Vitoria-Gasteiz Arqueológica.


 
 

 

Arkeologi Ikerketa-Investigación Arqueológica.

A.23.4. Regadío en la zona de Valles Alaveses. Zona 4.

Dirección: Leandro Sánchez Zufiaurre.

Financiación: Constructora Pirenaica S.A.

Archaeological monitoring of the implementation of an irrigation system in Valdegovía, documenting the stratigraphy of various archaeological sites dating from the Chalcolithic to the modern era, as well as various ethnographic elements.


Se resumen los resultados del control arqueológico realizado durante las obras del «Proyecto de transformación en regadío de la zona de Valles Alaveses. Zona 4», realizado entre noviembre de 2009 y junio de 2011. Para este proyecto se diseñó una completa y detallada planificación, adecuada a las inevitables afecciones que se iban a producir sobre el Patrimonio Cultural, revirtiendo en conocimiento dichas afecciones.


Prospección arqueológica.

La primera propuesta de trazado presentada fue objeto de una prospección con el objetivo de verificar que no existía afección directa a ninguno de los yacimientos ya catalogados y que no se registraba ningún indicio arqueológico nuevo. Durante la prospección, además de comprobar la afección del trazado a los yacimientos arqueológicos ya conocidos y documentar aquellas estructuras arqueológicas y/o dispersión de materiales que nos indicasen la presencia de yacimientos no conocidos, se documentaron varios elementos nuevos que se iban a ver afectados por el trazado propuesto: varios muros de delimitación de parcelas, un molino en el arroyo del Valle, un puente sobre el arroyo de Pinedo y una Chabola o Cabaña de pastores.


Documentación de elementos.

Posteriormente se definieron trabajos de documentación arqueológica y topográfica para cada uno de los elementos identificados durante la prospección y que recibían un impacto directo de la obra. El objetivo del trabajo topográfico fue obtener la documentación geométrica de cada uno de los distintos elementos.


Sondeos arqueológicos previos.

Tras la prospección se realizó una valoración de los impactos que la propuesta del trazado realizaba sobre los yacimientos conocidos, estableciendo la realización de sondeos valorativos en sus entornos, con el fin de documentar estructuras o material arqueológico, planificar actuaciones acordes a cada una de las casuísticas o, incluso, proponer la variación del propio trazado.

 

Fondo de Cabaña de La Trevanta (Basabe).

En uno de los cuatro sondeos realizados se documentaron dos posibles hogares, que certifican la existencia de un yacimiento arqueológico, hasta ahora documentado en superficie. Estas estructuras se encontraban a casi 2 metros de profundidad y no se veían afectadas por la zanja.

 

Poblado de Ribalpuesta (Gurendes).

Durante la excavación solamente se documentó un posible agujero de poste, de dudosa adscripción y muy aislado, así como cinco fragmentos de teja. Con los datos que hemos obtenido no hemos podido verificar la existencia de yacimiento en esta zona, quedando delimitado, probablemente, en la zona más al W.

 

Explotación agrícola de El Llano (Gurendes).

En uno de los tres sondeos abiertos se documentó un muro de unos 6 metros de longitud por 3 metros de ancho. Los rellenos asociados al muro contenían cerámica de época moderna, con una cronología entre el siglo XVI y el siglo XX; gracias a los datos aportados por los habitantes de Gurendes, consideramos que las estructuras aparecidas forman parte de una parcelación de huertos de época contemporánea.

Por otro lado, los sondeos fueron negativos en los yacimientos del Fondo de Cabaña de Los Llanos (Villanañe) y en la Explotación agrícola de Alagüero (Villanañe).

 

Control arqueológico.

Los trabajos del equipo de control de obra consistieron en la prospección de una serie de modificaciones del trazado inicial, el control del desbroce mecánico previo a la realización de la zanja, el control a pie de obra de la propia zanja, visitas periódicas para fotografiar la restitución de los terrenos y la realización de una serie de actuaciones especiales.

Las modificaciones del trazado original afectaban directamente al yacimiento de La Arena (Bóveda) y lo acercaban sustancialmente al yacimiento de La Serna (Tobillas), afectando, también, al entorno de la iglesia de S. Juan Evangelista (Acebedo). La prospección de estos espacios nos ofreció varias dispersiones de materiales, pero no se identificó ninguna estructura en superficie. Por ello se decidió realizar nuevos sondeos valorativos en el entorno de estos yacimientos.

Los sondeos realizados en el entorno de los yacimientos de La Arena y del Fondo de Cabaña de La Serna resultaron nulos en cuanto a interés arqueológico, identificándose una serie de rellenos de cultivo sobre el substrato natural. Sin embargo, en uno de los sondeos abiertos en las proximidades de la Iglesia de S. Juan Evangelista se documentaron varias estructuras que certifican la existencia de un yacimiento arqueológico, que sería el emplazamiento primitivo del propio pueblo de Acebedo. Como medida correctora de esta actuación se propuso la excavación de una franja de 10 por 80 metros, excavación que ha sido publicada en el número anterior de esta revista ( 48 ).


