Arqueología - Vitoria-Gasteiz.


 
 

 

Dehesas, dólmenes y caminos. Una aproximación al fenómeno megalítico de la alta Extremadura desde la arqueología del paisaje.

UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID.
FACULTAD DE GEOGRAFÍA E HISTORIA.
Departamento de Prehistoria, Historia Antigua y Arqueología.

José Mª Señorán Martín.

Directores:
María Luisa Ruiz-Gálvez Priego
César Parcero-Oubiña
Madrid 2019.


A mis abuelos, Nina y Nano,
por mostrarme su mundo, que desaparece.


AGRADECIMIENTOS:

Resulta complicado resumir en unas pocas líneas a todas las personas que, de manera directa o indirecta, han aportado algo, por mínimo que pueda parecer, a esta tesis doctoral. Tesis doctoral que se ha convertido en proyecto de vida de los últimos años, pero cuyas raíces se hunden en el verano de 1999.

Por ello, con estas palabras quiero mostrar mi agradecimiento a las personas que me han acompañado durante todos este tiempo, que no sólo me han aportado elementos de carácter intelectual que pueden verse reflejados en este proyecto, sino que también me aportaron risas, discusiones, barras de bar, paisajes lejanos, cercanos, etc. Al fin y al cabo, me ayudaron a vivir una vida dentro de la cual se inserta este trabajo, una parte más de ella, de tamaño variable dependiendo del momento.

En primer lugar, debo mostrar mi más profundo agradecimiento a Marisa (me permito el lujo de llamarla así por la relación que nos une). Nada de lo que aquí se presenta existiría si no hubiera sido por ella. Ella fue la que me dio la oportunidad de excavar allá por el año 1999, la que me trató como a un estudiante universitario más cuando inició las excavaciones arqueológicas en Montehermoso, mi pueblo, y yo era un adolescente de 14 años. 

Ella me dio la oportunidad de excavar durante aquellos años. Me acogió en el laboratorio de la UCM cuando yo me incorporé a la universidad. Y me ayudó laboralmente cuando acabé la carrera. Gracias a ella tuve el lujo de formar parte del Proyecto ARPA, que nos llevó por tierras del Atlas marroquí. Nuevamente, mil gracias Marisa. De la época de las excavaciones de Montehermoso quiero mostrar mi agradecimiento de manera muy especial a aquellas personas que me enseñaron a excavar, Miguel Ángel Díaz y Lois Ladra. 

Allí conocí a Primitivo Sanabria, que confío en mí para trabajar junto a él, gracias. Seguidamente, quiero citar aquí a César Parcero-Oubiña, gracias a su codirección, asumida de una manera totalmente desinteresada, pude conseguir la beca predoctoral que me permitió trabajar en esta tesis. Su ayuda ha sido de un valor incalculable.

Mis estudios universitarios fueron en la Facultad de Geografía e Historia.

Debo mucho al profesorado del Departamento de Prehistoria, en particular a aquellos que nos ayudaron a forjar un espíritu crítico, a Gonzalo Ruiz Zapatero y a Alfredo Jimeno. Un agradecimiento especial a Almudena Hernando, quien además de ser una gran profesora, fue quien me puso en contacto con el Incipit, gracias a ella pude solicitar la beca predoctoral que posteriormente obtuve.

Debo agradecer también a todos aquellos compañeros y compañeras de facultad que me acompañaron en este proceso. A los compañeros del departamento, a David González, Cris Charro, Nuria Gallego, David Javaloyas, Jaime Almansa, y otros muchos. Conseguimos montar un grupo de trabajo cuyo resultado fueron las Jornadas de Jóvenes en Investigación Arqueológica ( JIA), un referente de la arqueología peninsular entre los estudiantes.

También quiero agradecer la ayuda y amistad de Pablo de la Presa. Sus mails explicativos sobre el uso de herramientas SIG no tienen precio, sin su ayuda difícilmente hubiera podido realizar este trabajo.

Otros muchos compañeros de facultad me acompañaron con risas, viajes, cervezas y amistad. Gracias a Víctor Gil, a Marta Martín, Mercedes Pedrosa, Darío Cases, Oscar Chinarro, María Gallego y María del Pozo.

En el 2010 me incorporé con una beca predoctoral en el Incipit-CSIC (Santiago de Compostela). Siempre le estaré agradecido a Felipe Criado por darme la oportunidad de ingresar en el Laboratorio. Sofía Quiroga siempre estuvo ahí para ayudar en lo más tedioso, en la burocracia, con una sonrisa, aunque los plazos estuvieran al límite. Muchas gracias a Alejandro Güimil, un amigo, que siempre me ayudó con las mil dudas que tuve sobre SIG. 

Sin Antonio César González García jamás habría podido llevar a cabo los diferentes análisis estadísticos, mil gracias. Gracias a Elías López, por sus comentarios y conversaciones tan gratificantes. Gracias a Yolanda Porto y a Lucía Moragón, por las sonrisas de cada mañana. Gracias a Patricia Mañana, Sonia García, Roberto Aboal, Lupe Esquinas, Lois Armada, David Barreiro, Rebeca Blanco, y otros tantos compañeros y compañeras que tan bien me acogieron en Santiago.

También quiero agradecer, de manera especial, la amistad y ayuda de Xurxo Ayán. Gracias amigo por las conversaciones en coche a lo largo de tantos kilómetros, gracias por contar conmigo.

De Santiago de Compostela también quiero recordar la amistad de Juan, Lorena y Javi.

Gracias a Ignacio de la Torre pude realizar mi primera estancia de investigación en la University College of London, allá por 2011. En 2012 hice otra estancia investigadora. Esta vez fue en Seattle, University of Washington, siempre le estaré agradecido a Marcos Llobera, el mejor anfitrión que pude encontrar. Allí conocí a Rodrigo Solinís-Casparius, gracias por su amistad, por los viajes, por los cafés.

Parte de la cartografía y documentación arqueológica ha podido ser empleada gracias a la aportación y ayuda desinteresada de Hipólito Collado.

He de agradecer la ayuda proporcionada por Manuel García Álvarez, quien me facilitó la información relacionada con los megalitos de Malpartida de Plasencia de una manera totalmente desinteresada.

Finalmente, gracias a mi familia. A mis padres que me mandaron a la capital para no tener que trabajar en el campo, aunque no sabían que cambiaba la azada por el pico. Gracias por haberme apoyado siempre en todo, por ser tan buenos conmigo, por quererme tanto. Gracias a mi hermana Nely, siempre a mi lado, apoyándome de manera desinteresada, queriéndome. A Pete, por ser un gran cuñado. A mi familia política, a Mario y Rosalía, a Raquel, a Rafa.

