Arqueología - Vitoria-Gasteiz.


 
 

 

 

ESTÍBALIZ DOCUMENTACIÓN INÉDITA.

DOCUMENTACIÓN PROPORCIONADA POR P. J. NOVELLA.

VITORIA-GASTEIZ 2010.


 

VITORIA-GASTEIZ DOCUMENTACIÓN DE ESTÍBALIZ.

 

ZORTZICO.

A LA CELESTIAL SEÑORA DE ÁLAVA
SANTA MARÍA DE ESTÍBALIZ.

De Estíbaliz en lo alto se alza una ermita
donde su trono tiene mi Virgencita.

Le ofrendan sus fulgores las alboradas,
las parleras alondras dulces tonadas.

Ella en tiempos remotos a mis mayores
arrancó de los pechos hondos rencores.

Y para Álava entera Virgen tan bella
siempre fue rutilante y fúlgida estrella.

Por eso de la aurora en el nacimiento
rápido vuela hacia ella mi pensamiento.

Y ella, Virgen de Estíbaliz milenaria,
siempre acepta la ofrenda de mi plegaria.

 

Joaquín de Eseberri Echaguibel nació en Vitoria el 16 de agosto de 1884. En el año 1929 dirigió el Orfeón Vitoriano. Fue organista de la parroquia de San Pedro Apóstol y profesor de Armonía del Conservatorio Municipal de Música de Vitoria. Es autor de música para txistu, himnos, «Zortzico a la Virgen de Estíbaliz», «El Bala», «El Paraíso escondido», «Fiesta en Palacio», «Campanas de mi pueblo», etc. Falleció el año 1977.

 

LA VOZ  28 de noviembre de 1942.

Nueva Salve.

El compositor musical religioso (presbítero) don Julio Valdés ha compuesto una Salve en canto gregoriano dedicada a la Virgen de Estíbaliz. Esta Salve se cantará en el Santuario en los actos oficiales que allí se celebren.

Es ésta la segunda composición de este autor, y su primera en canto gregoriano.

Jesús M. Sasía, O.S.B. dedica unas líneas a la Salve de Julio Valdés en el artículo titulado Música popular dedicada a Santa María de Estíbaliz, publicado en la revista «ESTÍBALIZ» conmemorativa del cincuentenario de la Coronación.

“No todas las canciones religiosas en honor de la Patrona de Álava tuvieron igual éxito en cuanto a su arraigo popular. 

La Salve (en latín) del director de la Schola Cantorum del Seminario de Vitoria, Rvdo. Don Julio Valdés, bien conocido por sus magistrales obras musicales, no llegó al pueblo hablando en términos globales.

Escrita como “imitación gregoriana” hacia el año de 1940 cuando el cultivo del canto gregoriano se iba incrementando en aquel centro eclesiástico, y pensando quizás en esta clase de canto que los monjes cultivaban a diario en la basílica de la Patrona de Álava a quien estaba dedicada la nueva Salve, no pasó de ser una imitación “sui géneris”.

 

XXV ANIVERSARIO DE LA CORONACIÓN CANÓNICA DE ESTÍBALIZ.

Revista ESTIBALIZ. 

Número dedicado íntegramente a recordar los actos de la Coronación de Nª Sª de Estíbaliz en 1923. Año VII, mayo-junio de 1948.

 

Un reportaje fotográfico y varios artículos la recuerdan: Un cuarto de siglo de Lázaro Seco O. S. B., El día glorioso de la Coronación de Santa María de Estíbaliz de Herminio Madinaveitia, Recordando una fecha de Ciriaco Armentia y Recuerdos de las fiestas- Esas gentes que rezaban de Venancio del Val.

Benito Tapia Renedo O. S. B. escribe la crónica de los actos conmemorativos de la Coronación, titulada 6 de mayo de 1948, vigésimo quinto aniversario de la Coronación Canónica de Nuestra Señora de Estíbaliz, de la que entresacamos algunos párrafos:

“El día 6 de mayo Vitoria y toda su provincia vibraron con el mismo fervor, que hace veinticinco años ante la coronación de su Patrona, acontecimiento verdaderamente triunfal en los fastos religiosos de la muy noble y muy leal Provincia de Álava. Lo único que nos ha faltado es el sol, aquel sol espléndido que beso con labios de fulgores los soles de la pedrería de su corona de Reina. Como en aquel mayo de 1923, todo el pueblo alavés se concentro en la plaza de la provincia, para vivir esta efemérides simbólica con toda la entusiasta religiosidad que le caracteriza.

“ESTIBALIZ” al evocar esta apoteósica manifestación, quiere que su Señora tenga en todo pecho alavés, el fervor y el recuerdo que una reina pide, y toda la influencia social práctica, que antaño tuvo en nuestra tradición religiosa, para que en las presentes necesidades sociales, continúe siendo nuestra provincia bajo el Patronato canónico lo que fue otrora a la sombra de nuestro venerable Santuario, esplendoroso Sinaí, donde Nuestra Reina y madre, tiene su regio alcázar y trono de misericordia.

En la primera hora de la mañana del día 6, una mañana también opaca, sin caricias de sol, pero de ambiente sereno, que destilaba menudo aljófar y “chirimiri” intermitente, el Rmo. Padre Abad se traslada del Santuario a Vitoria, para dar comienzo a los cultos, que han de llenar las jornadas religiosas del día. Ayudado por dos maestros de ceremonias, celebra una Misa de Comunión general en el altar que se levanta en los intercolumnios de la fachada de la Diputación. El templo inmenso es toda la plaza con sus laterales y sus jardines. El ara está de cara al pueblo, para que también la multitud pueda sondear toda la íntima emoción que encierran las sublimes ceremonias del Sacrificio litúrgico.

En medio de las armonías clásicas de la fachada dórica, bajo un dosel de damascos se sienta como Reina y Señora en la Sede de su reino la Virgen de Estíbaliz.

Su talle hierático es más airoso y triunfante; su mirada tan abierta, tan maternal de ordinario, bajo aquellos esplendores, nos parece más acogedora. Abajo, en la plaza sobre la apiñada multitud las banderas y escudos de las cuadrillas y Hermandades, dan al aire el simbolismo policromo de sus colores.

