Arqueología - Vitoria-Gasteiz.



 

La escultura, el medio, su entorno y su fin.

TESIS DOCTORAL.

UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID.

Tomás Bañuelos Ramón.

Directores: Francisco López Hernández, Elena Blanch González.

FACULTAD DE BELLAS ARTES. Departamento de Escultura.

Madrid, 2016.

Escultura, el medio, su entorno y su fin.

 

 

AGRADECIMIENTOS.

Quiero manifestar mi agradecimiento a todos aquellos maestros que me enseñaron su saber hacer, a los que trabajaban cuando nos habíamos ido todos

o venían el festivo para no compartir sus técnicas, y nos sorprendían al día siguiente con aquella patina, o encarnadura, o pasta para modelar, o encaje de figura.

Aquel prodigio nos dejaba atónitos, y cubrían aquel anhelo imposible de alcanzar, y aunque no enseñaban, animaban a inventar a ciegas, por una ruta donde unas veces la magia, y otras el talento de algún compañero alumbraba un buen resultado, y aun sin él, eran el motor de nuestra voluntad. 

Hoy comprendo que mantener el secreto les daban poder, y era la manera de hacerse respetar, les hacía únicos, pero pese a no querer desvelar sus técnica, ponían tanto amor en su trabajo, tanta liturgia en su buen hacer, que hacían de nuestra curiosidad una virtud.

También a esos otros que a lo largo de los años, me dieron lo mejor de sí mismos, todo su conocimiento, a cambio de nada, por el mero hecho de saber escuchar.

A los profesores que intentaron a toda costa liberarme de ataduras y dogmas que te atrapaba en un quehacer rutinario y estéril. Fueron un necesario revulsivo para abrirme los ojos y estar atento a lo que sucedía a mi alrededor y enriquecer este oficio, para que llevara la proporción justa de lo personal y objetivo.

No podría pasar por alto también mi agradecimiento a mis alumnos con los que aprendí la mayor parte de lo que sé, con ellos nació mi vocación docente porque puse en práctica sus pensamientos, los trabajos que realizan siempre los sentí como míos, también sus fracasos y sus éxitos.

A mis directores D. Francisco López Hernández, y Dª Elena Blanch González, sin su incalculable ayuda tanto en el estímulo personal como en el ámbito de lo profesional ya fuera en el plano artístico o en lo docente siempre han estado cerca. A Higinio Vázquez, el primer escultor con el que trabajé.

A los artistas realistas que incluyo en este estudio: Antonio López García, Julio López Hernández, y Francisco López Hernández, a todos ellos y a sus respectivas Mujeres: María Moreno, Esperanza Parada (fallecida), e Isabel Quintanilla; gracias por dejarme compartir una buena etapa de su vida y casi podría decir de su obra.

A mis amigos que siempre insistieron para que yo terminara esta tesis, en especial a Ángel Llorente, por sus consejos en este laborioso proceso. A mis colaboradores/as, siempre ayudando en lo que fuera necesario, en especial a Soraya Triana con la que he terminado de pulir todo el aspecto estético de este proyecto.

A mis hijas, con la que de una manera o de otra compartí gran parte de la obra que aparece en este estudio, a mi familia tan importante en mi vida, y a Emma García-Castellano García, con la que empecé a desarrollar los primeros pasos del proyecto.

A mis abuelos: nací en la casa de unos, y en la de los otros se forjo mi alma de escultor. A mi madre que me dedicó su vida y en especial a mi padre que aún me sigue apoyando.



ÍNDICE

RESUMEN.

ABSTRACT.

INTRODUCCIÓN.

CAPITULO I. La escultura.

I.1. Escultura, un término cambiante.

I.2. Realismo y figuración en la obra de tres artistas: Francisco López Hernández, Julio López Hernández y Antonio López García.

I.2.1. Francisco López Hernández.

I.2.2. Julio López Hernández.

I.2.3. Antonio López García..

CAPITULO II. El medio (el taller).

II.1. El proyecto.

II.2. El modelado.

II.3. La ampliación del monumento.

II.3.1. Antecedentes históricos de las técnicas de ampliación.

III.1.1. Modelado de la ampliación en arcilla.

II.4. El paso a materia definitiva.

II.4.1. Introducción al vaciado en escala.

II.4.2. El molde.

II.4.3. La fundición.

II.4.3.1. Antecedentes históricos de la fundición.

II.4.3.2. El Bronce.

CAPITULO III. El entorno.

