096 durante la realización del sondeo en la confluencia de C-3 y la muralla, tras retirar el suelo UE 3092.

Fig.9.53: 
Vista desde el Sureste del sondeo realizado en la confluencia de C-3 y la muralla en la que se observa la UE 3102 que no llegamos a excavar y que se extendía bajo la UE 3096.

Fig.9.54: 
Vista desde el Noreste del interior de C-1 tras retirar los rellenos UEs 3014 y 3032 con las unidades relacionadas con esta fase 1 señaladas.

Fig.9.55: 
Vista desde el Sureste del interior de la cabaña C-1 tras retirar sus rellenos de nivelación, tras lo cual dejamos vista en planta la UE 3048 que se distingue bien en la parte superior derecha de la imagen como el nivel marrón más oscuro que destaca frente al anaranjado de las arcillas naturales UE 3038 que cubren la roca madre [Foto: CMS].

Fig.9.56: 
Vista desde el Oeste de los bloques UE 3061 paralelos al rebaje de la roca madre, con el nivel de relleno UE 3062 en el estrecho hueco existente entre la UE 3061 y el zócalo UE 3008 de C-1, en primer término [Foto: SLM].

Fig.9.57: 
Izquierda: Vista en planta del hoyo UE 3047 con su relleno de arcilla amarillenta UE 3045 y los calzos UE 3046. A su vez, a la izquierda de la escala se observa el relleno más oscuro UE 3044 que rellena un segundo hoyo UE 3055. Derecha: Vista del hoyo una vez fueron excavados sus rellenos. Se observa la arcilla natural UE 3038 en la que está excavada esta estructura negativa, así como el crestón de roca madre, a la derecha del jalón [Foto: JRC].

Fig.9.58: 
Vista desde el Noreste en la que se relaciona el hoyo UE 3047 con el nivel de suelo UE 3048 y la estructura de bloques UE 3061 que aflora en la zona superior derecha de la imagen, distinguiéndose cómo el techo de estas dos últimas unidades es coincidente en cota [Foto: JRC]

Fig.9.59: Izquierda: Vista de la muralla en la esquina Oeste tras retirar la UE 3004. Derecha: Vista de la muralla en la esquina Oeste una vez fueron retirados los niveles UEs 3041 y 3009.

Fig.9.60: 
Vista de la muralla desde el Sureste durante la realización de una sección transversal a la estructura metalúrgica Cu-1.

Fig.9.61: 
Vista de la muralla desde el Noreste tras excavar la UE 3007 en la mitad meridional de la cubeta Cu-1, con la UE 3054 en la mitad Norte de la misma estructura apoyándose en el paramento interior de la muralla.

Fig.9.62: 
Fragmentos de tapial con enlucido de color blanco recuperados en la UE 3092 de la cabaña C-3.

Fig.9.63: 
Cantos rodados recuperados en el relleno UE 3058 del hoyo bajo el umbral de la puerta de C-1.

Fig.9.64: 
Fotografías de trabajo que muestran el proceso de excavación del conjunto de restos óseos que integran el depósito votivo recuperado en la UE 3080, dentro de la zanja de cimentación de la cabaña C-2, con los cuernos de carnero colocados sobre un bloque que sustituiría a la cabeza del animal.

Fig.9.65: 
Materiales destacados recuperados en la zanja de C-2. 1: Cuchillo afalcatado con enmangue recuperado en el relleno UE 3057. 2: Fragmento de asta trabajado como enmangue recuperado en la UE 3080 [Fotos: MH].

Fig.9.66: 
Semillas y frutos de El Castru. 1. Hordeum vulgare subsp. vulgare, 2. Triticum aestivum-durum, 3. Triticum dicoccum (base de espiguilla), 4 y 5. Setaria italica, 6. Prunus sp., 7. Fallopia convulvulus, 8. Galium aparine, 9. Indeterminada, 10. Rubiacea, 11. Atriplex sp., 12. Chenopodium sp. (PEÑA CHOCARRO et al. s.f.).