Comienza la Santa Misa. En el concurso un místico recogimiento y musitar anhelante de oraciones. Los niños de los colegios de Vitoria, disciplinados, quietos, modosos, recogida la imaginación fugitiva en el altar, ocupan el centro. A los lados las niñas con sus velos de albura virginal prendidos en la cabeza como otras bernarditas de Soubirous ante la cueva prodigiosa de Lourdes, como otros pastorcillos de Fátima, como tantas Lucías y Jacintas ante la Cova de Iría.”

Programa. Bodas de plata de la Coronación canónica. Solemne novena organizada en la parroquia de San Pedro, por la Cuadrilla-Hermandad de Vitoria preparatoria de las festividades conmemorativas de las Bodas de Plata de la Coronación de Santa María de Estíbaliz. Imprenta Provincial de Alava. Fecha: 24 de abril a 2 de mayo de 1948.

 

Comenzó el 24 de abril y finalizó el día 2 de mayo con la celebración de Solemnes Cultos en el Santuario de Estíbaliz. Ocupo la Sagrada Cátedra el M. I. D. Emilio Enciso, canónigo de la S. I. Catedral.

El temario de los sermones fue el siguiente: 1º Fogueras alavesas, 2º El porvenir es la juventud, 3º Los responsables, 4º Educar mirando a Estíbaliz, 5º Reina de nuestros campos, 6º Reina del trabajo, 7º Intelectuales y oficinistas, 8º En torno del Altar y 9º La Señora de Álava.



El orador fue el M. I. Sr. D. Emilio Enciso Canónigo de la Santa Iglesia Catedral.

Las tres primeras estrofas del Himno de la Coronación de Santa María de Estíbaliz. Letra de Jesús Marquínez y música de Jesús María Vírgala.

Pensamiento alavés, mayo de 1945. La novena de Estíbaliz en San Pedro.

 



Oficio. Actos del XXV aniversario de la coronación. La Comisión Ejecutiva invita al Prior del Monasterio de Estíbaliz a la Misa Pontifical celebrada con motivo del 25º aniversario, en la plaza de la Provincia, y a la comida que tendrá lugar a continuación. Fecha: abril de 1948.

 

 

Estampa-recordatorio. XXV aniversario de la Coronación de Santa María de Estíbaliz. Fecha: 6 de mayo de 1948.

La estampita se repartió a todos aquellos que se acercaron a comulgar en la misa celebrada en la plaza de la Provincia.

    

En la fotografía la Virgen de Estibaliz no porta la corona de oro y pedrería de la coronación. La imagen se restauró para la ocasión: en los pies han desaparecido los desconchados producidos por los frecuentes traslados.



VIA CRUCIS.

Pensamiento alavés, 22 de octubre de 1948.

El recuerdo de la coronación de Estíbaliz: 

continuar el Vía Crucis monumental de la cuesta del santuario.

Otra idea que brindamos a la Comisión organizadora de las fiestas del XXV aniversario de la Coronación de la Virgen de Estíbaliz.

Entre los ofrecimientos que en estas fiestas que en mayo celebramos se han hecho, una de la iniciativas fue dejar un recuerdo fue dejar un recuerdo del XXV aniversario en el Santuario. A este recuerdo han estado contribuyendo corporaciones, autoridades y particulares.

¿No sería posible destinar parte de aquellos fondos a continuar el Vía Crucis que ya está a medio hacer en el camino de la cuesta de Estíbaliz? El lector sabe que hay allí, cerca del santuario, varias cruces del Calvario. Pero tal vez el lector no sepa, o no recuerde, que faltan las mitades, que están sin hacer las del comienzo del Vía Crucis, o sean las seis o siete primeras. ¿No se podría intentar esta continuación ahora que estamos aun en el año del XXV aniversario?.

La Junta de aquella conmemoración dispondrá lo que proceda. Pero vimos durante aquellas fiestas y después este verano que llegan colectividades y peregrinaciones que han intentado subir al Santuario haciendo el Vía Crucis y no han podido hacerlo. ¿No podrían entretanto colocar algunas cruces o un Calvario provisional hasta que sea erigido el monumental?.

 


TENERIAS.

Pensamiento alavés, 25 de octubre de 1948.

FACETAS LOCALES. Pro Vía Crucis de Estíbaliz.

- Le faltan siete cruces.

- ¿No podrían costearse por las siete Cuadrillas forales de la provincia?

- Otra iniciativa.

Las páginas de este diario hace un par de días supieron traer un rayito de esperanza al espíritu, al lanzar la idea de proseguir las obras del bello Calvario que desde Argandoña nos conduce al primer Santuario mariano de nuestra provincia, Nuestra Señora de Estíbaliz.

Con ánimo de que tal idea sea un hecho, voy a lanzar la mía haciendo un poco de historia, que no por sabida hay que dejar de recordar.

El Excmo. Dr. Eijo y Garay, siendo Obispo de la Diócesis, enamorado desde su primera visita al Santuario de todo cuanto en él se encierra, supo despertar el fuego del amor a nuestra Excelsa Patrona, que en todos los pechos alaveses existía, y lo hizo tan admirablemente que no se paró en restaurar la Basílica, tan abandonada ya, ni en colocar nuevamente la bella imagen de Nuestra Madre en el Trono, del que nunca debiéramos haberla quitado, ni en hacernos pensar en aquellas centurias en que Ella presidía la vida toda, pública y privada, de los habitantes de este noble solar alavés. No hizo esto sólo, que por otra parte hubiera sido de sobra para no olvidar su nombre, sino que hizo mucho más. Logró de Su Santidad la Coronación de la Celestial Reina y Señora.

Con tan magnas cosas el fervor popular se elevó y llegó a grandes sacrificios.; había quienes entregaban sus joyas; otros sus dineros y muchos fervientes oraciones.

Y tal fue que, en el deseo de hacer grandes cosas a nuestro histórico cerro, siete damas, tan desprendidas como cristianas, rompiendo lanzas para la erección de un Vía Crucis que desde Argandoña llegara a los pies mismos de nuestra Madre costearon otras tantas cruces, con la esperanza de ver pronto, muy pronto, erguirse las otras siete.