Gracias a Inés, por ser mi compañera, por acompañarme en este proceso, por ponerme los pies en el suelo. Por pasear conmigo junto a Moura por dehesas, playas y calles alquitranadas, por caminar conmigo.



ÍNDICE DE CONTENIDO:


RESUMEN.

SUMMARY.

1. INTRODUCCIÓN

1.1. Hipótesis de partida y aportaciones de este trabajo al estudio de los paisajes megalíticos del norte de Cáceres
1.2. Metodología de trabajo
1.2.1. Fuentes documentales
a) Carta Arqueológica
b) Fuentes bibliográficas
1.2.2. Trabajo de campo
a) Prospección arqueológica
b) Excavaciones arqueológicas
1.2.3. Internet y redes sociales
1.3. Áreas de trabajo y muestra analizada
1.3.1. Escala macro: la realidad megalítica de la Alta Extremadura
1.3.2. Escala micro: la dehesa boyal de Montehermoso como caso de estudio
2. EL PAPEL DE LA ARQUEOLOGÍA DURANTE EL AUGE DE LOS ESTADOS-NACIÓN EN EL S.XIX. EL CONCEPTO DE NEOLÍTICO COMO OBJETO DE ESTUDIO

2.1. Introducción
2.2. La Arqueología como elemento configurador de las identidades nacionales, regionales y locales
2.2.1. El papel de la Arqueología en la configuración de los Estado-Nación del S.XIX
2.2.2. El concepto de Neolítico y su papel en la construcción de la identidad europea
2.3. Conclusiones

3. UNA HISTORIOGRAFÍA EXTREMEÑA DE LA ARQUEOLOGÍA EXTREMEÑA
3.1. Introducción a una historia de la Arqueología extremeña
3.2. Los inicios de la Arqueología extremeña. Pioneros de una Pre-Arqueología entre el S.XVI y el primer tercio del S.XIX
3.3. El S.XIX y la transición del anticuarismo a la Arqueología institucional
3.3.1. Contexto político y económico en Extremadura durante el S.XIX
3.3.1.1. El Período Liberal en Extremadura
3.3.1.2. La crisis de fin de siglo
3.3.2. Cultura y Ciencia en la Extremadura del S.XIX
3.3.3. Institucionalización de la Arqueología extremeña durante la segunda mitad del S.XIX
3.3.3.1. El papel de los arqueólogos locales en el desarrollo de la Arqueología del S.XIX
3.3.3.2. Viajeros y políticos forasteros. El papel de los investigadores foráneos en la Extremadura del S.XIX.
3.4. La incorporación de la Arqueología extremeña a la Arqueología nacional. La transición entre finales del S.XIX y los inicios de la Guerra Civil
3.4.1. Situación socioeconómica extremeña en el cambio de siglo
3.4.2. El papel del Regionalismo y la Revista de Extremadura en el desarrollo cultural desde fines del S.XIX hasta la Guerra Civil
3.4.3. Los inicios de la Arqueología científica y su desarrollo en Extremadura
3.4.4. El Megalitismo extremeño como caso de estudio en la transición a una Arqueología científica extremeña
3.5. Guerra civil y Dictadura en Extremadura. La aparición de los paisajes de postguerra y la Arqueología al servicio del Régimen.
3.5.1.El papel de los intelectuales extremeños en el paso del regionalismo al provincialismo
3.5.2. La Arqueología extremeña al servicio del Régimen
3.5.3. El Megalitismo como objeto de estudio de postguerra
3.6. Conclusiones

4. LA ARQUEOLOGÍA DEL PAISAJE COMO MARCO TEÓRICO PARA LA INTERPRETACIÓN DE LOS PAISAJES MEGALÍTICOS
4.1. Introducción
4.2. La construcción social del paisaje. Un análisis del concepto
4.3. La monumentalización del paisaje. El megalito como realidad material e imaginaria
4.3.1. Las interpretaciones procesualistas de los paisajes megalíticos. Un pasado no muy lejano
4.3.2. El "giro postprocesual" y los paisajes megalíticos
4.4. El megalito como elemento discursivo y legitimador del poder
4.5. El megalito como "lugar de la memoria"
4.6. Conclusiones

5. LA EMERGENCIA DE LOS PAISAJES MONUMENTALES EN LA ALTA EXTREMADURA, NEOLÍTICO Y MEGALITISMO
5.1. Introducción
5.2. Propuestas cronológicas para un análisis del Neolítico extremeño
5.2.1. En busca del desierto interior, el Epipaleolítico cacereño
5.2.2. Los inicios del Neolítico en la provincia de Cáceres, el Neolítico antiguo
5.2.3. El Neolítico Medio en la región de Cáceres
5.2.4. Paisajes de transición, el inicio de los paisajes monumentales durante el Neolítico Final
5.2.5. La consolidación del hábitat monumentalizado, el Calcolítico Pleno
5.2.6. El fenómeno campaniforme en la provincia de Cáceres, el Calcolítico Final
5.3. La monumentalización de la muerte, el Megalitismo cacereño
5.3.1. Los espacios megalíticos en la provincia de Cáceres
5.3.2. Cronología del Megalitismo cacereño
5.3.3. La cultura material: los ajuares megalíticos
5.4. Conclusiones

6. ÁREA DE ESTUDIO. UNA DESCRIPCIÓN DEL PAISAJE DE LA ALTA EXTREMADURA
6.1. Los paisajes de la Alta Extremadura
6.2. Escala macro, la Alta Extremadura
6.2.1. Geología y geografía
6.2.2. Hidrología
6.2.3. Clima
6.2.4. Vegetación
6.3. Escala micro, la dehesa de Montehermoso como caso de estudio
6.4. Conclusiones
7. CARTOGRAFÍA, DATOS ESPACIALES Y MEGALITOS
7.1. Introducción
7.2. Cartografía digital
7.3. Cartografía digital a escala macro
7.3.1. Modelo Digital de Elevaciones (MDE)
7.3.2. Plan Nacional de Ortofotografía Aérea (PNOA)
7.3.3. Imágenes de satélite
7.3.4. Cartografía histórica digitalizada
7.3.5.Cartografía 1:10.000 de la Consejería de Urbanismo y Ordenación del Territorio de la Junta de Extremadura
7.3.6. Catálogo de vías pecuarias de Extremadura, Gobierno de Extremadura. Consejería de Agricultura, Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Energía
7.4. Cartografía digital escala micro
7.4.1. Los datos LiDAR
7.4.2. MDE de la dehesa de Montehermoso a partir de datos LiDAR
7.5. Software utilizado
7.6. Conclusiones

8. ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN DE LOS PAISAJES TUMULARES DE LA ALTA EXTREMADURA
8.1. Introducción
8.2. Características generales de la muestra analizada
8.3. La construcción del paisaje megalítico,1.Análisis de las condiciones genéricas de localización de las estructuras monumentales en la Alta Extremadura
8.3.1.La no aleatoriedad de la muestra a partir de un análisis estadístico: el test Kolmogorov-Smirnov
8.3.2. La agrupación de los megalitos en su paisaje. La densidad megalítica
8.3.3. El sustrato geológico de los megalitos analizados
8.3.4. Altimetría de las arquitecturas megalíticas. Altitudes absolutas y relativas
8.3.5. Pendientes
8.3.6. Redes hidrográficas
8.3.7. Puertos y vados, los puntos de paso
8.4. La construcción del paisaje megalítico, 2. La movilidad como factor locacional
8.4.1. Movilidad y megalitos
8.4.2.Los Modelos de Acumulación del Desplazamiento Óptimo desde un origen dado (MADO) como herramienta de análisis del movimiento a través de un espacio determinado
8.4.3. Las vías pecuarias y su relación con la implantación del paisaje megalítico
8.4.4. Significatividad de la movilidad como factor locacional
8.5. Conclusiones

9. LA NECRÓPOLIS MEGALÍTICA DE MONTEHERMOSO. ANÁLISIS DE UN NÚCLEO MEGALÍTICO EXCEPCIONAL EN EL NORTE DE CÁCERES
9.1. Introducción
9.2. Trabajos arqueológicos previos en la dehesa boyal de Montehermoso
9.2.1. Excavaciones arqueológicas, el "Proyecto de excavación de la dehesa boyal de Montehermoso" (1999-2000)
9.2.1.1. Las arquitecturas monumentales de la necrópolis megalítica de Montehermoso como representaciones materiales del proceso de domesticación del paisaje
9.2.1.2. Análisis preliminar de los ajuares megalíticos, el camino hacia la
complejización social
9.2.1.3. Propuesta cronológica para la necrópolis megalítica de Montehermoso
9.2.1.4. Reconstrucción paleoambiental del paisaje coetáneo a la necrópolis megalítica de Montehermoso
9.2.2. Aplicación de técnicas no destructivas para la creación de conocimiento arqueológico: prospección de la dehesa boyal de Montehermoso
9.3. Análisis locacional de la necrópolis megalítica de Montehermoso. Estudio de las variables que configuran un paisaje monumental
9.3.1. Patrones genéricos de localización de la necrópolis megalítica de la dehesa boyal de Montehermoso
9.3.1.1. Análisis de la altimetría (absoluta y relativa) de las estructuras megalíticas de la dehesa boyal de Montehermoso
9.3.1.2. Análisis de las estructuras localizadas en relación a la pendiente del terreno
9.3.1.3. Agua y humedad como factores determinantes en la geolocalización de las estructuras megalíticas
9.3.2. El papel de la movilidad como factor locacional en un paisaje monumental
9.3.3.Patrones de visibilidad en relación a la ubicación de las estructuras megalíticas
9.3.4. Factores determinantes en la ubicación de las estructuras megalíticas, recapitulación
9.4. Conclusiones

10. A MODO DE SÍNTESIS FINAL
10.1. Recopilación de los principales resultados obtenidos
10.2. Epílogo

BIBLIOGRAFÍA.

ANEXO I: TABLA DE MEGALITOS EMPLEADOS EN ANÁLISIS ESPACIAL
ANEXO II: MAPA DE DISTRIBUCIÓN DE MEGALITOS DE LA PROVINCIA DE CÁCERES.
ANEXOIII: MAPA DE DISTRIBUCIÓN DE ENTIDADES PATRIMONIALES ANALIZADAS EN LA DEHESA BOYAL DE MONTEHERMOSO
ANEXO IV: CRONOLOGÍAS CONTEXTOS HABITACIONALES
ANEXO V: CALIBRACIONES CONTEXTOS FUNERARIOS (MEGALITOS)
ANEXO VI: CRONOLOGÍAS NÚCLEO MEGALÍTICO DE
MONTEHERMOSO
ANEXO VII: TABLA RANGOS MANN-WHITNEY
LISTADO DE FIGURAS
LISTADO DE TABLAS


RESUMEN:

La tesis doctoral que aquí se presenta es el fruto de años de trabajo, de reflexiones, de idas y venidas, y conversaciones, muchas conversaciones, con personas
que me ayudaron a distraerme y a buscar nuevas preguntas.

A su vez, es consecuencia directa de un proyecto de investigación y excavación llevado a cabo por la Dra. Ruiz-Gálvez durante los años 1999-2000, centrado en la aparición del paisaje megalítico en Montehermoso y la puesta en valor de la dehesa boyal de la localidad. Por aquella época, siendo estudiante en el I.E.S. Gabriel y Galán de Montehermoso, pude participar como voluntario en las excavaciones allí realizadas. 

Posiblemente, sin que la dirección de la excavación lo tuviera en cuenta, se iniciaba un proyecto de Arqueología Comunitaria donde la población de la localidad, entre la que me encontraba, formó parte de la creación de conocimiento arqueológico. Posteriormente, colaboraría en el Laboratorio del Dpto. de Prehistoria de la U. Complutense de Madrid, estudiando los materiales recogidos durante las campañas de 1999 y 2000.Todo ese trabajo se materializa, en parte, en este trabajo de investigación, así como en los diferentes artículos, ponencias, posters y otros productos derivados de aquellas excavaciones.

Por otro lado,me gustaría recalcar que aquel primer acercamiento a la Arqueología como voluntario allá por finales de los 90, hizo que mis reflexiones no se centraran únicamente en la aparición de los paisajes megalíticos de la provincia de Cáceres, en general, y de Montehermoso, en particular. Me hizo plantearme otra serie de cuestiones de interés y relevancia para mi carrera como investigador. Éstas se centraban, sobre todo, en el papel de la ciudadanía en los proyectos de investigación y su capacidad de generar conocimiento. 

De esta manera, me cuestionaba el papel de la Arqueología Académica y los/as profesionales de la Arqueología como únicos agentes capaces de producir conocimiento. 

Por todo ello, esta tesis está estructurada en bloques diferenciados que tienen como "excusa" o eje vehicular el Megalitismo como realidad material prehistórica, pero que, en realidad, son diferentes maneras de aproximación científica a un caso de estudio particular. Por un lado, analizaré la generación de los discursos académicos relativos al Megalitismo extremeño y las condiciones sociopolíticas de su construcción, una visión internalista en el sentido propuesto por Kuhn (1983). 

Por otro lado, se analiza la aparición de los paisajes megalíticos cacereños en general, y montehermoseños en particular, analizados desde la óptica teórica de la Arqueología del Paisaje, apoyado en el uso de herramientas digitales de modelización y análisis. 