Fig.9.67: 
Elementos de molienda de El Castru: 1: Fragmentos de molinos circulares provenientes de la UE 2010 de la terraza meridional. 2: Posible molino barquiforme (o yunque) reutilizado como elemento constructivo en la UE 3065 de la estructura Cu-1.

Fig.9.68: 
Relación entre el número de restos de especies domésticas por especies y fases.

Fig.9.69: 
Relación entre los restos óseos identificados y no identificados por fases en la excavación de El Castru.

Fig.9.70: 
Presencia de marcas de dientes y mordidas de perro en los restos óseos por fases.

Fig.9.71: Perfil de mortandad del ganado vacuno de El Castru por fases. N es el número de mandíbulas cuantificado en cada fase. El porcentaje de supervivencia indica la frecuencia de animales vivos en cada uno de los grupos de edad definidos. JUV: jóvenes menores de 6 meses; INM: inmaduros entre 6-18 meses; SAD: sub-adultos entre 18-36 meses; AD: adultos y SENIL: animales viejos [Elaboración: Marta Moreno-García].

Fig.9.72: 
Perfil de mortandad del ganado porcino de El Castru por fases. N es el número de mandíbulas cuantificado en cada fase. El porcentaje de supervivencia indica la frecuencia de animales vivos en cada uno de los grupos de edad definidos. JUV: jóvenes menores de 6 meses; INM: inmaduros entre 6-18 meses;SAD: sub-adultos entre 18-36 meses; AD: adultos y SENIL: animales viejos [Elaboración: Marta Moreno-García].

Fig.9.73: 
Perfil de mortandad del ganado ovicaprino de El Castru por fases. N es el número de mandíbulas cuantificado en cada fase. El porcentaje de supervivencia indica la frecuencia de animales vivos en cada uno de los grupos de edad definidos. A: 0-2 meses; B: 2-6 meses; C: 6-12 meses; D: 1-2 años; E: 2-3 años; F: 34 años; G: 4-6 años; H: 6-8 años; I: +8 años [Elaboración: Marta Moreno-García].

Fig.9.74: Corte realizado en la cubeta Cu-1 de manera perpendicular al perfil Noroeste de la cata durante la campaña de 2013. Se aprecia bien la estratigrafía de esta estructura metalúrgica, con los bloques de la UE 3065 trazando un arco perimetral en el tramo de mayor pendiente, el relleno terroso UE 3064, el lentejón rubefactado y de color rojizo UE 3010 sobre la “parrilla” UE 3063, y finalmente la arcilla amarilla UE 3007. La estructura se apoya en la muralla UE 3053.

Fig.9.75: 
Crisoles de la fase 3. Fragmento de crisol EC1-424 (UE 3011) de pasta blanquecina con escorificación gruesa en su cara interna y muestras de productos derivados de la corrosión del cobre (izquierda). Fragmento de crisol EC1-417 (UE 3011) con escorificación interna y poros hinchados, así como perlas metálicas y productos derivados de la corrosión de cobre (derecha).

Fig.9.76: 
Materiales broncíneos recuperados en diferentes estratos de la zona alta de El Castru.

Fig.9.77: Cerámicas de la fase 3 de El Castru asignables a la CTO 1 (Segunda Edad del Hierro). 1-9: Varias piezas de la UE 3011. 10: Fragmento de borde flexionado y recto de labio aplanado «tipo Neixón pequeno» de la UE 3009. 11-12: Materiales de la UE 3012. 13: Pieza decorada recuperada en el relleno UE 3064.

Fig.9.78: 
Cerámica de la fase 4 de El Castru de la CTO 1 (Segunda Edad del Hierro). 1-4: UE 3085. 5: UE 3080. 6-8: UE 3057. 9: UE 3051.

