Vitoria-Gasteiz Arqueológica.


 
 

 

Arkeologi Ikerketa-Investigación Arqueológica.

A.22.2. Parcela 19 de la manzana 9 del polígono 161 (Galarreta).

Dirección: Javier Niso Lorenzo.

Financiación: E. Ruiz de Eguino; J.I. López de Guereñu; Diputación Foral de Álava


Intervention which uncovered structures dating from the 14th century, built prior to the construction of Velasco Palace, but not apparently belonging to the Upper Ocariz Tower, which is believed to have stood on the same site.


La parcela 19 de la manzana 9 del polígono 161 situada en Galarreta, dentro del municipio de San Millán constituye la Zona de Presunción Arqueológica nº 16 de dicho municipio con la denominación Torre de Arriba.

La totalidad de la finca tiene unos 3.000 m². Al norte de la misma se encuentran los restos arquitectónicos del Palacio de los Velasco, tradicionalmente situado sobre la antigua Torre de Arriba de los Ocariz.

Su estado de conservación era bastante precario, estando la mayor parte de las estructuras a nivel de cimentación. Tan sólo su parte oriental conservaba sus alzados, ya que ha servido de muro perimetral de la parcela. Conserva la entrada principal y una ventana en el muro este del edificio. Además, en esa misma zona se conserva un pozo con un brocal de sillería en muy buen estado y el acceso al mismo. Justo al oeste del pozo se conserva un gran arco que sería un acceso al palacio desde el patio.

El resto del terreno, en la parte sur, es un espacio amplio y diáfano, sin estructuras visibles, delimitado por un muro perimetral. En su parte más meridional, hay una estructura con escaleras que descienden a una puerta cegada hoy en día. Se trata del acceso desde el palacio hasta la capilla que la familia Velasco construyó adosada a la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.

Micaela Portilla ( 46 ) habla sobre las dos casas del linaje de los Ocariz en la localidad de Galarreta. La de «abajo» que debía estar a las afueras del pueblo en dirección a Ordoñana, en la finca llamada «la pieza de la torre» y de la que no queda ningún resto. La de «arriba», antecesora del Palacio de los Velasco y supuestamente localizada bajo él. De ella no se ha conservado ningún resto.


( 46 ) Portilla, M. (1978): Torres y Casas Fuertes en Álava. Tomo 1, Caja de Ahorros Municipal de Vitoria, Vitoria-Gasteiz, pp.459-466.


 

La intervención arqueológica se dividió en dos fases de trabajo muy bien diferenciadas:


Fase 1. Valoración de la zona sur de la parcela.

Se realizaron un total de cinco largas zanjas paralelas, con orientación sureste-noroeste, que atravesaban la superficie a valorar desde el tramo sur del muro de cierre de la parcela hasta el límite sur de las ruinas del palacio de los Velasco. Las dimensiones de las zanjas, comenzando por la más meridional, fueron: 28 m x 1,3 m, 37 m x 1,3 m, 46 m x 1,3 m, 30 m x 1,3 m y 13 m x 1,3 m.


Fase 2. Valoración arqueológica de la zona norte de la parcela. Interior del palacio.

En el proyecto de intervención se reflejaban dos sondeos de 25 m², ubicados, uno en la parte sureste del palacio y el otro en la zona noroeste del mismo.

Sin embargo, al retirar los escombros, se pudo observar que el estrato natural afloraba en la parte noreste del palacio, por lo que se decidió cambiar la excavación de los dos sondeos del proyecto por la excavación en extensión de la mayor parte de la superficie interior del palacio.

La secuencia histórica documentada no es muy larga, desde los últimos años de la Edad Media hasta nuestros días, pero sí importante destacando una serie de restos datados en la Baja Edad Media y que pudieran estar relacionados con la Torre de Arriba de los Ocariz. Junto a estos restos más antiguos, se ha podido estudiar en profundidad los correspondientes al palacio de los Velasco, construido en el siglo XVII y parte de los cuales todavía estaban en pie.