Pero… el tiempo ha sido el encargado de enseñarnos a todos que no sabemos rodear a nuestro Santuario del gusto y cariño con que lo hacen las provincias hermanas. No obstante, ya se ha roto este largo silencio, el Vía Crucis de Abechuco ha tenido la virtud de hacernos mirar instintivamente al que podríamos llamar Vía Crucis provincial y, con la esperanza en Dios, se han lanzado las primeras letras para recordarnos su estado.

Se inició a raíz de la Coronación, pues ¡qué se concluya a raíz de las bodas de plata! Y para los alaveses tenemos la palabra.

Hay una suscripción abierta hace tiempo para un recuerdo de tan feliz fecha. ¿Qué mejor recuerdo que concluir lo que en ella se inició? Por si hace falta una idea, aquí lanzo la mía –humilde desde luego, pero llena de grandes deseos de ver totalmente construido tan bello Calvario- que por estas columnas y recogida por la revista «Estíbaliz» que a muchos hogares alaveses llega y a todos debiera llegar, pueden recibir todos los hijos de Álava.

Faltan siete cruces. La Provincia de Álava en su servicio a su Excelsa Reina y Señora se divide en «Regimientos», cuya unión forma las «Cuadrillas» en número de siete. Pues bien, que cada «Cuadrilla» se encargue de una Cruz, y que por ejemplo corra la otra a cargo de las Autoridades y Corporaciones de la capital. Y así, con un pequeño esfuerzo entre todos, podríamos borrar en corto plazo la vergüenza de tener que enseñar a cuantos forasteros (que son muchos) visitan nuestro Santuario, este hermoso Vía-Crucis, medio hecho, tan sólo por la desidia de todos.

JIMÉNEZ.

 

 

FLORECILLAS DE ESTÍBALIZ, pág. 32, año 1930.

CUADROS DE ESTÍBALIZ.

El Vía-Crucis.

En los caminos que a los santuarios célebres conducen, se alzan como jalonando el terreno, cruces más o menos ornamentales, que reciben al romero con sus brazos abiertos para darle ánimos, diciéndole que se encuentra ya en el término de su viaje y darle esperanzas de que conseguirá las gracias que va a pedir por los méritos y la Pasión y Muerte del Redentor, que fue clavado en el patíbulo antes signo de ignominia y hoy preciado lábaro de triunfo, que los católicos del mundo entero veneran, y ante el que se postran y besan con amor inmenso,

Desde los tiempos más remotos existe esta costumbre de colocar Calvarios en los caminos de estos Santuarios. Hay muchísimos que son verdaderas obras de arte. Son muy conocidos los numerosísimos que adornan los caminos de los Santuarios Bretones, existen también muchos otros en Francia y Alemania, en nuestra patria los hay numerosos también, uno de los más famosos es el de Monserrat. 

En esta tierra vasca los Vía-Crucis se alzan en todos los caminos, muchos de ellos han desaparecido por completo, de otros no quedan más que las cruces terminales, notables muchas de ella por las maravillosas esculturas que ornan las cruces, citaré las dos más célebres de Vizcaya, la de Elorrio y la celebérrima de Durango que es un libro abierto en los que los católicos pueden leer algunas páginas maravillosas de la Sagrada Biblia.

Estíbaliz también tiene su Vía-Crucis, aún no está terminado ¡son tantas las cosas que se han hecho! No falta quien haya pensado en ello, al terminarse la avenida que de la estación al Santuario conduce, se pensó en trasladar a él las cruces existentes, así los peregrinos que por el tren llegan, podrán subir descansadamente, deteniéndose ante las cruces y haciendo las oraciones de esa gran devoción, lucrándose con las muchísimas indulgencias concedidas, y preparándose para recibir las gracias que desean alcanzar de la madre de los Alaveses.

Los lectores, de estas flores que envían sus pequeños pétalos a todas partes no deben permanecer indiferentes ante los deseos expuestos, el Vía-Crucis debe terminarse y para ello nos deben prestar ayuda, no pedimos una limosna, no, si viene será bienvenida, pedimos oraciones para que este deseo se cumpla y apoyo moral. Sería vergonzoso que nuestro Santuario, tan visitado por gentes de todas partes, no tuviera su calvario totalmente terminado.

Las autoridades de la Provincia celosas como siempre por las glorias de la patria chica y amantes de Estíbaliz, han pensado ya en ello. Esperamos pues de todos las ayudas necesarias para que esta obra que vendrá a llenar un vacío, sea ya un hecho en la próxima primavera.


 

 

       

 

       

VÍA-CRUCIS DE ESTÍBALIZ.

 

CINCUENTENARIO DE LA CORONACIÓN DE ESTÍBALIZ.

Estíbaliz. Inscripción conmemorativa de la restauración del año 1973. Está grabada en un sillar del muro del crucero, lado de la Epístola.

 

 

 

Revista Estíbaliz. Cincuentenario de la Coronación. Año 1973. Editada por los PP. Benedictinos de Estíbaliz. Graf. ESET. Seminario de Vitoria.

 

ESTÍBALIZ Y EL FERROCARRIL.

Fue el 6 de abril de Abril de 1922 cuando el actual Ayuntamiento celebraba su primera sesión ordinaria, y en ella, también la primera a la que asistió el señor Dorao, presentó este una moción, que la firmaron con él el Alcalde y la mayoría de los concejales y por tanto fue aprobada, en la que se proponía se gestionase el emplazamiento de una estación en el pueblo de Andollu, en la línea del ferrocarril en construcción de Estella a Vitoria; la construcción de una avenida desde el citado punto hasta el Santuario de Estíbaliz, y que en éste se instalara, para hacerse cargo de él, alguna Comunidad de Religiosos.

Antes de esto y aun de haber tomado posesión del cargo de concejal nuestro director, y como preliminar acertado de todo ello, el señor Dorao celebró varias conferencias con el Iltmo. Señor Obispo de la Diócesis, de quien oyó frases de elogio y alabanza y las seguridades de todo su apoyo.

De los acuerdos que el Municipio tomó en la citada sesión del 6 de Abril, este de que nos ocupamos fue, acaso, el más interesante, sobre todo si se tiene en cuenta el culto y fervor que Álava y Vitoria rinden espléndidos a la milenaria imagen que en el histórico cerro se venera, y todo se ha cumplido.