Fig.9.79: 
Olla remontada a partir de varios fragmentos (EC1-162/163) de la UE 3015 (fase 5) con perfil en «S» y borde exvasado curvo-plano con labio redondeado y decoración a base de líneas bruñidas horizontales por rotación en el cuello, sobre escobillado oblicuo y verticales en el cuerpo.

Fig.9.80: Cerámica de la CTO 1 (Segunda Edad del Hierro) de la fase 5 de El Castru. 1-12: Piezas de la UE 3015.

Fig.9.81: 
Cerámica de la CTO 1 (Segunda Edad del Hierro) de la fase 5 de El Castru. 1-4: Materiales de la UE 3020. 5-6: Piezas de la UE 3026.

Fig.9.82: 
Fragmento cerámico de borde con orejeta perforada recuperado en la UE 3026.

Fig.9.83: 
Cerámicas romanas de El Castru. 1-2: CTO “común romana” de la UE 3002 (fase 6). 3: Posible borde de terra sigillata recuperado en la UE 3003 (fase 6). 4: Plato “imitaciòn de rojo pompeyano” de la CTO 2 hallado a techo de la UE 3041 (fase 5).

Fig.9.84: 
Pesa de telar sobre canto rodado perforado hallada en la UE 3102 de la fase 1.

Fig.9.85: Pequeña oquedad artificial abierta en el frente de cuarcita de la ladera oriental de El Castru donde se observan extracciones de piedra con cuñas de hierro de cronología indeterminada.

Fig.9.86: 
Visibilidad del poblado de El Castru en un radio de 2 km (a) y 5 km (b).

Fig.9.87: Vista de la terraza reconocible en la ladera Noreste de El Castru, inmediatamente bajo el reborde más alto de la muralla del poblado, que podría albergar una ocupación aún no explorada ni confirmada de esta aldea monumentalizada.

Fig.9.88: 
La Anaparástas del castro de Coaña de Antonio García y Bellido sigue (GARCÍA Y BELLIDO 1942) constituye una imagen ampliamente extendida de los poblados castreños de la Edad del Hierro cantábrica que aún hoy nos sirve para ilustrar estas aldeas monumentalizadas.

Fig.9.89: 
El Castiellu de Santuchanu (Somiedu) es un pequeño castro encajado en el fondo del valle con un foso en su vertiente más accesible (izquierda) y numerosas terrazas modernas y amontonamientos de piedra que derivarían de la ruina castreña (derecha). En el recinto, se recuperó una mano de molino (centro).

Fig.9.90: 
Distribución de los castros identificados en el área de estudio a escala intermedia. 1: El Castru, Alava (Salas). 2: El Castru, Lleiguarda (Miranda). 3: Las Coronas, Beyu (Miranda). 4: El Monte la Caimada, Tiblós (Miranda). 5: Penaguda, Bueinás (Miranda). 6: El Castru, Ondes (Miranda). 7: El Castru, Vigaña (Miranda). 8: El Castieḷḷu, Santuchanu (Somiedu). 9: El Cogoḷḷu, La Reboḷḷada (Somiedu). 10: El Castru, Arbichales (Somiedu). 11: La Corona'l Castru, La Pola (Somiedu). 12: El Castru, Viḷḷar de Vildas (Somiedu). 13: El Castieḷḷu, Ḷḷamardal (Somiedu). 14: El Pico'l Castro, Torrestío (San Emiliano). 15: Castro Lutarieto, Torrebarrio (San Emiliano). 16: Entrambosrríos, Torrebarrio (San Emiliano). 17: El Castro, La Majúa (San Emiliano).18: La Peña de Sucastro, Cospedal (San Emiliano). 19: El Castro, Torre de Babia (Cabrillanes). 20: El Otero de San Miguel, Güergas de Babia (Cabrillanes). 21: Otero de Fontanilla, Riolago (San Emiliano). 22: El Pico Sulcastro, Quintanilla de Babia (Cabrillanes). 23: La Corona, Quintanilla de Babia (Cabrillanes).