Por último, y a modo de epílogo, se realiza una aproximación al caso de estudio desde la Arqueología Comunitaria como elemento clave en el desarrollo socioeconómico de las sociedades agrícolas del Norte de Cáceres. En este último caso, se parte de los presupuestos de la Arqueología Comunitaria establecidos por S. Atalay (2012), centrados en la horizontalidad de las relaciones entre la comunidad local y la comunidad académica.

Finalmente, quería indicar que este trabajo ha podido llevarse a cabo gracias a la consecución de un contrato JaePredoc, que fue desarrollado en el Instituto de Ciencias del Patrimonio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas ( 1 ) , entre los años 2010 y 2013.


( 1 ) Ref. Proyecto de investigación: JAEPre_09_02209. Título: MEGALITISMO Y ARQUEOLOGÍA DEL PAISAJE EN EL SECTOR NOROCCIDENTAL DE LA ALTA EXTREMADURA.


 


SUMMARY.

This doctoral thesis is the result of many years of work and reflections. It is the direct result of an investigation and excavation project conducted during 1999 and 2000. This dissertation is structured in different sections, its central theme is Megalithism as a prehistoric material reality; these sections, in fact, actually represent different scientific approaches of a particular case study. 

On one hand, there is the generation of academic discourses that refer to `Extremadura Megalithism' and its socio-political circumstances, which is an inward looking approach, in line with Kuhn's suggestions (1983). On the other hand, the dissertation analyses the creation of Megalithic landscapes in Caceres in general, and in Montehermoso in particular. The analysis is done from the Landscape Archaeology theoretical perspective, supported by the use of a GIS (Geographic Information System) platform.

Then, finally, as an epilogue, we approach the study from the perspective of Community Archaeology as a key element in the socioeconomic development of the agricultural societies in Northern Caceres. In this case, we start with the Community Archaeology premises established by S. Atalay (2012), which focus on the horizontal relationships between the local and the academic community.

Lastly, it is worth mentioning that this piece of work has been possible thanks to securing a `JaePredoc' employment contract; based at the "Instituto de Ciencias del Patrimonio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas" between 2010 and 2013.

CAPÍTULO 1.

INTRODUCCIÓN.

"Sabes, cuando miro este paisaje, puedo leerlo.".

(Lance Stater , Detectorists, BBC)


1.1.
Hipótesis de partida y aportaciones de este trabajo al estudio de los paisajes megalíticos del norte de Cáceres.

El trabajo aquí presentado se encuentra estructurado en bloques claramente diferenciados. Ésto hace que las hipótesis, por lo tanto, deban analizarse en cada bloque en particular.Lo mismo resulta con las aportaciones de este trabajo a la Arqueología extremeña.

En lo relativo a la generación de los discursos arqueológicos y su relación con el contexto sociopolítico que los enmarca, partimos de la idea de que el uso de los discursos no es inocente, como señala Foucault (2008:14), "en toda sociedad la producción del discurso está a la vez controlada, seleccionada y redistribuida...".

El lenguaje está fuertemente condicionado por la visión del mundo que poseemos y, como dije anteriormente, por la ideología reinante, a pesar de que los usos de los términos puedan aparentar naturales y obvios (Bourdieu,2007a).

El lenguaje y la escritura no son neutrales ni instrumentos objetivos, representan el mundo, y son resultado de la producción social (Shanks y Tilley, 1987b:14).

Estos discursos relacionados con el conocimiento arqueológico estarían determinados por los intereses, conflictos, preocupaciones y sensibilidad general de cada época (Hernando, 1999b:19). 

La Arqueología podría entenderse, en este sentido, como "evento y experiencia del presente, como práctica social que no puede escapar del presente", dando lugar a una interpretación del pasado influenciada por la ideología, y, por lo tanto, no neutral (Shanks y Tilley, 1987a:28). El pasado no sería idéntico a su representación, y la Arqueología sería producida en un contexto determinado, con unas circunstancias y condiciones sociales, por hombres y mujeres, dentro y fuera de las instituciones (Ib.:116). 

Por ello, el análisis del contexto socioeconómico nos permitirá de construir los discursos arqueológicos y entenderlos en su contexto; y viceversa, a través de los relatos arqueológicos podremos comprender los condicionantes socioeconómicos y políticos en el momento en que se generan dichos relatos.

El segundo bloque, centrado en la aparición de los paisajes megalíticos en el norte de la provincia de Cáceres, introduce nuevas hipótesis de trabajo. Por un lado, y aún en relación con el bloque primero y la creación de los discursos, se trata de discutir la idea que ha relacionado, tradicionalmente, el Megalitismo extremeño con estrategias económicas basadas en la agricultura. 

En efecto, los datos recuperados en las diferentes excavaciones no dan argumentos materiales para explicar el mismo a partir de un modelo socioeconómico basado en dicha estrategia. De hecho, los trabajos paleoambietales de los últimos años, relacionan la aparición del Megalitismo con la aparición del paisaje de dehesa y un aumento de la presión ganadera desde el IV m.a.C. (López Sáez et al., 2007b).

Esta asociación viene dada más por las concepciones que tenemos sobre el concepto de Neolítico y el Megalitismo que por los datos que ofrece el registro arqueológico. Por ello, en la primera parte de este trabajo intentaré desarrollar esa idea tratada con anterioridad por otros autores (Zvelebil, 1996; Mansilla, 1998; y Hernando 1999c), que establecen que la aparición del concepto de Neolítico y las concepciones que se tienen sobre el mismo están en relación con la creación de la identidad moderna occidental. Es decir, la aparición de este concepto fue un elemento determinante en la creación de la identidad de la sociedad occidental moderna.

Frente a esta hipótesis, en este trabajo se plantea la idea de que los grupos humanos que llevaron a cabo la construcción de los megalitos en la provincia de Cáceres estarían desarrollando estrategias socioeconómicas que implicaban cierta movilidad, como el pastoreo. El Megalitismo significaría una nueva configuración de su espacio, no sólo físico, sino también social, dentro del cual surgirían nuevos conceptos de espacio y tiempo (Criado Boado, 1989). 

De ahí, la importancia de los megalitos como ejes vertebradores de la movilidad durante la Prehistoria. En el caso particular de Montehermoso, destacaría la implantación de una necrópolis megalítica en un eje de comunicaciones, un área de confluencia de vías de comunicación. Por ello, la movilidad se convierte en un factor clave para analizar el Megalitismo. Para analizar dicho fenómeno, se emplearán los Sistemas de Información Geográfica, herramienta clave en el estudio de los paisajes prehistóricos que aquí propongo.

