Vitoria-Gasteiz Arqueológica.


 
 

 

Arkeologi Ikerketa-Investigación Arqueológica.

A.16. LANTARON / LANTARÓN.

A.16.1. Castillo de Lantarón. (Sobrón).

I Campaña

Dirección: Juan Antonio Quirós Castillo.

Financiación: Diputación Foral de Álava; Universidad del País Vasco (Grupo de investigación en Patrimonio y Paisajes Culturales)

 

During 2011, the first study season was carried out around Lantarón Castle. The aim of the project was to locate this fortress and analyse its spatial arrangement, as well as the different phases of its formation and decline. It is well known that Lantarón was a major power centre from 897 onwards, although historic references only refer to the presence of a castle during the 12th century. The site, which was the county seat from the 9th century onwards, later lost political ground to Término Castle (Santa Gadea del Cid) and the memory of its location and appearance gradually faded. In the 18th century, the site was mentioned as a simple abandoned settlement.

The work carried out during the 2011 season analysed the area around San Martín de Lantarón Church, using various diagnosis techniques including remote sensing instruments (Lidar, aerial photography), surface prospecting and GPR. Various remains have been found, which require further investigation in future seasons.

 

Introducción.

En el año 2011 se ha iniciado un proyecto arqueológico en el área de Sobrón que tiene como fin identificar la localización, comprender la articulación espacial y analizar la emergencia del castillo de Lantarón como centro de poder en la Edad Media.

Aún desconocemos los procesos a través de los cuáles se ha gestado la estructura de poder que está en la base de las formaciones políticas altomedievales de nuestro territorio (p.e. el condado de Álava, el condado de Castilla o el condado de Lantarón): la documentación escrita es parca y tardía, y el registro material se muestra aún demasiado elusivo. Salvo excepciones puntuales, carecemos de contextos arqueológicos en los castillos del País Vasco anteriores al siglo X, y desconocemos la morfología de los castillos altomedievales en este territorio.

Son muchos los autores que han ubicado de forma genérica el castillo de Lantarón en el área de Sobrón, pero en realidad aún no se ha reconocido con precisión su localización ni se han descrito sus características. Ello se debe, entre otros motivos, a que poco después del año mil se desplazó la centralidad política y administrativa de Lantarón a favor del cercano castillo de Término, en Santa Gadea del Cid, lo que determinó el declive del centro anterior y que se perdiese su memoria con el tiempo. Y aunque el topónimo ha sido recuperado hace unos años tras la fusión de los municipios de Bergüenda y Salcedo, hay una clara discontinuidad territorial y administrativa.

En definitiva, la finalidad principal de este proyecto es la de estudiar el proceso de formación y colapso de un condado entre los siglos IX y XI en el occidente alavés, a orillas del río Ebro.


Referencias históricas.

La documentación escrita menciona la existencia de un centro de poder en Lantarón desde el siglo IX, aunque la primera referencia explícita a un castillo es del año 1175. En el año 897 el lugar estaba en manos de Gonzalo Téllez, tío de Fernán González y uno de los personajes más relevantes en el sector oriental del reino astur en este período. Gonzalo Téllez fue un claro aspirante al dominio hegemónico sobre toda Castilla, puesto que ejerció su poder sobre un amplio territorio que incluía ­además de Lantarón­ Cerezo, Lara y Osma. Sin embargo no logró consolidar este proyecto, y en los años siguientes fueron varios los personajes que se recuerdan como residentes en Lantarón, como es el caso de Fernando Díaz o Álvaro Herrameliz. Un documento del 935 menciona a Fernán González como dominante en Lantarón, de tal forma que a partir de estos años el conde unificará varios condados y dominios bajo la única denominación de Castilla con el apoyo del monarca leonés. Con la pérdida de su identidad como condado, disminuyen progresivamente las menciones documentales relativas a Lantarón que figura durante el siglo XI como una tenencia más. El lugar siguió en manos del monarca hasta que pasó en el año 1290, con Sobrón y otras localidades, bajo el dominio de Salinas de Añana. Y aunque se conserva alguna referencia del siglo XIV, a partir de este momento hay un verdadero hiato en la documentación y se pierde la huella y la memoria del lugar. Ya en el siglo XVIII el lugar es recordado como un despoblado de tal forma que solamente la ermita de San Martín de Lantarón conserva el topónimo.

