Arqueología - Vitoria-Gasteiz.



 


 

Cerámica de época romana en Oiasso-Irún.


 

TESIS DOCTORAL.

UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID.

Miren Lorea Amondarain Gangoiti.

Directores: Ángel Morillo Cerdán, Mercedes Urteaga Artigas.

FACULTAD DE GEOGRAFÍA E HISTORIA.

Departamento de Ciencias y Técnicas Historiográficas y de Arqueología.

Madrid, 2018.

 

La cerámica de época romana en Oiasso-Irún.





AGRADECIMIENTOS:

Deseo comenzar este estudio investigación expresando mi agradecimiento a una serie de personas e instituciones por la ayuda, consejo y colaboración prestada durante la elaboración del mismo, sin la cual hubiera sido imposible su conclusión.

En primer lugar al Dr. Ángel Morillo Cerdán y la Dra. Mercedes Urteaga Artigas, directores de este trabajo, ofreciéndome todo lo que estaba en su mano para ayudarme a resolver todas aquellas dudas y problemas que han ido surgiendo a lo largo de estos años, así como su continúo ánimo y estímulo.

A la Fundación Arkeolan que puso a mi disposición todos los recursos necesarios, así como a todos sus miembros, y además amigos, gracias a los cuales pude llevar a cabo este trabajo. En especial a Pia Alkain Sorondo que siempre supo sacar tiempo de sus obligaciones para poder ayudarme y aconsejarme.

Por último, a todos los familiares, que están y a los que ya no, amigos y compañeros que a lo largo de este trabajo, a veces inagotable y duro, han contribuido con su paciencia, aliento y cariño a su termino.

Y, como no podía ser de otra forma, a Ales, que ha sufrido su difícil y larga realización.

A todos ellos, gracias.



ÍNDICE GENERAL.

1. INTRODUCCIÓN.

1.1. BREVE INTRODUCCIÓN A OIASSO: CONTEXTO GEOGRÁFICO E HISTÓRICO.

1.1.1. Historia de la investigación arqueológica en Oiasso.

1.1.1.1. Antes de la década de los 90 del siglo XX.

1.1.1.2. Después de la década de los 90 del siglo XX.

1.2. LAS INTERVENCIONES ARQUEOLÓGICAS CON RESTOS CERÁMICOS DE ÉPOCA ROMANA EN IRÚN.

2. ESTUDIO ARQUEOLÓGICO DE LOS MATERIALES.

2.1. METODOLOGÍA DE TRABAJO.

2.1.1. Registro estratigráfico por contexto simple y el sistema de clasificación de cerámica del Museo de Londres.

2.1.2. Procedimientos de clasificación.

2.1.2.1. Análisis de la pasta/fábrica: determinación de las características técnicas y de composición.

2.1.2.1.1. Análisis visual.

2.1.2.1.2. Análisis de lámina delgada y de difracción por Rayos X.

2.1.2.2. Análisis formal y funcional: la clasificación tipológica.

2.1.2.2.1. Tipo.

2.1.2.2.2. Código.

2.1.2.2.3. Función.

2.1.2.2.4. Cronología.

2.1.2.3. Análisis decorativo: clasificación de repertorios decorativos.

2.1.2.4. Cuantificación.

2.1.2.5. Procedencia.

2.1.2.6. Cronología.

2.1.2.7. Estado.

2.1.3. Hacia un modelo de caracterización cerámica: bases de datos para el estudio de las colecciones de Oiasso-Irún.

2.2. CARACTERIZACIÓN DE LA PRODUCCIÓN CERÁMICA.

2.2.1. Terra sigillata.

2.2.1.1. Terra sigillata itálica (SI).

2.2.1.2. Terra sigillata sudgálica Montans (SAMMT).

2.2.1.3. Terra sigillata sudgálica La Graufesenque (SAMLG).

2.2.1.3. Terra sigillata hispánica (TSH).

2.2.2. Cerámica romanas de paredes finas.

2.2.2.1. Cerámica paredes finas blancas (CPFB).

2.2.2.2. Cerámica paredes finas blancas/amarillentas del valle del Ebro (CPFBAVE).

2.2.2.3. Cerámica paredes finas gris (CPFG).

2.2.2.4. Cerámica paredes finas sólida arenosa (CPFSA).

2.2.2.5. Cerámica paredes finas anaranjadas con inclusiones blancas (CPFAIB).

2.2.2.6. Cerámica paredes finas anaranjadas con inclusiones negras (CPFAIN).

2.2.2.7. Cerámica paredes finas de cáscara de huevo (CPFCH).

2.2.2.8. Cerámica paredes finas engobada (CPFE).

2.2.2.8.1. Cerámica paredes finas engobadas 1 (CPFE1).

2.2.2.8.2. Cerámica paredes finas engobadas 2 (CPFE2).

2.2.2.8.3. Cerámica paredes finas engobadas 3 (CPFE3).

2.2.2.8.4. Cerámica paredes finas engobadas 4 (CPFP4).

2.2.2.8.5. Cerámica paredes finas engobadas 5 (CPFE5).

2.2.2.8.6. Cerámica paredes finas engobadas 6 (CPFE 6).

2.2.2.8.7. Cerámica paredes finas engobadas 7 (CPFE7).

2.2.2.9. Cerámica engobada paredes fina (CEPF).

2.2.2.10. Cerámica paredes fina engobada roja (CPFER).

2.2.2.11. Cerámica paredes finas oxidante (CFOX).

2.2.2.12. Cerámica paredes finas oxidante con inclusiones blancas (CFOXIB).

2.2.2.13. Cerámica paredes finas oxidante con inclusiones negras (CFOXIN).

2.2.2.14. Cerámica paredes finas oxidante arenosa (CFOXA).

2.2.2.15. Cerámica paredes finas naranja (CFOG).

2.2.2.16. Cerámica paredes fina naranja (CPFN).

2.2.3. Lucernas.

2.2.3.1. Lucernas blancas/amarillentas del valle del Ebro (LUCBAVE).

2.2.3.2. Lucernas engobadas 1 (LUCE1).

2.2.3.3. Lucernas engobadas 2 (LUCE2).

2.2.3.4. Lucernas engobadas 3 (LUCE3).

2.2.3.5. Lucernas engobadas 4 (LUCP4).

2.2.3.6. Lucernas engobadas 6 (LUCE 6).

2.2.3.7. Lucernas engobadas 7 (LUCE7).

2.2.3.8. Lucernas oxidantes (LUCOX).

2.2.3.9. Lucernas oxidantes arenosas (LUCOXA).

2.2.4. Cerámica común.

2.2.4.1. Cerámica común arenosa (CCA).

2.2.4.2. Cerámica común africana de cocina (CCAC).

2.2.4.3. Cerámica común beige-amarillenta Aquitana 1 (CCBAA).

2.2.4.4. Cerámica común blanca-amarillenta. Valle del Ebro 1 (CCBAVE1).

2.2.4.5. Cerámica común blanca-amarillenta. Valle del Ebro 2 (CCBAVE2).

2.2.4.6. Cerámica común cuarzosa (CCC).

2.2.4.7. Cerámica común chamota (CCCH).

2.2.4.8. Cerámica común fina arenosa (CCFA).

2.2.4.9. Cerámica común gris naranja (CCGN).

2.2.4.10. Cerámica común gris rosa (CCGR).

2.2.4.11. Cerámica común inclusiones blancas (CCBI).

2.2.4.11.1. Cerámica común inclusiones blancas 1(CCBI1).

2.2.4.11.2.Cerámica común inclusiones blancas 2(CCBI2).