Lo de la estación en Andollu está tan avanzado, ya en firme, que, terminados los planos del edificio y servicios auxiliares a él anejos, en el cercano mes de Febrero se anunciará la subasta de obras.

El proyecto de avenida desde la estación hasta la basílica también está ultimado por el ingeniero de carreteras de la Excma. Diputación señor Echánove y hasta presupuestadas las cantidades que han de satisfacer para ella las dos Corporaciones interesadas.

LA LIBERTAD, edición de 29 de enero 1923.

 

Pensamiento alavés, 19 de diciembre de 1942. Pleno de la Diputación. Contribución a las obras del ramal Andollu-Estíbaliz.

Pensamiento alavés, 13 de enero de 1943. Sesión municipal. Se aprueba la cooperación del Ayuntamiento en el proyecto de ferrocarril a Estíbaliz.

Pensamiento alavés, 21 de noviembre de 1944. El Excmo. De Vitoria traslada acuerdo del mismo referente a su aportación para las obras del proyectado ferrocarril de la estación de Andollu al Santuario de Estíbaliz.

Pensamiento alavés, sin fecha. Pleno de la Diputación Se acuerda solicitar autorización de la Dirección de Ferrocarriles para anunciar las obras del apartadero de Andollu a Estíbaliz.

Pensamiento alavés, 2 de septiembre de 1949. Ferrocarril Vasco-Navarro. Servicio de trenes a Estíbaliz.

El apeadero de Estíbaliz-Oreitia. Año 1951. Estado actual. Foto 2010.

Recortes de periódico alusivos al apeadero:

Recorte sin fecha. Donativo de la Comisión de Hacienda de 25.000 pesetas de ayuda a la construcción del apeadero de Oreitia.

El Correo español, 23 de enero de 1951. El apeadero de Oreitia.

Pensamiento alavés, 24 de enero de 1951. El apeadero Estíbaliz-Oreitia.

El Correo español, 30 de septiembre de 1951. Inauguración del apeadero de Oreitia.

Pensamiento alavés, 1 de octubre de 1951. Obras inauguradas en Álava en el Día del Caudillo. El Gobernador Civil y autoridades inauguran la estación apeadero de Oreitia.

HERALDO ALAVÉS, 22 de noviembre de 1915.

 

LA JUN TA DE ESTÍBALIZ.

Esta mañana a las doce se han reunido en el Palacio Provincial por el señor Azaoir, los señores que constituyen la Junta de restauración del Santuario de Estíbaliz.

En ella se aprobó la subasta de las obras de la carretera que unirá la general de Navarra con el histórico Santuario, adjudicándose al único postor don Francisco Iparaguirre, en el precio de tasación.



LA ARAÑAS DEL SANTUARIO DE ESTÍBALIZ.

2 JUNIO, 1923.- Los señores Erbina, industriales de Vitoria, regalan dos arañas, que son colocadas a ambos lados de la Santísima Virgen.

Anuario de Estíbaliz, 1938.

Proyecto de Julio Apraiz. Costeada por la Diputación Foral de Álava y el Ayuntamiento de Vitoria. Año 1925.

Era un día nubloso del mes de abril. La niebla invadía como un cendal el cerro de Estíbaliz. Un orvallo lento caía sobre la tierra transida de frío; el sol de la naciente primavera no había aún asomado para desentumecerla; la niebla se levantaba lentamente; el cerro y el Santuario se dibujaban gradualmente en la atmósfera; el runruneo de los automóviles se oía en la lejanía e iba acercándose, hasta que al fin irrumpieron en la campa, uno, otro, otro,… hasta llenarla toda.

Una feliz y aristocrática pareja de novios sellaba a los pies de la madre de Estíbaliz sus juramentos, celebrando sus bodas. El ábside brillaba como un ascua de oro, mientras el resto del templo yacía en una obscuridad abrumadora.

Al terminar la ceremonia, el sol, asomándose un momento por entre las nubes, quiso rendir sus homenajes a la feliz pareja, rivalizando con los parientes, amigos y autoridades que asistían a la fiesta.

El Señor Presidente de la Diputación de Álava y el Alcalde de Vitoria hablaban con el R. P. Superior: comentaban la belleza de la ceremonia, el hermoso ritmo del canto gregoriano, la brillantez del ábside, y también la abrumadora obscuridad de la iglesia. 

La Virgencita de Estíbaliz velando por el decoro de su templo les inspiró esta idea: ¿Por qué no habíamos de dotar al Santuario de una hermosa araña, de una lámpara votiva costeada por ambas Corporaciones, que fuera como un homenaje perpetuo que el pueblo de Vitoria y Álava toda ofrendara a su Reina?

Y la semilla cayó en tierra alavesa, en esta tierra noble y santa, y en ella germinó y dio un bello fruto.

El R. P. Superior del Santuario fue el encargado de hacer las diligencias necesarias, y el ilustre arquitecto alavés D. Julio Apraiz, que con tanto cariño ve las cosas de Estíbaliz, aceptó dibujar el proyecto. Un día pudimos verlo terminado; era en verdad una primorosa obra de arte. Presentado a los Sres. Presidentes de las Corporaciones fueron aprobados, y la obra empezó a ejecutarse inmediatamente. Cinco meses ha durado, poco tiempo en verdad para la ejecución de obra tan bella, que con su plasticidad supera en mucho a los dibujos del ilustre arquitecto.

Esta lámpara es una reminiscencia de las viejas coronas votivas que en los viejos tiempos depositaban los reyes, algo así como la celebérrima del tesoro de Guarrázar. Nuestra lámpara labrada en hierro forjado, pende del centro de la cúpula. Una gran bola primorosamente labrada, con un bello dibujo en celosía, al 

que sirve de motivo la Cruz de Cristo, se halla a una elegante corona incrustada con piedras de colores, a cuyo alrededor se engarzan las cadenas, cuyos eslabones hállanse formados por corazones invertidos que sostienen el gran aro central. Hacia el medio de estas cadenas, rompiendo la monotonía, unas pequeñas bolas labradas en celosía también realzan la elegancia y seriedad del conjunto. 