( 48 ) L. Sánchez Zufiaurre y E. Laskibar Gorriz. «Iglesia de San Juan Evangelista de Acebedo». Arkeoikuska, 2010, pág. 134-138.


 

De manera resumida, podemos decir que se trata de una aldea altomedieval (siglos IX-XI) con diferentes zonas de actividad: doméstica, productiva (hornos) y agraria (terrazas de cultivo).

Los trabajos de control de obra se realizaron de forma periódica ya que la mayoría de las obras se centraron en la realización de las 4 balsas, una presa y los 40 kilómetros de longitud de zanja, que discurrían en la mayoría de su trazado por zonas sin aparente riesgo arqueológico. En determinadas zonas, debido a la presencia de varios yacimientos arqueológicos, el control de obra fue mucho más directo, a pie de máquina, tanto en el desbroce como en la apertura de la zanja. Durante esta fase de trabajo se documentaron una serie de estructuras:


Silo en el entorno del yacimiento de La Serna (Tobillas).

Se trata de un silo de sección en forma de campana de unos 97 centímetros de profundidad, 160 centímetros de diámetro en la boca, 110 centímetros en la parte central y 173 centímetros en la base, que es plana y un tanto irregular. Estaba amortizado por dos rellenos: el inferior era una tierra de color marrón grisácea, con pequeños carbones y bastantes piedras de caliza de tamaño medio; el relleno superior era de tierra de color gris, de mayor compactación, con gran cantidad de carbones y sin piedras. Se documentó muy poco material en ambas amortizaciones, solamente algunos fragmentos cerámicos y algún hueso muy fragmentado.

Debido a la cercanía del yacimiento del Fondo de Cabaña de La Serna, parece razonable pensar que esta estructura de almacenaje está asociada al propio yacimiento. En general, la bibliografía coincide en señalar que se trata de un yacimiento de poca entidad, en relación con una cabaña o choza, que principalmente se conocen básicamente a nivel de prospección, con la recuperación de algunos materiales. En general los materiales asociados a estos yacimientos presentan un arco cronológico bastante amplio, documentando fases desde el Eneolítico-Bronce hasta la romanización. En nuestro caso, las cerámicas recuperadas pertenecen a la protohistoria. Aún no conocemos con claridad la entidad de este tipo de yacimientos, identificados en general con explotaciones agrícolas de pequeño tamaño.

 

Cuatro silos en el entorno del yacimiento de Los Llanos (Villanañe).

Se trata de cuatro estructuras de plantas circulares y ovaladas realizadas en el sustrato natural, bastante arrasadas y con amortizaciones con cerámica prehistórica. Su interpretación es complicada ya que se encontraban muy arrasadas por las labores de cultivo, pero parecen haber sido silos de almacenaje, reutilizados como basureros en su momento final de uso, conformando un espacio específico para estas actividades al margen de las estructuras de habitación, del cercano yacimiento del Fondo de Cabaña de Los Llanos. Las cronologías de los materiales aparecidos (cerámica, material lítico) remiten al Calcolítico.

 

Silo de El Llanillo.

En una zona llamada El Llanillo se documentó un silo de sección triangular de unos 95 centímetros de profundidad, 43 centímetros de diámetro en la boca, 1 metro en la parte central y 138 centímetros en la base, que es irregular con buzamiento hacia el norte.

Estaba amortizado por un único relleno de tierra muy arcillosa, de color negruzco, con pequeños carbones y bastantes gravas. Parece tratarse de un silo de almacenaje, amortizado posteriormente con restos de arcillas y carbones. Desconocemos su cronología pues la muestra de cerámica recuperada era muy poco significativa.

 

Valoración final.

Los trabajos del equipo de control permitieron la documentación topográfica y fotográfica exhaustiva del puente del arroyo Pinedo, del molino del arroyo del Valle, así como de varios muros de delimitación, que sin llegar a tener la importancia patrimonial de los otros elementos, nos permite un acercamiento a la distribución parcelaria tradicional de esta zona.

Por otro lado, de los ocho proyectos de realización de sondeos arqueológicos, cuatro resultaron positivos (La Trevanta, Ribalpuesta, El Llano y la Iglesia de San Juan Evangelista), ofreciendo diferentes estructuras de mayor o menor entidad; en el caso de los sondeos realizados en el entorno de la iglesia de San Juan, derivaron en una excavación de mayor entidad y en la documentación del asentamiento de Acebedo.

Por último, se documentaron una serie de silos (La Serna, Los Llanos y El Llanillo) gracias al propio control de obra. En los casos en los que los materiales nos lo han permitido, hemos podido datar estos silos entre el Calcolítico y la Protohistoria.

Gracias a los yacimientos registrados, hemos podido documentar arqueológicamente la ocupación de este territorio desde el Calcolítico hasta la Edad Moderna.



L. Sánchez Zufiaurre y A. Rodríguez Costas.

 


 

 


VITORIA-GASTEIZ.