2.2.4.12. Cerámica común inclusiones blancas finas (CCIBF).

2.2.4.13. Cerámica común inclusiones negras (CCIN).

2.2.4.13.1. Cerámica común inclusiones negras 1 (CCIN1).

2.2.4.13.2. Cerámica común inclusiones negras 2 (CCIN2).

2.2.4.14. Cerámica común inclusiones negras basta (CCINB).

2.2.4.15. Cerámica común marrón arenosa (CCMA).

2.2.4.16. Cerámica común negra cuarzo (CCNC).

2.2.4.17. Cerámica común negra/naranja (CCNN).

2.2.4.18. Cerámica común Oiasso arenosa (CCOA).

2.2.4.19. Cerámica común Oiasso arenosa cubierta de mica (CCOACM).

2.2.4.20. Cerámica común Oiasso arenosa engobada fina (CCOAEF).

2.2.4.21. Cerámica común sólida arenosa.

2.2.4.21.1 Cerámica común sólida arenosa (CCSA).

2.2.4.21.2. Cerámica común sólida arenosa basta. (CCSAB).

2.2.4.22. Cerámica común Tarraconense Aquitana Oiasso.

2.2.4.22.1. Cerámica común Tarraconense Aquitana Oiasso 1 (CCTAO1).

2.2.4.22.2. Cerámica común Tarraconense aquitana Oiasso2 (CCTAO2).

2.2.4.22.3. Cerámica común Tarraconense aquitana Oiasso 3 (CCTAO3).

2.2.4.22.4. Cerámica común Tarraconense aquitana Oiasso 4(CCTAO4).

2.2.4.23. Cerámica negra densa micácea (CNDM).

2.2.4.24. Cerámica negra fina calcárea (CNFCL).

2.2.4.25. Cerámica negra fina densa micácea (CNFDM).

2.2.4.26. Cerámica negra fina micácea (CNFM).

2.2.4.27. Cerámica oxidante arenosa (COXA).

2.2.4.28. Cerámica oxidante con engobe micáceo (COXEM).

2.2.4.29. Cerámica oxidante fina micácea (COXFM).

2.2.4.30. Cerámica oxidante con inclusiones blancas (COXIB).

2.2.4.31. Cerámica oxidante con inclusiones negras (COXIN).

2.2.4.32. Engobe interno rojo pompeyano.

2.2.4.32.1. Engobe interno rojo pompeyano (EIRP1).

2.2.4.32.2. Imitación de engobe interno rojo pompeyano (IEIRP1).

2.2.4.33. Imitaciones de mortero Dramont D2. Taller de Turiaso (IMCI 2 DR D2).

2.2.4.34. Morteros Centro-Itálicos. Forma 1. Dramont D1 (MCI 1 DRD1).

2.2.4.35. Morteros Centro-Itálicos. Forma 2. Dramont D2 (MCI 2 DR D2).

2.2.5. Ánforas.

2.2.5.1. Ánfora 1 (AMPH1).

2.2.5.1.1. Ánfora 1 (AMPH1).

2.2.5.1.2. Ánfora 2 (AMPH2).

2.2.5.1.3. Ánfora 3 (AMPH3).

2.2.5.2. Ánfora de tradición gálica.

2.2.5.2.1. Ánfora de tradición gálica 1(ATG1).

2.2.5.2.2. Ánfora de tradición gálica 2 (ATG2).

2.2.5.3. Ánfora tradición gálica basta.

2.2.5.3.1. Ánfora tradición gálica basta 1 (ATGB 1).

2.2.5.3.2. Ánfora tradición gálica basta 2 (ATGB 2).

2.2.5.4. Ánfora Bética (BETT).

2.2.5.5. Ánfora Bética 1.(BET 1).

2.2.5.6. Ánfora Bética 2. (BET 2).

2.2.5.7. Ánfora Bética 3 (BET 3).

2.2.5.8. Ánfora Cádiz 1. (CAD1).

2.2.5.9. Ánfora catalana. Pascual roja (CAT. PASR).

2.2.5.10. Ánfora gálica 1. (GAUL 1).

2.2.5.11. Ánfora gálica 2. (GAUL 2).

2.2.5.12. Ánfora rodia 1 (RHOD1).

2.2.5.13. Ánfora rodia 2 (RHOD2).

2.2.CLASIFICACIÓN TIPOLÓGICA.

2.3.1. Jarras.

2.3.1.1. Jarra Hispánica 1 (1HISP1).

2.3.1.2. Jarra Hispánica 20 (1HISP20).

2.3.1.3. Jarra Hispánica 21 (1HISP21).

2.3.1.4. Jarra Hispánica 22 (1HISP22).

2.3.1.5. Jarra sin boca forma Hispánica 28 (1HISP28).

2.3.1.6. Jarra Hispánica 32 (1HISP32).

2.3.1.7. Jarra u “olpe” Hispánica 34 (1HISP34).

2.3.1.8. Jarra Hispánica 54 (1HISP54).

2.3.1.9. Jarra/botella con un asa. Forma Aguarod IV (1AGB4).

2.3.1.10. Jarra tipo Santrot 452 (1SAN452).

2.3.1.11. Jarra forma Unzu 17 (1UZ17).

2.3.1. 12. Jarra forma Unzu 8 (1UZ8).