El gran aro central se halla decorado con rosetas inscriptas en círculos tangentes obra admirable de forjas; de trecho en trecho, once elegantes candeleros con adornos que forman graciosas curvas sostienen las candelas eléctricas, debajo de cada uno de los cuales penden pequeñas cruces de San Benito, incrustadas como el aro central, de piedras imitando a zafiros, topacios, rubíes, esmeraldas etc. Del interior de la corona surge un hierro labrado en hélice, que sostiene una gran bola central, labrada como la de arriba, de la que pende una grande y bella cruz de San Benito adornada con piedras transparentes.

El efecto de la araña encendida es maravilloso, y lo es también apagada, cuando se la mira desde el ábside. El negro severo de la lámpara, la claridad que por las celosías se filtra, las irisaciones de las piedras, producen en la retina la visión de un cuento de hadas.

FLORECILLAS DE ESTÍBALIZ, T. I, pág. 40, 1925.

 

 

 

COLONIA ESCOLAR DE ESTÍBALIZ.

Florecillas de Estíbaliz Año I, 1925. Dibujo de Velasco.

Todos los periódicos de la región y de las provincias hermanas han dado benévola acogida al hermoso proyecto de la Colonia escolar en Estíbaliz y todos han dedicado frases alentadoras a los miembros de la Junta de protección a la infancia para que en breve lleven a la práctica ese acto humanitario a favor de la niñez.

No es el propósito de FLORECILLAS rebajar la actuación de los miembros de la referida Junta, pero sin duda que la principal iniciadora de esta obra magna, por todos conceptos loable, es la Virgen de Estíbaliz. 

Madre de Aquél que tenía sus complacencias entre los niños, ha echado una ojeada sobre la llanada alavesa y ha visto a multitud de padres y madres, sobre todo en las clases obreras, que no pueden los pobres dedicarse a la educación de sus hijos, porque no tienen tiempo para ello. Ocupados en ganar el pan de cada día, pasan en ello toda la semana sin lograr tiempo ni reposo para atender a la vida que hacen sus hijos, especialmente en los largos días de vacaciones, y la Reina de Álava ha querido benigna dirigir su voz a los que se emplean en obra tan meritoria y les ha dicho:

Haced que los niños vengan a Mí. Por otra parte vemos que en todos los Santuarios marianos de alguna importancia siempre se levanta junto al trono de la Reina de los cielos una corte de corazones infantiles, que, uniendo sus atipladas voces a las graves de los capellanes forman un concierto agradable y magestuoso que entusiasma y mueve a devoción a los piadosos visitantes. 

Esta obra tan necesaria y ardientemente deseada por los encargados del Santuario, será dentro de pocos meses una hermosa realidad, con la cual podremos presentar a la Virgen por los inocentes ruegos de los hijos de la Provincia un canto más harmonioso y completo. No dudamos que la Virgencita bendecirá esta obra tan suya y que los corazones generosos la ayudarán con su caritativo óbolo.

(FLORECILLAS DE ESTÍBALIZ, T 1, año 1925-1931).


CUADROS DE ESTÍBALIZ.

La Colonia Escolar.

Era un día primero de Noviembre, día frío y desapacible, la nieve nos hacía su primera visita, a primera hora de la tarde, el dignísimo Sr. Gobernador Civil D. Ladislao Amézola, llegaba al cerro, esperábale el Muy Ilustre Sr. D. Francisco Tabar, y algunas otras personas acompañadas por la Venerable Comunidad de Monjes Benedictinos, iba a tener lugar una sencilla ceremonia, la bendición de la primera piedra de la futura Colonia de Estíbaliz. 

El Muy Ilustre Sr. D. Francisco Tabar bendijo la piedra con las preces de ritual y el Excmo. Sr. Gobernador, pronuncio sencillas y conmovedoras frases, diciendo en resumen, que colocaba la piedra bajo la protección de la Virgen de Estíbaliz a la que confiaba las obras, que la sencilla ceremonia que tenía lugar, era el anuncio de la grandiosa que se efectuaría al inaugurarse la Colonia Escolar, en la que los hijos de los pobres de Vitoria, encontrarían en lo sucesivo, el oxígeno vivificador que había de darles fuerzas para proseguir sus tareas escolares, fortificando al mismo tiempo sus cerebros con las enseñanzas de la religión, de la ciencia, haciendo así de los niños débiles de hoy, los ciudadanos fuertes de mañana.

La Colonia completamente terminada gracias a los desvelos de las dignísimas autoridades a la inagotable caridad de los vitorianos, a los ímprobos trabajos de la Asociación de Prensa, que tomó sobre sus hombros la pesada tarea de dar cima a la empresa, está siendo visitadísima, todos los que en ella entran, propios y extraños, se hacen lenguas de su magnífica instalación, y muchos envidian a los niños de las Escuelas Municipales de Vitoria, que han de pasar en ella los meses de verano.

Esta sencilla ceremonia que sirvió de prólogo a la magna obra cultural que la Colonia escolar significa, va a tener su epílogo en la inauguración de la misma, que tendrá lugar en uno de los días de la primera quincena de agosto. Todos los que han contribuido a está manifestación de cultura y de amor a las clases desvalidas, han escrito su nombre con letra de oro en los anales de Estíbaliz. 

Citar sus nombres es inútil están en las mentes de todos, las autoridades con sus acertadas disposiciones, el Sr. Obispo, con la caridad ferviente y el amor a los niños pobres que anida en su alma, la Asociación de Prensa, que en los comienzos de su funcionamiento, ha sabido hacerse con tan noble ejecutoria, están de enhorabuena. 

Un nombre sin embargo acude a los puntos de nuestra pluma, es el nombre del amante de la Virgen por las cosas de Estíbaliz, D. Luis Dorao, presidente de la Asociación de Prensa, que con una constancia y asiduidad llenas dignas de todo encomio, ayudado aplicadísimamente por el ilustre arquitecto D. Julián Apraiz que ha dirigido los trabajos guiado por la caridad y el amor que por los desvalidos siente, ha llevado a cabo la noble empresa.

La Colonia de Estíbaliz no albergará como muchos creen niños enfermos, menos aún pretuberculosos, no es está la misión de estas Colonias, para estos niños existen preventorios y otros centros adecuados. A Estíbaliz vendrán los niños pobres, aquellos que viven en la ciudad sin el suficiente oxígeno para sus pulmones, sin la alimentación suficiente para su normal desarrollo, sin los cuidados que sus padres no pueden proporcionarles, por tener que ganar trabajosamente su sustento y el de los suyos. A Estibaliz estos niños, sanos si, pero no robustos a adquirir las fuerzas necesarias para emprender las luchas de la vida.