III.1. El aprendizaje del artista y su lugar.

III.1.1. Introducción al aprendizaje.

III.1.2. Del taller del artesano, a la Academia y a las enseñanzas artísticas.

III.1.3. Breve recorrido histórico sobre el papel del artista.

III.2. EI entorno personal de Tomás Bañuelos Ramón.

CAPITULO IV. Proceso de reflexión sobre la escultura.

IV.1. Proceso de creación.

IV.2. El monumento a Cristóbal Colón.

CAPITULO V. Fin. La realización del monumento.

V.1. Preliminares.

V.2. Planteamiento urbanístico.

V.4. Emplazamiento.

V.5. Análisis de la ubicación del monumento a Cristóbal Colón.

V.6. El concurso.

V.7. Desarrollo del proyecto.

V.8. Realización de la obra escultórica.

V.9.Descripción de la obra definitiva.

CONCLUSIONES

BIBLIOGRAFÍA

APÉNDICES

ENTREVISTAS

Entrevista con Higinio Vázquez

Entrevista a Francisco López Hernández

Entrevista a Julio López Hernández

Entrevista a Antonio López

TÉCNICOS.

Modelado

Ampliación en arcilla

Sacado de puntos con máquina (escala 1/1).

Vaciado

Reproducción a partir de molde

Fundición





RESUMEN.


Título: La escultura, el medio, el entorno y su fin.



Introducción.


Hemos centrado este estudio en el análisis de nuestra práctica de la escultura, en el taller y sobre todo en las especialidades referidas al oficio del mismo, que han sido en ocasiones la consecuencia de la colaboración con diversos artistas, y que a su vez han constituido la base de nuestra formación, convirtiéndose en el referente constante en la evolución de nuestro lenguaje, tanto técnico como estético.



Resumen.

La primera parte de esta tesis se dedicó sobre todo a los aspectos relacionados con el concepto de la escultura. En la introducción y en los cuatro primeros capítulos se plantean los fundamentos que tratan los aspectos más personales tanto en la poética en que se encuadra el quehacer escultórico,

como las aspiraciones éticas, estéticas y técnicas del trabajo. Para ello se ha realizado un análisis y reflexión sobre los tres artistas que mayor relevancia y peso han tenido y tienen sobre el realismo y la figuración española: Francisco López, Julio López y Antonio López.

El Medio ( el Taller), es un recorrido por los espacios y las técnicas, los procesos y los materiales en los que se mueven los artistas en general a través de la historia, y en particular de los creadores que son materia de nuestro estudio.

En el capítulo, El Entorno hacemos un breve recorrido por la historia del taller del artesano al taller del escultor en base al aprendizaje, y su evolución hasta la formación en las escuelas y sus procesos. Desde el plano personal hacemos una breve indagación sobre la influencia de las vivencias en la sensibilidad y las emociones en relación con la creación artística.

A continuación, hemos realizado, dentro del capítulo Proceso de reflexión, un breve prolegómeno a los procesos de realización de la Obra Colón en el que se plantea un primer esquema sobre algunas de las cuestiones más vinculadas a la experiencia directa del doctorando con la escultura y de los pormenores de como una obra propia ha tratado de abrirse camino en el panorama internacional del arte.

En último lugar el Fin es donde, después de reflexionar ampliamente sobre el monumento como un ámbito más de la creación dentro de una obra personal, desarrollamos el proceso de realización de la obra escultórica que elegimos como guía para nuestro trabajo, junto a, los recursos conceptuales y técnicos que entendemos necesarios para poder llevarla a cabo. A su vez todo ello ha sido el fruto de nuestro recorrido por diferentes apartados que hemos desarrollado en esta investigación.

Se incluyen, en el texto y en los apéndices los aspectos técnicos: las labores que se deben asumir desde el modelado inicial a la fundición, el ampliador o el técnico vaciador. No se ha pretendido, desde luego, descubrir temas nuevos en las descripciones de todos estos procesos profesionales, y si se han incluido ha sido, insistimos, por dar un carácter cerrado y acabado a lo que nosotros entendemos como parte ineludible de la escultura y su medio.


Objetivos.

La tesis doctoral con el título La Escultura, el Medio, el Entorno y su Fin, tiene como objetivo la exposición de los principios formales y su interrelación con los procedimientos de trabajo y de aprendizaje en la escultura figurativa y monumental.