2.3.1.13. Jarra tipo Tyers y Marsh 1A3 (1A3).

2.3.1.14. Jarra /botella con un asa Aguarod Tarazona I (1AGT1).

2.3.1.15. Jarra con un asa forma Aguarod V (1AG5).

2.3.1.16. Jarra con dos asas Aguarod V2 (1AG5 2).

2.3.1.17. Jarra con un asa Aguarod Va (1AG5a).

2.3.1.18. Jarra con un asa Aguarod Vb (1AG5b).

2.3.1.19. Jarra con un asa. Forma Aguarod VI (1AG6).

2.3.1.20. Jarra de la forma Aguarod VII (1AG7).

2.3.1.21. Jarra Aguarod VIII (1AG8).

2.3.1.22. Jarra de reborde moldurado. Botella con un asa. Forma Aguarod I (1AGB1).

2.3.1.23. Jarra forma Amondarain y Urteaga 1 (1AM-UR1).

2.3.1.24. Jarra tipo Tyers yMarsh B1 (1B1).

2.3.1.25. Jarra tipo Tyers yMarsh B2 (1B2).

2.3.1.26. Jarra tipo Tyers y Marsh B4 (1B4).

2.3.1.27. Jarra tipo Tyers y Marsh B6 (1B6).

2.3.1.28. Jarra tipo Tyers y Marsh B9 (1B9).

2.3.1.29. Jarra tipo Beltrán Lloris et alii, 1980 nº 2, pp. 142 y 148 (1BEL2).

2.3.1.30. Jarra de borde pellizcado. Forma 1C de Tyers y Marsh (1C).

2.3.1.31. Jarra tipo Tyers y Marsh 1D (1D).

2.3.1.32. Jarra tipo Tyers y Marsh 1F (1F).

2.3.1.33. Jarra forma Tyers y Marsh 1H (1H).

2.3.1.34. Jarra 1J de Tyers y Marsh (1J).

2.3.1.35. Jarra tipo Maja (1LUE1).

2.3.1.36. Jarra tipo Martínez 804 (1MAR804).

2.3.1.37. Jarra tipo Martínez 807 (1MAR807).

2.3.1.38. Jarra forma Martínez 809 (1MAR809).

2.3.1.39. Jarra tipo Martínez 811 a (1MAR811a).

2.3.1.40. Jarra tipo Martínez 813 (1MAR813).

2.3.1.41. Jarra forma Martínez 814 (1MAR814).

2.3.1.42. Jarra forma Martínez 819 (1MAR819).

2.3.1.43. Jarra tipo Martínez 902 (1MAR902).

2.3.1.44. Botella tipo Martínez 906 (1MAR 906).

2.3.1.45. Jarra tipo Martínez 911 (1MAR911).

2.3.1.46. Jarra con labio acanalado. 1P/ Martínez 812 (1P).

2.3.1.47. Jarra tipo Rechin 801 a (1RECH801a).

2.3.1.48. Jarra tipo Santrot 365/Benito 19 (1SAN365).

2.3.1.49. Jarra tipo Santrot 380 (1SAN380).

2.3.1.50. Jarra tipo Santrot 394 (1SAN394).

2.3.1.51. Jarra tipo Santrot 401 (1SAN401).

2.3.1.52. Jarra tipo Santrot 403 (1SAN403).

2.3.1.53. Jarra tipo Santrot 421 (1SAN421).

2.3.1.54. Jarra tipo Santrot 427 (1SAN427).

2.3.1.55. Jarra tipo Santrot 429 (1SAN429).

2.3.1.56. Jarra tipo Santrot 431 a (1SAN431a).

2.3.1.57. Jarra tipo Santrot 433 (1SAN433).

2.3.1.58. Jarra tipo Santrot 451a (1SAN451a).

2.3.1.59. Jarra tipo Santrot 460 (1SAN460).

2.3.1.60. Jarra tipo Santrot 474 (1SAN474).

2.3.1.61. Jarra tipo Santrot 475 (1SAN475).

2.3.2. Ollas.

2.3.2.1. Olla forma Aguarod I (2AG1).

2.3.2.2. Olla de borde triangular forma Aguarod 1A en Cerámica Común Tarraconense Aquitana (2AG1A).

2.3.2.3. Olla de borde alzado hacia el exterior, variante de la Cerámica Común Tarraconense Aquitana (2AG1B).

2.3.2.4. Olla forma Aguarod II/ Martínez Salcedo 711 (2AG2).

2.3.2.5. Olla forma Aguarod VI (2AG6).

2.3.2.6. Olla con cuello corto en Cerámica Común de la Tarraconense Aquitana forma 2AGB de Urteaga y López (2AUR-LO).

2.3.2.7. Olla forma Tyers y Marsh 2C2 (2C2).

2.3.2.8. Olla forma Tyers y Marsh 2D (2D).

2.3.2.9. Olla con cuello cilíndrico y decoración bruñida en la panza (2E).

2.3.2.10. Olla de borde plano o declinado al exterior con asa, variante de la Cerámica Común Tarraconense Aquitana (2MAR701b).

2.3.2.11. Olla tipo Martínez Salcedo 709 (2MAR709).

2.3.2.12. Olla Ostia II, 310; Hayes 198 (2OSTII, 310; HAY 198).

2.3.2.13. Olla con cuello corto recto y con molduras en el mismo (2RECH 58).

2.3.2.14. Olla forma Santrot y Santrot 355 (2SAN355).

2.3.2.15. Olla de borde exvasado con asa en Cerámica Común Tarraconense Aquitana forma 2GB2A de Urteaga y López (2UR-LO2A).

