Vitoria-Gasteiz Arqueológica.


 
 

 

Arkeologi Ikerketa-Investigación Arqueológica.

A.25. ZIGOITIA.

A.25.1. Castillo de Zaitegi (Letona).

Dirección: Mario Puyal.

Financiación: Ayuntamiento de Zigoitia.


The first archaeological intervention phase in the area around San Bitor Chapel (Letona) confirmed the location of small castle on this site, probably built to defend the Zaitegi holdings although evidence suggests that part of the fortification was used to build the chapel. The sondages carried out during the course of the intervention enabled us to study the structural remains of the fortress: tribute tower, remains of the walls and the circular towers, as well as their rumble. An important collection of medieval ceramic pieces, domestic animals and coins was also recovered, confirming the prolonged use of the site up until the 15th century. The archaeological intervention forms part of a broader study on the defensive holdings of the area during the 12th century. However, its main value lies in its proximity to the Alavan capital city (located just 10 kilometres away) and its establishment as a holding around about the same time: Vitoria in 1181 and Zaitegi in 1189. It is also interesting due to the role it played in defending the new border created by the kingdom of Navarre and Castile in 1179, following the treaties of London in 1176. This similarity increases the value of the analysis of the various construction methods used in both fortresses, since the one in Zaitegi was probably built by master builders who had participated in the improvements or defensive construction of the town-holding of Vitoria.


Introducción.

En octubre del año 2010 se gestionó el proyecto tras una reunión con el ayuntamiento de Zigoitia en la que se planteó una intervención arqueológica en el entorno de la ermita de San Bitor, punto donde se sitúan los restos del castillo-tenencia de Zaitegi.

Los diferentes estudios realizados en tenencias del siglo XII como los intervenidos en Aitzorrotz ­Gipuzkoa­ e Irurita ­Navarra­ precisaban de una intervención en un punto defensivo sito en la parte oeste del territorio con el fin de seguir desarrollando nuestra investigación. Esta tiene como fin un análisis del espacio defensivo o distrito con un epicentro definido pero también su conexión con otros puntos. Así mismo la intervención seguiría aportando datos sobre el hábitat en estos pequeños castillos, sus formas de construcción con las tecnologías de la época y como no, su cronología para saber de su creación, utilización y abandono. Son sin duda los puntos diseñados para el trabajo propuesto por lo que era necesario ahondar en puntos geográficos dispares pero bajo un contexto de creación semejantes y fue así como presentamos el proyecto de intervención en el castillo de Zaitegi.

 


Historia.

Debemos remontarnos al reinado del navarro Sancho el Sabio (1133-1194) y el tratado de paz firmado entre Castilla y Navarra tras la guerra producida entre ambos reinos entre 1163 y 1173 donde se acordara un pacto, con el arbitraje de Enrique II de Inglaterra, que terminó por plasmarse el 15 de abril de 1179. En él se acordará por ambas partes acatar la sentencia del rey de Inglaterra si bien no fue de la satisfacción de ninguna de las dos partes. Navarra buscaba recuperar los territorios históricos de tiempos de García el de Nájera -1035-1054 y Castilla hizo otro tanto con la frontera de 1076 o tras las marcas fronterizas establecidas a la muerte del rey navarro Sancho IV el de Peñalén. Las delimitaciones entre ambos reinos quedaron de la siguiente manera:

Y yo, Don Alfonso, Rey de Castilla, he dado al rey Don Sancho de Navarra, Leguín y Portilla, y le he dado el castillo que tiene en Godín. Y, además de esto, yo, Don Alfonso Rey de Castilla, doy por quito a vos. Don Sancho, Rey de Navarra y de Álava, a perpetuo para vuestro reino, conviene a saber: desde Içiar y Durango, que quedan dentro de él, exceptuando el castillo de Malvecín.