Un segundo objetivo, muy unido al anterior, ha sido demostrar la necesidad de que el artista-escultor maneje una base teórica como punto de partida para la creación de una obra de arte. 

Ahora bien, dada la íntima conexión que debe existir entre teoría y práctica, nos hemos propuesto, también, exponer a lo largo de este trabajo, las soluciones técnicas adoptadas para resolver los problemas que surgen en el transcurso de una obra escultórica, tanto desde un punto de vista general, como en particular y, en concreto, desde el ámbito de tres creadores conocidos, siempre desde el medio en que se encuentra cada uno y en relación a su entorno.


Metodología.

Para conseguir todos los objetivos hemos adoptado una metodología basada sobre todo en la reflexión de nuestra práctica artística, unida a la observación directa del trabajo de los artistas españoles Higinio Vázquez, Francisco López Hernández, Julio López Hernández y Antonio López García. Las razones para la elección de estos artistas han sido de carácter profesional y a la vez personal.

Con el primero de ellos comenzó nuestra andadura en el camino de las Bellas Artes, y con los otros hemos compartido durante años trabajo, y en ocasiones intervenido en el entorno del otro, participado de sus vivencias.


Conclusiones.

En primer lugar, hemos querido demostrar la vigencia de los procedimientos tradicionales del oficio de la escultura en nuestro tiempo. De lo que se derivó -como otro de los fines de nuestra investigación-, el de explicar la necesidad que el creador actual tiene de hacer convivir en el taller los procedimientos tradicionales con los nuevos conceptos ligados al arte y sus tecnologías.

Por otra parte, hemos intentado explicar la importancia que en la labor creadora del artista tienen las influencias adquiridas en el terreno de la representación formal, junto a los estímulos emocionales, los cuales, consideramos, son el punto de partida para el desarrollo de un lenguaje plástico propio. 

Ahora bien, dado que el arte no es una ciencia ni una técnica aséptica o neutral, hemos pretendido, también, demostrar que el azar es un incentivo, un motor para la creación, estimulante y motivador de la transgresión de lo establecido, e impulsor de la innovación en el arte y la investigación.


ABSTRACT.

Title:Sculpture, Environment, Surroundings and Purpose.

Introduction.

We have focused this study on the analysis of our sculpting practice in the workshop and, specifically, on the specialties related to the sculpting profession, which have occasionally arisen as a consequence of collaboration with different artists, constituting the foundation of our learning; they have become the constant point of reference in the evolution of our language, both technical as well as esthetic.


Abstract.

The first part of this thesis is almost entirely dedicated to aspects related with the concept of sculpting. The grounds are laid out in the Introduction and the first four chapters that cover the most personal aspects, both in the poetical sense in which the act of sculpting is framed, as well as the ethical, esthetic and technical aspirations of sculpting itself. To do so, an analysis and reflection have been carried out on the three artists that have and had in the past the most relevance and importance regarding Spanish realism and figuration: Francisco López, Julio López and Antonio López.

El Medio (el Taller) [the environment (the workshop)], is a journey through the spaces and techniques, the processes and the material in which the artists move, in general, throughout history, and specifically, of the creators- the subjects of our study.

In the chapter entitled El Entorno [the surroundings], we make a short journey through the history of the artisan’s workshop to the sculptor’s workshop based on learning, and their evolution up to the moment of training in formal schools and the processes involved. From the personal arena, we make a brief investigation on the influence of the life experiences regarding the sensitivity of the emotions related with artistic creation.

Next, in the chapter entitled Proceso de reflexion [the process of reflection], we have made a brief introduction to the processes followed to create a piece called Colón in which a first outline is presented on some of the issues most closely related to the direct experience of the doctoral candidate with sculpting and the details of his attempts to break into the international art panorama with his own work.

Last but not least, El Fin [the end] is where, after reflecting extensively about the monument as yet another area of creation within a person’s own artwork, we develop the execution process of sculptural artwork that we select to guide our own work, together with conceptual and technical resources that we believe are necessary to do so. Simultaneously, all of the aforementioned has been the result of our journey through different sections that we have developed in this research.


Objectives.

The objective of the doctoral thesis entitled Sculpture: Environment, Surroundings, and Purpose is to present the formal principals and their interrelation with the working and learning procedures in figurative and monumental sculpting.

Tightly linked to the aforementioned, the second objective is to demonstrate the need for the artist-sculptor to use a theoretical base as a starting point to create any work of art. 