2.3.3. Vasos.

2.3.3.1. Vaso Hispánica 2 (3HISP2).

2.3.3.2. Vaso tipo hispánica 23 (3HISP 23).

2.3.3.3. Vaso de la forma Tyers y Marsh 3B (3B).

2.3.3.4. Vaso de la forma Tyers y Marsh 3C (3C).

2.3.3.5. Vaso de la forma Mayet 18 (3MAY18).

2.3.3.6. Vaso tipo Tyers y Marsh 3A (3A).

2.3.3.7. Vaso de la forma Benito 13 (3BEN13).

2.3.3.8. Vaso de borde vuelto hacia fuera. Tipo Benito 15 (3BEN15).

2.3.3.9. Vaso de borde ligeramente vuelto hacia fuera y un tanto engrosado al exterior. Tipo Benito 16 (3BEN16).

2.3.3.10. Vaso tipo Tyers y Marsh F1 (3BEN17).

2.3.3.11. Vaso de la forma BENITO 18 (3BEN18).

2.3.4. Cuencos.

2.3.4.1. Cuenco Forma Dragendorff 29 (4DRG29).

2.3.4.2. Cuenco Forma Dragendorff 30 (4DRG30).

2.3.4.3. Cuenco Forma Dragendorff 37 (4DRG37).

2.3.4.4. Cuenco forma Hispánica 5 (4HISP5).

2.3.4.5. Cuenco Forma hispánica 29 (4HISP29).

2.3.4.6. Cuenco Forma hispánica 30 (4HISP30).

2.3.4.7. Cuenco Forma Hispánica 37 (4HISP37).

2.3.4.8. Cuenco Forma Hispánica 37 T (4HISP37T).

2.3.4.9. Cuenco Forma Hispánica 40 (4HISP 40).

2.3.4.10. Cuenco Forma Mayet 19 (4MAY19).

2.3.4.11. Cuenco forma Mayet 33 o Unzu 13 (4MAY33).

2.3.4.12. Cuenco con borde desarrollado al exterior (4A).

2.3.4.13. Cuenco forma Aguarod I (4AGI).

2.3.4.14. Cuenco forma Aguarod 1.2 (4AG1.2).

2.3.4.15. Cuenco forma Aguarod II (4AG2).

2.3.4.16. Cuenco forma Aguarod III (4AG3).

2.3.4.17. Cuenco forma Aguarod 3.2 (4AG3.2).

2.3.4.18. Cuenco Aguarod IV (4AG4).

2.3.4.19. Cuenco forma Celsa 79.165 (4CEL79.165).

2.3.4.20. Cuenco forma Clínica 635 (4CLI 635).

2.3.4.21. Cuenco forma Clínica 80.14 (4CLI 80.14).

2.3.4.22. Cuenco con borde exvasado (4F).

2.3.4.23. Cuenco de borde exvasado (4H).

2.3.4.24. Cuenco forma Maja 1 (4MAJ1).

2.3.4.25. Cuenco forma Martínez 202 (4MAR202).

2.3.4.26. Cuenco forma Martínez 306 (4MAR306).

2.3.4.27. Cuenco forma Martínez 309 (4MAR309).

2.3.4.28. Cuenco forma Santrot 104a (4SAN104a).

2.3.4.29. Cuenco forma Santrot 115 (4SAN115).

2.3.4.30. Cuenco forma Santrot 130 (4SAN 130).

2.3.4.31. Cuenco forma Santrot 140 (4SAN140).

2.3.4.32. Cuenco forma Santrot 141 (4SAN141).

2.3.4.33. Cuenco forma Santrot 155 (4SAN155).

2.3.4.34. Cuenco forma Santrot 159a (4SAN 159a).

2.3.4.35. Cuenco forma Santrot 162/Martínez 307 (4SAN 162).

2.3.4.36. Cuenco en cerámica común Tarraconense Aquitana, antes 4GB (4UR-LO).

2.3.4.37. Cuenco forma Vegas 20 (4VEG20).

2.3.5. Platos.

2.3.5.1. Plato Forma Conspectus 12 (5CON12).

2.3.5.2. Plato Forma Conspectus 18.2 (5CON18.2).

2.3.5.3. Plato Forma Dragendorff 15/17 (5DRG15/17).

2.3.5.4. Plato Forma Dragendorff 17 (5DRG17).

2.3.5.5. Plato Forma Dragendorff 18 (5DRG18).

2.3.5.6. Plato Forma Dragendorff 19 (5DRG19).

2.3.5.7. Plato Forma Hermet 2/12 (5HER2/12).

2.3.5.8. Plato Forma Ritterling 1 (5RITT1).

2.3.5.9. Plato Forma Hispánica 4, similar a 5c (5HISP4).

2.3.5.10. Plato Forma Hispánica 15/17 (5HISP15/17).

2.3.5.11. Plato Forma Hispánica 17 (5HISP17).

2.3.5.12. Plato Forma Hispánica 18 (5HISP18).

2.3.5.13. Plato Forma Hispánica 36 (5HISP36).

2.3.5.14. Plato Forma Hispánica 39 (5HISP39).

2.3.5.15. Plato Forma Hispánica 6? (5HISP6?).

2.3.5.16. Plato Forma Hispánica 70 (5HISP70).

2.3.5.17. Plato Antes forma Mezquiriz 19 en Terra sigillata Hispánica (5HISP79).

2.3.5. 18. Plato Forma Hayes 23 b (5HAY23B).

2.3.5.19. Plato similar a 5J3 en cerámica común Tarraconense Aquitana (5CCAJ3).

2.3.5.20. Plato con borde simple vuelto hacia dentro (5J3).

2.3.5.21. Plato Martínez 103 (5MAR103).

2.3.5.22. Plato Martínez 107 (5MAR107).

2.3.5.23. Plato Santrot 54 (5SAN54).

2.3.5.24. Plato Santrot 60 (5SAN 60).

2.3.5.25. Plato trípode forma Santrot 75 (5SAN75).

2.3.5.26. Plato–trípode. Tipo Santrot 85a (5SAN 85a).

2.3.5.27. Plato forma Vegas 13 (5VEG13).

2.3.6. Copas.

2.3.6.1. Copa Forma Conspectus 31(6CON31).

2.3.6.2. Copa Forma Conspectus 32.1 (6CON32.1).

2.3.6.3. Copa Forma Conspectus 33.1 (6CON33.1).

2.3.6.4. Copa Forma Conspectus ¿36.4? (6CON/ ETT36.4?.

2.3.6.5. Copa Forma Conspectus 22.2 (6CON 22.2).

2.3.6.6. Copa Forma Conspectus ¿22. 5? 6CON22.5?.

2.3.6.7. Copa Forma Conspectus 23.1 (6CON23.1).

2.3.6.8. Copa Forma Conspectus ¿38? (6CON38?).

2.3.6.9. Copa Forma Dragendoff 11d? (6DRG11d?).

2.3.6.10. Copa Forma Dragendorff 22a (6DRG22a).

2.3.6.11. Copa Dragendorff forma 24/25 (6DRG24/ 25).

2.3.6.12. Copa Dragendorff forma 25/45 (6DRG25/45).

2.3.6.13. Copa Dragendorff forma 27 (6DRG27).

2.3.6.14. Copa Dragendorff forma 33 (6DRG33).

2.3.6. 15. Copa Dragendorff forma 35 (6DRG35).

2.3.6.16. Copa Dragendorff forma 42/Ritterling 14b (6DRG42).

2.3.6.17. Copa Dragendorff forma 46 (6DRG46).

2.3.6.18. Copa Haltern forma 7 (6HAL7).

2.3.6.19. Copa forma Hermet 9/ Stanfield 22a (6HER9).

2.3.6.20. Copa Forma Ritterling 5 (6RITT5).

2.3.6.21. Copa Forma Ritterling 8 (6RITT8).

2.3.6.22. Copa forma Ritterling 9 (6RITT 9).

2.3.6.23. Copa Forma Hispánica 10 (6HISP10).

2.3.6.24. Copa Forma Hispánica 24/25 (6HISP24/25).

2.3.6. 25. Copa Forma Hispánica 27 (6HISP27).

2.3.6.26. Copa Forma Hispánica 33 (6HISP33).

2.3.6.27. Copa Forma Hispánica 35 (6HISP35).

2.3.6.28. Copa Forma Hispánica 44 (6HISP44).

2.3.6.29. Copa Forma Hispánica 46 (6HISP46).

2.3.6.30. Copa Forma Hispánica 49 (6HISP49).

2.3.6.31. Copa Forma Hispánica 8 (6HISP8).

2.3.6.32. Copa Forma Hispánica 9 (6HISP9).

2.3.6.33. Copa Forma Mayet 3? (6MAY3?).

2.3.6.34. Copa forma Mayet 32 (6MAY32).

2.3.6. 35. Copa Forma Mayet 33-35/ 6H (6H).

2.3.6.36. Copa Forma·Mayet 33c (6MAY33c).

2.3.6.37. Copa Forma Mayet 34.

2.3.6. 38. Copa Forma Mayet 37.

2.3.6. 39. Copa Forma Mayet 38b (6MAY38b).