Sin embargo, no se ha localizado ningún resto anterior a estas fechas, con lo que, teniendo en cuenta la amplia extensión valorada, se puede afirmar que en esta zona de Galarreta no hay atisbos del poblamiento alto y plenomedieval.

En definitiva, se pueden establecer tres fases bien diferenciadas entre sí, sin renunciar a la existencia de alguna más que los estudios posteriores puedan identificar.

 


Fase 1. siglo XIV.

La primera fase viene dada por una serie de restos documentados al norte de la parcela, en su zona más alta, y que por su cronología, siglo XIV, pudieran estar vinculados a la mencionada Torre de Arriba de los Ocariz. Fundamentalmente, se trata de un gran corte rectangular (7m x 5 m) (U.E.13) tallado en la roca con una estructura de entidad en uno de sus laterales.

Las dudas interpretativas sobre esta estructura conjunta son muchas. En principio, se pensó que podían ser los restos de la Torre de los Ocariz. De ella, sólo se tendría un espacio excavado a modo de semisótano y una de las cimentaciones de su alzado no conservado. Realmente, la documentación consultada que hablaba de los restos de la Torre de Arriba bajo el palacio, era la razón fundamental para establecer esta relación. Sin embargo, las características de estos restos no encajaban con la primera hipótesis planteada.

En primer lugar, el muro adosado al lateral norte tiene unas peculiaridades constructivas atípicas para servir de cimentación. Se trata de grandes bloques de arenisca, posiblemente extraidos del estrato geológico cercano, sin ningún tipo de mortero para su unión. En segundo, este muro se encuentra dentro de la gran estructura excavada, a casi un metro del lateral. Resulta extraño que si se quería crear un espacio delimitado por ese muro no se colocara exactamente en su lateral para así no perder espacio interior. De hecho, tienen que rellenar el espacio existente entre el muro y el lateral del corte con un relleno arcilloso con abundantes piedras. En tercero, las paredes del gran corte no son rectas, sino que dentro de su heterogeneidad, pudieran definirse como troncocónicas hacia el interior del mismo. De nuevo, se volvería a perder espacio de uso.

Así pues, las peculiaridades constructivas de estos restos podrían invalidar la primera hipótesis planteada.

Ahora bien, ¿qué tipo de estructura puede dejar estos restos? La respuesta no resulta sencilla. Por el momento, sólo es posible conocer con cierta seguridad su momento de construcción en torno al siglo XIV, tal y como lo sugieren los restos cerámicos documentados en el relleno constructivo localizado entre el muro y el lateral del corte. Sin embargo, llegar más allá es muy complicado. Algún dato más puede proporcionar el relleno de amortización del gran corte incluido en la segunda fase histórica de la parcela. Se trata de un relleno posiblemente creado en el momento de construcción del palacio en el siglo XVII y que tiene como una de sus características principales la alta presencia de escorias de hierro. Aunque no se puede establecer una relación directa entre la presencia de esas escorias y su anterior uso, ya que pudieron provenir de otro lugar cercano, sí se puede sugerir su conexión.

Estructuralmente se asemeja más a un banco corrido que a un muro de cimentación, así que quizás su interpretación vaya en esa dirección, con lo que las escorias halladas en su relleno podrían tener sentido.

En este sentido, dos cortes más localizados en las inmediaciones pudieran tener que ver con esta línea de interpretación. Se trata de un corte cuadrado y otro circular, ambos con unas dimensiones cercanas al metro. El primero tenía escasa potencia y estaba relleno por un depósito rojizo con impresión de haberse creado en un proceso de fuerte contacto con el fuego. El segundo tenía bastante más potencia y tenía como peculiaridades el estar revestido en sus laterales por una arcilla muy plástica y en su base tener gran cantidad de argamasa. El relleno de este agujero circular, también de la segunda fase histórica, proporcionó un gran número de escorias de hierro.