En Estíbaliz, los niños colocados bajo la protección de la Reina de Álava, aprenderán a amar a Dios y a la Patria Española, a esta provincia de Álava y de Vitoria, que tanto se preocupa por la cultura, y a todos los que han contribuido a que la gran obra de la Colonia de Estíbaliz se lleve a cabo. Ellos al elevar sus puras plegarias ante el trono de la Virgencita de Álava, harán que sus bendiciones lluevan a raudales sobre todos sus bienhechores.


(FLORECILLAS DE ESTÍBALIZ, T 1, año 1925-1931).

 

 

ECOS DEL SANTUARIO DE ESTÍBALIZ.

La Colonia Escolar.- En esta última temporada se ha dado gran impulso a la terminación de la Colonia Escolar de Estíbaliz. 

Han quedado completamente acabados y amueblados, los locales que servirán de dormitorio, escuela y comedor de los futuros colonos de Estíbaliz. El 30 de Octubre se congregó en el Santuario inmensa multitud de fieles, las autoridades de Vitoria, Junta de Protección a la Infancia, toda la Comunidad de P.P. Carmelitas, Asociación del Niño Jesús de Praga y el Rvdmo. Prelado de la Diócesis, para proceder a la bendición de los referidos locales y a la entronización en los mismos del primer colono el Niño Jesús de Praga. 

La función religiosa fue breve y sencilla, pero no por eso menos piadosa. Rezado el Santo Rosario, el Ilmo. Sr. Obispo bendijo la imagen y el R. P. José León, carmelita descalzo, hizo entrega del precioso Niño a la futura Colonia infantil, en cortas pero enjundiosas frases, Auguró para la colonia días prósperos y copiosas bendicviones Jesús de Praga y Santa María de Estíbaliz velarán el sueño de los angelitos que en los meses estivales suban al cerro a fortalecer sus cuerpecitos débiles; mas como en Estibaliz no solamente se respira aire oxigenado, sino que su ambiente está saturado de santidad, al mismo tiempo que los miembros débiles se robustezcan, las inocentes almas de los colonos se empaparán de los dulces efluvios del amor de una Madre y de un hijo que son el mejor antídoto contra el microbio que desgraciadamente infecta los corazones de la juventud moderna. 

Colocado el niño Jesús en el testero del dormitorio, bajo elegante templete, el Ilmo. Sr. Obispo pronunció un bello discurso. 

Felicitó, primeramente, a la Junta de Protección a la Infancia, a las autoridades de Vitoria y a todos cuantos han contribuido con su trabajo y limosnas a la formación de tan cómoda y casi regia morada para los desvalidos hijos del obrero. 

Alabó la idea de que se hubiera construido junto al Santuario de la Patrona de la Provincia, pues de esta manera los niños, al mismo tiempo que reciban el precioso don de la salud corporal, alcanzarán esos otros más preciosos de fortalecer las almas, al calor de la devoción vitoriana y mucho más estando en constante vecindad con los preclaros hijos de San Benito, la orden más antigua, que durante catorce siglos supo transmitir a la humanidad la ciencia y la virtud, la orden, dijo, que cuenta con más sabios y más santos en los catálogos de la ciencia y la santidad.

Terminada la ceremonia volvió la procesión a la Basílica donde, se cantó la salve, en honor de nuestra querida Madre.

(FLORECILLAS DE ESTÍBALIZ, T 1, año 1925-1931).

 

El general Villa Abrille, con las autoridades, durante su visita a la colonia escolar de Estíbaliz. ABC Madrid, 18 de septiembre de 1931.

La primera piedra se puso el 1 de noviembre de 1926, festividad de todos los santos. El arquitecto fue don Julián Apraiz. En 1941 la comunidad benedictina compró el edificio por cuatrocientas mil pesetas.


MEDALLAS.

Medalla conmemorativa. IV CONGRESO NACIONAL DE MÚSICA SACRA Fecha: 1928. Alto=55 mm, ancho=44 mm. Material: metal plateado.

   

Anverso. Medalla del IV Congreso Nacional de Música Sacra con la Imagen de Estíbaliz.

En el IV Congreso de Música Sacra se conmemora el famoso Motu Propio del Papa Pío X. Convocó el congreso Monseñor D. Pedro Segura, cardenal primado de España, bajo el patrocinio de Santa María de Estíbaliz. En los carteles anunciadores del congreso aparece la Virgen de Estíbaliz enmarcada en una vidriera en arco ojival, entre tubos de órgano y cantorales.

En el anverso de la medalla conmemorativa figura la Virgen de Estíbaliz aureolada con un pentagrama musical que reproduce el comienzo de la antífona Salve Sancta Parens, el escudo de Vitoria a modo de peana, y los bustos de San Gregorio y Santa Cecilia a los pies. 

En el reverso figuran los escudos de Pío X (1903) y Pío XI (1928), y sobre ellos la tiara papal y las llaves de San Pedro. Bajo todo lo anterior la leyenda siguiente: 

IV CONGRESO DE MÚSICA SACRA VITORIA-GASTEIZ.

El congreso comenzó el 18 de diciembre de 1928. Todos los congresistas asistieron a una función religiosa celebrada en el Santuario de Estíbaliz durante su visita a la Patrona de Álava.


Reverso. Medalla del IV Congreso Nacional de Música Sacra De Vitoria-Gasteiz.

La cinta lleva los colores de las banderas española y vaticana. El trozo de cinta blanco y oro no es el original.



LA VIRGEN DE ESTIBALIZ.

Patrona del Congreso Nacional de música sagrada.

El Santuario de Estíbaliz acaba de recibir una prueba más del acendrado cariño y singular devoción de su Venerable Prelado a la Celestial Señora y Patrona de Álava.

Tan pronto como se tuvo noticia del Eminentísimo Cardenal Primado de Celebrar en Vitoria el IV Congreso nacional de música sagrada y, accediendo a los mismos, se convino en poner cuanto antes manos a la obra, la primera idea que surgió en la mente de nuestro amantísimo Prelado y el acuerdo salido de la primera reunión celebrada por la Junta organizadora fue la de ampararse con el auxilio de Santa maría de Estíbaliz, nombrándola “principal Patrona celeste” del futuro Congreso.