2.3.6.40. Copa Forma Unzu 3 (6UZ3).

2.3.6.41. Copa Forma Martínez 1101 (6MAR1101).

2.3.7. Morteros.

2.3.7.1. Mortero de forma Aguarod I (7AG1).

2.3.7.2. Mortero tipo II de Aguarod (7AG2).

2.3.7.3. Mortero de la forma Dramont D1 (7DR D1).

2.3.7.4. Mortero de la forma Dramont D2 (7DR D2).

2.3.7.5. Mortero de la forma Santrot y Santrot 183 (7SAN183).

2.3.7.6. Mortero forma Santrot 189 (7SAN 189).

2.3.7.7. Mortero de la forma Santrot 197/ Martínez 406 (7SAN197).

2.3.7.8. Mortero forma Santrot 198/ Martínez 408 (7SAN198).

2.3.7.9. Mortero de la forma Vegas 7a/ Dediles (7VEG7a).

2.3.7.10. Mortero de la forma Vegas 7b (7VEG7b).

2.3.8. Ánforas.

2.3.8.1. Ánfora tipo aquitana 1(8AQU1).

2.3.8.2. Ánfora tipo aquitana 2 (8AQU2).

2.3.8.3. Ánfora tipo Dressel 2/4 (8DR2-4).

2.3.8.4. Ánfora tipo Dressel 20 (8DR20).

2.3.8.5. Ánfora tipo Dressel 28? (8DR28?).

2.3.8.6 . Ánfora tipo Dressel 7-11 (8DR7-11).

2.3.8.7. Ánfora tipo Gauloise 12 (8G12).

2.3.8.8. Ánfora tipo Gauloise 4 (8G4).

2.3.8.9. Ánfora tipo Gauloise 5 (8G5).

2.3.8.10. Ánfora tipo Oberaden 74 o Gauloise 8 (8G8).

2.3.8.11. Ánfora tipo Haltern 70 (8HAL70).

2.3.9. Miscelánea: tapaderas, lucernas, opérculos…

2.3.9.1. Tapadera forma ¿Conspectus 54.1? ( ¿9ACON54.1? ).

2.3.9.2. Tapadera de forma 7 en TSH (9AHISP7).

2.3.9.3. Tapadera de “dolium” Aguarod 1 (9AAG1).

2.3.9.4. Tapadera de borde cuadrado exvasado hacia el exterior en Cerámica Común Tarraconense Aquitana (9AAM-UR2).

2.3.9.5. Tapadera de borde cuadrado de cerámica común en Cerámica Común Tarraconense Aquitana (9AAM-UR3).

2.3.9.6. Tapadera Celsa 79.15 (9ACEL79.15).

2.3.9.7. Tapadera Celsa 80.8145 (9ACEL80.8145).

2.3.9.8. Tapadera Luezas (9ALU).

2.3.9.9. Tapadera La Maja forma II (9AMAJ2).

2.3.9.10. Tapadera Martínez 607 (9AMAR607).

2.3.9.11. Tapadera forma Martínez 608 (9AMAR608).

2.3.9.12. Tapadera Ostia I, 261 (9AOSTI, 261).

2.3.9.13. Tapadera Ostia I, 262; Hayes 195 (9AOSTI, 262).

2.3.9.14. Tapadera Santrot 15 (9ASAN15).

2.3.9.15. Tapadera Santrot 20a (9ASAN 20a).

2.3.9.16. Tapadera Santrot 27 (9ASAN27).

2.3.9.17. Tapadera Santrot 7 (9ASAN 7).

2.3.9.18. Tapadera de borde simple o liso en Cerámica Común Tarraconense Aquitana (9AURLO1).

2.3.9.19. Tapadera tipo Vegas 62a (9AVEG62a).

2.3.9.20. Dolia Vegas 49/Martínez 1001 (9 DVEG49).

2.3.9.21. Embudo forma Mezquiriz 31 (9HHISP31).

2.3.9.22. Cantimplora forma Hermet 13 en sigillata hispánica (9HISP13).

2.3.9.23. Lucerna tipo Dressel 4, "Vogelkopflampem” o de cabeza de ave (9LADRES4).

2.3.9.24. Lucerna Dressel 9C/ Loeschcke IC (9LADRES9c).

2.3.9.25. Lucerna de volutas tipo Dressel 11 (9LADRES11).

2.3.9.26. Lucerna de disco tipo Dressel 20 (9LADRES20).

2.3.9.27. Lucerna de canal de tipo Dressel 5b o Loeschcke X (9LADRES5B).

2.3.9.28. Opérculo liso con un pequeño pomo macizo (9SBER4).

2.3. PROCEDENCIA DE LAS FÁBRICAS RECONOCIDAS EN OIASSO: ENSAYO DE IDENTIFICACIÓN.

2.4.1 Terra sigillata.

2.4.1.1. Terra sigillata itálica (TSI).

2.4.1.2. Terra sigillata sudgálica (TSS).

2.4.1.3. Terra sigillata hispánica (TSH).

2.4.2. Cerámica romana de paredes finas.

2.4.2.1. Cerámica de paredes finas itálicas.

2.4.2.2. Cerámicas de paredes finas gálicas.

2.4.2.3. Cerámicas de paredes finas del valle del Ebro.

2.4.2.4. Cerámica de paredes finas del área de Tarragona.

2.4.3. Lucernas.

2.4.3.1. Lucernas del valle del Ebro.

2.4.4. Cerámica común.

2.4.4.1. Cerámicas comunes extrapeninsulares.

2.4.4.1.1. Cerámicas comunes itálicas.

2.4.4.1.1.1 Engobe rojo-pompeyano.

2.4.4.1.1.2. Morteros.

2.4.4.1.2. Cerámicas comunes mediterráneas.

2.4.4.1.3. Cerámicas comunes gálicas.

2.4.4.1.3.1. Cerámicas de los talleres rurales de Aquitania.

2.4.4.1.3.2. Cerámica común beige/ amarillenta.

2.4.4.1.3.3. Cerámica común de pasta negra.

2.4.4.2. Producciones peninsulares.

2.4.4.2.1. Cerámica común Tarraconense Aquitana (antes Golfo de Bizkaia).

2.4.4.2.2. Cerámica común del valle medio del Ebro.

2.4.5. Ánforas.

2.4.5.1. Ánforas extrapeninsulares.

2.4.5.1.1. Ánforas mediterráneas orientales.

2.4.5.1.1.1. Ánforas Rodias.

2.4.5.1.2. Ánforas gálicas.

2.4.5.2. Ánforas hispánicas.

2.4.5.2.1. Ánforas Béticas.

2.4.5.2.2. Ánforas del valle del Guadalquivir.

2.4.5.2.3. Ánforas de Cádiz.

2.4.5.2.4. Ánforas de la Tarraconense.

2.4.5.2.5. Ánforas locales del área Oiasso.

3. LA CERÁMICA DE ÉPOCA ROMANA EN OIASSO-IRUN. VALORACIÓN GLOBAL Y CONCLUSIONES.

4. CATÁLOGO DE LOS MATERIALES: BASES DE DATOS.

5. BIBLIOGRAFÍA.

6. RESUMEN.

7. ANEXO: CATÁLOGO DE LOS MATERIALES DE LAS DISTINTAS INTERVENCIONES ARQUEOLÓGICAS DE OIASSO.




1. INTRODUCCIÓN.

El objetivo de este estudio es identificar y clasificar el extraordinario volumen de cerámica recuperada en diversas intervenciones arqueológicas realizadas entre 1992 y 2012 en el yacimiento arqueológico de Oiasso (Irun ( 1 ), Gipuzkoa). Alcanza la cifra de 127.953 fragmentos aproximadamente.