El último apartado de este trabajo, a modo de epílogo, parte de la base de que la Arqueología Comunitaria, en el sentido propuesto por Atalay (2012), es clave en la socialización y puesta en valor del Patrimonio Arqueológico. Desde una concepción integral del Patrimonio "en la que se funde lo histórico y lo natural y bajo la que subyace la necesidad de una gestión coordinada de todos los recursos patrimoniales" (Criado Boado et al., 1995:261), se plantea una gestión coordinada por parte de la población local, pasando de ser un agente pasivo a un agente activo en las tareas de ordenación y gestión de sus recursos patrimoniales, en general, y del Patrimonio Arqueológico en particular. 

Este paso de agente pasivo a activo se busca mediante un proceso de empoderamiento, entendiendo como tal la capacidad de las personas para elegir entre diferentes opciones mediante participación directa en la toma de decisiones o influyendo sobre aquellas personas o instituciones que ostentan la capacidad de tomar esas decisiones. 

Siguiendo algunas de las principales directrices planteadas por Funtowicz y Ravetz (2000) sobre la Ciencia Postnormal, se busca la participación de todos los agentes sociales en la creación del conocimiento arqueológico, así como en su gestión y distribución; pero no sólo en lo relativo al conocimiento arqueológico, sino también, como se planteaba anteriormente, en la gestión patrimonial.


1.2.
Metodología de trabajo.

Para realizar esta tesis doctoral se han desarrollado diferentes líneas de trabajo.

Por un lado, se ha llevado una documentación exhaustiva a partir de fuentes bibliográficas de diferente origen. Por otro lado, el trabajo de campo arqueológico ha sido clave en la obtención de datos de primera mano. Internet y las redes sociales han sido otra fuente de recursos para la obtención de datos con los que analizar el paisaje prehistórico cacereño.


1.2.1.
Fuentes documentales.

En lo referido a las fuentes documentales, nuevamente, el origen de las mismas ha sido diverso. Se ha complementado la información bibliográfica obtenida de la consulta de la Carta Arqueológica de Extremadura con las consultas bibliográficas en bibliotecas. Internet y los repositorios gratuitos de bibliografía arqueológica han sido también determinantes en la recopilación, análisis e interpretación de este trabajo. 

Este tipo de fuentes han sido claves en la elaboración de este proyecto, ya que el mismo se ha realizado sin el apoyo económico ni el tiempo necesarios para realizar una prospección intensiva o, al menos, la geolocalización precisa de todos los yacimientos localizados a través de diferentes fuentes documentales.


a)
Carta Arqueológica.

En primer lugar, hemos de destacar la riqueza arqueológica que posee la región cacereña en lo que a Megalitismo se refiere. Si bien es verdad que en otras regiones peninsulares la densidad de yacimientos megalíticos es mayor (véase el caso gallego), en el caso de la provincia de Cáceres contamos con unos 256 megalitos documentados, a los que podríamos añadir los 102 registrados en la provincia de Badajoz (Jiménez Ávila y Barroso Expósito, 2000). 

Estos yacimientos se encuentran diseminados en el territorio cacereño siguiendo dos patrones diferenciados. Por un lado, nos encontramos con la existencia de verdaderas necrópolis megalíticas, como pueden ser el caso de Montehermoso o Jaraiz de la Vera en el norte de la provincia de Cáceres; por otro, megalitos aislados, como puede ser el caso del Teriñuelo, en Carcaboso.

Una vez dicho esto, parece necesario analizar la Carta Arqueológica de Extremadura, depositada en la Dirección General de Patrimonio Cultural, una de las principales fuentes de obtención de datos de la Arqueología extremeña.

Por un lado, hemos de destacar las dificultades para obtener información de la Carta Arqueológica. El uso restringido de la misma hace que el proceso de obtención de la información pertinente sea tedioso y, en ocasiones, se dilate en el tiempo.

Por otro lado, el estado en el que se encuentra la información es más que defectuoso, erróneo, y, en ocasiones, incoherente. La información se encuentra clasificada por municipios y épocas. A pesar de ello, los formatos son variados.

Se puede recibir la Carta Arqueológica de un municipio en un archivo de texto formato Word mientras que la información del municipio vecino es entregada en formato PDF. 

La estructura y contenido es dispar. Si bien es verdad que hay cartas arqueológicas municipales realizadas hace décadas, no hay uniformidad en cuanto al contenido. Las imágenes y mapas de localización son muy escasos.

En el caso que aquí tratamos, se analizó la Carta Arqueológica de cerca de un centenar de municipios (88), aunque sólo 12 de ellos aportaban algún tipo de mapa de localización. En ningún caso se incluía en la información aportada por la Junta algún tipo de material fotográfico que facilitara la localización o comprobación de los datos arqueológicos solicitados. En el caso de la documentación cartográfica, hemos de añadir la inexactitud de los datos, repletos de errores tan graves como no especificar el sistema de coordenadas o la inclusión de coordenadas incompletas.

 

Fig.1.1 Imagen Carta Arqueológica.

Todo lo analizado muestra la dificultad de trabajar con estos datos que deben verse corroborados a partir de bibliografía complementaria o mediante visitas a campo.


b)
Fuentes bibliográficas.

La bibliografía, como en cualquier proyecto de tesis doctoral, ha sido clave.

No sólo en lo que al apartado teórico-metodológico se refiere, también ha sido clave en la incorporación de datos prácticos y casos de estudios, como la geolocalización de yacimientos arqueológicos a partir de bibliografía académica.

Para recopilar la bibliografía necesaria para la tesis se ha llevado a cabo un vaciado bibliográfico en diferentes universidades, tanto estatales como extranjeras. En lo que al ámbito nacional se refiere, se han consultado 3 bibliotecas, principalmente. Por un lado, la biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid, no sólo la Biblioteca de la Fac. de Geografía e Historia, la biblioteca de la Fac. de Filosofía ha sido también de gran importancia en el desarrollo de este trabajo. 

Por otro lado, la biblioteca de la Universidad de Santiago de Compostela también ha resultado de gran ayuda, especialmente la biblioteca de la Fac. de Geografía e Historia. Además, a estas dos hemos de añadir las bibliotecas del CSIC. Al estar inscrito como personal predoctoral en el Instituto de Ciencias del Patrimonio, del CSIC, se ha tenido acceso a todas las bibliotecas del CSIC a través del préstamo interbibliotecario, lo que ha facilitado la consulta de bibliografía.

También hemos de destacar la consulta de bibliotecas extranjeras. En este caso, se ha podido llevar a cabo dicho trabajo gracias a la realización de estancias de investigación en el extranjero financiadas por el CSIC. Por un lado, en relación al aparato teórico y a la bibliografía relacionada con el Neolítico y el Megalitismo, se llevó a cabo una estancia de investigación en el University College of London, siendo la biblioteca del Institute of Archaeology el principal recurso bibliográfico. 