Fig.9.91: 
Vista del yacimiento de Entrambosrríos, en Torrebarrio (San Emiliano). El enclave muestra las características habituales de los poblados castreños, con una muralla perimetral que circunda la pequeña elevación, así como terrazas que estructuran sucesivas plataformas propicias para el establecimiento de construcciones domésticas. No obstante, su escasa prominencia inmediata al fondo de valle, no resulta habitual en los castros del Occidente Cantábrico, por lo que no descartaría su adscripción a otro tipo de asentamiento antiguo.

Fig.9.92: El Castru en Perḷḷunes constituye un buen ejemplo de localización considerada como potencial poblado castreño únicamente a partir de su topónimo y su localización prominente (izquierda), aunque sobre el propio cerro no se observan evidencias materiales de ninguna clase y su superficie no parece propicia para albergar un asentamiento.

Fig.9.93: 
Distribución de los castros en el área de estudio. Se ha trazado un buffer de 5 km en torno a todos los poblados, lo que enfatiza las diferentes densidades y concentraciones de los poblados, así como los vacíos.

Fig.9.94: 
Vista general de El Castru de Viḷḷar de Vildas, localizado a 1.098 msnm en un sector del tramo alto del río Pigüeña en la que los espacios de aprovechamiento ganadero son protagonistas.

Fig.9.95: 
Gráfico con las superficies interiores estimadas para los poblados castreños del área de estudio a escala intermedia.

Fig.9.96: 
Distribución de los poblados castreños del área de estudio con indicación de su superficie interior reconocida.

Fig.9.97: 
Vista de los terrenos que configuran el entorno del poblado de Otero de Fontanilla en Riolago, situado a un lado de la planicie central de Babia, por lo que en su entorno más inmediato dispone de terrenos de fondo de valle propicios para su aprovechamiento ganadero en la Edad del Hierro, así como suelos más ligeros en suave pendiente en sus márgenes.

Fig.9.98: 
Vista de El Pico Sulcastro (Quintanilla de Babia, Cabrillanes) en ortofoto visualizada con Google Earth, con indicación de los dos recintos que componen el castro.

Fig.9.99: 
Ejercicio de visualización de la proximidad entre diferentes castros utilizando polígonos de Thiessen.

Fig.9.100: Vista de El Castro de Torre de Babia –parcialmente transformado por las labores agrícolas recientes que desdibujan sus límites por los lados Norte y Noreste– cuenta con varias terrazas que rodean su parte más alta a diferentes niveles que servirían de espacios para el asentamiento de las construcciones domésticas.

Fig.9.101: 
Vista de las terrazas que generan el espacio habitable a distintos niveles en la ladera noroccidental de El Castieḷḷu de Ḷḷamardal (Somiedu) desde el punto más alto del recinto, tras los fosos defensivos.

Fig.9.102: 
Normalmente, las murallas de los poblados del área de estudio aparecen bastante arrasadas, como en El Otero de San Miguel, en Güergas de Babia (izquierda), mientras que las murallas mejor conservadas se observan en recintos que no han sido trabajados recientemente como espacios agrarios, y en los que las murallas sirven para generar plataformas sobre las que se construirían las estructuras domésticas de los poblados, como en Otero de Fontanilla, en Riolago (derecha).

Fig.9.103: 
Fosos defensivos del área de estudio. a: foso excavado en la roca de El Castru de Alava en el collado noroccidental que conecta el cerro con el relieve circundante; b: primer foso de El Castieḷḷu de Ḷḷamardal excavado en la roca; c: doble foso de El Castru de Arbichales; d: doble foso con talud terrero intermedio en el lado oeste de El Castru de Lleiguarda.

Fig.9.104: 
Piezas de bronce halladas en el poblado de El Castro de La Majúa (GUTIÉRREZ GONZÁLEZ 1985: 49).

Fig.9.105: Tipos de emplazamiento topográfico de los castros respecto a su entorno inmediato (CARBALLO ARCEO 1996: 346).