Para ello hemos aplicado una metodología de trabajo que todavía es novedosa en nuestro entorno, pero que, a pesar de que no todos los investigadores están de acuerdo con su uso, se está abriendo camino a pasos acelerados; nos referimos al sistema británico de tratamiento de cerámica desarrollado por el Museo de Londres (Orton y Hughes 2013), que parte del análisis de las pastas o fábricas, para añadir, posteriormente, el análisis tipológico y el decorativo.

 

Fig. 1. Localización de Oiasso (Irún, Gipuzkoa).

La colección estudiada, además del volumen, resulta de interés debido a la distinta naturaleza de los contextos de procedencia ya que los hay de tipo doméstico, industrial, portuario y/o, también, de usos especializados, como es el caso de los ambientes termales. 

Del mismo modo, la cronología es amplia y discurre entre poco antes del cambio de Era y los comienzos del siglo V d.C. aproximádamente, aunque el período comprendido entre el año 90 d.C. y el 150 d.C. es el que mayor número de registros ofrece con gran diferencia frente al resto.


( 1 ) Para la toponimia mayor y menor de los términos vascos se utiliza los topónimos oficiales y normativizados recogidos en la base de datos de la Viceconsejería de Política Lingüística de la Comunidad Autónoma Vasca.


 

Con todo ello es posible acercarse a la dinámica del uso y consumo cerámico por parte de la población de Oiasso. De hecho, el primer valor que se asocia a la cerámica es el de su carácter de ubicuidad, al tratarse de un material presente en cualquier yacimiento de época romana; el segundo, su indestructibilidad, a diferencia de otros objetos arqueológicos de madera, piel, hueso, etc. (Symonds 1997; Orton et alii 1997: 47). 

Además de lo anteriormente dicho, la cerámica es uno de los indicios más útiles para poder identificar -mediante el análisis previo de la fábrica/pasta, completado con los análisis tipológicos y decorativos- tanto el origen como la fecha de fabricación de las piezas, con independencia de su tamaño.

Como adelantábamos, el punto de partida del estudio es la existencia de una colección voluminosa con ejemplares de formas pertenecientes a diferentes categorías funcionales y con gran variedad de características macroscópicas. Contando con estas particularidades, se ha aplicado una metodología que conjuga diferentes tipos de análisis que, por otra parte, se han ido realizando de forma escalonada, complementaria y convergente.

Por lo que respecta al análisis e identificación de los tipos de pastas o fábricas se han tenido en cuenta tres fases: la primera fase ha consistido en la realización de exámenes visuales con lupas de x 20 sobre cortes frescos de los fragmentos cerámicos. 

A partir de la información obtenida se han establecido una serie de grupos en función de las características externas y de los componentes observados: cerámicas micáceas, arenosas, etc.; a continuación, en una segunda fase, se han llevado a cabo los análisis de lámina delgada y de Difracción por Rayos X. Y, por último, en la tercera fase, con los resultados obtenidos se han corregido y precisado los grupos identificados inicialmente. Al final del proceso se han diferenciado en la colección cerámica de Oiasso 95 tipos distintos de pastas; deestos, 43 corresponden a cerámica común, 17 a ánforas, 22 a paredes finas, 9 a lucernas y 4 a terrasigillata.

En lo que se refiere al estudio de las formas cerámicas, el sistema de clasificación se ha basado en el modelo tipológico desarrollado por el Departamento de Arqueología Urbana del Museo de Londres basado en la propuesta de Tyers y Marsh (1979). 

El equipo dirigido por C. Orton y A. Vince tuvo que enfrentarse en los 80 a la clasificación de grandes volúmenes de cerámica romana y medieval procedentes de las operaciones de Arqueología Urbana que venían realizándose desde los años 70 enla City londinense. 

La irrupción de los medios digitales en aquellos años incentivó además la realización de estudios estadísticos, resultando de aquellas reflexiones y ensayos un modelo de catalogación de formas que tenían en cuenta la función para la que habían sido fabricadas. 

En la propuesta inicial de Tyers y Marsh (1979), que se había formalizado con las colecciones recuperadas en las excavaciones de Southwark (Londres), había 6 grupos: el Grupo I (en cifras romanas en origen) incluía las jarras; el II, las ollas; el III, los vasos; el IV, los cuencos; el V, los platos; y el VI, las copas.

Cada grupo tenía sus variantes que se distinguían con letras y números. 

Sobre estos grupos iniciales, los especialistas del Departamento Urbano de Arqueología (DUA) sustituyeron la numeración romana por la arábiga y añadieron 3 grupos más: grupo 7, los morteros; grupo 8, las ánforas y un apartado de miscelánea, grupo 9, donde se incorporaron las tapaderas, lucernas, etc. 

El desarrollo de la propuesta les llevó a codificar con este sistema las formas conocidas previamente en la bibliografía, en un intento de universalización y estandarización de las formas de cerámica romana. Contando con este sistema de clasificación, en Oiasso se ha obtenido un corpus de 242 formas, distribuidos de la siguiente manera: 61 pertenecerían al grupo 1; 15, al grupo 2; 12, al grupo 3; 37, al grupo 4; 27, al grupo 5; 41, al grupo 6; 10, al grupo 7; 12, al grupo 8 ; y finalmente, 28, al grupo 9.

Para la clasificación de los repertorios decorativos también hemos trabajado con las referencias establecidas por el Departamento de Arqueología del Museo de Londres, habiéndose registrado un total de 39 modalidades que coinciden plenamente con los códigos y claves de la institución londinense.

Tenemos que hacer constar que nos ha sido posible contar con el método del Museo de Londres gracias a las relaciones de trabajo sustentadas en la trayectoria profesional de Mertxe Urteaga, quien trabajó en el año 1985 en Londres con el equipo del Departamento de Arqueología Urbana (DUA). A esa colaboración se debe la introducción en el País Vasco del método de excavación por registro estratigráfico también conocido como Harris Matrix System. 

Más adelante, la doctora Urteaga se encargó de importar el sistema de tratamiento de materiales arqueológicos y, concretamente, a partir del descubrimiento del puerto romano de Oiasso y la recuperación de colecciones cerámicas voluminosas, del modelo de clasificación cerámico. 

En 1997 en el marco de un proyecto europeo (Proyecto Caesar aprobado en la convocatoria Raphael), Robin Symonds se incorporó al equipo de Arkeolan y junto con Mertxe Urteaga y Mª del Mar López Colom, adaptaron el sistema del entonces MoLAS a las colecciones del puerto de la calle Santiago de Irún, formalizándose la transferencia metodológica y las bases de datos en las que hemos apoyado nuestro trabajo. 

Si en esos primeros momentos se establecieron en la intervención de la calle Santiago de Irún (CSI92) 51 fábricas, 97 formas y 18 decoraciones, al completar nuestro trabajo se han alcanzado 87 pastas/fábricas, 242 formas y 39 decoraciones.