La Rioja, Bizkaia, y la estratégica zona del Ebro alavés, hasta la fortaleza de Morillas, pasan definitivamente a manos castellanas, por lo que las fronteras al norte corresponden al Duranguesado, y parte de Álava, o hasta el río Bayas, en la Llanada Alavesa, lo que obliga a Sancho VI a reorganizar la defensa.

Es así como en el año 1181 funda la villa de Vitoria sobre la aldea llamada Gasteiz, y crea nuevas tenencias, como Zaitegi ­1189­, Aitzorrotz ­1184­, Arluzea ­1181­, Treviño ­1181­ y Antoñana ­1181­.

En la sección de Códices y Cartularios del Archivo General de Navarra recabamos información de los tenentes de Zaitegi:

1189 Don Furtado a Zaytegui.

1189 «Furtado Çaytegui».

1191 idem Çahitegui.

1192 Furtado de Alava Çaitiegui.

1193 Furtado de Alava Çaitegui.

1194 Enego Lupi de Mendoza en Çahitegui.

1194 Iñigo López de Mendoza en Zaytegui.

1195 Eneco de Mendoza en Cahitegui.

1195 Don Iñigo López de Mendoza a Zaitegui.

1196 Ennego Lopiz de Mendoza Çaytegui.

1197 Eneco Lopiz de Mendoza Çahytegui.

1198 Furtado Çahitegui.

1199 Fue conquistado por los castellanos.

En el año 1200 las tropas castellanas de Alfonso VIII invadieron el reino de Navarra en su parte occidental y mientras realizaban un asedio de la tenencia de Vitoria comenzaron a controlar todo el territorio conquistando todas las tenencias defensivas. Zaitegi era una de las más próximas a la capital y por tanto debió conquistarse nada más iniciarse el asedio de la ciudad de Vitoria.

La relación de castillos navarros que mantuvieron la defensa del reino en el siglo XI los describe el arzobispo Rodrigo Ximénez de Rada quien da noticias concisas de ellos en la crónica que describe de la conquista castellana.

Post hoc Rex nobilis Aldefonsus volens Regis Navarrae injurias vindicare, cum Rege Aragonum fideli amico congregavit exercitum in Navarram, et obtinuerunt Ruchoniam et Ajuare, que Regi Aragonum Navarramt- Ataque del Roncal y valle de Aibar.

Obtinuerunt etiam Inzuram et Mirandam, quae Regi nobili remanserunt. Et sic patratis varis vastatiombus, ad propria est reversus- (Castillos de Miranda e Inzura).

Iterum autem rex castellae nobilis Aldefonsus, coepit Ibidam et Alabam infestare, et obsidione diutina Victoriam impugnavit- (asédio de Vitoria en 1199).

Obtinuit ataque Rex nobilis Aldefonsus Victoriam,

Ibidam Alabam, et Guipuscuam, et earum terrarum munitione a castra, praeter Trevinium, quod fuit postea commutatione Inzurae datum sibi. Mirandam etiam dedit commutationes simili pro portella. Se dirigió mientras el ataque a Gipuzkoa y Treviño.

Sanctum Sebastianum, Fontem Rapitam, Beloagam, Zaquitagui, Aircorroz, Asluceam, Arzorociam, Victoriam veterem, Maranionem, Aussam, Athavit, Iruritam et Sanctum Vicentum.

Es decir los castillos de San Sebastián (Mota), Fuenterrabia (Hondarribia), Beloaga, Zaitegi, Zaldiaran (Picorroz), Arluzea, Aitzorrotz, Vitoria la vieja, Marañón, Ausa, Ataun, Irurita y San Vicente.

Situación de los puntos intervenidos en la Primera Fase de actuación:

1. Interior de la ermita.

2. Túmulo norte, posible orientación de muro de cierre.

3. Zona interior a la torre del homenaje, parte este del yacimiento.

4. Limpieza y localización de algunos elementos defensivos.

 

Sondeo nº 1. Interior de la Ermita.