“En la primera reunión plenaria de la Junta organizadora, son palabras de nuestro adorado Pastor, unánimemente proclamada como principal Patrona celeste del Congreso la Sma. Virgen de Estíbaliz, cuya venerada y coronada imagen secular, conservada en tiempos medioevales en templo benedictino, escucho las tradicionales melodía litúrgicas.”

Y en verdad, que a todos parecerá inspiración del cielo esa idea y ese acuerdo unánimes, que tan perfectamente hermanan con los oficios que atribuye a la Virgen de Estíbaliz la historia antigua del santuario. ¿Quién más indicada para presidir el congreso que Ella, que presidió en otro tiempo las Juntas de Álava en los campos de Arriaga? Y ¿quién podrá inspirar a los congresistas las medidas que haya de adoptar, referentes a la música sagrada, mejor que Ella, que inspiró en otro tiempo a sus capellanes los Hijos de S. Benito el canto tradicional de la iglesia, que hoy se trata de restablecer?.

Que la Sma. Virgen de Estíbaliz pague con creces al Prelado y miembros de la Junta organizadora ese acto de fina atención y deferencia para con Ella y que, respondiendo a sus piadosos deseos y justas esperanzas, haga fecundos los trabajos del proyectado Congreso.

FLORECILLAS DE ESTÍBALIZ.

Órgano del Santuario y de la Cofradía, Año IV, Núm. 9, septiembre de 1928.

...
La imagen de la Virgen de Estibaliz se colocó en el quiosco de la música (Plaza Nueva) a los acordes de la Marcha Real.
...

 

CONGRESO DE MÚSICA SACRA EN VITORIA-GASTEIZ.

La Cruz : diario católico: Año XXVIII Número 8902 - 1928 noviembre 23, pág. 1.





Cruz de San Benito.

ANVERSO. San Benito, vestido de hábito, sostiene una cruz en su mano derecha y la Regla en su mano izquierda; en el suelo, a su derecha, se encuentra el cuervo que le lleva en el pico el mendrugo emponzoñado que le fue enviado por un monje envidioso, y a su izquierda, la mitra y el báculo.

Leyenda: SANCTE BENEDICTE ORA PRO NOBIS.

 

REVERSO.

Cruz de San Benito. Cada una de las letras que acompañan a la Cruz es la inicial de una palabra latina.

Entre los brazos: CSBP.

Cruz Sancti Patris Benedicti.

Cruz del Santo Padre Benito.

En el interior de la cruz en sentido vertical: CSSML

En el interior de la cruz en sentido horizontal: NDSMD.

Cruz Sacra Sit Mihi Lux.

Non Draco Sit Mihi Dux.

La Santa Cruz sea mi luz.

No sea el demonio mi señor.

 


Alrededor de la cruz.

En la parte superior: IHS, anagrama de Jesús. (En el modelo más conocido de la medalla de San Benito es sustituido por la palabra Pax.).

Tras el anagrama IHS, de derecha a izquierda: V. R. S. N. S. M. V. S. M. Q. L. I. V. B., iniciales de las palabras del siguiente verso.

Vade Retro Satana.

Nuncuam Suade Mihi Vana.

Apártate Satanás, no sugieras cosas vanas.

Sunt Mala Quae Libas.

Ipse Venena Bibas.

Pues maldad es lo que brindas bebe tú mismo el veneno.

ANVERSO.

San Benito con la cruz y el libro de la Regla, y el cuervo y la mitra a los pies.

Leyenda: CRUX S. P. BEN.

 

REVERSO.

CSPB ( P y B orden invertido respecto a la medalla anterior).

CSSML.

NDSMD.

IHS- V. R. S. N. S. M. V. S. M. Q. L. I. V. B.

 



Origen y difusión de la Medalla de San Benito.

Las investigaciones históricas sobre el origen de la Cruz-Medalla de San Benito han determinado que su difusión comenzó probablemente en la región de Baviera hacia el año 1647. 

En el lugar de Natternberg (Baviera), unas mujeres fueron juzgadas por hechiceras, y en el proceso declararon que no habían podido dañar a la abadía benedictina de Metten, porque estaba protegida por el signo de la Cruz. 

En el monasterio se encontraron pintadas representaciones de la cruz, con las inscripciones que acompaña a la medalla. Pero las inscripciones no pudieron ser podían ser interpretadas, hasta se vio una imagen de San Benito, con esas palabras en un manuscrito de la abadía de Metten. 

Un manuscrito anterior, del siglo XIV y procedente de Austria, parece haber sido el origen de la imagen y del texto. 

En el siglo XVII J. B. Thiers, erudito francés, la juzgó supersticiosa, por los enigmáticos caracteres que la acompañan. El Papa Benedicto XIV la aprobó en 1742 y la fórmula de su bendición se incorporó al Ritual Romano.

En los trabajos escritos de Dom Prosper Guéranger, abad de Solesmes, y de Dom Zelli Iacobuzzi, de la Abadía de San Pablo Extramuros, se estudia detenidamente el origen y la historia de la medalla. 

Desde este último monasterio, ubicado en la ciudad de Roma, que se había convertido entonces en un foco de irradiación benedictina, se difundió también la devoción a la Medalla. 

La representación más conocida de la misma es la llamada "medalla del jubileo", diseñada en la Abadía de Beuron (Alemania), y acuñada especialmente para el Jubileo benedictino del año 1880, conmemoración del XIV del nacimiento del santo (480). 

Los abades benedictinos de todo el mundo se reunieron para aquella ocasión en la Abadía de Montecasino, y desde allí la medalla conmemorativa se difundió por todo el mundo. En la medalla del jubileo, bajo la imagen de San Benito, puede verse una inscripción que dice M. CASSINO 1880.

 

Medalla de San Benito. D=33 mm.

En el Anuario de Estíbaliz de 1938, mes de marzo, el benedictino Ramiro de Pinedo firma el artículo titulado La medalla de San Benito.




Las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl usan la medalla de San Benito, impuesta, al parecer, por el mismo fundador.

