Vitoria-Gasteiz Arqueológica.


 
 

 

Arkeologi Ikerketa-Investigación Arqueológica.

A.15. LAGUARDIA.

A.15.1. Abrigo de San Cristóbal. V Campaña.

Dirección: Javier Fernández Eraso.

Subvención: Diputación Foral de Álava; Ministerio de Ciencia y Tecnología.

During 2011, the fourth season of archaeological excavations was conducted in San Cristóbal cave (LaguardiaÁlava), reaching levels pertaining to the Late Neolithic era. Said cultural period has previously been located in other caves on the southern slopes of the Cantabrian Mountain Range, such as Los Huso I and II and Peña Larga. In San Cristóbal, the stratigraphic sequence discovered was similar to that found in the aforementioned caves. Following a Chalcolithic period characterised by accumulations of different layers of ash from stable formations, a series of Neolithic layers were discovered, all of which had identical characteristics which can only be distinguished by the level at which the various utensils were found.

 

Situación.

Se sitúa en el término municipal de Laguardia en el sitio denominado Payo de los Cabrones. Sus coordenadas son UTM 30. X=531936; Y=4716202; Z=921 metros sobre el nivel del mar.

Se trata de un abrigo de no muy grandes dimensiones 11,75 m de este a oeste y 6 de norte a sur, orientado al sur y abierto en las calizas cretácicas del escarpe de la sierra.

Fue utilizado como ermita y tiene a su alrededor una serie de edificaciones, hoy en ruina, que formaban parte de un complejo eremítico que estuvo en funcionamiento al menos hasta el siglo XVII ya que, según la documentación existente en la parroquia de San Juan de Laguardia, hasta esa fecha pagó diezmos a la citada parroquia.

 

Situación del abrigo de San Cristóbal (Foto Instituto Geográfico Nacional. IBERPIX).

 


Antecedentes.

En el año 1999 practicamos una cata en la que se pudo constatar la existencia de un nivel, muy revuelto, que contenía huesos humanos, que se encontraría junto a un gran depósito de cenizas de más de un metro de espesor. Bajo él un último nivel que descansaba, en algunas zonas, sobre la roca de base.

Las excavaciones que dieron comienzo en el mes de julio de 2007 se plantearon en una extensión de 9 metros cuadrados.

Durante el proceso de excavación, en los cuadros más próximos a la pared del abrigo en la zona en la que durante el sondeo se habían localizado huesos humanos descontextualizados, de detectó una fosa de enterramiento por inhumación. Hacia el sur estaba delimitada por una hilera de tres losas clavadas verticalmente en el suelo y, hacia el norte, se prolongaba hasta la pared misma del abrigo. En la zona excavada, ya que la fosa se prolonga por el oeste fuera del campo de la excavación, mide dos metros de larga, en dirección este-oeste, por un metro de anchura, en dirección norte-sur. De su interior se recuperaron abundantes huesos humanos, así como restos de artefactos manufacturados, cuentas de madera, fragmentos de cerámicas a torno y monedas datadas todas en los siglos XVI y XVII de nuestra era.

Además de la fosa se localizaron, también, los restos de un antiguo silo. Estaba roto por la fosa lo cual indica que su realización fue anterior a aquella.

Su interior también estaba revuelto recogiendo los mismos materiales que en el interior de la fosa. Si bien es cierto que aquí sólo aparecieron huesos humanos en la parte más elevada.

Durante las campañas de 2008, 2009 y 2010 se excavó hasta el nivel VIII, poniendo al descubierto una serie de capas de ceniza correspondientes a establos del Calcolítico.

 


Campaña de 2011.

Se desarrolló entre los días 27 de junio y 20 de julio de 2011.

Se continuó excavando el nivel VIII formado por tierras de tonalidad marrón oscura (10YR3/1), muy compacta, de textura arenosa. Contiene abundantes manchas de carbón y otras grisáceas de textura cenizosa. En su masa, en la zona inferior, se diferenciaron hasta tres montones de cenizas superpuestos separados entre sí por capas rojizas de tierra rubefactada.

Contiene abundantes láminas y fragmentos de sílex, algunas con retoques simples escaleriformes, muy común en conjuntos de época Calcolítica, que conforman raederas simples y lustre de cereal, un núcleo evaporítico, fragmentos de cerámicas fabricados a mano y un fragmento de una moleta con sus caras pulidas.

 

Útiles recuperados durante la campaña de 2011.


Nivel IX.

Presenta un espesor de 40 cm siendo el más grueso de todos los niveles excavados hasta esta campaña. Está formado por una sucesión de tres montones de ceniza separados por tierras rubefactadas de tonalidades rojiza/marrón o anaranjada. En las zonas en las que no existen montones la tierra adquiere una tonalidad marrón oscura y está fuertemente concrecionada. Todo ello, montones y tierra marrón, descansa sobre una gruesa capa de concreción fuertemente cementada que llega a alcanzar entre 23 y 27 cm de espesor.

