Vitoria-Gasteiz Arqueológica.


 
 

 

Arkeologi Ikerketa-Investigación Arqueológica.

A.25.2. Castro de Urisolo y cavidades de Urisolo y Goba de Unda.

Dirección: Armando Llanos Ortiz de Landaluze; María Nieves Urrutia.

Financiación: Ministerio de Cultura-Instituto Alavés de Arqueología.


The result of the stratigraphic sondages carried out in Castro de Urisolo, dating from the Iron Age, and in the cavities located nearby: Urisolo Cave and Unda Goba. The results revealed an area defended by two walls, as well as remains of a dwelling inside. One of the cavities has been linked to the development of the fort, and was probably used for ritual purposes.


Este castro se conoce como tal, desde 1963, pero salvo algunos materiales cerámicos recogidos en los vertederos de las laderas que indicaban su pertenencia a momentos de la Edad del Hierro, no se había realizado ninguna investigación que aportase datos sobre su estructura y periodo de ocupación y desarrollo. Teniendo en cuenta la importancia de este enclave en los caminos hacia el norte y oeste, planteamos una intervención que tratase de poner en claro, todos estos aspectos. A ello se sumaba la existencia de dos cavidades enmarcadas en su entorno: la Goba de Unda y la diaclasa-cueva de Urisolo, vinculadas por su proximidad, con el castro. En la primera de estas cavidades ya realizamos, en 1964, un pequeño sondeo en su entrada. En cuanto a la segunda, fue en el 2000 cuando nos llamó la atención su estructura y situación, comenzando los trabajos en ella, en el 2010.

De los resultados obtenidos, tanto en el castro como en las cavidades, trata este resumen. En la campaña de excavaciones de sondeos estratigráficos, llevadas a cabo durante el año 2011, pudieron obtenerse unas conclusiones que han permitido aclarar muchos de los interrogantes planteados.

Esta intervención en el Castro de Urisolo, Cueva de Urisolo y Goba de Unda, ha permitido relacionar, por primera vez, dentro de un conjunto estructural, un espacio de desarrollo de vida, con otros espacios en cuevas, que presentan unas características diferentes, pero indudablemente concatenadas a este poblamiento de la Edad del Hierro.

Se ha podido confirmar la existencia de la ocupación de un espacio de carácter castreño creándose un poblamiento que tiene su origen en el Bronce Final/Edad del Hierro, habiéndose podido delimitar su superficie y sistema defensivo. Con los sondeos realizados en su interior se ha podido deducir como pudo ser su urbanismo y definir aspectos constructivos de sus defensas muradas. Con los materiales arqueológicos recuperados, se ha podido obtener una tabla de formas cerámicas paralelizables con las de otros
yacimientos similares, tanto de poblados alaveses como de otros de espacios geográficos más lejanos, así como un conocimiento de su ajuar en cuanto a recipientes y usos. En menor medida otros objetos están aportando datos de su dedicación artesanal.

Lo mismo ocurre con su régimen alimenticio de carácter cárnico, que el estudio llevado a cabo por P. M. Castaños y J. Castaños, indica una mayor dependencia de las especies domésticas que de las salvajes a lo que habría que añadir las muestras de moluscos que aporta el dato del consumo de recursos dulceacuícolas y marinos.

En cuanto a otro aspecto, la intervención en la cueva de Urisolo ha puesto de manifiesto algo desconocido, hasta la actualidad en Álava, con estas características, en yacimientos de la Edad del Hierro, relacionando cultos y creencias con lugares de habitación, dentro de un mismo espacio poblacional.

Lo que sí parece, es que transcurren algunos siglos entre el asentamiento inicial del Castro y el cierre por colmatación de la cueva.

También, y aunque en momentos posteriores a la ocupación del castro, es de interés la localización de objetos claramente medievales que pueden relacionarse con un hecho histórico concreto, como es el de la Batalla de Arrato, hacia el año 1200, que bien pudo desarrollarse en este lugar aprovechando la estructura castreña existente.


La memoria completa de esta intervención puede consultarse en: Estudios de Arqueología Alavesa. Tomo 27.

 

 

A. Llanos Ortiz de Landaluce.

 


 

 


ZUIA.