That said, given the intimate connection that should exist between theory and practice, we have also proposed to present the technical solutions adopted to resolve the problems that arise in the course of the creation of a piece of sculptural artwork, both from the general point of view as well as specifically, from the area of three well known creators: always from the environment in which each one is found related with their surroundings.



Methods.

To achieve all of our objectives, we have adopted a methodology based mostly on the reflection of our artistic practice together with the direct observation of the work of the Spanish artists Higinio Vásquez, Francisco López Hernández, Julio López Hernández and Antonio López García. We selected these artists due to professional and personal reasons. Our journey along the path of Fine Arts started with the first artist, and with the rest we have shared many years of work, and occasionally, we have intervened in the surroundings of each other, participants of their life experiences.


Conclusions.

First, we wanted to demonstrate the validity of the traditional procedures of the sculpting trade in our time. From what stemmed – as another purpose of our investigation -, to explain the need of modern day creators to make the traditional procedures coexist with the new concepts related with art and its technologies.

Also, we have attempted to explain the importance that the influences acquired in the area of formal representation have on the creative work of an artist, together with emotional stimuli which, we believe, are the starting point to develop a singular sculptural language. That said, given that art is not a science nor an aseptic or neutral technique, we have also attempted to demonstrate that chance is an incentive, a motor for creation, stimulating and motivating the transgression of the status quo, and a driving force for innovation in art and research.

 


INTRODUCCIÓN.

El siguiente estudio, presentado como tesis doctoral con el título La Escultura, el Medio, el Entorno y su Fin, tiene como objetivo fundamental la exposición de los principios formales y de su interrelación con los procedimientos de trabajo y de aprendizaje en la escultura figurativa y monumental. Un segundo objetivo, muy unido al anterior, ha sido demostrar la necesidad de contar con unas bases teóricas de partida del artista escultor creador de una obra realista. 

Ahora bien, dada la íntima conexión que debe existir entre teoría y práctica, nos hemos propuesto, también, exponer a lo largo de este trabajo, las soluciones técnicas adoptadas para resolver los problemas que surgen en el transcurso y la conclusión de una obra escultórica personal.

Otro de nuestros objetivos, vinculado al indicado en primer lugar, ha sido demostrar la vigencia de los procedimientos tradicionales del oficio escultórico en el mundo actual. De lo que se derivó -como otro de los fines de nuestra investigación-, el de explicar las ventajas que para el creador actual tiene la convivencia en el taller de los procedimientos tradicionales con las nuevas tecnologías.

 

     

Figs: 1, 2.


Fig. 1. Eudouard Vuillard. Aristide Maillol. Óleo sobre tela. 116 x 115, 5 cm. 1931-1937. Musée d´Art Moderne de la Ville de Paris.

Fig. 2. Gautier de Blonde. Taller de Ron Mueck. Fotografía.


 

Por otra parte, hemos intentado explicar la importancia que en la labor creadora del artista tienen las influencias adquiridas en el terreno de la representación formal, unidas a los estímulos emocionales, que, unidos, son el punto de partida para el desarrollo de un lenguaje plástico propio.

Ahora bien, dado que el arte no es una ciencia ni una técnica aséptica o neutral, hemos pretendido, también, demostrar que el azar es un incentivo, un motor para la creación, con lo que puede tener de estimulante para la transgresión de lo establecido e impulsor de la innovación.

Para conseguir todos los objetivos que nos propusimos hemos adoptado una metodología basada sobre todo en la reflexión de nuestra práctica artística, unida a la observación directa del trabajo de los artistas españoles Higinio Vázquez, Francisco López Hernández, Julio López Hernández y Antonio López García. Las razones para la elección de estos artistas han sido de carácter puramente profesional y a la vez personal. 

 

     

Figs: 3, 4, 5, 6.


Fig. 3. Tomás Bañuelos Ramón. Higinio Trabajando.

Fig. 4. Ernesto Wuthenow. Francisco López trabajando. Fotografía. 1973.

Fig. 5. Tomás Bañuelos Ramón. Julio López Hernández.

Fig. 6. Tomás Bañuelos Ramón. Antonio López García.


 

Con el primero de ellos comencé mi andadura en el camino de las Bellas Artes, y con los otros he compartido durante años trabajo y vivencias.

Hemos centrado este estudio en el análisis de nuestra práctica de escultor, en el taller, sobre todo en las especialidades de ese trabajo, que han sido la consecuencia de la colaboración con los artistas, y que a su vez han constituido la base de nuestra formación, convirtiéndose en el referente constante en la evolución de nuestro lenguaje, tanto técnico como estético .