A mediados del siglo XIX se inauguró el balneario de Sobrón, lo que afectó notablemente al área donde se encuentra aún hoy en día la ermita de San Martín que fue reconstruida en 1861, aunque las mayores agresiones que ha sufrido este espacio se debieron a la construcción, en los años cincuenta del siglo pasado, del salto de Sobrón por parte de Iberduero. La construcción de la presa, una nueva carretera, los barracones de obra y en general, de toda la infraestructura, han modificado la topografía y la morfología del lugar, destruyendo numerosos depósitos arqueológicos.

 

Vista general del área donde se ubica la ermita de San Martín de Lantarón; a la derecha la colina en la que se ha hallado la presunta ocupación tardorromana.


Intervención arqueológica.

Teniendo en cuenta estas circunstancias, los objetivos prioritarios de esta primera campaña arqueológica han sido, por un lado, llevar a cabo una prospección exhaustiva del territorio verificando mediante distintas técnicas de teledetección la viabilidad de las distintas propuestas de localización que han sido sugeridas para localizar el castillo de Lantarón; en segundo lugar, se ha querido evaluar la potencialidad de los depósitos arqueológicos situados en el entorno de San Martín de Lantarón, único lugar que conserva el
viejo topónimo medieval y cuya advocación está certificada al menos desde el siglo XVIII.

Por lo que se refiere a la primera de las líneas de actuación, el análisis de las fotografías aéreas histórica, las fuentes orales, las imágenes LiDAR y las prospecciones superficiales han permitido descartar las atribuciones precedentes que habían ubicado el castillo en Peña Castillo, El Mazo o en Noval. El único lugar en el que se han identificado indicios de un cierto interés se trata de una colina situada al oeste de la actual ermita de San Martín de Lantarón. Aunque la densa vegetación no ha permitido analizar con detalle la topografía del lugar, en una de las terrazas en las que se articula la pendiente de esta colina se ha hallado un reducido lote de cerámicas tardorromanas en posición primaria, entre las que destaca una olla tipo 704 que se fecha entre los siglos IV-VI en varios yacimientos del Cantábrico oriental. Y aunque aún no se ha podido verificar con precisión la entidad de esta ocupación, resulta sugestivo señalar su contemporaneidad respecto a otros centros fortificados próximos, como es el caso de Tedeja situado unos 20 km río arriba en otra zona de paso.

En el área de San Martín se ha llevado a cabo una prospección intensiva de superficie, que no ha hecho sino certificar la entidad de las importantes destrucciones realizadas en el lugar por las obras de Iberduero. Asimismo se ha llevado a cabo una lectura estratigráfica de los paramentos de San Martín. Aunque el edificio es poco legible debido a que la restauración realizada en los años ochenta ha ocultado buena parte de las fábricas, se han podido detectar las huellas de un edificio anexo situado al sur y hoy arrasado, y la más que probable existencia de una fase constructiva anterior.

No obstante, con el fin de evaluar con mayor precisión la entidad de los depósitos arqueológicos situados en el entorno de San Martín y teniendo en cuenta la escasa visibilidad del lugar, se ha realizado una prospección mediante fotografía aérea infrarroja, espectro visible y georadar en la plataforma. Gracias especialmente al georadar se ha podido constatar la existencia de toda una serie de anomalías situadas en el entorno de la ermita, presuntamente identificables con la existencia de un espacio funerario, así como
varias estructuras situadas tanto en proximidad de la ermita como de la carretera realizada por Iberduero cortando el yacimiento.

Se prevé llevar a cabo en el año 2012 varios sondeos con el fin de verificar la entidad de estas estructuras identificadas mediante el georadar y de las terrazas en las que se han hallado los materiales tardorromanos.



J.A. Quirós Castillo.



 


Bergüenda.