Con estas pautas metodológicas hemos clasificado el total de los fragmentos extraídos-unos 127933 como hemos adelantado-de las intervenciones arqueológicas de Oiasso-Irún, objeto de análisis en el presente estudio. 

Con los resultados de la clasificación hemos avanzado, además, más allá de la sistematización de los materiales. 

Nuestro intento se ha traducido en un acercamiento a la identificación de los ámbitos de producción y distribución de las cerámicas presentes en Oiasso y, por esa vía, hemos obtenido información para reconstruir otra faceta más del papel jugado por este enclave en el contexto del Imperio.

 


1.1
BREVE INTRODUCCIÓN A OIASSO: CONTEXTO GEOGRÁFICO E HISTÓRICO.

El asentamiento romano de Oiasso se sitúa bajo el actual casco urbano de la ciudad de Irun, localizada en el Noreste de la provincia de Gipuzkoa (País Vasco), en la desembocadura del río Bidasoa, frontera natural entre España y Francia, en las coordenadas geográficas 43º 20´ 18´´N y 1º 47´ 21´´W. 

Se encuentra rodeado por el macizo granítico de Peña de Aia, el monte Jaizkibel, así como por los montes Erlaitz y San Marcial. Se trata de un territorio que ha desempeñado siempre un papel fronterizo, estratégicamente ubicado como lugar de paso o de salida de mercancías y con recursos naturales fácilmente accesibles desde la antigüedad.

Las fuentes clásicas grecolatinas se refieren a Oiasso como: Oiasoûna, en los textos griegos de Estrabón [IV.4.10], Oiarson [NH III.3.29] y Olarso [NH IV.20.110] en los latinos de Plinio, Oiassó [II.6] en Ptolomeo y, por último, Ossaron [IV.42] en el texto del Anónimo de Rávena, escrito hacia el siglo VII d.C.(Urteaga y Arce 2011: 83).

Como indican Barandiarán (1999: 123) y Urteaga (2008: 2) el reducido conjunto de reseñas repite la mención a un término geográfico por lo menos desde mediados del siglo I a.C. y se aseguran varios rasgos de este topónimo. 

Para Estrabón era una polis de los vascones, situada en el extremo dela vía que unía Tarraco con la frontera sudoccidental entre la Galia e Hispania, concretamente en la costa del Océano, señalando también que hacía frontera con Aquitania; Plinio el Viejo la vinculó con el Vasconum saltus; Ptolomeo la referenció geográficamente, tanto como polis (Oiassó polis), como un promontorio del Pirineo (Oiasso, akron Pyrénes); el Anónimo de Rávena la insertó entre las referencias geográficas de la vía que llevaba a Tarragona, y las reconstrucciones del fragmento primero de la Tabula Peutingeriana a partir del Orbis Pictus de Agripa, sitúan Oiasso en el vértice en el que confluyen la vía costera procedente de Brigantium (La Coruña), la del valle del Ebro procedente de Tarraco (Tarragona), y la de la Meseta desde Asturica Augusta (Astorga).

Las primeras referencias historiográficas de época moderna al término de Oiasso, como apunta Barandiarán (1999: 123), se encuentran en la obra “Suma de cosas cantábricas y guipúzcoanas” de Martínez de Zaldibia de mediados del siglo XVI; este autor diferenció entre“Oeaso/ciudad”, que la situaba en Donostia–San Sebastián, “Oeaso/promontorio o cabo”, que colocaba en Higer (Hondarribia-Fuenterrabia), y “Oeaso/bosque o paso de montaña” en Oiartzun; otros autores, como por ejemplo Gascue (1908: 564-473) a principios del siglo XX, optaron por reducir todas esas descripciones al territorio de Oiartzun, mientras que, desde una postura más matizada, Madoz, en la década de los años cincuenta del XIX, distinguió entre Oiarso/ciudad ubicada en algún lugar del moderno Oiartzun, Oiarso/promontorio o cabo en el de Higer, y Oiarso/lugar fronterizo o paso de montaña que “corresponde a la montaña en que está fundada la villa de Irun”(Barandiarán 1973: 23; 1999: 123).

Como indica Barandiarán (1999: 123) o, posteriormente, Urteaga (2008: 1) en cualquiera de los casos la vigencia del nombre Oiason/Oiarson en el actual Oiartzun, la memoria de las minas romanas de Arditurri y la ubicación en el contexto geográfico indicado por las fuentes literarias permitió mantener este binomio Oiasso-Oiartzun durante mucho tiempo; pero será a partir de la década de los cincuenta del pasado siglo (Michelena 1956: 69-94) cuando se comience a valorar otros emplazamientos más cercanos a la costa, caso de Irún. 

En esta valoración cobra importancia la propia etimología del topónimo. Urteaga (2008: 1) recoge la opinión de J. Gorrochategui por la que el nombre de Irún deriva del término protovasco o ibérico ilun que puede traducirse por ciudad; la misma etimología se repite en Iluro (Oloron y Mataró), Iliberris e Illiberris (Granada y Elne), Ilunberri (Lunbier), además de Iruñea (Pamplona–Pompaelo) e Iruña (Veleia). 

En esta nueva aproximación se suman otros aspectos como el emplazamiento de Irun, en consonancia con las noticias antiguas y, sobre todo, por las evidencias romanas recuperadas en el último tercio del siglo XVIII.

 

1.1.1 Historia de la investigación arqueológica en Oiasso.

1.1.1.1 Antes de la década de los 90 del siglo XX.

A través de los testimonios arqueológicos queda fuera de duda el establecimiento de Oiasso en este territorio de Irún. Aunque, en algunos textos como ya indicábamos en el apartado anterior, se ha mantenido la propuesta tradicional de situarlo en Oiartzun, dicha caracterización venía determinada por la similitud de los nombres, basada en la relación de Olearso-Oiartzun reconocida en la fundación de Villanueva de Olearso (Rentería) en el territorio del valle de Oiartzun y la existencia de minas romanas en este término en el bajo medievo (Urteaga 2006:85). 

Sin embargo, a mediados del siglo XX, comenzaron a valorarse otros emplazamientos, caso de Irún, tanto por la propia procedencia del nombre, como por la localización del lugar en armonía con las referencias históricas (Urteaga 2008: 1).

La primera mención a descubrimientos de época romana en la zona de Irun la hallamos en el discurso de admisión como académico en la Real Academia Española del doctor Camino en el año 1801 (Barandiarán 1973: 23; 1999: 123) donde se cita: “en el año 1790 se hallaron en dicho pueblo de (Irún), casi a orillas del río Bidasoa, cerca de los prados que llaman Beraun, junto a los Junkales, hasta donde alcanza el mar en sus crecientes, varios trozos de piedras y ladrillos de extraordinaria labor, y entre otros fragmentos tres medallas de oro, además de otra de cobre, todas romanas, y las únicas de que se tenga noticia haberse encontrado en Guipúzcoa”; según la identificación de Michelena una de ellas era un as de Augusto de la ceca de Caesaraugusta, desaparecida y posiblemente fechado en torno al año 3 a.C., y dos monedas de oro acuñadas en época de Adriano (Barandiarán 1999: 123).