 

Medalla. Anverso: Santa María de Estíbaliz. Reverso: Rogad por nosotros. D= 29 mm. Material: Metal plateado. Fecha: Años treinta o principios de los cuarenta, anterior al derrumbe del último cuerpo de la espadaña.

 

 

Medalla. Anverso: Nuestra Señora de Estíbaliz. Reverso: Portada de Nª Sª de Estíbaliz. D=2 9 mm. Material: Aluminio. Fecha: Años treinta. Anterior al patronazgo.

 

 

1

2

3

4

 

1. Aluminio. Anverso: Nuestra Señora de Estíbaliz. Álava. Reverso: Nª Sª de Lourdes. Peregrinación Vascongada a Lourdes.

2. Metal plateado. Anverso: Imagen. Sin inscripción. Reverso: “plateado”.

3. Plata. Anverso: Sagrado Corazón de Jesús, Nuestra Señora la Blanca y Nuestra Señora de Estíbaliz. Dos punzones en el reverso: cometa y marca hexagonal ilegible.

4. Metal plateado. Anverso: cabeza coronada (corona de Ansorena y aderezo). Reverso: hay una marca que dice “plateado”.

 

 


Nuestra Señora de Estíbaliz Álava. Insignia. Chapa plateada.

 

 

Placa de puerta. Metal plateado. Años sesenta.

 

Medallas, estampas, postales y fotografías en la prensa.

Florecillas de Estíbaliz Órgano de la Cofradía de Santa María de Estíbaliz Hoja semanal, Año I, ABRIL DE 1920, NUM. 1. Imp. Calle cadena y Eleta, n 32.
Insignias

Resultando demasiado caras para muchos las insignias que se adoptaron al comienzo de la Cofradía, se está gestionando la fabricación de medallas que, con lazos de color propio de la respectiva Cuadrilla, puedan ostentar en defecto de aquellas y a precio módico, los devotos de la Virgen.

 

      

HERALDO ALAVÉS, edición del 31 de octubre de 1922.


No se olviden los artistas alaveses que con destino al Cabildo Vaticano y Sagrada Congregación de Ritos, se necesitan un dibujo para estampas y un cuadro al óleo de la Virgen coronada, que pueden obtener conociendo el diseño de la Casa Ansorena antes citada o bien poniéndose al habla con dicho señor Anasagasti.

HERALDO ALAVÉS, edición del 17 de abril de 1923.

Una casa editorial de Madrid ha enviado a su fotógrafo para obtener vistas de la Virgen, coronas y Santuario.

La Librería Española ha editado también varias postales de la Virgen que se venden a 0,40 una.

Además el domingo, dicha Casa, obtuvo varias vistas del Santuario para hacer postales y destinarlas a la venta.

La Junta de la Coronación se propone adquirir las mejores vistas ampliadas del acto de la Coronación, para en su día encargar el cuadro de la Virgen coronada.

Los pedidos de medallas deben de hacerse por teléfono, directamente, al Santuario.

HERALDO ALAVÉS, edición del 18 de abril de 1923.

 

 

 

Medallas estampas y novenarios.

El Montepío Diocesano ha puesto a la venta en la calle de San Antonio, número 10, novenarios, medallas y estampas de la Virgen.

LA LIBERTAD, edición del 21 de abril de 1923 (anuncio).

Hemos visto que la Droguería Ceferino vende a 50 céntimos postales de la Virgen coronada.

HERALDO ALAVÉS, edición del 2 de mayo 1923 (anuncio).

 

¡Atención!.

Con motivo de las próximas fiestas
de la Coronación de Nuestra Señora de
Estíbaliz la Casa Linacero ha puesto a
la venta preciosas lámparas de iluminación
propias para balcones etc., y una
gran cantidad de farolitos modernos.

Medallas, postales y grandes reproducciones
de tan preciosa y notable
imagen; lacas y cuadritos; postales a 0,3 cada una
.

 

HERALDO ALAVÉS, edición del 3 de mayo de 1923.

 

 

Estíbaliz. Entusiasmo delirante.

Desde que fue divisada la Virgen, hasta que se puso en marcha la procesión, el pueblo rompió en hurras y aplausos, se dispararon bombas y se agitaban miles de pañuelos.

Varios fotógrafos y “amateurs” trabajaron sin descanso en sus aficiones o deberes profesionales, y fueron lanzados millares de salutaciones.

LA LIBERTAD, edición del 3 de mayo de 1923 (anuncio).

En los almacenes y bazar MENDÍA, Plaza Nueva 26, se venden medallas de Nuestra Señora de Estíbaliz.

HERALDO ALAVÉS, edición del 7 de mayo 1923.

Escenas populares.

Se ha consentido luego a las señoras y señoritas que se acercaran a la Virgen, y varios sacerdotes han tocado a ésta y al Niño con objetos piadosos que les iban entregando: rosarios, devocionarios, estampas, medallas, etc.

También había venido de San Sebastián el director-propietario de El Donostiarra, don Ángel Gorrochategui., y vimos asímismo, varios fotógrafos forasteros.


Placa conmemorativa del Congreso Eucarístico internacional. Bronce. Año 1934. En el muro de la sacristía.

A NUESTRA SEÑORA SANTA MARÍA DE ESTÍBALIZ XIV DÍAS DEL AÑO DE GRACIA MCMXXXIV SU HERMANDAD RESIDENTES ALAVESES EN LA REPÚBLICA ARGENTINA HACEN PERENNE TESTIMONIO DE AMOR ANTE EL ALTAR DE LA FE Y LA TRADICIÓN CON MOTIVO DEL XXXII CONGRESO EUCARÍSTICO INTERNACIONAL.

El XXXII Congreso eucarístico nacional se celebró en Buenos Aires en octubre de 1934. 

Los actos duraron cuatro días, la clausura se celebro en la calle Dorrego y Alvear ante una cruz que medía 35 metros de altura. 

La asistencia superó las previsiones, se reunió un millón de personas. Ofició una misa el cardenal Pacelli bendiciendo a la multitud.

 

El Santuario de Santa María de Estíbaliz de dom Ramiro Pinedo, O.S.B., Espasa-Calpe, Madrid, 1940. Biblioteca del Sr. Landaluce (el ejemplar que conservo está deteriorado). Dedicado y firmado por el autor.