El sondeo realizado en la ermita se limitó a la retirada de gran cantidad de tejas del derrumbe del tejado, un estrato semejante pero con restos de carbones que identificamos con el incendio ocurrido en la ermita previo al derrumbe del tejado y por último, el suelo de la misma. Este se encuentra en perfectas condiciones y se trata de un suelo de losetas y un escalón que conservaba pintura rojiza de acceso al pequeño altar donde se encuentra la hornacina donde se situaba la figurilla de San Bitor.

Una vez concluida la limpieza y toma de fotografías de la zona de actuación, optamos por cerrar el sondeo ya que consideramos que es un elemento que debe preservarse y por ello creemos que sería muy interesante continuar su excavación en sucesivas campañas. El fin es el de conservar esta estructura para una posible reutilización del suelo cuando se restaure la ermita del pueblo, futuro objetivo para los vecinos de Zigoitia, Zaitegi y Letona.

Por este motivo nos detuvimos y volvimos a ocultar el sondeo protegiéndolo con tela geo textil en previsión de una campaña posterior que contemple un análisis de todo el suelo en el interior de la ermita.


Sondeo nº 2.

Como anotamos en el proyecto inicial, elegimos un punto donde se apreciaba un túmulo de forma rectilínea que identificamos como un posible resto de muro y que podría formar parte de un lienzo perteneciente a la estructura de defensa del castillo puesto que sigue la línea de muro en el ángulo N del mismo.

Con estas premisas iniciamos su estudio para confirmar la existencia de esta posible defensa y poder situar la trayectoria del muro de cierre de la fortaleza en su parte norte.

Los estratos iniciales indicaban relleno por acumulación de piedras y tejas de desecho de la ermita, posiblemente con la intención de limpiar la planicie.

Posteriormente surgió un estrato de ceniza sin carbones, de combustión de vegetal como hierba y bajo la capa de ceniza uno más oscuro, con restos de argamasa y carbones que contenía una gran cantidad de fragmentos de cerámica medieval y alguna moneda castellana que dejaba clara la utilización del castillo hasta al menos el siglo XIII.

Tras retirar los estratos de relleno medieval con algunas piedras colocadas intencionadamente llegamos a la roca madre, que denominamos S2-UE9.

Sería destacable señalar que hemos localizado varios restos de argamasa pegada y que posiblemente corresponda a la base del cimiento de alguna estructura que no hemos podido localizar con precisión ante la escasez de restos materiales en el sondeo. Igualmente hemos encontrado parte de restos de argamasa en la zona SO, adosada a la roca,
como una placa poco uniforme o localizada en zonas. Será preciso esperar a la ampliación del sondeo y a la localización de la trayectoria del muro para poder estudiar en conjunto las formas de la roca, de las piedras que están dispuestas en la parte W del sondeo, y el uso de esa argamasa en la base. Hasta el momento son conjeturas.

En conclusión podemos decir que el túmulo situado en el vértice de la cima resultó ser por un parte una acumulación de piedras y tejas de la ermita en alguna fase de reparación y bajo sus restos aparecieron estratos de fase medieval, con gran cantidad de material cerámico, y una fase indeterminada de capa de incendio entre fases de abandono o relleno acumulado.

La moneda castellana corresponde al monarca castellano Sancho IV el Bravo, datado en 1284-1295, que podría aportar una datación, si bien son estratos de nivelación o relleno acumulado en un punto de la cima y por tanto no sirven para dataciones de fase de ocupación.

 

Sondeo nº 3. Zona torre del homenaje.

El siguiente sondeo se sitúa en el interior de una supuesta «Torre» pentagonal o del homenaje debido a su porte y presencia dentro del recinto de la fortificación.

Nos situamos en la parte contigua a la cabecera de la ermita, en su parte exterior, dirección este, y delimitamos nuestra superficie a intervenir por un muro lineal a ambos lados: norte y sur, además de la propia pared de la ermita que formaba parte del torreón. 

Cabe decir que parte de la ermita aprovechó el muro medieval para contar con un potente contrafuerte.

El muro de la ermita tiene 1,5 metros en su parte sur.

