Vitoria-Gasteiz Arqueológica.


 
 

 

Arkeologi Ikerketa-Investigación Arqueológica.

A.13. KUARTANGO.

A.13.1. Iglesia de San Pedro (Zuazo de Kuartango).

Dirección: Etor Telleria Sarriegi.

Financiación: Obispado de la Diócesis de Vitoria.


The opening up of a perimeter trench around San Pedro church revealed various child graves underneath the eaves, as well as a series of adult graves, probably dating from the contemporary era. Another series of structures belonging to a building which predates the current church were also found.

 

Las obras que se pretendían acometer en la Iglesia de San Pedro consistían en la excavación de un «pozo de ventilación», una zanja perimetral abarcando el tramo correspondiente a la cabecera de la Iglesia por los lados norte y este, llegando hasta la unión de la sacristía con el pórtico por el lado sur, por el interior del cementerio adosado al templo. En total llegaría aproximadamente a los 30 m lineales.

Por todo ello se realizó previamente la intervención arqueológica pertinente, abriendo por medios mecánicos la zanja perimetral en la zona del bien afectado.

Aunque la anchura inicial de la zanja practicada fuera de 40 cm, ésta fue definida por la extensión mínima necesaria para la documentación completa de los restos arqueológicos.

A partir de ahí, se continuó la excavación arqueológica de forma manual hasta llegar a la roca o al sustrato geológico arqueológicamente estéril que le precedía.

Los sectores intervenidos fueron los siguientes:

 


Sector norte.

La apertura de la zanja en el lado norte de la iglesia, ha hecho posible el hallazgo de varias lajas de caliza de formato cuadrangular dispuestas de una forma irregular, lo cual hizo que se ampliará los 40 cm de anchura prevista, para que el decapado superficial de la máquina dejara a la vista la totalidad del contorno de estas lajas.

Tras la excavación y retirada manual de éstas, se ha localizado un depósito amarillento de composición arcillosa e inclusiones de bloques de caliza y materia margosa descompuesta que contenía abundante material cerámico, sin revestir, de cocción oxidante que probablemente podamos adscribir a la época medieval (siglos XIII-XV)

Por debajo de este depósito se han hallado dos muros, uno de ellos se adosa al templo y está construido a base de grandes bloques calizos y el otro en forma de «L» probablemente cortado por la construcción de la iglesia. Lo cual nos hace pensar en edificaciones anteriores a la erección de la iglesia en este espacio.

 

Hallazgos en los diferentes sectores de la zanja perimetral de la Iglesia de San Pedro. 1. Inhumación Infantil en el Sector sur. 2. Muros en el Sector norte. 3. Atarjea en el Sector este.

 

Sector este.

El lado este de la iglesia, el que se corresponde con el cabecero-abside, está separado por el muro del cementerio, por lo que la apertura de la zanja se ha hecho en dos partes.

­Sector este 1: Se abrió una zanja de 40 cm en la que se halló la roca natural directamente bajo la cubierta vegetal.

­Sector este 2: En esta zona de la iglesia, tras retirar la capa vegetal hallamos un depósito amarillento y compacto que decidimos excavar manualmente por contener un aporte de piedras calizas heterogéneas, lo cual nos llevó al hallazgo de un arranque de muro en dirección este-oeste que parece adosarse a la capilla de la iglesia. Por otra parte también se ha hallado una canalización o atarjea realizada a base de lajas verticales hincadas en el horizonte de descomposición de la roca y cubierta con una losa caliza y se percibe que se encuentra bajo el muro de la capilla.

 

Sector sur.

La excavación de la zanja perimetral en esta zona ha coincidido con el espacio cementerial de la iglesia de San Pedro, por lo que se presumían en este área hallazgos de inhumaciones de distinta índole y cronología. Este espacio que estuvo en uso hasta media- dos del siglo pasado, fue abandonado al habilitarse un nuevo cementerio en las cercanías de la iglesia, continuándose a día de hoy con dicho ritual funerario.

Tras la retirada de la capa vegetal se percibieron ciertos depósitos que podían ser susceptibles de albergar restos óseos revueltos por lo que se dejaron algunos depósitos para ser excavados manualmente y en la zona suroeste se amplió la superficie a excavar para despejar la anchura total de unas inhumaciones.

La excavación de estos depósitos, ha dado como resultado el hallazgo de inhumaciones infantiles. Se trata de enterramientos infantiles que se sitúan debajo del alero de la iglesia, siguiendo siempre la delineación del alero y no la orientación clásica este-oeste propia de ritual de enterramiento católico. Serían neonatos o individuos infantiles no bautizados, con el fin de que descansaran al amparo o protección de un edificio religioso. Se trata de una costumbre ya documentada en el Bronce Final-Segunda Edad del hierro, donde hay enterramientos infantiles en entornos domésticos. Esta costumbre se mantiene hasta bien entrados en el pasado siglo donde se observan ciertas pautas de religiosidad doméstica, trasladada en este caso al templo cristiano.

En todas ellas se observan restos del ataúd de madera y gran cantidad de clavos de hierro en su perímetro. En cualquier caso estas inhumaciones infantiles, afectan de lleno a las lajas de las sepulturas anteriores, cortándolas parcialmente. Aparte de las inhumaciones infantiles también hallamos, un individuo adulto; un enterramiento que se corresponde con el último uso cementerial de este espacio a mediados del siglo XX, ya que hemos hallado junto con los restos óseos, restos de tejidos, complementos (botones de plástico, zapatos, etc.).

Tras la excavación de dichas fosas, se ha alcanzado la roca natural alcanzando el nivel de cimentación de la iglesia (tanto de la sacristía como la de la capilla). Al quedar al descubierto la cimentación de los muros que conforman el actual templo hemos podidos observar que ciertos elementos preexistentes (tales como lajas verticales de sepulturas o atarjeas) se prolongan por debajo del nivel de cimentación de la iglesia incluso por debajo del contrafuerte del muro de la sacristía, construyéndose por encima de ellos.

 


Conclusiones Preliminares.

Tras lo arriba expuesto podemos dilucidar que, la mayoría de los enterramientos exhumados, pertenecen a un uso de cronología contemporánea aproximadamente siglos XIX-XX de este espacio sepulcral.

El uso sucesivo de este espacio (así los atestiguan los enterramientos infantiles bajo el alero del edificio así como otras inhumaciones adultas) ha hecho que se afecte a niveles infrayacentes (probablemente de un espacio sepulcral medieval) y las ampliaciones y modificaciones estructurales del templo también han contribuido en esta misma línea de alteración del espacio sepulcral.

Por otra parte en el lado norte, nos aventuramos a decir, a falta de un estudio más pormenorizado que el muro norte de la iglesia afecta edificaciones anteriores a la construcción del templo del siglo XIII. Uno de los muros cortados por la cimentación del templo y la cerámica de cronología medieval nos encamina en esta línea argumental.



E. Telleria Sarriegi: J. Ajamil Baños.


 


LABASTIDA / BASTIDA.