En definitiva, los restos documentados en esta fase histórica si bien por cronología pudieran vincularse con los de la antigua Torre de Arriba de los Ocariz, que según la documentación se localizaba en esta parcela bajo los restos del palacio, no son los que se espera encontrar en un edificio de estas características. No obstante, podía caber la posibilidad de que se tratara de estructuras vinculadas a la torre, quizás con una funcionalidad relacionada con procesos metalúrgicos.


Fase 2. siglos XVI-XVII.

La segunda fase está formada por los rellenos de amortización de las estructuras excavadas de la primera fase, que parecen crearse al mismo tiempo que se levantó el palacio de los Velasco.

Sobre estos rellenos ya se ha hablado en la primera fase, destacando la gran cantidad de escorias de hierro que se recuperaron en su interior y que podían dar valiosa información sobre la funcionalidad de las estructuras de la primera fase histórica. Otros datos interesantes son la presencia de carbones y de gran cantidad de restos cerámicos (cerámica común y vidriada) datados en el siglo XVI-XVII. Junto a estos rellenos de amortización, aparece por buena parte de la parcela, tanto en la zona alta, al norte, como en la baja, al sur, un relleno de nivelación siempre encima del estrato geológico. Este dato es importante ya que pone de manifiesto como, prácticamente en toda la superficie valorada, los testimonios más antiguos localizados están directamente relacionados con la construcción del palacio y como no había apenas restos de etapas históricas anteriores.

Además, se incluye en esta fase el palacio de los Velasco. Como señalaba Micaela ( 47 ), el Palacio de los Velasco fue una construcción del bajo renacimiento, de mampostería y con sillería en sus esquinales y una planta cuadrada de unos 23 por 24 metros. 


( 47 ) Portilla, M. (1977): Torres y Casas Fuertes en Álava. Tomo 1, Caja de Ahorros Municipal de Vitoria, Vitoria-Gasteiz, pp.459-466.


 

Gran estructura excavada U.E.13 con los restos del palacio que cortan las estructuras anteriores.

 

Tenía su entrada principal por su fachada este; era una portada adintelada, enmarcada en buena sillería. También conservaba uno de los cincos arcos de medio punto que
conformarían la galería porticada edificada al sur del palacio. Durante esta intervención se han podido detectar estas dos estructuras, si bien en peor estado de conservación, fundamentalmente a causa de la maleza que ha invadido a los restos. Además, se han puesto de manifiesto otros elementos todavía en pie. Por un lado, un pozo de sillería dividido en dos partes por un muro de mampostería y por otro la tapia que rodeaba toda la parcela. Finalmente, ya en estado de cimentación, se han documentado el resto de muros que configuraban el trazado del antiguo palacio, así como otras estructuras relacionadas con las transformaciones relacionadas con el cambio de funcionalidad del mismo.

 


Fase 3. siglos XVIII-XIX.

En el estudio arquitectónico del palacio, incluyendo los alzados conservados, se diferencian varios momentos constructivos que, por el momento, se ha decidido englobar dentro de una única fase. Hasta ahora, no se han podido estudiar todos los restos en profundidad, por lo que no es posible establecer sus distintas etapas constructivas. Sin embargo, sí se puede ver que algunos de los muros del palacio fueron realizados en fechas más recientes, posiblemente a partir del siglo XIX, quizás coincidiendo con las transformaciones relacionadas con el cambio de funcionalidad del mismo.

 


Fase 4. siglo XX.

La última fase se inicia con la destrucción del palacio en 1920 por motivo de un incendio y con el posterior uso que se dio a esta parcela como cantera para construir otros edificios de la localidad de Galarreta. De hecho, la última visión que se tenía de esta gran parcela, antes de iniciar nuestra intervención, era la de una zona con gran cantidad de escombros, en la que se intuía algún resto de lo que pudo ser el palacio y de otro espacio utilizado como era.


J. Niso Lorenzo; M. Loza Uriarte.


 


VALDEGOVÍA / GAUBEA.