Fig.9.106: Castro de El Monte la Caimada, Tiblós (Miranda) sobre un promontorio destacado con laderas acusadas en tres de sus lados.

Fig.9.107: 
El Pico Sulcastro, en Quintanilla de Babia (Cabrillanes) se localiza en una elevación destacada sobre el fondo de valle, que además resulta visualmente prominente gracias a los crestones rocosos que coronan el cerro sobre el que se ubica.

Fig.9.108: Gráfico con los valores de Altura relativa tipificada para los castros del área de estudio considerando un entorno de 800 m.

Fig.9.109: 
Gráfico con los valores de Altura relativa tipificada para los castros del área de estudio considerando un entorno de 2 km.

Fig.9.110: 
Visibilidad del terreno circundante en un radio de 2 km desde los castros del área de estudio.

Fig.9.111: 
Visibilidad del terreno circundante en un radio de 5 km desde los castros del área de estudio.

Fig.9.112: 
Representación cartográfica de las visibilidades en un radio de 5 km (1-2) o 2 km (3-4) desde varios poblados del área de estudio. 1: Castro Lutarieto, Torrebarrio. 2: La Peña de Sucastro, Cospedal. 3: El Otero de San Miguel, Güergas de Babia. 4: Entrambosrríos, Torrebarrio. [Equidistancia de las curvas de nivel: 100 m.

Fig.9.113: Representación cartográfica de las visibilidades en un radio de 2 km desde varios poblados del área de estudio. 1: El Castieḷḷu, Santuchano. 2: El Castru de Arbichales. 3: El Castru, Lleiguarda. 4: El Castru, Ondes. [Equidistancia de las curvas de nivel: 100 m].

Fig.9.114: 
Visibilidad recíproca entre poblados castreños del área de estudio.

Fig.9.115: La Peña de Sucastro de Cospedal se localiza sobre una peña prominente bien visible en su entorno.

Fig.9.116: 
Accesibilidad del terreno circundante en los primeros 15 minutos desde los castros del área de estudio.

Fig.9.117: 
Accesibilidad del terreno circundante en los primeros 30 minutos desde los castros del área de estudio.

Fig.9.118: El Pico’l Castro de Torrestío se sitúa en un cerro de cima aplanada a a 1.416 msnm sobre un estrecho valle lateral a la llanada central de Babia.

Fig.9.119: Accesibilidad del terreno circundante en los primeros 60 minutos desde los castros del área de estudio.

Fig.9.120: 
Gráfico comparativo con las accesibilidades de los poblados para las tres isocronas consideradas en el análisis locacional.

Fig.9.121: Representación sobre cartografía de las accesibilidades a diferentes castros del área de estudio. 1: El Castru, Arbichales. 2: El Cogoḷḷu, La Reboḷḷada. 3: El Castru, Ondes. 4: El Castru, Vigaña. [Equidistancia de las curvas de nivel: 100 m].

Fig.9.122: Representación sobre cartografía de las accesibilidades a diferentes castros del área de estudio. 1: La Peña de Sucastro, Cospedal. 2: El Pico Sulcastro, Quintanilla de Babia. 3: Entrambosrríos, Torrebarrio. 4: El Otero de San Miguel, Güergas de Babia. [Equidistancia de las curvas de nivel: 100 m].

Fig.9.123: Acumulación de las isocronas de 1 h obtenidas a partir de los costes teóricos de desplazamiento alrededor de los castros de la comarca de Babia.

Fig.9.124: 
Acumulación de las isocronas de 1 h obtenidas a partir de los costes teóricos de desplazamiento alrededor de los castros del curso inferior del río Pigüeña.

Fig.9.125: 
Diagrama polínico simplificado de la secuencia estudiada en la turbera de La Molina, La Espina (Salas), con indicadores antrópicos (LÓPEZ MERINO 2009: 157).

Fig.9.126: Vista del espacio más accesible próximo al castro de Las Coronas de Beyu, donde predominan suelos de moderada pendiente que, si bien en la actualidad están dedicados a la producción de hierba, constituyen espacios agrarios adecuados para el cultivo de cereales.