El papel personal desempeñado desde la propia actividad profesional deberemos analizarlo desde una perspectiva histórica, ya que «una manera de hacer» es consecuencia casi siempre ineludible de la historia de la escultura, de «el entorno» que condiciona y establece las pautas a seguir. 

Francisco López Hernández, en cuya obra artística ahondaremos más adelante, afirma lo siguiente: Muchos artistas seguimos creyendo que el realismo puede dejar fe de la vida actual, que por otro lado, los cambios han sido mínimos en el complejo campo emocional, y es por esto, que podemos continuar sintiendo emoción ante una obra artística muy alejada en el tiempo de nosotros si todavía nos puede seguir aportando sugerencias comprensibles y afines a nuestra sensibilidad actual.

Hemos analizado el territorio que enmarca la palabra «Escultura» bajo dos supuestos: el técnico y el conceptual, términos que engloban la sensibilidad, la creatividad y la técnica. Puesto que hablamos de arte, es necesario que se conjuguen tales parámetros. La obra es el medio a través del cual el artista transmite sus conocimientos y su sensibilidad. Por lo tanto, la creación de la obra escultórica se realizará tanto en su fundamento técnico como en el sensible.

Creemos conveniente exponer, ahora, unas precisiones sobre nuestro tema de estudio, antes de indicar el contenido del mismo.

Consideramos como válida e incuestionable la afirmación de que toda obra artística, o bien toda actividad en el terreno de las artes plásticas, constituye por sí misma, o al menos conlleva implícita una labor de investigación a lo largo de todo el proceso de realización; del mismo modo, el conjunto de nuestra obra escultórica, -partiendo desde el aprendizaje-, está inmerso en ese proceso de investigación constante, donde lo practicado es fruto de lo aprendido y viceversa.

Este juego recíproco está influido indiscutiblemente por la experiencia de todos aquellos artistas con los que hemos trabajado.

 

Fig: 7.


Fig. 7. Autor anónimo. Clase en la Escuela de Bellas Artes. Dibujo. 1870.


 

 

Fig: 8.


Fig. 8. Tomás Bañuelos Ramón. Aula de modelado del natural de la Facultad de Bellas Artes de Madrid. 2010.


 

La investigación, entendida como función básica de todo centro universitario, y las dificultades en la delimitación de campos de acción propios, son, sin lugar a dudas, los temas que mayor controversia han despertado en nuestros Escuelas, ahora Facultades desde la incorporación a la Universidad. 

Araño Gisbert llegó a afirmar que la Investigación constituye el proceso más formal, sistemático e intensivo de llevar a cabo un método de análisis científico; podremos comprobar como ( 1 ) la diferencia que se establece entre ésta y el arte es algo insuperable.


( 1 )  ARAÑO GISBERT, J. C. (1984) «La investigación en Bellas Artes: realidad y utópica», Icónica, nº 12, 1984, pág. 23.


 

Opinión que –lógicamente- no compartimos, ya que la escultura y el arte en general, entendidos como actividades del intelecto que se materializan, no son tan reñidas con la sistematización y el rigor del proceso analítico-científico. Los aspectos especulativos en los que en ocasiones se insiste en la investigación escultórica quedan así demostrados al ser puestos a prueba en la realización de la obra, constituyendo además el fin último de nuestra propuesta personal basada en un determinado quehacer artístico.

La tarea del escultor se distancia de la del alfarero, diseñador o artesano en la medida en que éstos culminan su objetivo sometiendo la materia a un determinado proceso para obtener una forma previamente diseñada. El escultor, en cambio, plantea un problema de comunicación, acompañado de una reflexión intelectual, la cual arranca de su interior, de sus emociones más íntimas, para materializarse en una propuesta que se proyecta y que compromete al espectador.

 

Fig: 9.


Fig. 9. Tomás Bañuelos Ramón. En el taller de Julio López Hernández.


 

 

Fig: 10.


Fig. 10. Autor anónimo. Rodin observando el monumento a Víctor Hugo en el taller de Lebossé. Fotografía 1896 .


 

Es en los talleres donde surge la idea del artista; primero nace el artesano y luego el creador ( 2 ). 

Tradicionalmente, uno de los pilares fundamentales en la formación íntegra del individuo lo constituía su etapa de aprendiz. Hasta mediados del siglo XX España era un país eminentemente rural, y la proyección social de la persona nacía al calor de las profesiones que se desarrollaban en los pueblos. 