De su interior se recuperaron abundantes fragmentos de huesos de ungulados, posiblemente domésticos. El ajuar estaba compuesto por láminas de sílex, algunos evaporíticos, cuatro trapecios algunos de grandes dimensiones, microburiles y un fragmento de punta de dorso. También se recuperaron abundantes fragmentos de cerámica fabricada a mano, de superficie lisa y horneada a fuego de baja temperatura. En hueso se localizó un punzón de base recortada y pulida.

Por el tipo de ajuar este nivel se debe corresponder con un Neolítico de fase tardía, cuestión que fue corroborada, a posteriori, con las dataciones C-14 obtenidas.

 


Nivel X.

Se encuentra en fase de excavación y sólo se ha excavado en un espesor que oscila entre los 9 y 24 cm según las zonas. Siendo el último de los niveles que se excavó en la campaña del 2011, se intentó alcanzar una cota similar en todo el campo excavado, cosa que sólo se logró en parte. En este nivel se alcanzó ya la base de la fosa de los eremitas.

De esta manera el campo de excavación se amplió en tres metros más, alcanzando ya los 10 m2.


Se localiza bajo la gruesa capa de concreción sobre la que descansa el nivel suprayacente, por tanto está sellado por esa formación.

En principio se trata de una capa de tierra de color grisácea, húmeda, plástica al tacto que contiene abundantes gravas, clastos y piedras de mayor tamaño. Asimismo en su masa se contienen carbones y fragmentos de tierra cenizosa compactada. Junto a este tipo de tierra aparece otra marrón oscura de características físicas similares a la descrita anteriormente. En todos los casos aparecen raíces con cierta abundancia. A una profundidad de -361 cm bajo la línea «0» y en la banda más meridional comienza a aparecer una mancha blanca formada por cenizas que, en la medida que se avanza hacia el norte, se hunde adquiriendo una mayor profundidad.

De su interior se han recuperados abundantes fragmentos de hueso, fragmentos de cerámica de superficie lisa, fabricados a mano y horneados a fuego de baja temperatura. En sílex se recogieron láminas y segmentos de círculo fabricados mediante retoque abrupto y un buril sobre fractura en extremo de lámina. El tipo de ajuar que contiene el nivel es muy similar al exhumado en abrigos cercanos de la misma sierra (Nivel VI de Los Husos II) por lo que nos situamos en un Neolítico de fase Media, cuestión corroborada más tarde por las dataciones C-14 obtenidas.

 


Cronología.

Para el conjunto de la excavación se han obtenido, hasta el momento, catorce dataciones C-14 todas mediante AMS y en el laboratorio Beta (Miami-USA).

 

Los resultados se recogen en la siguiente tabla.

 


Conclusiones.

Por el momento se puede afirmar que la primera ocupación detectada hasta la fecha en el abrigo de San Cristóbal se debe a pastores neolíticos, que recogieron allí su ganado en determinada época del año. Allí construyeron un establo que fue periódicamente saneado mediante quemas.

Esta misma función la mantuvo el sitio durante todo el calcolítico y posiblemente aún en época más reciente. Entre los materiales recuperados sin contexto arqueológico destacan varios fragmentos de terra sigillata hispana. Sin embargo en contexto estratigráfico nada hemos encontrado más reciente que el final del Calcolítico y los comienzos del Bronce.

A finales del siglo XV de nuestra era (según parece desprenderse del hallazgo, en la base del muro, de un «Hardi» de plata acuñado con la efigie de Enrique IV de Inglaterra-Duque de Aquitania, al anverso, y la flor de lis junto con el león inglés, al reverso) el sitio fue acondicionado para construir en su interior una ermita, de forma que gran parte de los sedimentos posteriores al 3990 BP fueron arrasados. Así se levantaron sendos muros que delimitaban el espacio sagrado y todo se cubrió con una media bóveda fabricada en travertino que se obtenía de las proximidades. En el lado norte, pegado a la pared del abrigo, se excavó una fosa para enterrar allí a los ermitaños que fallecían en el complejo. Esta acción produjo la alteración total del relleno estratigráfico de esa zona.

En otras partes del abrigo, posiblemente de época anterior al levantamiento de la ermita, el sedimento prehistórico ya había sido removido al construir una serie de silos de almacenaje.

Junto al abrigo se levantó una casa fabricada en piedra de arenisca y caliza con las esquinas trabajadas en buena sillería.

Durante el siglo XVII la bóveda se hundió y el complejo eremítico, iglesia y casa, fueron abandonados de manera definitiva.

Así el sitio ha ido languideciendo, sufriendo la visita de incontrolados y acusando un deterioro cada vez mayor. En el invierno de 2009 las dovelas que conformaban y sustentaban la puerta de acceso al recinto se desplomaron dejando al descubierto toda la entraña del muro y poniendo en grave riesgo de derrumbe a todo el complejo sacro.

 

Agradecimientos.

La presente campaña de excavaciones no habría sido posible sin el patrocinio de la Diputación Foral de Álava, el proyecto de investigación de Ministerio de Ciencia y Tecnología HAR2008-03976/HIST. Y el grupo de investigación IT-288-07.


J. Fernández Eraso.

 


 


LANTARON / LANTARÓN.