 

Fig.1.2 Biblioteca Suzzallo y Allen, Universidad de Washington, Seattle

La tradición de estudios que versan sobre los temas indicados ha hecho que esta biblioteca sea un referente internacional. Por otro lado, se llevó a cabo otra estancia de investigación en la University of Washington, adscrita al departamento de Antropología. Durante esta estancia se llevó a cabo la consulta bibliográfica relacionada con el aparato metodológico de la tesis, en concreto, con la parte relacionada con los Sistemas de Información Geográfica y su aplicación a la Arqueología. Además, la bibliografía relativa a la Arqueología Comunitaria fue consultada, casi de manera exclusiva, en esta universidad.

A todo esto hay que añadir la consulta de otro tipo de repositorios bibliográficos en red, como pueden ser Academia.edu, Dialnet o Jstor. En estos casos, no toda la bibliografía es de libre acceso, pero en numerosas ocasiones se puede acceder a ella. Este tipo de bibliografía es clave cuando no se tiene ningún tipo de adscripción institucional, algo criticable y condenable, ya que el acceso a la información subvencionada con dinero público queda restringido.


1.2.2.
Trabajo de campo.

El trabajo de campo ha sido clave en este proyecto. Si bien es verdad que se ha reducido a un espacio geográfico concreto, menor que el ámbito de la tesis, la zona sobre la que se ha trabajado de manera directa ha sido de vital importancia en el desarrollo del proyecto. Para ello, se han realizado dos tipos de trabajo de campo, por un lado la prospección y por otro la excavación arqueológica.


a)
Prospección arqueológica.

Tradicionalmente, la prospección arqueológica vio sometida a ser una etapa previa para configurar un programa de excavación arqueológica posterior, quedando relegada a ser una mera herramienta auxiliar de esa excavación (Ruiz Zapatero, 1996:14; Ruiz Zapatero y Burillo, 1988: 47; Fernández Martínez, 1989). Sin embargo, a partir de los años 60s, con la Nueva Arqueología (Binford, 1964), y el desarrollo de la Arqueología Espacial en los años 70s (Hodder y Orton, 1976; Clarke, 1977), comienzan a valorarse las posibilidades que aporta la prospección por sí misma, otorgándole la categoría de método independiente que permite analizar el registro arqueológico sin necesidad de excavarlo. 

Ahora bien, este trabajo carece de sentido si no se analiza en un contexto espacio-temporal, y las relaciones entre los diferentes elementos que configuran el paisaje, tanto naturales como antrópicos. Desde esta perspectiva, se posibilita un análisis que significa el salto del yacimiento excavado como ente autónomo y aislado, localizado en un medio físico pasivo, a un paisaje activo y relacionado con las dinámicas poblacionales (Burillo,1988-1989; Orejas, 1995), cuyo estudio genera conocimiento arqueológico por sí mismo, sin necesidad de excavarlo (Criado Boado, 1999).

A partir de esta concepción de la prospección arqueológica como método independiente capaz de generar conocimiento arqueológico por sí misma, se realizó el trabajo de campo. Los datos obtenidos se suman a los ya generados a partir de las excavaciones arqueológicas realizadas previamente.

Se seleccionó un área de trabajo pequeña o microrregión (Ruiz Zapatero, 1996:11; 2004) a partir de criterios naturales (Ruiz Zapatero y Burillo, 1988:48),ésta se caracterizaba por estar delimitada, por un lado, por las bajadas naturales al valle del Alagón; y, por otro lado, las subidas a la sierra de Gata. En definitiva, abarcaba las dehesas boyales de Montehermoso y Guijo de Galisteo, unas 1000 hectáreas aproximadamente. Esta selección del área de trabajo nos permitía conseguir un equilibrio entre el esfuerzo de trabajo y rendimiento sin renunciar a una información de calidad (Mayoral et al., 2009:9).

Para ello, se presentó un proyecto de prospección a la Dirección General de Patrimonio, titulado "Prospección de los terrenos de los TT.MM. de Montehermoso y Guijo de Galisteo (Cáceres)" Expediente: INT/2012/135. Dicha prospección se centró en varios objetivos claves. Por un lado, corroborar los datos aportados por la Carta Arqueológica del término municipal de Montehermoso, con el fin de obtener coordenadas, imágenes y mapas de geolocalización de aquellos puntos arqueológicos considerados válidos. Por otro lado, se desecharon algunos enclaves considerados arqueológicos cuando, en realidad, se trataban de formaciones geológicas. Otro de los objetivos ha sido la validación de una serie de puntos de interés señalados por aficionados a la Arqueología.

Gran parte de ellos pudieron confirmarse como puntos de valor arqueológico.

Para conseguir estos primeros objetivos de trabajo, se realizó una prospección de muestreo dirigida, centrándonos en la localización de puntos o entidades patrimoniales ya conocidas.

Con el fin de ampliar este conocimiento previo, se realizó una prospección intensiva de cobertura total. Esta segunda fase se trabajo me permitió localizar cerca de una veintena de puntos arqueológicos. Algunos de ellos pueden encuadrarse, claramente, dentro del horizonte megalítico. En otros casos, por la morfología de las estructuras o el estado de conservación, no queda clara su adscripción al horizonte megalítico.

El trabajo se realizó gracias a la colaboración de algunas personas de la localidad y permitió completar la Carta Arqueológica de la localidad.


b)
Excavaciones arqueológicas.

Como ya se comentó al inicio de este texto, este proyecto de tesis se origina, por decirlo de alguna manera, en el año 1999, cuando se inician las excavaciones arqueológicas en la dehesa boyal de Montehermoso.

Durante los años 1999 y 2000 se llevaron a cabo 2 campañas arqueológicas dirigidas por la Dra. Maria Luisa Ruiz-Gálvez Priego (U. Complutense de Madrid), financiadas por Adesval a través de un programa de fondos Leader II y, con la ayuda del Ayuntamiento de Montehermoso. Durante el primer año de proyecto se llevó a cabo la excavación del Dolmen del Tremedal. Durante la campaña del año 2000 se llevó a cabo la excavación de los dólmenes de La Gran Encina y de Las Colmenas.

Los materiales recuperados durante aquellas campañas, así como los datos de las diferentes muestras analizadas, han sido usados para la elaboración de esta tesis. Estos materiales, como se expondrá más adelante, son de gran interés para el conocimiento del Megalitismo del norte de Extremadura.

 

1.2.3. Internet y redes sociales.

Internet y ciudadanía se han convertido, a día de hoy, en dos conceptos, prácticamente, inseparables. El uso de las redes sociales y de internet por gran parte de la ciudadanía son un hecho cotidiano.