Esta manera de acceder al mundo del arte que se prolongó durante siglos está actualmente en recesión, al haber desaparecido prácticamente los talleres de los artesanos de los pueblos y de los barrios de nuestras ciudades, trasladándose a las zonas industriales, circunstancia que impide a los niños asistir a ese engranaje vital donde los artesanos tenían un peso específico. 

Esta condición de testigos directos ha sido sustituida por la de meros receptores de información teórica en el mejor de los casos, penetrando en el mundo del arte por lo general a través de los colegios, museos, medios de comunicación y escuelas de formación específica. Surge también el concepto de artista autodidacta, cuyo recorrido formativo responde a las inquietudes personales del individuo.

Como se sabe, en el pasado, se entraba a formar parte de ese engranaje en el momento en que en las familias surgía la necesidad de que el niño buscase una remuneración propia, de manera que entraría a trabajar en algún taller próximo, donde prácticamente a cambio de la comida aprendería un oficio, además de solucionar un problema doméstico por desgracia muy habitual a lo largo de la historia de la humanidad. 


( 2 ) GALLEGO, J. (1976) El pintor de artesano a artista, Granada: Diputación provincial, 1996.


 

Los artistas de los que hablaremos en esta tesis comparten una educación artesana con otra artística, que se amplía a través de una etapa académica para acabar proyectándose como creadores.

Es en ese ámbito, a caballo entre ambos mundos, donde se abre ese otro que es el de formador o docente; a través de las necesidades de unos y otros por incorporar nuevos procesos y materiales al terreno propio surge la investigación, disciplina que se hace inherente a cada uno de los campos. Esos logros eran secretos de talleres y artesanos en otros tiempos; hoy son los centros de formación los que descubren o abren la puerta del conocimiento genérico, dan do lugar a equipos de investigación en las distintas especialidades.

Investigación y Escultura son términos afines pero no equivalentes; no toda investigación es Escultura, y sin embargo, toda escultura que se precie debe llevar implícito un proceso de investigación. Si por un lado podemos afirmar que siempre hubo planteamientos que recibieron impropiamente el nombre de Escultura, de la misma manera existen en éste u otros campos desarrollos que no merecen el nombre de Investigación.

Para el escultor que tiene repartido su campo de acción entre el mundo universitario y el mundo de la creación personal es indispensable conocer todos los medios técnicos que se van incorporando a nuestra sociedad, tratando de utilizarlos en ambos sentidos. Se puede entender, por ejemplo, como algunos creadores y docentes nos hemos servido desde nuestra incorporación al mundo de la escultura, de la fotografía, y del vídeo como herramienta indiscutible en el paso previo a la producción escultórica, al tiempo que sirve como documentación para archivar catalogar y difundir. 

Una vez finalizada, la obra es plasmada de nuevo sobre un soporte audiovisual con el fin de utilizarla no solamente como un medio de promoción personal, sino con un fin pedagógico e instructivo para ser aplicado en la práctica de la docencia. 

La evolución de los  medios audiovisuales es constante, por lo que nos hemos visto obligados a ir adaptándonos a todos los soportes de aquellos que se han ido imponiendo. Por esto, introduciremos además del lenguaje escrito, el gráfico y audiovisual, sin el cual sería imposible ilustrar las explicaciones y el análisis de esta investigación.

Estos son los principios sobre los que se apoya nuestra investigación, partiendo de las consideraciones y experiencia personal del desarrollo de un determinado tipo de obra escultórica y de la reflexión y estudio de la realidad.

La transformación del mundo real en nuestro mundo creativo produce cambios en nosotros mismos, así como en nuestras esculturas y estas, a su vez, podrán influir en el contexto social en el que se inscriben. Obviamente, también influyen en la obra la relación personal y profesional con artistas que comparten el lenguaje de la escultura como medio de expresión. 

El historiador y crítico de arte francés Pierre Francastel lo expresaba de la siguiente manera: Son los hombres quienes crean el espacio donde se mueven, o donde se expresan. Los ( 3 ) espacios nacen y mueren como las sociedades, viven y tienen una historia.

Volviendo a Francastel, podemos decir que La obra de arte es un punto de relevo y que, al fijarse, el pensamiento figurativo establece a través de las obras un verdadero diálogo entre participantes alejados los unos y los otros ( 4 ) por el tiempo, el espacio y el saber.