Siguiendo con los hallazgos monetarios descontextualizados podemos añadir a la lista el conjunto de monedas descubiertas en Behobia en 1910-1920 que consta de once ases y tres dupondios acuñados por Tiberio, Calígula, Claudio, Nerón, Domiciano, Adriano, Antonino Pio, Faustina Joven y Lucila; en 1950, un as del emperador Tiberio de la ceca Turiaso; en 1968, un as de Vitelio (68-69) en el monte San Marcial; y, por último, en el año 1976 una moneda de Nerva del 96 d.C. en el fuerte de San Enrique de Hondarribia (Barandiarán 1973: 344-345; Rodríguez Salís y Martín Bueno 1981: 195-196; Fernández Ochoa y Morillo 1994: 148-152; Esteban 1997: 67).

En la década de los años sesenta del pasado siglo, concretamente en el año 1961, se puso al descubierto en la desembocadura del Bidasoa –en el fondeadero de Higer (Hondarribia/Fuenterrabia),una serie de hallazgos de época romana (Mezquíriz 1964: 24-41; Martín Bueno y Rodríguez Salís 1975: 331-333; Benito 1988: 123-163; Urteaga 1987: 111-122, Benito 2000: 151-157), asociados con restos de pecios. Con los primeros descubrimientos de la década de los sesenta del siglo pasado comenzaron las investigaciones arqueológicas en el casco de Irún. 

Así, pocos años después, en 1969, Jaime Rodríguez Salís llevó a cabo una excavación en la plaza del Junkal de Irún, donde se pudo recuperar una serie de materiales cerámicos de clara cronología romana que sorprendieron en su momento; es el caso de los testimonios de sigillata itálica, sudgálica -procedentes de los talleres de Montans y La Graufesenque- e hispánica. Junto con ellos se recuperó una variada colección de cerámicas comunes de producción local y/o regional, y paredes finas (Rodríguez y Luc Tobie 1971: 187-221; Lomas 1971: 397-423; Amaré 1987: 129-137; Esteban e Izquierdo 1990: 89-96; Esteban e Izquierdo 1995: 221-226; Sáenz Preciado 1992: 75-96). El conjunto se dató entre los 25 últimos años del s. I a.C. y el año 150 d.C. aproximadamente (Rodríguez y Tobie 1971: 205).

En 1971, Rodríguez Salís y Christiansen, aprovechando la restauración de la ermita de Santa Elena, llevaron a cabo una serie de sondeos en el interior que dieron resultado positivo. Ante la envergadura de los hallazgos, Ignacio Barandiarán con Manuel Martín-Bueno y Rodríguez Salís se encargaron entre 1971 de la excavación del interior de la ermita en su totalidad, además de la valoración del entorno exterior mediante una serie amplia de sondeos (Barandiarán et alii 1999: 23).

Como resultado se pudo registrar un total de 106 urnas de incineración, además de una serie de cimentaciones, asociadas con tres edificaciones funerarias. Bajo este nivel se reconoció una hilera de losas que se relacionaron con una vía de tránsito a cuyo lado se habría formado la necrópolis. Los enterramientos en este espacio debieron de comenzar en la segunda mitad del siglo I d.C. prolongándose hasta finales del siglo II d.C. Formando parte del cementerio se identificaron tres edificios, dos de planta cuadrangular y uno rectangular con forma de templo (con atrio y cella), que se construyeron siguiendo la misma alineación que la vía de tránsito. 

Para Urteaga y Arce (2011: 84) la de Santa Elena sigue el patrón de las necrópolis romanas: “(…) esta necrópolis contaba con varias construcciones funerarias importantes para uso de familias distinguidas que se alineaban en los bordes de la vía, y con enterramientos corrientes. Todos siguiendo el rito de la cremación y dispuestos en un espacio sagrado, previamente sancionado por las autoridades religiosas locales como indica el derecho funerario romano” (Urteaga y Arce 2011: 84).

Tras la intervención en la ermita de Santa Elena se paralizaron las investigaciones arqueológicas en el entorno de Irún hasta una década después (Urteaga 1997: 492). Por esas fechas comenzaron las prospecciones en las galerías mineras en las áreas de Altamira, Zubeltzu-Oiakineta-Elatzeta y de Belbio. 

En una primera fase se llevó a cabo el reconocimiento e identificación mediante criterios formales: tipo de sección, presencia de huecos para lucernas y talla fina de pico en las paredes; posteriormente, entre 1997 y 1998 se realizaron las intervenciones de comprobación mediante catas, resultando un conjunto de 22 unidades mineras romanas (Urteaga 2008: 10).

 

1.1.1.2 Después de la década de los 90 del siglo XX.

Como bien apuntan Gereñu et alii (1997: 470-471) será a partir del descubrimiento de una serie de instalaciones portuarias en la calle Santiago en el año 1992, cuando comience la investigación en esta área de referencia. Se produjo un cambio en el planeamiento de las intervenciones arqueológicas. 

Si antes del citado año las investigaciones venían marcadas por el interés de los propios arqueólogos, a partir de este momento el patrimonio investigado es considerado como una parte más de los recursos de la ciudad de Irún, habiéndose puesto en marcha varias acciones destinadas a su revalorización y recuperación. 

Esta trayectoria se justifica por la transcendencia de los descubrimientos realizados, modificando la visión que hasta la fecha se tenía de la “romanización” delos territorios septentrionales y del espacio guipuzcoano en particular (Fernández Ochoa y Morillo 1994; Urteaga 2008: 24).

Fig. 2. Localización de los trabajos arqueológicos en Oiasso (Irún), según Urteaga y Arce (2011).

Cronológicamente, los registros arqueológicos de carácter portuario se repitieron tras la excavación de la calle Santiago en el solar de Santifer (1993), el de Paternayn en el nº 29 de la calle Santiago (1994), Tadeo Murgia (1996 y 1998), en los solares nº 27 y 24-26 en la calle Santiago (2001), y el solar de la calle Santiago 27-29 y Bidasoa (2008). 

Junto a esta serie de intervenciones con resultados positivos, otras los tuvieron negativos: calle Bidasoa, Avenida de Salís, zona inferior de Santiago, etc. 

Además, de los registros portuarios, se han identificado otros testimonios asociados con la ocupación urbana de Oiasso como son una herrería en la calle Beraketa (1997), el complejo de las termas (1996, 2002 y 2005) y una gran terraza en la que se extendía el área urbana romana bajo las plazas San Juan y Jenaro Echandía (2010 y 2012). 

Todas estas evidencias y otras menores, como las registradas en el parque de la Sargia o en las huertas de las Madres Auxiliadoras entre otras, añadidas a referencias topográficas, documentos sobre el proceso de colonización y urbanización de las marismas, fuentes cartográficas y observaciones geológicas, han permitido establecer un trazado de la trama urbana de Oiasso (Urteaga y Arce 2011: 102).