Las medidas son de 4 por 2 metros. Un espacio que comprende aproximadamente un 40% de la superficie total del interior de la torre cuyos muros son fáciles de distinguir.

Al retirar los estratos iniciales y los diferentes rellenos de acumulación de piedras de diferentes tamaños y tierra aparecen unos estratos que denominaremos UE11 y UE12 con gran cantidad de fragmentos cerámicos de tipo medieval.


A la izquierda: Foto panorámica del sondeo dentro del contexto de la ermita. A la derecha: vista general de la parte inferior de la estructura. Restos de relleno del muro y sobre el las raíces de un árbol que desmoronan poco a poco el paramento.



La tipología de la cerámica es semejante a la encontrada en el segundo sondeo, es decir de tipo común, sin restos vítreos, destacando por lo general colores rojizos 2.5 yr y marrones 5yr, con restos de manchas de fuego o utilizadas para cocina, pastas con micas para cocciones oxidantes y con algunos óxidos y cuarzos como desengrasantes para las de cocción reductora además de contar con adornos típicos de estriado fino en el cuello, borde triangular moldurado o engrosado fino y asas rectas o con ungulaciones. Son restos de vasijas comunes entre los siglos XII-XIV.

La retirada de estos primeros estratos facilitó el análisis de las estructuras de la torre y el hallazgo de un vierte aguas con un profundo canal subterráneo.

Sin duda, la planta inferior del espacio de la torre fue usada como depósito de agua, algo no descabellado puesto que ya tenemos datos de un aljibe semejante en el castillo de Pintano, Roncal-Navarra-.

Por último llegamos a niveles de tierras más plásticas, sin restos pétreos ni cerámicos que indicaran relleno denominados UE 13, UE 14 con restos de cal disgregada y carbones, y UE 15, con una fina capa de ceniza y carbones. En este punto decidimos paralizar el sondeo por lo que decidimos proteger el sondeo con tela geo-textil y cubrirlo hasta cierto nivel como medida de protección en previsión de continuar al año siguiente.

 

Sondeo nº 4. Muro norte junto al torreón.

Paralelamente a la intervención del sondeo 3 y a la vista de las investigaciones realizadas en torno a la ermita, creímos necesario abrir una nueva línea de investigación para poder comprender mejor parte del conjunto defensivo de Zaitegi, por lo cual, optamos realizar una pequeña cata entre los sondeos 2 y 3 o parte norte.

El fin de la misma era estudiar la disposición de la estructura defensiva, que se aprecia a simple vista, pero en muy mal estado de conservación debido a la vegetación que se abre camino y desplaza los cimientos. Cabe destacar la presencia de un árbol, justo en la parte central del paramento, que seguro habrá destruido buena parte de ella en su tramo central.

Con esta idea procedemos a su excavación pero con la idea de ser un estudio sobre la estructura proyectada desde la torre con el fin de saber de su estado para intervenir sobre su consolidación en un futuro próximo.

Tres retirar parte del manto vegetal apareció la estructura muy deteriorada a lo largo de la zanja planteada.

Posteriormente al retirar piedras que correspondían al muro pero que no tenían orden ni adherencia apreciamos la estructura que queda como resto del muro medieval. Esta es un relleno de muro con argamasa que presenta una trayectoria y disposición de una forma uniforme, con argamasa algo descompuesta junto a restos de tierra seca, bastante suelta y de color marrón grisácea. Así mismo en la parte inferior de la estructura se observa como salen a la luz parte de los restos de sillares que conforman la base de la estructura, unidos mediante argamasa de tono blanquecino.

Al finalizar la limpieza realizamos una documentación gráfica, análisis del paramento y tomamos de restos de argamasa para su análisis. Posteriormente, tras asegurar algunas piedras lo cubrimos con tela geo-textil en espera de posteriores campañas donde se procederá a su consolidación.

 

I. Sagredo.

 


 

 


Castro de Urisolo y cavidades de Urisolo y Goba de Unda.