Es importante no solamente el estudio de la obra en sí, sino la indagación en los planteamientos, los medios que se ponen al servicio de la escultura.

Según Albercht, una comprensión básica de las formas de expresión artística no puede limitarse al análisis de su organización formal, va íntimamente unido ( 5 )  a materiales y técnicas.


( 3 ) FRANCASTEL, P. (1965) Sociología del arte. Madrid: Alianza, 1975, pág. 110. 

( 4 ) Ibíd. 

( 5 ) ALBRECHT, H. J. (1981) Escultura en el Siglo XX: Conciencia del espacio y configuración artística. Barcelona: Blume, pág. 14.



Podemos confirmar pues que técnica, arte y aprendizaje se unen siempre durante el proceso escultórico. 

Toda obra lleva implícito un aspecto técnico, estético y cultural. Siempre se parte de unos conocimientos técnicos y personales en los que el método (el oficio) hace posible la realización de una obra. 

La historia nos ha enseñado la evolución de los diferentes estilos en el lenguaje y, a través de ellos, hemos conocido los medios de ejecución, las numerosas maneras de representar el natural, y cómo son materializadas las formas por los escultores, término con el que se puede aludir a todos ellos (con distintos matices) en el amplio espectro de las épocas (y no artistas, que sería un concepto incorporado en el siglo XX, que empieza a considerar la figura del artista-autor a partir del Renacimiento); estos escultores construyen, aprenden y se apropian, o más bien hacen suyos, unos códigos que se convierten en el signo de identidad que les acota en una época y en un lugar concretos. 

Estos códigos, sumados a la sensibilidad que incorpora cada autor y al talento con el que se utilizan, convierten el oficio en un lenguaje personal. Un ejemplo de ello sería el llamado modelado italiano, que encierra una manera de representar, un estilo concreto de principios del siglo XX, y no por ello deja de existir una notable diferencia entre los distintos autores, entre la plenitud en el tratamiento de la forma de Marini, y el efecto resbaladizo en el modelado de Manzú. 

O el expresionismo rodiniano, que alude a una manera de modelar, y sin embargo difiere mucho del modelado de contemporáneos suyos, como el de Medardo Rosso, más intimista y austero. En este sentido, el análisis de las constantes históricas en la utilización de los distintos estilos, nos mostrará que la tradición, en cuanto a técnicas, procedimientos y planteamientos estéticos, condiciona inevitablemente la labor artística.

Figs: 11, 12, 13, 14.


Fig. 11 Marino Marini. Caballo y jinete. Bronce. 96,5 x 45,7 x 67,3 cm. 1947. The art institute of chicago.

Fig. 12. Giacomo Manzù. Retrato de Barnard. Bronce. 1969.

Fig. 13. Medardo Rosso. Fotomontaje Rosso, Rodin y Miguel Ángel. Fotomontaje. 1901. Museo Medardo Rosso.

Fig. 14. Auguste Rodin. Ensamblaje: mano izquierda de Piere de Wissant (Burgueses de Calais) y mascarilla de Camille Claude. Escayola 32 x 26,5 x 27,7 cm. 1895. Museo Rodin Paris.


 

Toda técnica lleva consigo una parte de habilidad, de búsqueda, así pues, la realización de una obra depende de la formación del artista, pero también de las tradiciones que han rodeado y rodean su actividad profesional, influyendo en todos los ámbitos de su lenguaje artístico. La eterna batalla entre el concepto y la técnica resultaría por tanto una discusión estéril, pues entendemos que en arte estos términos están intrínsecamente unidos. 

Aunque a este respecto el artista moderno siempre ha menospreciado la técnica (quizá porque pensó que ésta ya había sido dominada), esa misma rebeldía se convierte en el germen de nuevas técnicas. 

Por eso nos adherimos, aunque con matizaciones, al pensamiento de Marcel Duchamp Fig. 15 cuando decía que las obras de arte nacen de las intenciones del artista, no de la destreza o de la técnica; éstas, al fin y al cabo, son actos repetitivos que ( 6 ) cualquiera puede aprender.

 

Fig: 15.


Fig. 15. Victor Obsatza. Retrato de Marcel Duchamp. Fotografía. 1953. Colección particular.