La Arqueología no está ajena a este tipo de prácticas. Por ello, especialmente desde las personas aficionadas a la Arqueología, han proliferado numerosas páginas web que aportan cuantiosa información arqueológica de calidad variada. Los datos aportados son de todo tipo, mapas de localización, coordenadas, fotografías, interpretaciones toponímicas, etc.

Se ha generado toda una serie de recursos que, con el filtro adecuado, son de gran uso para la ciudadanía y que, la comunidad científica puede aprovechar en beneficio del avance del conocimiento arqueológico. 

Los datos aportados por estas páginas sirven para complementar otros datos de diferente origen. Además, como se decía, algunas de estas páginas son de gran utilidad, incluso mejor que la Carta Arqueológica, ya que aportan fotos de detalle y coordenadas geográficas de precisión. También, por norma general, superan en cuanto a información y detalles a páginas de internet pertenecientes a instituciones públicas. Hemos de tener en cuenta que las nuevas tecnologías han facilitado que cualquier tipo de información esté en la red de manera inmediata y, a su vez, sea contrastada por cualquier tipo de usuario. 

Sin embargo, en las páginas web oficiales o pertenecientes a instituciones públicas, se observa la lentitud de la burocracia gubernamental. Por ello, son páginas en las que se puede observar un buen diseño informático pero escaso contenido. Sin embargo, estas páginas públicas de usuarios aficionados pueden carecer de calidad de diseño (no siempre), pero la cantidad de datos aportados es de gran valor. A continuación se detallan algunas de las páginas de internet de las que se ha recogido información:

http://iris.cnice.mec.es/megaliticos/index.php; página perteneciente al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

http://megalitos.arqueoloxico.com/; página dedicada a los megalitos a nivel nacional. Está clasificada por comunidades, provincias y municipios.

http://dolmentierraviva.blogspot.com.es/; al igual que la anterior, aporta datos a nivel nacional.También clasificada por comunidades, provincias y municipios.

http://www.celtiberia.net/verlugar.asp?id=586; foro general de Arqueología con una sección dedicada al Megalitismo.

https://www.facebook.com/groups/245828088820510/; grupo de Facebook destinado al Megalitismo extremeño.

 

Fig.1.3 Detalle de ficha de megalito en Internet.

Junto a estas páginas, nos encontramos con otro tipo de recursos de gran utilidad también. Podemos destacar Wikiloc, página destinada a rutas de ocio y turismo. Sobre una base cartográfica se pueden observar con detalle las coordenadas de geolocalización de los lugares a visitar, así como fotos. La parte destinada al Megalitismo ha sido de gran ayuda.

Además, en los últimos meses en Extremadura se ha desarrollado una aplicación para Android, denominada Cazadores de Megalitos, que facilita la geolocalización vía móvil de megalitos documentados en las provincias de Cáceres, Badajoz, Salamanca, Ávila, Toledo, Huelva, Sevilla y Córdoba.

Lo significativo que aportan estas páginas públicas es que, al ser abiertas, todas las personas pueden aportar datos que faciliten el aumento del conocimiento, en este caso concreto, el de los megalitos. Son páginas de fácil acceso y visitadas de manera continuada por una comunidad de usuarios y usuarias. Todo ello da lugar a la gran cantidad de datos que podemos obtener vía internet.

 

1.3. Áreas de trabajo y muestra analizada.

El tema de la escala de trabajo sigue siendo un reto en Arqueología (Lock y Molineaux, 2006). La escala no se refiere únicamente al tiempo o al espacio, se refiere a más categorías, tales como las escalas sociales (persona, familia, grupo, etc.) o escalas de análisis. Así mismo, la escala no es sólo aplicable a las muestras de trabajo, también es aplicable a los modelos teóricos y metodológicos. En este trabajo, el tema de la escala ha sido crucial a la hora de llevar a cabo los distintos análisis, escoger la muestra, el espacio geográfico, el marco temporal, el marco teórico, etc.

Un aspecto relacionado con esas escalas de trabajo, crucial para desarrollar este proyecto, ha sido la delimitación del área de estudio. Para ello, se han definido dos áreas geográficas, con el fin de trabajar en dos niveles. Un nivel "macro", que incluiría casi la práctica totalidad de la provincia de Cáceres y una muestra de trabajo de unos 190 puntos de interés arqueológico; y un nivel "micro", que incluye un trabajo de detalle de la zona de Montehermoso, foco megalítico del norte de Cáceres, con cerca de una veintena de puntos de interés arqueológico.

La escala de trabajo ha definido, a su vez, la cartografía utilizada. Todo ello se explicará posteriormente, cuando se detalle el trabajo analítico llevado a cabo.


1.3.1.
Escala macro: la realidad megalítica de la Alta Extremadura.

Uno de los objetivos de esta tesis es entender la implantación del fenómeno megalítico en la provincia de Cáceres en relación a las dimensiones generales del paisaje, entender cómo se articula en torno a grandes líneas de movilidad, su implantación en determinadas zonas paisajísticas, etc.

Para conseguir nuestro objetivo, he tenido que establecer una serie de límites artificiales que permiten delimitar el área de trabajo. Entiendo que las fronteras actuales de la provincia no tienen ningún sentido particular en el pasado, sin embargo, para poder hacer abarcable nuestro estudio, he restringido el área de estudio, en parte, a estos límites. 

Por ello, se ha elegido como área de estudio aquella zona que allá por los años 50 J. Corchón García (1953, 1955) definió como Alta Extremadura. Ésta incluye la cuenca del río Tajo, marcando como fronteras de la misma, las provincias de Salamanca y Ávila al norte; al este, las provincias de Toledo y Ciudad Real; al sur, la provincia de Badajoz; y al oeste, Portugal. En realidad, a pesar de ser un área artificial, si prestamos atención a la misma, una serie de realidades topográficas delimita la zona de estudio. 

Por otro lado, se ha excluido de este análisis el extremo más occidental de la Alta Extremadura, la zona de Alcántara, siendo el río Salor la frontera artificial que hemos marcado. Esto se debe, principalmente, a dos motivos. En primer lugar, las arquitecturas megalíticas documentadas se diferencian, estructuralmente hablando, de las del resto que hay en la zona. En esta área, las arquitecturas simples de modelo alentejano, denominadas antas, se diferencian del resto de las arquitecturas, más similares a las arquitecturas de la meseta, donde predomina la cámara circular con corredor de diferentes tamaños. 

Por otro lado, había que establecer un límite en la parte más occidental del Tajo, por ello, se tomo el río Salor como frontera natural. El área analizada tiene una extensión de unos 18.000 km2, aproximadamente.

Son suelos, en su mayoría, de la Era Primaria, formados por pizarras silíceo-arcillosas cámbricas y silúricas; cuarcitas silúricas y batolitos graníticos post-carboníferos.