Fig.9.127: 
La braña de Murias Ḷḷongas es un establecimiento pastoril de ocupación estival ubicado a 1.650 msnm en la cabecera de El Vaḷḷe de Lago en Somiedu. Está formado por varias decenas de cabañas construidas con piedra seca y encerraderos para el ganado, la mayoría completamente arruinados. Como otros asentamientos de este tipo, se ubica en las inmediaciones de una pequeña corriente de agua, en los márgenes de los amplios pastizales de su entorno.

Fig.9.128: 
Los castros complementan la monumentalidad de sus sistemas defensivos con la selección de ubicaciones prominentes en el paisaje: vista del poblado de Os Castros, en Samartín del Valledor (Ayande).

Fig.9.129: 
Enclaves mencionados en el capítulo de Edad del Hierro. 1: Neixón Grande. 2: Lucus Augusti. 3: Monte Castrelo de Pelóu, Grandas de Salime. 4: El Chao Samartín, Grandas de Salime. 5: El Picón de La Coroza, Tapia. 6: La Corona de Arancedo. 7: Castro de Coaña. 8: Mohías, Coaña. 9: El Castelón de Eilao. 10: San Ḷḷuis, Ayande. 11: El Chano de Peranzanes. 12: Ḷḷarón, Cangas del Narcea. 13: El Castillo de San Martín, Soto’l Barco. 14: El Picu La Forca, Grau. 15: La Zamora, Viḷḷablino. 16: La Muela, Viḷḷablino. 17: La Laguna, Viḷḷablino. 18: La Garba, Teberga. 19: La Cogollina, Teberga. 20: La Campa Torres, Xixón. 21: El Castiellu de Llagú, Uviéu. 22: El Castillo de Camoca, Villaviciosa. 23: El Picu Castiellu de Moriyón, Villaviciosa. 24: El Campòn del Olivar, Villaviciosa. 25: El Picu’l Castro de Caravia. 26: Ḥuentinegrosu, Llanes. 27: La Peña el Castro, La Ercina. 28: La Corona, Manganeses de la Polvorosa. 29: El Soto de Medinilla, Valladolid.

Fig.9.130: Plano que muestra la relación de proximidad entre el castro de El Castieḷḷu de Ḷḷamardal y el túmulo de El Castieḷḷu.

Fig.9.131: Las murallas constituyen una materialización del trabajo cooperativo de las comunidades castreñas, por lo que contribuyen a consolidar las identidades topográficas de los grupos respecto a los poblados. Vista de las murallas de El Castelón de Eilao.

Fig.9.132: 
Situación de la ciudad de Lugo (1), fundación augustea, y campamentos localizados hasta la fecha en el extremo occidental cantábrico y su piedemonte meseteño. 2: El Pico el Outeiro. 3: A Pedra Dereta. 4: El Chao de Carrubeiro. 5: Moyapán. 6: A Recacha. 7: A Granda das Xarras. 8: A Cortiña dos Mouros. 9: A Serra da Casiña. 10: El Castiel.lu de Val.láu (adscripción dudosa). 11: El Mouru A. 12: El Mouru B. 13: El Picu Viyao (adscripción dudosa). 14: El Picu Curriel.los. 15: El Cantón de L.lagüezos. 16: León. 17: Astorga. 18: Huerga de Frailes. 19: Valdemeda. 20: Castrucarbón. 21: Robadorio. 22: Castromuza.

Fig.9.133: Recintos campamentales de El Mouru (Grau/Miranda) junto a la vía de La Mesa sobre modelo 3D obtenido a partir de la nube de puntos LiDAR proporcionada por el IGN [Diseño: José M. Costa García].

Fig.9.134: Trazado rectilíneo de las estructuras defensivas septentrionales del castra aestiva de El Mouru A.