 

A nuestro entender, el escultor plasma a través de su obra sus ideas, proposiciones y pensamiento, estructurándose como lenguaje que requiere de los medios técnicos adecuados, de un conocimiento previo del idioma empleado. Francastel alega a este respecto que la oposición entre arte y técnica se resuelve cuando se advierte que en cierta medida, el mismo arte es una técnica en los dos niveles de las actividades operatorias y figurativas. ( 7 )

Entendemos que la escultura no puede ser una mera intuición, sino que la acción debe ir unida a la creación, con un planteamiento conceptual, además del conocimiento de la técnica con que se realiza. El fin de la obra plástica es que se materialice el planteamiento, y este hecho es consecuencia de la búsqueda personal del creador, que ira avanzando en su madurez artística. 


( 6 ) Citado en GABLIK, S. (1987). ¿Ha Muerto el Arte Moderno? Madrid: Herman Blume. pág. 36. 

( 7 ) FRANCASTEL, P. (1956) Arte y técnica en los siglos XIX y XX. Madrid: Debate, 1990. pág. 13.


 

Fig: 16.


Fig. 16. Tomás Bañuelos ramón. Detalle Colón de Londres. 1991.


 

Una de las facetas en la que estos planteamientos toman forma más abiertamente en nuestra actividad profesional es el monumento -tema que trataremos con mayor amplitud más adelante aportando documentación gráfica- pues es precisamente la escultura monumental sobre lo que tratará el último capítulo de esta tesis doctoral, para lo que tomaremos como punto de partida nuestra obra pública personal, concretamente el Monumento a Cristóbal Colón ubicado frente a la Embajada de España en Londres. 

La exposición pormenorizada del proceso de realización servirá como complemento ilustrativo a lo planteado en este trabajo. Es nuestro propósito, por tanto, en este apartado, describir el procedimiento seguido en la ejecución de una obra escultórica a partir de sus planteamientos técnicos y estéticos iniciales, la metodología de trabajo elegida y las soluciones plásticas. 

Del mismo modo, al tratarse de una obra destinada al espacio urbano, analizaremos los pormenores de la colocación y de la elección del lugar de emplazamiento de la obra, así como las características particulares de este tipo de obra monumental. 

Así mismo se analizarán los factores que rodean a la concepción del monumento figurativo en general, considerando y especificando la influencia de los artistas que han determinado nuestra práctica escultórica personal, y aportando a este estudio su particular entendimiento de la representación figurativa.

Aceptadas estas precisiones, indicamos a continuación, brevemente, el contenido de nuestra investigación. Hemos dedicado el primer capítulo a La Escultura, y en el que después de explicar el concepto, nos hemos centrado en la escultura figurativa y realista de los artistas Francisco López Hernández, Julio López Hernández y Antonio López García, así como en nuestra propia obra escultórica.

En el segundo capítulo: El Medio (El Taller) tras reflexionar qué entendemos por Medio, nos hemos ocupado del trabajo de esos tres creadores que comparten primer apellido y medios semejantes también del nuestro, un conjunto de explicaciones sobre la metodología de trabajo y las técnicas aplicadas en la escultura y métodos de creación propios.

En el cuarto capítulo, El Entorno, explicamos todo lo que condiciona el ámbito del escultor, sus influencias y relación con otros artistas, así como el aprendizaje personal en todas las etapas de su formación. Es en este capítulo en el que exponemos nuestra trayectoria artística, deteniéndonos sobre todo, en nuestra formación inicial.

Hemos reservado el quinto y último capítulo, Su Fin. 

La realización del monumento, para explicar una de nuestras obras públicas: El monumento a Cristóbal Colón erigido en la ciudad de Londres. Propuesta escultórica, exponemos toda una serie de reflexiones y argumentos personales y de otros investigadores sobre el arte y la escultura de monumentos. 

Con este capítulo, a nuestro entender, queremos concluir con los aspectos que hemos pretendido exponer a lo largo de esta tesis doctoral.

Se completa el trabajo con varios apéndices dedicados a la explicación de técnicas y procedimientos escultóricos y a la transcripción de las entrevistas que hicimos a los artistas de los que nos hemos ocupado en esta tesis.

Con esta tesis queremos rendir homenaje al sistema de introducción al arte que se ha venido repitiendo a lo largo de toda la historia y que hoy ha cambiado radicalmente, salvo en pequeños reductos específicos formativos que se desarrollan alrededor de las escuelas y facultades de arte.


Fig: 17.


Fig. 17. Felix Moulin L´Algerie. Afrodita de Cherchell y otros fragmentos. Fotografía. 1856-57. Biblioteca del Castillo de Fointainebleau. Capítulo I. La escultura.