La penillanura cacereña se caracteriza por la existencia de restos de antiguas cordilleras pizarrosas, muy arrasadas, con gran cantidad de regatos estacionales. Las cuarcitas han dado lugar a sierras como las de Cañaveral o Serrejón. Los terrenos secundarios se limitan a la Vega de Coria y Campo Arañuelo. Los cuaternarios se hallan a lo largo de los ríos cacereños.

A nivel de rasgos generales, la zona septentrional de la Alta Extremadura se encuentra delimitada por el extremo de la Cordillera Central, con las sierras de Gredos, Béjar, Hurdes y Gata, con las derivaciones de la Vera, Traslasierra y Sierra Alta. La zona central se encuentra atravesada por la cordillera formada por las sierras de Guadalupe, Paredes, Marchas, Montánchez y San Pedro. 

De la sierra de Guadalupe se deriva la cordillera de San Pablo, con sierras como la de Serrejón y Monfragüe, con puertos como el de Miravete. A excepción de estas cordilleras, el resto del terreno extremeño se encuentra atravesado por pequeñas ondulaciones y elevaciones del terreno, una gran penillanura.

En lo referido a la hidrografía, el río Tajo atraviesa la provincia, con una gran cuenca en la que vierten los ríos Tiétar, Alagón y Eljas en su margen derecho, mientras que en el margen izquierdo vierten los ríos Ibor, Almonte, Salor y Sever. El sur de la provincia pertenece a la cuenca del río Guadiana. Esta hidrografía ha condicionado el paisaje y su vegetación, donde predominan encinas y robles. Los pinares y castaños se encuentran en las zonas serranas del norte.

El monte bajo, constituido por jaras, brezos y retamas, pueblan los paisajes de dehesas.

Como se ha explicado previamente, la zona analizada comprende, prácticamente, toda la provincia de Cáceres, excluyendo el extremo oeste, donde se localizan las necrópolis de Valencia de Alcántara y Cedillo. 

Esta zona parece más vinculada a las dinámicas arquitectónicas alentejanas, y ha sido estudiada ampliamente en tesis arqueológicas previas (Bueno Ramírez,1988; López-Romero,2005).Por ello, se ha decidido excluirla del área de estudio. Por otro lado, incluirla implicaría añadir a la zona de estudio las arquitecturas monumentales de la zona portuguesa limítrofe. Pero estos monumentos, arquitectónicamente hablando, muestran dinámicas diferentes a las del centro-norte cacereño, más relacionadas con las arquitecturas meseteñas.

En lo relacionado a la muestra de trabajo analizada, estrictamente hablando la Carta Arqueológica de Extremadura establece un total de 275 megalitos (incluye dólmenes y menhires) para la provincia de Cáceres. De estos 275, sólo 194 poseen coordenadas arqueológicas. Al excluir del trabajo los núcleos de Cedillo y Valencia de Alcántara, el trabajo se ha visto reducido, siguiendo la Carta Arqueológica, a 165 arquitecturas. De las 165 arquitecturas, sólo 104 han sido registradas con coordenadas en la Carta Arqueológica. Esto muestra la pobreza y el mal estado en el que se encuentra la documentación referida al Patrimonio Arqueológico extremeño y, más en concreto, al Patrimonio relacionado con los períodos prehistóricos.

Finalmente, gracias a la incorporación de trabajos académicos, datos recopilados de internet, bibliografía académica y trabajo de campo, la muestra analizada se compone de 190 megalitos (Ver ANEXO I y II).


1.3.2.
Escala micro: la dehesa boyal de Montehermoso como caso de estudio.

Otro de los objetivos de este trabajo en entender la implantación del fenómeno megalítico en la zona de Montehermoso. En la dehesa de este municipio del norte de Cáceres se localiza una necrópolis de cerca de una veintena de estructuras. Mientras que en el caso de la escala general de análisis establecía una serie de límites artificiales con el fin de entender el fenómeno megalítico a una escala mayor, en especial, comprender la ubicación topográfica de las arquitecturas y su posible relación con redes de movilidad amplia. 

En esta segunda escala de análisis, de detalle, el objetivo es comprender la implantación de la necrópolis megalítica de Montehermoso, su relación con su paisaje inmediato, y la toma de decisiones que llevaron a ubicar las estructuras en un lugar determinado u otro. Entender cómo variables como la movilidad, la prominencia topográfica o la visibilidad pudieron ser factores que influyeron en el levantamiento de una estructura megalítica en un punto del paisaje concreto.

Para ello, primero hemos de entender la ubicación de la dehesa de Montehermoso. Ésta se encuentra en las proximidades del Sistema Hurdes-Gatas, aunque en una zona llana morfológicamente hablando. El principal cauce hidrográfico es el río Alagón, tributario permanente del Tajo, a unos 5 km. de distancia para ser más exactos. Su situación geográfica le sitúa en un punto privilegiado dentro de la geografía del norte de Extremadura, ya que en Montehermoso confluyen numerosas vías de comunicación, ejerciendo como un auténtico cruce de caminos. 

En ella convergen numerosos caminos, por un lado, nos encontramos con la ruta que, dirección NO/SE, une Portugal con el norte de Extremadura, facilitando el acceso de la Serra Malcata a Extremadura a través del Puerto de Perales. Por otro lado, se localizan las vías que unen la Meseta con Extremadura, a través de los pasos de la Sierra de Francia y la Sierra de Gata, a través del corredor Hurdes-Gata. Finalmente, en dirección NE/SO podemos observar la falla de Plasencia y la divisoria de aguas entre el Alagón y el Jerte, facilitando la comunicación entre la Meseta y Extremadura en dirección NE/SO (Ruiz-Gálvez, 2000).

Respecto a los suelos que conforman la Geología del municipio, son suelos terciarios, que alternan las vetas de esquistos con las de granitos, dando lugar a suelos con un nivel de acidez muy alto, poco apto para la agricultura, pero apto para pastos y el paisaje adehesado. Los dólmenes se sitúan en unas cotas entre los 350/380 m.s.n.m.,en un paisaje donde predominan las encinas, y donde los pequeños cursos de agua son abundantes (Ruiz-Gálvez, 2001).

La muestra de trabajo analizada en Montehermoso se ha obtenido tras la realización de una prospección superficial (Ver resultados ANEXO III). En ella, se han prospectado las 1100 has. de la dehesa de la localidad. Durante esta prospección se han localizado una veintena de puntos de interés arqueológicos. Gran parte de ellos podrían clasificarse como túmulos megalíticos. Otros, como veremos más adelante, son yacimientos arqueológicos pertenecientes a otros períodos prehistóricos/históricos. La prospección sirvió para corroborar o descartar puntos localizados en la Carta Arqueológica de la localidad. Además, se han añadido lugares aportados por personas de la localidad aficionadas a la Arqueología.