Fig.9.135: Recinto de El Mouru A a partir de la nube de puntos LiDAR procesada mediante herramientas SIG [Diseño: José M. Costa García].

Fig.9.136: Tramo de trazado regular en el extremo norte del recinto de El Mouru B.

Fig.9.137: Recinto de El Mouru B a partir de la nube de puntos LiDAR procesada mediante herramientas SIG [Diseño: José M. Costa García].

Fig.9.138: Localización de las evidencias arqueológicas en torno a Doriga (Salas), en el valle del río Narcea.

Fig.9.139: Los terrenos del entorno de la iglesia parroquial de San Pedro de Vigaña –ocupados en la actualidad por el caserío de la aldea y prados cercados– acogería en los primeros siglos de nuestra era asentamientos en abierto próximos a los espacios agrarios más interesantes de esta zona, ocupados por familias que descenderían de los habitantes del poblado fortificado de El Castru, abandonado tras la descomposición de los paisajes sociales de la Edad del Hierro.

 

Índice de tablas.

Tabla 7.1: Dataciones radiocarbónicas obtenidas en La Sienra, calibradas mediante la versión online del software OxCal v4.2.4 (BRONK RAMSEY y LEE 2013) utilizando la curva atmosférica IntCal13 (REIMER et al. 2013).

Tabla 7.2: Caracterización geoquímica de la secuencia estratigráfica de La Sienra (IRNASA).

Tabla 7.3: Caracterización granulométrica de la secuencia estratigráfica de La Sienra (IRNASA).

Tabla 7.4: Resultados esporopolínicos estadísticamente no representativos de las UEs 009 y 010 de La Sienra (HERNÁNDEZ BELOQUI s.f.).

Tabla 7.5: Dataciones radiocarbónicas obtenidas en Las Corvas, calibradas mediante la versión online del software OxCal v4.2.4 (BRONK RAMSEY y LEE 2013) utilizando la curva atmosférica IntCal13 (REIMER et al. 2013).

Tabla 7.6: Dataciones radiocarbónicas obtenidas en L’Hortal, calibradas mediante la versión online del software OxCal v4.2.4 (BRONK RAMSEY y LEE 2013) utilizando la curva atmosférica IntCal13 (REIMER et al. 2013).

Tabla 9.1: Dataciones radiocarbónicas obtenidas en El Castru, calibradas mediante la versión online del software OxCal v4.2.4 (BRONK RAMSEY y LEE 2013) utilizando la curva atmosférica IntCal13 (REIMER et al. 2013).

Tabla 9.2: Materiales arqueobotánicos recuperados en El Castru (PEÑA CHOCARRO et al. s.f.).

Tabla 9.3: Colección arqueozoológica de El Castru (Vigaña). Número de restos (N) recuperados manualmente en cada fase. Oveja/cabra incluye los restos identificados específicamente.

Tabla 9.4: Paleopatologías relacionables con el empleo del ganado vacuno en labores agrícolas: patologías identificadas respecto al total de restos de cada tipo de hueso. Datos distribuidas por fases. MTT: metatarsos traseros.

Tabla 9.5: Restos arqueozoológicos (NR) recupera-dos en la UE 2012 (basurero extramuros de la terraza meridional de El Castru).

Tabla 9.6: Elementos cerámics clasificados por las diferentes CTOs y referidos por fases de la secuencia cronoestratigráfica. CTO0: CTO Primera Edad del Hierro. CTO1: CTO indígena de la Segunda Edad del Hierro. CTO2: Cerámica común romana. CTO3: Terra Sigillata. C.Mod: Cerámica moderna. Loz.: Lozas. Indet.: Indeterminada.

Tabla 9.7: Altura relativa (AR) y Altura relativa tipificada (ARt) de los poblados castreños analizados.

Tabla 9.8: Visibilidad a 2 y 5 km desde los poblados analizados en el área intermedia de estudio.

Tabla 9.9: Superficie accesible desde los poblados del área intermedia de estudio a 15, 30 y 60 minutos.